El psicólogo Alberto Miranda explica en una entrevista con 'Infobae' que el apoyo debe respetar los tiempos de cada paciente, sus sensaciones y no tener exigencias
Por qué los adultos que fueron niños demasiado maduros pueden sentirse fuera de lugar en las fiestas, según la psicología.
El hijo del fundador de Apple orientó parte de su actividad financiera hacia empresas dedicadas a la prevención y los tratamientos oncológicos, motivado por una experiencia familiar iniciada durante su adolescencia
Por qué algunas personas tienen dificultades para mantener amistades cercanas aunque sepan relacionarse: qué dice la psicología.
Las 7 decisiones que las personas con una autoestima saludable no sienten la necesidad de justificar: qué dice la psicología.
La percepción de inseguridad en zonas urbanas bajó a 58.1% en septiembre de 2026, su nivel más bajo en los últimos años, según la ENSU del Inegi
La ENSU del INEGI correspondiente al tercer trimestre de 2026 reportó una disminución anual de la percepción de inseguridad
Las experiencias de rechazo pueden hacer que algunas personas interpreten el silencio, la distancia o un cambio de tono como señales de desaprobación.
Una conversación puede terminar con un "estoy bien" antes de haber comenzado de verdad. Entre las obligaciones, el apuro y la confianza que exista con quien pregunta, no siempre hay espacio para describir el estado de ánimo con precisión. Esa respuesta aislada, sin embargo, no permite diagnosticar un problema de salud mental.Cuando seguir con la rutina no significa sentirse bienLa psicóloga Maribel del Río López aborda esa diferencia en un artículo de PsicoAbreu. "Existe una gran diferencia entre estar bien y seguir funcionando", escribe. Algunas personas mantienen su trabajo y el cuidado de otros mientras conviven con cansancio, tristeza o preocupación.En su experiencia clínica, minimizar lo que ocurre puede estar relacionado con haber aprendido a no molestar o con sentir incomodidad al pedir ayuda. Expresiones como "no es para tanto" pueden reducir el espacio que una persona se concede para reconocer su malestar. No describen, por sí solas, un rasgo fijo de personalidad ni una condición que se aplique a todos.Cómo escuchar sin convertir la charla en un interrogatorioEl Colegio Colombiano de Psicólogos recomienda que el acompañamiento priorice la escucha y evite imponer soluciones rápidas. En un comunicado de octubre de 2025, la psicóloga Paloma Carvajalino Suárez propone atender también a lo que la persona necesita, sostener los silencios y no restar importancia a sus sentimientos.Eso supone dejar lugar para que el otro decida cuánto quiere contar. Reformular lo que expresó puede ayudar a comprobar que se entendió, sin reemplazar su experiencia por una interpretación propia. La institución también advierte sobre el hábito de etiquetar antes de comprender o de comparar sufrimientos.Acompañar no significa asumir el papel de terapeuta. Cuando el malestar afecta persistentemente la vida cotidiana, el apoyo de un profesional ofrece un ámbito diferente del que pueden brindar amigos y familiares.Qué señales merecen atenciónEl Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos propone evaluar cuánto interfieren los síntomas en las actividades diarias. Entre los aspectos que enumera están la pérdida de interés en actividades habituales, dificultades para concentrarse, cambios en el sueño o el apetito y problemas para completar tareas.Su guía distingue la intensidad y la duración del malestar, y aconseja buscar ayuda profesional ante síntomas graves que persisten dos semanas o más. Ese plazo no obliga a esperar para consultar: si los síntomas empeoran o las medidas de cuidado no ayudan, también recomienda hablar con un profesional de salud.En palabras de Del Río López, "no es necesario tocar fondo para acudir a terapia". La posibilidad de pedir ayuda no depende de demostrar que se está peor que otras personas. Abrir una conversación puede ser un primer paso, siempre que quien escucha no transforme una respuesta breve en una etiqueta.La noticia en pocas líneas¿Decir "estoy bien" demuestra que una persona oculta un problema psicológico? La frase "estoy bien" no demuestra por sí sola un problema psicológico ni permite diagnosticar a quien la usa.¿Qué diferencia señala Maribel del Río López sobre el bienestar emocional? Maribel del Río López distingue entre mantener las obligaciones cotidianas y experimentar bienestar emocional.¿Cómo recomienda Colpsic acompañar a una persona con malestar emocional? El Colegio Colombiano de Psicólogos recomienda escuchar sin juzgar, evitar minimizar el dolor y no imponer soluciones rápidas.¿Qué aconseja el NIMH si el malestar afecta la vida diaria? El NIMH aconseja buscar apoyo profesional cuando los síntomas son graves y persistentes, y consultar también si empeoran o el autocuidado no ayuda.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
Especialistas hablan de la incomodidad es común en familias con tradiciones fuertes.Las relaciones con el tiempo cambian, pero existen formas de actuar difíciles de cambiar.
Por qué algunas personas repiten frases de consuelo aunque no se sienten felices: qué dice la psicología,
Algunas conductas pueden generar malestar en sus padres, aunque en realidad reflejan límites, autonomía y nuevas formas de relacionarse.Cuáles son las ocho actitudes que suelen interpretarse como una falta de respeto, pero que pueden ser parte natural de la vida adulta.
Se trata de quienes no pueden reconocer abiertamente su soledad.Sostienen charlas normales, se preocupan por los demás y se muestran integrados, aunque esconden su aislamiento.
El ascenso meteórico de Lamine Yamal en el fútbol mundial plantea interrogantes sobre la salud mental de las jóvenes promesas. Con solo 19 años, el deportista enfrenta una realidad compleja donde la popularidad y las exigencias económicas chocan con su etapa de desarrollo personal. La psicóloga Lara Ferreiro explica en declaraciones al medio Semana que este fenómeno conlleva riesgos psicológicos significativos para quienes alcanzan la cima antes de consolidar su propia personalidad.Ferreiro define este proceso como una adultificación temprana: el joven asume responsabilidades de adulto sin una preparación emocional completa. Según la especialista, esta situación transforma un sueño en una obligación. Los datos de la psicóloga indican que cerca del 60% de los deportistas de elite exhiben perfeccionismo desadaptativo, una condición que genera la convicción de que cualquier error mínimo arruinará su carrera. Esta presión constante deriva en cuadros frecuentes de ansiedad, insomnio, ataques de pánico o agotamiento extremo.La fama precoz impacta en la construcción del yo, ante lo que Ferreiro advierte que existe el peligro de abandonar la condición humana para adoptar el rol de un personaje. El entorno de Yamal, al igual que el de otras estrellas del deporte, exige un rendimiento impecable que anula la espontaneidad propia de la adolescencia. El joven debe cumplir con entrenamientos, viajes y compromisos profesionales que consumen entre 10 y 15 horas adicionales a las tareas de sus pares. Esta dinámica impide vivencias sociales normales y fomenta un aislamiento emocional profundo. La psicóloga sostiene que la fama logra llenar estadios pero fracasa al intentar llenar el corazón del individuo.El factor económico añade otra capa de complejidad denominada síndrome de la riqueza repentina. El dinero produce una felicidad efímera que apenas dura tres meses. Posteriormente, surgen dudas sobre la autenticidad de los vínculos afectivos. El futbolista se pregunta constantemente si su círculo íntimo lo aprecia por su esencia o por lo que representa su figura pública. El caso de Yamal incluye la mirada mediática sobre su vida sentimental, lo cual incrementa la vulnerabilidad del jugador ante críticas y rumores permanentes.La ciencia aporta claridad sobre el comportamiento: el cerebro del joven aún transita una fase de maduración y la corteza prefrontal responsable del control de impulsos alcanza su madurez cerca de los 25 años. Por ello, las conductas impulsivas resultan predecibles, aunque el escrutinio público castiga los errores de la estrella mundial con dureza desmedida. La familia, aunque funciona como un soporte protector, también puede ejercer una sobreidentificación parental donde los padres depositan sus propios sueños en el éxito del hijo. Este vínculo corre el riesgo de crear una percepción de intocabilidad que fomenta rasgos narcisistas o la idea de que las normas comunes no aplican para la estrella.El futuro post-deportivo emerge como otro desafío latente, donde la psicología identifica el síndrome del jubilado VIP para describir la crisis emocional que sufren aquellos que pierden el reconocimiento y la adrenalina tras su retiro. Ante este panorama, Ferreiro concluye que el desafío principal para Yamal radica en construir una identidad ajena al fútbol. La verdadera victoria emocional requiere entender que su valor humano no depende de mantener el brillo constante ante los ojos del mundo.
Una endocrinóloga explica las tres condiciones más frecuentes detrás de ese patrón y detalla qué análisis solicita para identificar el origen
Una encuesta nacional relevó cómo se distribuye la identificación política de los argentinos, profundizó en las identidades dentro de Fuerza Patria y midió cómo se definen políticamente los encuestados. Leer más
Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences identificó una mutación específica vinculada con el sueño corto natural, un rasgo hereditario que permite despertar espontáneamente sin alarmas ni estimulantes
Hace tres años hubo que aprender qué significaba "inteligencia artificial"; luego a hacer prompt engineering; y, ahora, a dominar la "IA agéntica". Nadie sabe qué habrá que aprender en 2030, pero casi nadie duda de que habrá que aprender algo. El denominador común no es la IA; es el verbo "aprender".En 1970, en El shock del futuro, Alvin Toffler citó al psicólogo Herbert Gerjuoy: "el analfabeto del mañana no será el que no sepa leer, sino el que no haya aprendido a aprender". Medio siglo después, la frase dejó de sonar a profecía.El Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial estima que el 39% de las habilidades centrales de un trabajador promedio se transformarán o quedarán obsoletas antes de 2030: de cada cien trabajadores, cincuenta y nueve necesitarán algún tipo de capacitación. Stéphane Kasriel, entonces CEO de Upwork, popularizó la idea de que las habilidades tienen una "vida media": cada cinco años valen aproximadamente la mitad. Y las empresas ya hablan de learning agility: contratar menos por lo que alguien sabe y más por la velocidad con que aprende lo que no sabe.El problema no es solo que aprender a aprender se volvió urgente. Es que la mayoría de la gente aprende al revés de lo que la ciencia sugiere, y no tiene cómo notarlo, porque los métodos que fallan son justamente los que dan la sensación de estar funcionando.En 2013, John Dunlosky y colegas evaluaron diez técnicas de estudio contra toda la evidencia disponible. Subrayar, releer y resumir â??las tres más popularesâ?? quedaron clasificadas como de "baja utilidad". Peor le fue a la creencia en los "estilos de aprendizaje" (visual, auditivo): Harold Pashler, Robert Bjork y colegas no le encontraron sustento y calificaron de "llamativo e inquietante" el contraste con su popularidad.La paradoja tiene nombre. En 1994, Bjork acuñó el concepto de "dificultades deseables": obstáculos que empeoran el desempeño inmediato y mejoran el aprendizaje duradero. Releer produce fluidez, que se confunde con dominio; esforzarse por recordar produce torpeza, que se confunde con fracaso. La mejor estrategia suele ser la que peor se siente al principio.Lo más eficiente suele ser ponerse a prueba antes de sentirse listo. Para aprender a usar la IA, la mejor estrategia suele ser empezar a usarla; para preparar un examen, rendir exámenes; para memorizar una disertación, simularla desde el principio. Nate Kornell, Matthew Hays y Bjork lo llevaron al extremo en 2009: pidieron a estudiantes responder preguntas casi imposibles de acertar antes de mostrarles la solución. Intentar y fallar produjo mejor recuerdo posterior que leer directamente la respuesta. El intento no enseña la respuesta; construye el lugar donde va a encajar.Lo que suele frenar ese intento es el miedo a equivocarse. Sin embargo, la evidencia sugiere que es un miedo mal calibrado. Brady Butterfield y Janet Metcalfe documentaron el "efecto de hipercorrección": los errores cometidos con más seguridad son, una vez corregidos, los que mejor se recuerdan.Otra dificultad deseable es aprender con el objetivo de enseñar. En 2014, John Nestojko y colegas dieron el mismo texto a dos grupos; a unos les anunciaron una evaluación, a otros, que tendrían que enseñarlo. Quienes esperaban enseñar recordaron más y de forma más organizada que quienes esperaban una evaluación. Lo curioso es que finalmente nadie enseñó: todos rindieron la misma prueba escrita. El beneficio no vino del acto de enseñar, sino de estudiar creyendo que se tendría que enseñar: jerarquizar, buscar la lógica que une los datos y anticipar preguntas. Y algo que puede marcar la diferencia es el tiempo. Cada vez que se repasa algo a punto de olvidarse, no solo vuelve a estar disponible: tarda más en olvidarse la próxima vez. Un metaanálisis de Nicholas Cepeda, Pashler y colegas, que reunió cientos de experimentos, confirmó que espaciar los repasos supera a amontonarlos.Pero antes del cómo aprender hay un paso que casi siempre se saltea: saber qué aprender. En 2002, el secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld fue ridiculizado por distinguir entre "lo que sabemos que no sabemos" y "lo que no sabemos que no sabemos". Casi cualquier lector ignora la termodinámica cuántica, pero al menos sabe que la ignora. El obstáculo real son los puntos ciegos: nadie aprende lo que no sabe que tiene que aprender.El economista George Loewenstein propuso en 1994 que la curiosidad no nace de la ignorancia total sino de un vacío percibido: hace falta saber un poco para notar que falta algo. Y eso exige acercarse antes a lo desconocido.Ahí la edad adulta revela algo inesperado. En 2023, Kate Nussenbaum y sus colaboradores publicaron en eLife una comparación de personas de ocho a veintisiete años en tareas de decisión y separaron dos cosas que suelen confundirse: la atracción por la novedad se mantiene igual de fuerte a todas las edades; lo que crece con los años es la aversión a la incertidumbre. No es que el adulto deje de ser curioso: tolera menos que algo nuevo salga mal.Por eso exponerse a lo nuevo, aunque sea superficialmente, puede ser una de las mejores estrategias; no hacerlo podría derivar en algo peor que la cautela: la convicción de que "a esta edad ya no se aprende como antes". Y esa convicción plantea un dilema del huevo y la gallina: ¿las personas creen que pueden y por eso lo logran, o lo logran y por eso creen que pueden?Albert Bandura llamó autoeficacia a la creencia de poder ejecutar una tarea concreta, y su teoría acumula décadas de respaldo. Su premisa es simple: nadie persiste en algo que no se cree capaz de hacer. Identificó cuatro fuentes de esa creencia: ver a alguien parecido lograrlo, ser persuadido por alguien con autoridad, interpretar de forma positiva las propias señales físicas â??el mismo pulso acelerado puede leerse como amenaza o como preparaciónâ?? y, por encima de todas, haber logrado antes algo parecido. La confianza se alimenta, sobre todo, de la práctica; pero también la habilita.Bandura no elige entre las dos respuestas: las encadena. Un primer paso, por pequeño que sea, puede producir un primer éxito; ese éxito vuelve razonable intentar un segundo paso, algo más difícil, que produce otro éxito, y así sucesivamente. Las dificultades deseables se vuelven tolerables cuando hay evidencia propia de que se las puede atravesar. Y el mismo circuito, invertido, explica al que nunca empieza: sin intento no hay logro, y sin logro no hay creencia que justifique intentar.Así como el meteorólogo Edward Lorenz preguntó si el aleteo de una mariposa en Brasil podía desencadenar un tornado en Texas, quizás la diferencia entre quien se adapta a la economía del futuro y quien queda atrás no empiece en un talento, sino en una pequeña creencia: "soy capaz de adaptarme".