El actor británico, recordado por 'X-Men' y 'Star Trek', llegó al Perú como joven artista de teatro décadas antes de alcanzar la fama mundial, según reveló Bruno Pinasco en una entrevista en Londres.
Podría haber sido una estrella de las tablas londinenses, pero algo lo llevó a aceptar el rol de Picard en "Star Trek" que lo volvería legendario. Y hasta lo tiñó de sus propias convicciones humanistas.