El líder estadounidense defendió a su enviado tras elogiar a un mandatario ruso por liberar a un ciudadano, pero evitó usar el mismo calificativo.En el contexto de tensas negociaciones, la liberación de un profesor ha generado debate sobre las estrategias económicas de Washington.
Para frenar el incremento de los combustibles antes de los comicios, la Casa Blanca retiró sanciones sobre el gas y el petróleo rusos. La estrategia busca reducir el descontento social generado por el costo de vida de cara a las elecciones de mitad de mandato.
Moscú acepta retomar en noviembre las conversaciones con Washington y Kiev para buscar la paz en el conflicto ucraniano. Putin y Trump impulsan el diálogo.Explosiones en Kiev tras anuncio de negociaciones. Rusia libera a un estadounidense, mientras Ucrania sufre nuevos ataques. Tensión sigue en aumento.
Tras un encuentro de casi tres horas en San Petersburgo con el enviado especial de Donald Trump, el Kremlin propuso reanudar las conversaciones trilaterales alrededor del 10 de noviembre. En paralelo, Moscú liberó a un ciudadano estadounidense y anunció el envío del primer buque de diésel ruso a Estados Unidos, en medio de la tensión entre Washington y Kiev. Leer más
Vladímir Putin afirmó que Moscú está dispuesto a retomar las negociaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania para avanzar hacia un posible acuerdo de paz, según informó el Kremlin. Leer más
En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el corresponsal en Estados Unidos Norman Powell analizó el acuerdo energético entre Washington y Moscú, que contempla envíos de diésel ruso y un levantamiento temporal de sanciones. Leer más
Trump busca mejorar su popularidad electoral acercándose a Moscú, levantando sanciones energéticas y criticando a Kiev. El presidente estadounidense se enfrenta a críticas internas por su postura hacia Rusia, mientras planea una cumbre con líderes de China y Rusia.
SAN PETERSBURGO.- Rusia anunció este miércoles que está dispuesta a reanudar en noviembre las negociaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania para intentar poner fin a la guerra, después de una reunión de casi tres horas entre el presidente Vladimir Putin y el enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, en San Petersburgo. El anuncio representa una nueva señal de apertura diplomática en un conflicto que lleva más de cuatro años y medio, aunque las posiciones de Moscú y Kiev siguen profundamente enfrentadas."Nuestro presidente informó a Steve Witkoff de que estamos, en principio, listos para reanudar dichas conversaciones", afirmó el asesor del Kremlin Yuri Ushakov, al término del encuentro celebrado en el Palacio de Constantino.US negotiator,Steve Witkoff, lands in St Petersburg, Russia, and is met by Kiril Dmitriev, a top Kremlin envoy. Witkoff is expected lay out an updated Ukraine peace proposal at a meeting with Vladimir Putin. @kadmitriev @SEPeaceMissions pic.twitter.com/ZqFoDKwcNR— Matthew Chance (@mchancecnn) October 21, 2026El funcionario ruso indicó que los contactos podrían retomarse a mediados de noviembre y que tendrían como eje principal las garantías de seguridad para la etapa posterior a la guerra.La señal de Moscú llegó después de una intensa serie de gestiones diplomáticas encabezadas por Witkoff, que el martes se había reunido en Oslo con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, y varios dirigentes europeos para discutir nuevas propuestas de paz.Antes de sentarse frente a Putin, el enviado estadounidense había expresado un moderado optimismo. "Hay cierto grado de impulso", afirmó, al describir como productivas las conversaciones mantenidas en Noruega.Witkoff explicó que llevaba a San Petersburgo documentos con posibles fórmulas para alcanzar un acuerdo y propuso reactivar las conversaciones entre los tres países, inicialmente a través de equipos técnicos."Hemos traído documentos. Son ideas para una especie de acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania. Podrá leer todo eso con tranquilidad", le dijo a Putin, según declaraciones transmitidas por la televisión estatal rusa.El mandatario ruso, por su parte, agradeció a Trump y a Witkoff sus esfuerzos para poner fin a los combates. En la reunión también participaron el asesor presidencial Yuri Ushakov y el enviado ruso Kirill Dmitriev, mientras que Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, tenía previsto intervenir por videoconferencia.Pese a los gestos de acercamiento, Rusia y Ucrania mantienen profundas discrepancias sobre el futuro de los territorios ocupados, las garantías de seguridad que reclama Kiev y las condiciones de una eventual suspensión de las hostilidades.Zelensky sostuvo este miércoles que congelar el conflicto constituye el mínimo indispensable para avanzar hacia el final de la guerra.Las nuevas conversaciones se desarrollan en un contexto de renovadas tensiones entre Washington y Kiev, después de que Trump intensificara sus presiones para que Ucrania acepte un acuerdo con Rusia.El martes, durante declaraciones en la Casa Blanca, el presidente estadounidense exigió a Zelensky que avance hacia una solución negociada y cuestionó el costo de la ayuda estadounidense al país europeo."Queremos que Zelensky llegue a un acuerdo. Hemos dado mucho a Ucrania. No hemos recibido absolutamente nada a cambio, salvo dolor, muerte y una enorme pérdida de dinero", afirmó Trump desde el Despacho Oval.Y advirtió que, si no se llega a un entendimiento, "creo que va a ser algo muy malo".Sus declaraciones profundizaron la inquietud en Kiev y entre varios gobiernos europeos, que temen que Washington termine favoreciendo una salida diplomática más cercana a las condiciones exigidas por Moscú.Las diferencias se agravaron en las últimas semanas por las denuncias ucranianas sobre retrasos en la entrega de misiles interceptores Patriot y restricciones en el intercambio de información de inteligencia. Zelensky, sin embargo, confirmó que sus fuerzas volvieron a recibir alertas anticipadas sobre posibles ataques rusos después de nuevas conversaciones con funcionarios estadounidenses.Putin libera a un estadounidenseLa reunión estuvo acompañada por un gesto del Kremlin hacia la Casa Blanca. Rusia liberó a Stephen Hubbard, un profesor estadounidense jubilado de 74 años que permanecía detenido desde 2022, acusado de haber combatido como mercenario del lado ucraniano.Hubbard había sido condenado en octubre de 2024 a casi siete años de prisión en un proceso celebrado a puertas cerradas.Trump celebró la noticia en Truth Social y aseguró que Moscú no exigió ninguna contraprestación por la excarcelación."Stephen está en camino de regreso a casa y pronto se encontrará con su familia", escribió."A Estados Unidos, por respeto al presidente Trump, no se le exigió nada a cambio. No fue necesario ningún intercambio para lograr esta liberación", agregó.Witkoff agradeció personalmente a Putin por la decisión y llegó a calificar al mandatario ruso de "humanitario", en una nueva muestra del acercamiento entre Washington y Moscú.us special envoy steve witkoff to president putin: "you talk so much about my president, president trump, being a humanitarian. you are a humanitarian also, sir, and i salute that."truly hard to watch. pic.twitter.com/HOtzHim0h6— ian bremmer (@ianbremmer) October 21, 2026La liberación coincidió con otros gestos económicos entre ambos gobiernos. Putin anunció que un primer petrolero con 40.000 toneladas de diésel ruso partirá hacia Estados Unidos en los próximos días, después de que Trump autorizara nuevamente esas importaciones mediante el levantamiento de sanciones.La decisión, cuestionada por Ucrania y sus aliados europeos, busca contribuir a reducir los precios de los combustibles antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.Agencias AFP, AP y Reuters
El presidente ruso acordó "en principio" reanudar las conversaciones después del 10 de noviembre luego de un encuentro con un enviado de Trump en San Petersburgo.Donald Trump presiona a Kiev para que llegue a un acuerdo que detenga los combates.
El mandatario ruso ha aceptado retomar el diálogo tripartito con Estados Unidos y Ucrania para buscar una solución al conflicto bélico.El acuerdo preliminar fue alcanzado tras un encuentro entre el líder ruso y un representante estadounidense, fijando noviembre como fecha tentativa.
El mandatario estadounidense atribuyó la excarcelación a una solicitud directa formulada al jefe del Kremlin en una llamada reciente y aseguró que las autoridades rusas no reclamaron concesiones por el profesor de 73 años
El representante estadounidense se reunió con Putin en San Petersburgo tras dialogar con Zelenskyy y líderes europeos en Oslo. Las partes buscan un acuerdo. Trump presiona a Kiev para pactar con Moscú, mientras las tensiones entre Rusia y Ucrania se mantienen. Las negociaciones aún no muestran avances concretos.
Tras las cumbres diplomáticas en Oslo junto a Zelenski y aliados europeos, el enviado de EE. UU. viajará a San Petersburgo para presentarle la propuesta a Vladimir Putin y buscar reencauzar el proceso de paz. Leer más
El presidente estadounidense reprocha que su país solo obtuvo un combustible más caro, horas antes de que el enviado Steve Witkoff viaje a Rusia en medio de la disputa con Kiev por los misiles Patriot y del giro de Washington hacia el diésel ruso
Donald Trump impulsa una reunión con Vladimir Putin y Xi Jinping para discutir la guerra sin la presencia de Volodimir Zelensky. La escena me recuerda inevitablemente al Pacto de Múnich: grandes potencias decidiendo el destino de un país ausente de la mesa. Leer más
El Vaticano busca facilitar el ingreso de alimentos y medicamentos a Oleshky, bajo ocupación rusa. Moscú aceptó colaborar con la asistencia, pero todavía no confirmó un alto el fuego. Leer más
Un enviado de EE.UU. viaja a Europa para dialogar con líderes de Ucrania y Rusia, buscando una propuesta de paz junto a aliados occidentales.Prevé reunirse con Zelenski en Noruega y, posteriormente, con Putin en Rusia para presentar ideas. La Casa Blanca no ha comentado aún.
El líder estadounidense propuso un encuentro con sus pares de China y Rusia para abordar desarme nuclear y la situación ucraniana. Trump criticó al mandatario de Kiev y defendió su reciente acuerdo energético con Moscú, en medio de tensiones por ataques rusos en Ucrania.
Más de 150 drones atacaron anoche infraestructura petrolera, logística y digital de la segunda ciudad de Rusia.
Como consecuencia del aumento del combustible y su impacto en los precios domésticos, el presidente de EEUU enfrenta un posible fracaso en las elecciones de medio término, que intenta revertir con un acercamiento económico con Rusia
WASHINGTON.- El presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que pone en pausa un amplio paquete de sanciones contra la economía rusa, en otro gesto a Moscú que generó fuertes críticas tanto en Ucrania como entre legisladores de Estados Unidos.El mandatario había firmado personalmente la legislación que establecía las nuevas sanciones el mes pasado, y tomó la nueva decisión apenas dos días antes de la fecha límite establecida en la propia ley para su implementación. Con las sanciones ahora revocadas, se pretendía frenar con mayor rapidez el flujo de recursos financieros que alimenta la guerra contra Ucrania. La decisión de Trump quedó en consonancia con el anuncio la semana pasada de que Estados Unidos acordó comprar diésel a Rusia para intentar reducir los precios de la energía, pese al perjuicio a Ucrania en su guerra con Moscú.El acercamiento energético de Trump a Rusia se produce a solo semanas de las inminentes elecciones de medio término, donde los candidatos republicanos a las dos cámaras del Congreso podrían salir derrotados, y busca reducir los precios del combustible para los consumidores y mejorar así las perspectivas electorales de su partido. El paquete original pretendía privar al presidente ruso Vladimir Putin de los recursos que Moscú necesita para continuar su guerra contra Ucrania tras invadir a su vecino hace más de cuatro años. Se enfocaba en sancionar a funcionarios rusos, a bancos y a una flota clandestina de petroleros que mantiene en movimiento la energía rusa.También establecía aranceles de hasta el 100% a los cinco principales importadores de petróleo o gas rusos, con una excepción para los países que importan menos del 15% de las exportaciones de gas natural de Rusia y han tomado medidas significativas para reducir esas importaciones.La Casa Blanca no explicó cómo la pausa de las sanciones respondía al interés nacional. La decisión se publicó en el sitio web de la Casa Blanca ya entrada la noche del viernes, y la notificación indicó que el informe en el que se explicaba la decisión había sido presentado al Congreso.Trump ha arremetido cada vez más contra el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, a quien culpa de no haber alcanzado un acuerdo con Putin para poner fin a los combates. También pretende que Ucrania deje de lanzar ataques contra instalaciones petroleras rusas, lo que a su juicio hace subir el precio mundial del combustible. Saludos desde MoscúMoscú felicitó el acuerdo este sábado por boca de Kirill Dmitriev, emisario de Putin que en los últimos meses participó en conversaciones con los representantes norteamericanos Steve Witkoff y Jared Kushner, para hablar del futuro del conflicto de Ucrania."La suspensión por parte de la administración Trump de la Ley Graham es un momento importante y realmente histórico", dijo en sus redes sociales Dmitriev. Y añadió que la aplicación de la ley habría causado "un serio daño en primer lugar, y ante todo, a la economía de Estados Unidos y a los mercados globales".La noticia fue en cambio otro revés para Zelensky, quien reaccionó señalando que la decisión de Trump es un premio inmerecido para el líder del Kremlin."En Estados Unidos se tomó lamentablemente la decisión de desestimar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión eficaz sobre Rusia para terminar esta guerra. Esa ley podría haber ayudado enormemente, ¡y todavía puede!", dijo Zelensky en redes sociales."Que Estados Unidos prescinda de las sanciones, que se relaje la presión al agresor y se premie financieramente a Putin no sirve más que para animarlo a seguir atacando", afirmó.Por separado, agradeció a los legisladores demócratas y republicanos que respaldaron la legislación. Dijo que bloquearla alentaría a Rusia a seguir matando, y que limitar la capacidad de Ucrania para tomar represalias contra los ataques rusos no traería la paz."Sin embargo, tenemos mucha esperanza -y yo personalmente tengo esperanza- de que el presidente de los Estados Unidos de América hará todo lo posible para que Putin deje de matar, detenga los ataques contra nuestra infraestructura energética y ponga fin a esta guerra", señaló.El senador Richard Blumenthal, quien co-redactó el proyecto de ley, criticó la medida de Trump, diciendo que el presidente le daba la espalda "a la mayoría de los estadounidenses, a sus representantes en ambas cámaras del Congreso y a nuestros aliados europeos"."Estas exenciones no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional, y todo que ver con hacerle el juego a Vladimir Putin", dijo Blumenthal. "Más que irresponsable", expresó el senador republicano por Carolina del Norte, Thom Tillis, otro de los legisladores molestos por la arremetida de Trump. "¿Qué parte de hacer cumplir una ley aprobada 86 a 11 por el Senado no entienden el presidente y sus asesores?", preguntó. "Es inconcebible que esta administración esté capitulando ante un dictador ruso que invadió ilegalmente Ucrania", señaló.Agencias AP, AFP y ANSA
Al final, Volodimir Zelensky sí tenía algunas cartas. Después de más de cuatro años de guerra, Ucrania había encontrado una manera de llevar el conflicto a un terreno donde a Vladímir Putin le duele: la infraestructura energética que alimenta la economía rusa y financia la invasión. Con drones de fabricación propia, Ucrania multiplicó en las últimas semanas los ataques contra refinerías, depósitos y otras instalaciones petroleras, elevó los costos de mantener la guerra para el Kremlin y amenazó con reducir sus ingresos por exportaciones de combustible.Pero entonces intervino Donald Trump. Con el precio del diésel en Estados Unidos disparado y las elecciones de mitad de mandato de noviembre a la vuelta de la esquina, el presidente estadounidense anunció la semana pasada un acuerdo para liberar combustible ruso en los mercados y presionó a Ucrania para que frenara sus ataques contra las refinerías. El viernes por la noche, después de una semana en la que la palabra "traición" se repitiera entre columnistas y analistas, le tiró otro salvavidas a Putin al suspender temporalmente la aplicación de las sanciones de la llamada Ley Graham que el Congreso había aprobado contra Moscú.La maniobra desencadenó la crisis diplomática más profunda entre Estados Unidos y Ucrania desde la ya célebre acalorada discusión en el Salón Oval en la que Trump le planteó a Zelensky que no tenía las cartas, tensionó al límite la relación entre los dos líderes y abrió un enorme signo de interrogación sobre el futuro de la arquitectura de seguridad europea.Los intereses que guían la relación entre Trump y Putin son uno de los grandes misterios geopolíticos de nuestro tiempo, pero este puede ser uno de esos casos en los que la explicación más simple es la correcta. ¿Está el presidente norteamericano dispuesto a que millones de ucranianos pierdan su libertad y su democracia para que su partido no pierda el control del Congreso? No son pocos los que piensan que sí."Trump está poniendo su posición electoral por delante de la seguridad, la protección y la vida de los ucranianos, y esto no debería pasar inadvertido para los espectadores ni para los responsables de la toma de decisiones a ambos lados del Atlántico", resumió Tom Keatinge, director del Centro de Finanzas y Seguridad del Royal United Services Institute de Londres, en declaraciones a CNN.Como mínimo, Trump le está pasando a Zelensky la factura de sus propios errores en Irán. El presidente norteamericano necesita mostrarles a los norteamericanos que puede contener el costo de vida, uno de los factores que amenazan con erosionar el respaldo a los republicanos en las elecciones. Pero su respuesta rápida a la crisis energética le ofrece al mismo tiempo a Putin una posible fuente de ingresos y debilita una de las herramientas con las que Kiev había conseguido presionar a Rusia. En el trasfondo, circulan los rumores de los grandes negocios que los enviados de Trump están planeando en Rusia."Esto parece un intento abrupto y desesperado de obligar a Ucrania a rendirse y salvar la economía rusa, tal vez para completar múltiples acuerdos comerciales en discusión", opinó Anne Applebaum en The Atlantic.Para justificar las concesiones a Moscú, la Casa Blanca culpó abiertamente a las incursiones con drones ucranianos contra refinerías rusas de disparar los precios globales, una afirmación ampliamente cuestionada por los especialistas del mercado petrolero. Analistas energéticos del sector, como Sarah Raffoul de Argus Media, señalan que el cuello de botella que ahoga el suministro global no proviene del frente oriental europeo, sino del conflicto que la propia administración Trump e Israel iniciaron contra Irán, que paralizó el tránsito de petroleros en el estrecho de Ormuz. Además, los volúmenes de diésel acordados con Rusia (aproximadamente 2,25 millones de barriles) representan una cifra insignificante en la escala del mercado norteamericano, que consume esa misma cantidad en apenas 13 horas. La medida difícilmente reducirá los valores en los surtidores de Estados Unidos, pero sí inyectará recursos vitales a la maquinaria de guerra de Putin."Estados Unidos representó durante mucho tiempo la libertad y la democracia; ahora solo representan el diésel. Es una mezcla de bancarrota intelectual y moral exigirnos la paz cuando lo que proponen es una capitulación empaquetada", lamentó el periodista ucraniano Vitaly Sych.Trump presentó la pausa en los ataques contra instalaciones energéticas como un paso hacia la desescalada, pero no consiguió establecer una tregua recíproca. Ucrania aceptó frenar temporalmente los ataques a las refinerías rusas después de las presiones de Washington. Rusia, sin embargo, continuó golpeando el sistema energético ucraniano y las ciudades del país. Cuando los ataques rusos continuaron, Zelensky anunció que Ucrania retomaría las operaciones contra las instalaciones petroleras del enemigo.Lo que siguió fue una escalada en el amargo intercambio de agravios entre Zelensky y Trump, que ya había sugerido que "era momento de que Ucrania se consiguiera un nuevo presidente". En una entrevista con el Financial Times, el presidente ucraniano cuestionó la relación de su par norteamericano con Putin. "¿Cómo puede Trump ser amigo de él? Creo que es un error", dijo. Y el viernes envió otro dardo desde Bruselas cuando, acompañado de sus pares europeos, dijo que era un alivio estar rodeado de "verdaderos líderes".Zelensky también dejó en Bruselas una escena que generó risas y pareció resumir el momento que atraviesa su vínculo con Trump. Ante la consulta de un periodista sobre si creía que lo estaba convirtiendo en un "chivo expiatorio" para desviar la atención de sus propios problemas de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato, el presidente ucraniano, que antes de dedicarse a la política fue humorista, guardó silencio durante unos segundos. Luego esbozó una sonrisa y respondió con ironía: "Esta es mi respuesta".Las fases de la guerraPara entender la importancia estratégica de este giro, conviene mirar la evolución militar del conflicto. El analista David French describió la guerra como una sucesión de etapas que ayudan a explicar por qué las decisiones de Washington llegan en un momento especialmente delicado para Ucrania.La primera fue el fracaso de la guerra relámpago rusa de 2022. Moscú pretendía tomar Kiev, derribar al gobierno de Zelensky y someter al país en pocas semanas. La resistencia ucraniana y los errores del ejército ruso frustraron ese plan. Rusia debió retirarse de las regiones cercanas a la capital y concentrar sus esfuerzos en el este y el sur.Ante la imposibilidad de una victoria rápida, se inició la segunda fase: una despiadada guerra de desgaste en el Donbás. En este período, Moscú utilizó su aplastante superioridad en artillería e infantería para desgastar progresivamente a las defensas ucranianas, un momento de la guerra en el que los avances territoriales se medían en pequeñas franjas de terreno a cambio de enormes pérdidas.La tercera fase comenzó con la expansión de la guerra de drones. Ucrania desarrolló una capacidad de ataque de largo alcance que le permitió llevar el conflicto a instalaciones militares, logísticas y energéticas situadas muy detrás del frente. Las refinerías se convirtieron en blancos prioritarios porque su funcionamiento sostiene tanto las exportaciones rusas como el abastecimiento interno. Incapaz de romper el frente, Rusia derivó hacia una estrategia de castigo sistemático contra las ciudades. Con el frente estancado, Putin apostó a bombardear la infraestructura eléctrica, hídrica y de calefacción para hacer inhabitable la vida urbana en invierno y quebrantar la moral civil de los ucranianos. Y ahora Ucrania siente que Trump le quiere sacar su mejor carta."La estrategia de Putin es desgastar a Ucrania haciendo que sus ciudades sean inhabitables en invierno. Qué escandaloso que el presidente de Estados Unidos se haya convertido en su mejor arma", denunció The Economist.La reticencia de Zelensky a dejar de atacar refinerías tuvo consecuencias. En los últimos días, funcionarios ucranianos denunciaron problemas en el acceso a sistemas de comunicación y alertas. La administración estadounidense sostuvo que continuaba compartiendo inteligencia con Kiev, mientras que las versiones sobre las restricciones a Starshield, la red de comunicaciones militares vinculada a SpaceX, alimentaron la preocupación por el alcance de las decisiones de la Casa Blanca. Reuters informó que la orden de limitar el servicio para el ejército ucraniano se originó dentro de la Casa Blanca, aunque no identificó al funcionario responsable. El propio Elon Musk alimentó la sensación de un quiebre sin retorno al pedir la cabeza de Zelensky esta semana.And so the slaughter continues â?¦Time for Zelensky to go https://t.co/tMBThajxhH— Elon Musk (@elonmusk) October 15, 2026La desesperación de Ucrania es la de toda Europa, blanco a lo largo de todo el conflicto de una guerra híbrida por parte del Kremlin que incluye desde drones furtivos hasta interferencia electoral (el jefe del MI6 confirmó el lunes pasado una injerencia rusa con "bastante fuerza" en el referéndum del Brexit). Un ciberataque masivo contra heladeras en supermercados de Francia esta semana fue otra novedad. No pudo ser comprobado que Rusia estuviera detrás, pero sirvió como un recordatorio de hasta dónde es capaz de llegar el Kremlin para desgastar el apoyo europeo a Ucrania y dividir al bloque.Una estrategia que de a poco va dando resultados. "Creo que es un error prolongar el financiamiento de una guerra que ya está perdida", dijo en una entrevista publicada esta semana Alice Weidel, la líder del partido Alternativa para Alemania, la formación de ultraderecha que en los últimos meses tuvo importantes avances electorales y que ahora nadie se anima a descartar que tarde o temprano llegue a gobernar la economía más grande de Europa.
El presidente ucraniano cuestionó la tregua del diésel al advertir que financiará la ofensiva rusa y reclamó a la Unión Europea 70.000 millones de euros en ayuda bélica. La tensión crece por las fallas en el sistema satelital Starshield y la escalada de bombardeos sobre la red eléctrica. Leer más
Leer más
Oleshky está ocupada por las fuerzas rusas, desde 2022 se encuentra bajo fuego y lleva 5 meses sin abastecimiento.Este viernes, el Sumo Pontífice le pidió al presidente ruso una tregua, en su primera comunicación en un año.Los 22 kilómetros que son la única escapatoria para la escasa población que sigue en la ciudad.
El pontífice reclamó un alto el fuego para asistir a la población civil de Oleshky. El presidente ruso descartó negociar la creación de una zona de seguridad en la frontera. Leer más
El Vaticano anunció la charla e informó que el Papa "expresó su profunda preocupación por la grave situación humanitaria" en Ucrania. Así, le pidió a Putin que garanticen condiciones "que permitan el envío de alimentos y asistencia médica".
Ucrania acusa a Rusia de romper la tregua energética y denuncia ataques a infraestructuras clave. Al menos cuatro muertos y 600,000 sin electricidad.Washington y la UE niegan cambios en el intercambio de información con Kiev. Mientras, Rusia derriba drones ucranianos y Trump critica a Zelenski.
Trump acuerda importar diésel ruso, generando críticas bipartidistas por violar leyes y acercar a EE.UU. a Rusia, afectando a Ucrania.Pelosi y senadores cuestionan el pacto, mientras expertos dudan de su efectividad para bajar precios, en medio de tensiones con Irán.
Los cancilleres del bloque europeo sumaron a 1.569 empresas y personas vinculadas a la fabricación de armamento ruso a su lista negraLa medida busca golpear a la industria mediana que provee al Ejército de Moscú y responde al entendimiento entre Washington y el Kremlin.
"Estados Unidos no debería proporcionarle a Putin un salvavidas financiero", escribió un grupo bipartidista de legisladores estadounidenses.Trump anunció el viernes que el presidente ruso había accedido a liberar inmediatamente 300.000 toneladas de diésel "al mercado estadounidense y mundial" para bajar el precio de los combustibles.
El líder checo critica el pacto entre Washington y Moscú para vender gasóleo ruso, considerándolo una afrenta para el continente europeo.Babis, sorprendido por el acuerdo, señala la contradicción de Trump tras criticar las compras europeas de hidrocarburos a Rusia.
El presidente de EE.UU. dio un giro drástico a su política exterior al instar a los ucranianos a sustituir a Volodímir Zelenski. También exigió a Kiev el fin de los ataques contra refinerías rusas para frenar el desabastecimiento mundial de combustible. Así Washington se alinea con las prioridades del Kremlin. El gobierno de Vladimir Putin celebró la ruptura de la Casa Blanca con el gobierno de Ucrania y sostuvo que era un hito "histórico". Esta semana Trump había llegado a un acuerdo con el Kremlin para que le suministrara diesel ante la carencias del mercado estadounidense. Leer más
El líder estadounidense sugirió que el dirigente ruso busca un pacto con Ucrania, pero criticó al mandatario ucraniano por no ceder.Tensiones surgieron entre ambos tras medidas de Washington sobre el diésel ruso, mientras Ucrania sigue atacando refinerías.
Trump anunció que Rusia suministrará 800.000 toneladas de diésel a EE. UU. y al mundo entre octubre y noviembre para frenar el costo energético, tras emitirse una licencia temporal. Las entregas escalarán a un millón mensual. El acuerdo causó indignación en Ucrania. Volodimir Zelenski dijo que era "indigno" y "deshonesto". Leer más
Un informe de la CIA alertó sobre posibles operaciones rusas con drones Gerbera lanzados desde buques mercantes en el Mediterráneo hacia España, Francia e Italia. Los ataques cibernéticos, sabotajes y el "factor Trump" aceleran el debate en el bloque comunitario sobre si es momento de abandonar la postura defensiva
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que alcanzó un acuerdo para adquirir diésel de Rusia, un giro sorprendente tras años de presión de Washington sobre Moscú por la guerra contra Ucrania y un intento de abordar los altos precios del combustible antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.Trump dijo en redes sociales que cerró el acuerdo con el presidente ruso Vladimir Putin en una llamada por teléfono, y según el cual el Kremlin suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel, seguidas de otras 500.000 en noviembre y 1 millón "inmediatamente después". Moscú entregará tres millones más "en un corto período".Trump hizo el anuncio después de que el mes pasado firmara una amplia ley de sanciones contra Rusia con la que pretendía endurecer las medidas contra la economía energética rusa y otras áreas que ayudan a financiar la guerra contra Ucrania. Trump anunció el acuerdo mientras su enviado Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner se reunían con funcionarios ucranianos para discutir una propuesta para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, reaccionó al nuevo anuncio calificando la decisión de Trump como "una decisión débil de socios fuertes". "Creo que nuestro equipo simplemente está siendo utilizado como una cortina de humo. Y eso ciertamente no es justo. Ciertamente no es como deberían tratarse los socios", sentenció."Mi mayor prioridad" En su anuncio, Trump dejó en claro que las sanciones o la guerra eran temas de segundo orden en este momento. "Reducir los precios para los estadounidenses -especialmente para nuestros magníficos agricultores, ganaderos y camioneros- es mi mayor prioridad", afirmó.Por su parte, el Kremlin difundió este viernes un comunicado de Putin donde indicaba que, durante su llamada, los dos líderes dedicaron "una atención significativa a la posibilidad de resolver la crisis ucraniana" y también discutieron "la situación en torno a Irán y diversos aspectos de las relaciones bilaterales".Rusia "confirmó su disposición a suministrar petróleo y productos petrolíferos a los mercados estadounidense y global", manifestó Putin. "Estoy seguro de que esto tendrá un impacto positivo en toda la economía mundial".Los dos líderes acordaron continuar los contactos, añadió Putin en el comunicado.Zelensky, en una extensa publicación en internet en reacción al acuerdo, dijo que Rusia pagaría "con más terror y perfidia". Lo presentó como una inversión en la guerra, que permite que se prolongue. "Juega a favor de Rusia, permitiéndole matar más, librar la guerra por más tiempo, tener aún menos respeto por Estados Unidos, e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo", aseguró.Washington no ha importado petróleo ni gas rusos desde 2022, cuando el gobierno del presidente Joe Biden los prohibió debido a la invasión rusa de Ucrania, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.Poco después de que Trump hiciera el anuncio, el Departamento del Tesoro indicó que emitiría de inmediato una licencia temporal que permitirá que el diésel ruso se suministre al mercado global.Esta es la más reciente de varias licencias que el Tesoro ha emitido sobre el combustible ruso desde el inicio de la guerra de Estados Unidos en Irán. Pero es la primera licencia de este tipo para aliviar las sanciones al diésel por un periodo que dura más que el estándar de 30 días desde el inicio de la guerra en Ucrania.La nueva licencia general significa que las sanciones de Estados Unidos no se aplicarán hasta abril de 2027 a los embarques de diésel ruso que hayan sido cargados en petroleros a partir del viernes. El departamento extendió un alivio similar de sanciones en marzo y abril.El representante Don Beyer, el principal demócrata la Comisión Económica Conjunta, calificó el anuncio de Trump de "exasperante"."Esto es lo que advertimos a cualquiera que quisiera escuchar: Trump no es ni lo más mínimo confiable cuando se trata de Rusia", afirmó Beyer en un comunicado en X. "Darle poderes arancelarios ampliados con la esperanza de que los usaría para ayudar a Ucrania fue un error. Ahora está levantando sanciones sobre los combustibles fósiles rusos".Las licencias siguen subrayando cómo las consecuencias de la guerra en Irán han impulsado la capacidad de Moscú para beneficiarse de sus exportaciones de energía, que habían sido restringidas por Estados Unidos y otros países desde la invasión de Ucrania.Agencias AP y AFP
El magnate republicano dijo que Rusia suministrará más de 300 mil toneladas de combustible al mercado mundial. Zelenski lo criticó por tomar una decisión "indigna" y "débil".
Putin y Trump dialogaron sobre Irán, destacando la importancia de la diplomacia para lograr un acuerdo de paz. Rusia propone trasladar uranio iraní.Kiev abortó negociaciones de paz tras ataques en Moscú. Putin detalla acciones de respuesta y menciona la situación en Donetsk como crítica.
Rusia y EE.UU. acuerdan suministro masivo de diésel para aliviar tensiones económicas globales, en medio de preocupaciones por precios de combustible.Putin y Trump también discuten crisis ucraniana y relaciones bilaterales; Rusia levanta restricciones a exportación de diésel tras déficit interno.
El líder estadounidense anunció que Rusia enviará más de 300.000 toneladas de diésel al mercado global, con un incremento en noviembre.El Tesoro emitirá una licencia temporal para facilitar el suministro, en medio de discusiones sobre sanciones y la situación en Ucrania.
La primera entrega superará las 300.000 toneladas y se completará con 500.000 durante noviembre y otro millón posteriormente, mientras una ampliación de tres millones dependerá de la capacidad de refinación en Rusia
BERLÍN.- Lo que para Moscú fue un encuentro entre viejos amigos desató una fuerte controversia política en Alemania. La visita del excanciller Gerhard Schröder a Vladimir Putin con motivo del cumpleaños del presidente ruso provocó duras críticas tanto del gobierno de Friedrich Merz como del Partido Socialdemócrata (SPD), al que pertenece el exmandatario.El canciller alemán está "profundamente indignado" por el encuentro, celebrado el miércoles con motivo de los 74 años de Putin, según afirmó este viernes su vocero, que consideró "absolutamente inmoral" que un exjefe de gobierno participara de los festejos mientras continúa la guerra en Ucrania."Putin es el único responsable de la guerra en Ucrania. Sus órdenes son la causa de un sufrimiento inconmensurable, de víctimas civiles, de familias destrozadas, de muertos y heridos", sostuvo el vocero.El malestar también alcanzó al SPD, que integra la coalición gobernante encabezada por los conservadores de Merz. Su colíder y ministro de Hacienda, Lars Klingbeil, calificó la visita de "totalmente inaceptable" ante el sufrimiento causado al pueblo ucraniano, según informó el diario alemán Süddeutsche Zeitung.La controversia estalló después de que el Kremlin difundiera fotografías de ambos dirigentes sonriendo y estrechándose las manos durante el encuentro. Según la versión de Moscú, Putin se enteró de que Schröder estaba en la capital rusa por motivos empresariales y decidió invitarlo a su residencia para celebrar su cumpleaños."El presidente invitó a su viejo amigo a su casa. Gerhard Schröder estuvo con Vladimir Putin cuando el jefe de Estado celebró su cumpleaños", señaló el Kremlin, según Reuters.Una amistad que resiste las críticasSchröder, de 82 años, gobernó Alemania entre 1998 y 2005 y mantiene desde entonces una estrecha relación personal y empresarial con Putin, que sobrevivió incluso a la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y a las sucesivas sanciones occidentales contra Moscú.Durante su gestión, el excanciller impulsó una política de acercamiento a Rusia y respaldó el proyecto del gasoducto Nord Stream, diseñado para transportar gas ruso hasta Alemania a través del mar Báltico. Poco después de abandonar el poder, asumió la presidencia del comité de accionistas del consorcio encargado del proyecto, liderado por Gazprom. Más adelante también ocupó cargos de alto nivel en la petrolera estatal Rosneft, de cuyo consejo de supervisión se retiró en 2022.Sus vínculos con Moscú se convirtieron en una fuente permanente de cuestionamientos, especialmente después del comienzo de la guerra. Ese mismo año, el Parlamento alemán le retiró el derecho a mantener una oficina financiada con fondos públicos, un privilegio habitual de los excancilleres. Schröder recurrió la decisión ante la Justicia, pero no logró revertirla.La polémica también llegó al seno del SPD, donde varios dirigentes reclamaron su expulsión. Sin embargo, los procedimientos internos no prosperaron y el exmandatario conservó su afiliación al partido.Lejos de romper sus vínculos con Rusia, Schröder continuó defendiendo el diálogo con Putin. A principios de este año, el propio presidente ruso lo mencionó como posible interlocutor europeo para negociar nuevos acuerdos de seguridad, una propuesta rechazada por la Unión Europea y el gobierno alemán.La semana pasada, además, el excanciller se incorporó al consejo de supervisión de Hyperglobus, una cadena surgida de la separación de las operaciones rusas de la empresa alemana Globus Holding, que administra más de 20 supermercados en ese país.Reacciones encontradasLa difusión de las fotografías del cumpleaños provocó nuevas críticas de dirigentes de distintos partidos. Según la televisión pública alemana ARD, la referente de Los Verdes Katrin Göring-Eckardt calificó la visita como una "vergüenza" y una traición a Europa, mientras que otras figuras de la oposición cuestionaron la cercanía del excanciller con el Kremlin.Eine Schande für Deutschland. Ein Verrat an Europa. Ein Bärendienst für Frieden. Aber leider habe ich schon nichts anderes mehr von ihm erwartet. pic.twitter.com/O75FV0zpYl— Katrin Göring-Eckardt (@GoeringEckardt) October 8, 2026Sin embargo, Ralf Stegner, diputado socialdemócrata especializado en política exterior, defendió el derecho de Schröder a viajar a Moscú y recordó que ya no ejerce funciones públicas."No deberíamos practicar un exorcismo en Alemania cada vez que un excanciller viaja a Moscú", sostuvo, según recogió ARD. También planteó que mantener canales de comunicación podría contribuir a un eventual alto el fuego en Ucrania.La visita se produjo en un momento delicado para Berlín, después de que Merz viajara a Kiev para reafirmar el respaldo alemán a Ucrania y anunciar nueva asistencia militar y energética.Agencias Reuters y AFP
La suma se disparó luego de que Putin Vladimir añadiera casi 60.000 millones de dólares a los desembolsos establecidos en el presupuesto.Es la señal más reciente de que el presidente ruso está preparado para que la guerra siga escalando
Poner de relieve la maldad del líder ruso no debe hacerse a expensas de Ucrania