El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, le solicitó a los propietarios y operadores de estacionamientos privados de la Gran Manzana que no alquilen ni pongan a disposición sus instalaciones al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La medida ocurre una semana después del tiroteo en Marble Hill. Revés al ICE: qué se sabe del pedido de Mamdani a los propietarios de estacionamientos Mamdani comunicó el pedido a los propietarios a través de una carta enviada el pasado 16 de octubre. Allí, instó a más de mil propietarios y operadores a no prestar ni poner sus propiedades a disposición del ICE para sus operaciones. Asimismo, les piden que informen a la agencia que no está autorizada a utilizar sus instalaciones."El ICE ha utilizado estacionamientos privados en toda la ciudad como puntos de partida para sus operaciones, desde dos cocheras en Northern Boulevard hasta un garaje en Morton Street, en Manhattan. Cada uno de estos usos le proporciona a la agencia una base para llevar a cabo operaciones que han aterrorizado a las comunidades locales", destacó Mamdani en la carta. "Los propietarios que se niegan a participar en estas operaciones federales contribuyen a la seguridad pública al proteger a su propio personal y a sus clientes, así como a otros neoyorquinos más allá de sus establecimientos", agregó. En qué base legal se respalda el pedido de Mamdani que afecta al ICE La normativa municipal y estatal de Nueva York ya prohíbe a las agencias federales de migración usar bienes públicos (como escuelas, hospitales, refugios o estacionamientos municipales) como zonas de procesamiento o preparación, a menos que cuenten con una orden judicial. Una de estas es la Orden Ejecutiva 13 de la Gran Manzana, firmada por Mamdani el pasado 6 de febrero. La misma prevé proteger a todos los residentes de la ciudad, sin importar su estatus migratorio, mediante la prohibición de lotes vacíos, estacionamientos o garajes de la ciudad por parte de la agencia migratoria. "El personal gubernamental facultado para hacer cumplir las leyes civiles o penales, con excepción del personal de la ciudad, no está autorizado a utilizar los lotes de la ciudad. Contexto de la carta de Mamdani a los propietarios de estacionamientos en NYCLa carta de Mamdani ocurre en el contexto del tiroteo ocurrido en Marble Hill, el Bronx. El pasado 6 de octubre, un grupo de agentes del ICE interceptó a Oscar Belgal, un inmigrante dominicano de 28 años con estatus irregular. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), en un comunicado de prensa, el dominicano se negó a obedecer la orden de salir de su vehículo, aceleró y embistió dos autos. Debido a esto, un oficial abrió fuego en defensa propia y lo hirió. Tras el tiroteo, Belgal fue trasladado al hospital New York-Presbyterian Allen, donde llegó en condición estable. Poco después, agentes federales se hicieron cargo de su custodia."Lo ocurrido hoy es una confirmación devastadora de lo que sabemos desde hace tiempo: el ICE actúa con total impunidad, siembra el caos y el terror en todo el país", dijo el alcalde durante una conferencia de prensa.
Con el paso de los años, muchas familias comienzan a enfrentarse a una situación que puede generar desacuerdos entre padres e hijos: la posibilidad de vender la casa familiar para mudarse a un espacio más pequeño y fácil de mantener. Mientras los más jóvenes suelen considerar aspectos como la seguridad, la movilidad y los gastos de mantenimiento, las personas mayores pueden experimentar una profunda resistencia a abandonar el lugar donde construyeron gran parte de su vida.Cada habitación, mueble y rincón del hogar puede estar asociado con recuerdos de la infancia de los hijos, celebraciones familiares y experiencias que marcaron distintas etapas de la vida. Por este motivo, la negativa de algunos adultos mayores a vender su propiedad no siempre es por miedo al cambio o terquedad.Desde la psicología ambiental y distintos estudios de envejecimiento, algunos expertos explican que existe un fenómeno conocido como apego al lugar, que permite comprender por qué determinadas viviendas adquieren un significado emocional que va mucho más allá de su valor económico.Esta relación fue analizada en una investigación titulada Place Attachment and Aging in Place: Preferences and Disruptions (Apego al lugar y envejecimiento en el hogar: preferencias y alteraciones), realizada por el geógrafo William Clark, del Centro de Investigación de Población de la Universidad de California en Los Ángeles, junto con los investigadores Rachel Ong ViforJ y Christopher Phelps, de la Universidad Curtin, en Australia.El trabajo utilizó información de una extensa encuesta longitudinal australiana que abarcó el período comprendido entre 2001 y 2021. Su objetivo fue comprender qué factores influyen en la preferencia de las personas mayores por continuar viviendo en sus hogares y cómo determinados acontecimientos pueden modificar esa decisión."Nuestro estudio confirma la fuerte relación entre diversas dimensiones del apego al lugar y la preferencia de las personas mayores por envejecer en su propio hogar. Los vínculos con los hijos, un sólido capital social, la propiedad de la vivienda y la satisfacción con el hogar y el vecindario están positivamente relacionados con una mayor preferencia por envejecer en el propio hogar (...). Para los propietarios, la cercanía a sus hijos es un factor determinante de su preferencia por envejecer en su hogar", señalaron los investigadores en los resultados de la investigación.Este hallazgo permitió comprender que la idea de desprenderse de una casa no se encuentra vinculada solamente al bien material. La cercanía con los hijos, la relación con los vecinos y el sentimiento de pertenencia al barrio también pueden influir en el deseo de quedarse. Mudarse puede implicar perder esa familiaridad con el entorno, incluso cuando la nueva vivienda ofrece mayores comodidades.