Tienen más de 40 años de uso y están al límite de sus capacidades.Este armamento puede alcanzar objetivos hasta 1.600 kilómetros de distancia y llevar una cabeza nuclear.
Es una propuesta para un concurso del ejército de los Estados Unidos.Planea desarrollarlo plenamente para el año 2031, pero su fabricación comenzará el año que viene.
KIEV.- Las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania atraviesan un nuevo momento de tensión después de que el presidente Volodimir Zelensky denunciara demoras en la entrega de misiles de defensa aérea y fallas en los sistemas de alerta temprana ante los ataques rusos. En medio de los reproches, Donald Trump volvió a cuestionar al mandatario ucraniano y sugirió que debería ser reemplazado en las negociaciones de paz, mientras Washington negó que exista una decisión política destinada a perjudicar a Kiev.I spoke with Marco Rubio @SecRubio, and it was a substantive conversation - focused on the issues that matter. I am grateful for his readiness to help and his clear position. First, ballistic missile interceptors, which are needed to protect lives. Second, early warning ofâ?¦— Volodymyr Zelenskyy / Ð?олодимиÑ? Ð?еленÑ?Ñ?кий (@ZelenskyyUa) October 20, 2026La disputa se intensificó el lunes, cuando Zelensky acusó a sus aliados de debilitar la capacidad defensiva de Ucrania mientras flexibilizan la presión sobre Moscú. "Cuando se bloquean las entregas de misiles para la defensa aérea de Ucrania, mientras Rusia recibe un alivio de las sanciones o aplazamientos, esto es, lamentablemente, una negación de la realidad por parte de nuestros socios", afirmó en redes sociales.El mandatario también cuestionó la falta de advertencias de sus aliados antes de una ofensiva rusa que incluyó el lanzamiento de 16 misiles balísticos. "Una vez más, hubo un ataque ruso con misiles balísticos en varias oleadas durante la noche y, una vez más, no hubo ninguna advertencia de nuestros socios", sostuvo.Pese a las críticas, Zelensky insistió en que Ucrania respalda los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra, aunque reclamó una posición más firme frente a Moscú. "Debemos llamar agresor al agresor y ayudar a Ucrania a proteger vidas", afirmó.Las denuncias del presidente ucraniano se producen en medio de crecientes dificultades para garantizar el suministro de armamento esencial. Según informó The Washington Post, el Pentágono mantiene sin autorizar la transferencia a Ucrania de misiles interceptores Patriot procedentes de países aliados, cuando Kiev enfrenta una escasez crítica de ese armamento para repeler los ataques rusos.El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, no rechazó formalmente los envíos, pero tampoco concedió la autorización necesaria para concretarlos. A esa situación se suman demoras en la entrega de armamento estadounidense financiado por los aliados de la OTAN mediante el programa PURL. La gravedad del faltante quedó reflejada en el testimonio de un funcionario ucraniano, quien aseguró que al país le quedaban apenas "un par" de interceptores.La respuesta de RubioAnte las acusaciones de Kiev, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, reconoció este martes que podría no haberse entregado un lote de interceptores adquirido por los aliados europeos mediante el programa PURL, aunque rechazó que las demoras respondieran a una decisión deliberada de Washington."No se le está negando deliberadamente nada a Ucrania", declaró durante una visita a la India. "Se trata de un equilibrio entre nuestros compromisos con otros socios y, francamente, nuestras propias necesidades para nuestras propias instalaciones", explicó.Rubio también reveló que Trump está "frustrado" por las acusaciones de que su gobierno busca perjudicar deliberadamente a Kiev, en particular por las denuncias sobre una supuesta interrupción del intercambio de inteligencia."El presidente está frustrado porque, en primer lugar, no le gusta que se le responsabilice por cosas que no son ciertas, incluidas las acusaciones de que, de alguna manera, ordenó interrumpir el intercambio de información de inteligencia", afirmó. "Y eso no es cierto, como él ha repetido en varias ocasiones", agregó."El presidente reacciona especialmente a la insinuación de que haría cosas para perjudicar deliberadamente a Ucrania. Eso no es justo ni cierto", insistió.En un intento por desactivar la controversia, Rubio mantuvo una conversación telefónica de 45 minutos con Zelensky. Según el mandatario ucraniano, ambos abordaron tres cuestiones centrales para la defensa del país, la entrega de interceptores, las alertas tempranas ante ataques rusos y el funcionamiento de los servicios satelitales Starlink y Starshield, que, según afirmó, debía restablecerse."Por supuesto, todo esto se produce en el contexto de nuestros esfuerzos diplomáticos para poner fin a esta horrible guerra y a la matanza constante de personas", escribió Zelensky en X.Uno de los principales puntos de fricción es el funcionamiento de los sistemas satelitales utilizados por las fuerzas ucranianas. Kiev sostiene que los receptores dejan de operar cuando están instalados en dispositivos que se desplazan a gran velocidad, como los drones. Washington, en cambio, niega haber impuesto restricciones a Starshield y asegura que tampoco suspendió el intercambio de inteligencia.Rubio atribuyó las fallas en las alertas tempranas a un "problema de software" que está siendo investigado por el Comando Europeo estadounidense. Sin embargo, también dejó entrever el malestar de la Casa Blanca con Zelensky. "Lo que queremos es concentrarnos en poner fin a esta guerra. Eso es en lo que él debería concentrarse", sostuvo en referencia al presidente ucraniano.Trump endurece su posturaLas explicaciones de Rubio contrastan con el tono cada vez más crítico de Trump hacia Zelensky, a quien volvió a responsabilizar por las dificultades para alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto."Zelensky no está ayudando mucho. Creo que no quiere detenerlo", afirmó el lunes en la Casa Blanca. Y fue un paso más allá al poner en duda su continuidad como interlocutor en las conversaciones. "Creo que es hora de que otra persona negocie en nombre de Ucrania", agregó.En contraste con sus cuestionamientos a Kiev, Trump tuvo palabras favorables hacia Moscú. "Rusia, francamente, se ha portado bien con Ucrania", sostuvo, mientras las fuerzas rusas intensificaban sus bombardeos contra ciudades e instalaciones energéticas ucranianas.Detrás del nuevo enfrentamiento diplomático también aparecen las diferencias sobre los ataques ucranianos contra refinerías rusas. Trump ha presionado para que Kiev suspenda esas operaciones y, al mismo tiempo, levantó sanciones sobre las exportaciones rusas de diésel, una decisión que justificó por la necesidad de reducir los precios del combustible en Estados Unidos.Ucrania aceptó interrumpir durante varios días sus ofensivas contra las instalaciones petroleras rusas a pedido de Trump, pero finalmente las reanudó ante la falta de reciprocidad de Moscú. La continuidad de los ataques rusos agravó aún más el malestar en Kiev. Los últimos bombardeos dejaron al menos nueve muertos y provocaron cortes de electricidad en distintas regiones del país.En ese escenario, y pese al deterioro del vínculo bilateral, los contactos diplomáticos continúan. Zelensky tenía previsto reunirse este martes en Oslo con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff para intentar recomponer las relaciones. Las conversaciones, organizadas por Noruega y Finlandia, también contemplaban la participación virtual de Jared Kushner, yerno de Trump.En paralelo, el Kremlin manifestó su expectativa de organizar próximamente una reunión entre Witkoff y el presidente ruso, Vladimir Putin. Los contactos se producen mientras Washington intenta avanzar hacia un eventual acuerdo de paz, aunque las condiciones para poner fin a la guerra siguen siendo un profundo motivo de desacuerdo.Según The New York Times, Trump también busca presionar a Zelensky para que acepte un pacto que incluya concesiones territoriales en el Donbass, una de las principales exigencias de Moscú y uno de los obstáculos más difíciles de superar en las negociaciones.Agencias Reuters y ANSA
Zelenski espera en Oslo a representantes de EE.UU. tras acusar a Trump de retrasar misiles clave para defenderse de Rusia. Kiev y Washington están en tensión.Trump busca aliviar precios de combustible con Rusia, lo que irrita a Ucrania. Zelenski critica las sanciones levantadas y la falta de apoyo militar.
Zelenski acusa a EE.UU. de retrasar misiles necesarios para defenderse de ataques rusos. Kiev denuncia obstáculos en sistemas satelitales.El líder ucraniano dialogará con emisarios en Oslo para abordar tensiones militares. Trump planea cumbre con Putin y Xi en noviembre.
EL CAIRO.- Al menos 50 soldados murieron y más de 100 resultaron heridos este lunes en un ataque con misiles balísticos atribuido a los rebeldes hutíes contra un campamento militar en el sur de Yemen, en uno de los episodios más mortíferos desde la reciente escalada de la guerra civil. La ofensiva se produjo en medio de una creciente tensión regional que también alcanza a Arabia Saudita, donde los ataques casi diarios con drones y misiles obligaron a organismos gubernamentales y grandes empresas a adoptar el teletrabajo en Riad.El bombardeo tuvo como objetivo el campamento de Al-Alam, en la provincia de Shabwa, donde se encontraba un grupo de nuevos reclutas de las fuerzas leales al gobierno yemení reconocido internacionalmente. Según funcionarios militares, los insurgentes, respaldados por Irán, lanzaron tres misiles balísticos contra el establecimiento.El vicegobernador de Shabwa, Fahad al Khalifi, informó a la agencia AFP de al menos 50 muertos y más de 100 heridos, algunos de ellos en estado crítico, y advirtió que los hospitales de la región estaban desbordados por la cantidad de pacientes.El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al-Alimi, condenó el bombardeo y prometió una "respuesta firme". Según explicó, las víctimas eran jóvenes reclutas procedentes de distintas regiones del país.El coronel Majed al-Nazili, vocero del Ejército yemení, confirmó que el ataque se realizó con tres misiles balísticos contra un centro de entrenamiento de fuerzas policiales y de seguridad.El campamento está situado en el distrito de Jardan, al norte de Ataq, la capital provincial. Su ubicación tiene una importancia estratégica porque se encuentra sobre una ruta que conduce a Marib, una provincia controlada por el gobierno y atravesada por corredores de abastecimiento esenciales para sus fuerzas militares.Según uno de los funcionarios militares, los soldados atacados pertenecían a una unidad recientemente creada, denominada Fuerza de Intervención Rápida, que había sido desplegada para reforzar la defensa de la región.Arabia Saudita ordena el teletrabajoLa violencia también comienza a alterar la vida cotidiana en Riad, la capital de Arabia Saudita, que en las últimas semanas se convirtió en uno de los principales objetivos de los ataques hutíes contra aeropuertos, instalaciones energéticas y posiciones militares.Organismos gubernamentales sauditas dispusieron este lunes que parte de sus empleados trabajaran desde sus hogares, una medida que también adoptaron numerosas compañías instaladas en los principales centros financieros de la ciudad.Según informó AFP, trabajadores de varias dependencias estatales recibieron comunicaciones internas que establecían el teletrabajo durante buena parte de la semana."Se ha decidido implementar el trabajo a distancia de lunes a jueves de esta semana. Pedimos a todos que continúen normalmente con sus actividades", señalaba uno de los mensajes enviados el domingo por la noche.La medida también alcanzó al Kingdom Centre, la emblemática torre de 99 pisos situada en el centro de Riad, que alberga, entre otras dependencias, la oficina regional del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sus administradores pidieron a los empleados que trabajaran de manera remota hasta nuevo aviso.Las embajadas estadounidenses en distintos países de Medio Oriente exhortaron este lunes a sus ciudadanos a extremar la vigilancia ante lo que describieron como un "complejo entorno de seguridad" y advirtieron que los ataques podrían extenderse rápidamente más allá de las zonas inicialmente afectadas.Una guerra que amenaza con extenderseLa ofensiva del lunes contra el campamento militar de Shabwa se produjo después de otro fin de semana de intensos enfrentamientos en Yemen.El domingo, un ataque aéreo atribuido a las fuerzas lideradas por Arabia Saudita dejó al menos nueve muertos, entre ellos cinco niños y dos mujeres, en la provincia norteña de Saada, controlada por los hutíes, según informó el Ministerio de Salud administrado por los insurgentes. Arabia Saudita no formuló comentarios inmediatos.La nueva escalada terminó de quebrar la relativa calma que había prevalecido desde el acuerdo de alto el fuego de 2022, que redujo considerablemente los combates en la guerra civil yemení.Los hutíes, que cuentan con respaldo iraní y controlan Saná y extensas regiones del norte del país, reanudaron sus ataques contra territorio saudita en respuesta al apoyo militar que Riad brinda al gobierno yemení reconocido internacionalmente.En paralelo, los insurgentes avanzaron sobre nuevos territorios de la costa del mar Rojo, cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo por su conexión con el canal de Suez.La coalición liderada por Arabia Saudita lanzó este mes una ofensiva militar para recuperar esas posiciones, en medio de una espiral de ataques y represalias que alimenta el temor a una confrontación regional más amplia, con consecuencias para la seguridad y el comercio internacional.Agencias AFP y AP
La alianza que apoya al gobierno yemení interceptó misiles y drones sobre Riad y el sur del país, intensificando el conflicto en la región.Los avances hutíes en Yemen, respaldados por Irán, han desafiado sin éxito las operaciones aéreas sauditas, afectando la estabilidad en el mar Rojo.
El dato fue informado por el Estado Mayor Conjunto surcoreano y el Ministerio de Defensa japonés.Por el momento, no se informaron daños materiales.
A pesar de que Washington sostiene haber destruido la base industrial de Teherán, su infraestructura armamentística y centros de producción, informes de inteligencia revelan que Teherán conserva sus fábricas clave de misiles y drones, mientras Moscú fortalece la alianza suministrando nuevos sistemas de misiles y drones a la República Islámica. Leer más