La orden verbal del centro de control para reanudar la marcha, por sí sola, no debía bastar para provocar el impacto: el sistema secundario de protección automática tenía que frenar el convoy ante una señal en rojo
"La decisión de reanudar la circulación corresponde al centro de control y es quien toma la decisión", ha explicado
Ante un obstáculo en la vía, el LZB activa un protocolo progresivo que va del aviso sonoro al maquinista hasta el frenado automático de emergencia si las fases previas no logran detener el convoy