cuerva

Fuente: La Nación
09/07/2024 11:36

Frente al Presidente, el arzobispo García Cuerva trazó un crudo diagnóstico social y pidió unidad para resolver los problemas del país

Al encabezar el tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral metropolitana, ante el presidente Javier Milei en primera fila, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, advirtió que el país "sufre las cadenas de diversas esclavitudes". Hizo un fuerte llamado a "la unidad de los argentinos", en medio de la grave crisis, y pidió buscar acuerdos y dejar de lado las diferencias.En igual sentido, reclamó por la "falta de termómetro social" y pidió "vivir la libertad" sin odio.Pacto de Mayo: los motivos de la ausencia de Villarruel y la rosca "cinco estrellas" de los gobernadoresEn su mensaje, García Cuerva reivindicó los consensos de los congresales de Tucumán, en 1816 y, al referirse a los desafíos actuales, horas después de que el Presidente firmara el Pacto de Mayo con 18 gobernadores en Tucumán, el arzobispo recordó la gesta de la Independencia y señaló: "Hoy nosotros queremos retomar aquella valentía, aquel coraje, aquellos sueños y aquellos ideales para reconstruir nuestra patria".Milei ingresó a la Catedral acompañado por la vicepresidenta Victoria Villarruel, que por razones de salud había faltado la noche anterior a la cita en Tucumán. Ambos, junto con el ministro de Defensa, Luis Petri, y el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, depositaron una corona de laureles ante el mausoleo de José de San Martín.Como lo había hecho en el tedeum del 25 de Mayo, García Cuerva dijo al comienzo que su mensaje estaba dirigido a la reflexión de todos los actores de la sociedad argentina, convencido de que "entre todos construimos la patria, más allá de saber que luego puedan querer ser tomadas frases aisladas para querer alimentar la fragmentación".El arzobispo hizo un paralelo entre el pasaje bíblico conocido como "la parábola del paralítico", en la que Jesús cura a un enfermo que no puede caminar, y la realidad argentina actual, a la luz de los ideales que esbozaron los congresales de Tucumán en 1816.""Una Argentina que nos duele hace mucho, que se dice independiente hace 200 años, pero que aún hoy sufre las cadenas de diversas esclavitudes que no nos dejan caminar como pueblo hacia un desarrollo pleno y una mejor calidad de vida para todos", describió, al trazar un diagnóstico del momento actual.El arzobispo citó, sin nombrarlo, a un historiador que escribió que el Congreso de Tucumán recibía a la patria "casi cadáver" por los complejos acontecimientos que se habían sucedido desde 1810. Y trasladó esa figura a la Argentina de hoy: "Tantos hermanos paralizados hace años en su esperanza, tantos atravesados por el hambre, la soledad y una justicia largamente esperada". Y prosiguió: "Tantos argentinos tendidos sobre una manta en el frío de las veredas de las grandes ciudades del país, postrados como consecuencia de la falta de solidaridad y el egoísmo".Trazó, además, un paralelo entre los que portaban la camilla del enfermo en los tiempos de Jesús y la tendencia actual de privilegiar comportamientos mezquinos."A Jesús le llama la atención la fe de los hombres que llevan la camilla del paralítico. Una fe comprometida, que no se queda en promesas o palabras porque se juegan por el enfermo, haciendo algo por él. Una fe comunitaria porque no se cortan solos. No tira cada uno por su lado. Dejan de lado sus indudables y legítimas diferencias".Y animó: "Ese tiene que ser nuestro gran objetivo: que la Argentina se cure, que la Argentina se ponga de pie, que la Argentina se cure, que se ponga de pie, que camine, se independice de las camillas que la tienen postrada, paralizada y enferma.Frente a los desafíos que enfrenta el país, García Cuerva afirmó que "hoy no hay tiempo para la indiferencia, no nos podemos lavar las manos con la distancia, con la prescindencia, con el desprecio. O somos hermanos o se viene todo abajo".Tras invitar a "rezar juntos por nuestro país", puso el ejemplo de "aquellos hombres que cargaban al paralítico", así como los congresales de Tucumán y llamo a "construir la fraternidad e Insistir en la unidad de los argentinos, más allá de las diferencias."Nadie es imprescindible, nadie es descartable", resumió el arzobispo porteño.

Fuente: Infobae
09/07/2024 10:23

Tedeum del 9 de julio: ante Milei, García Cuerva advirtió que "a muchos les falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie"

El arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires encabezó la ceremonia religiosa por la Independencia del país. Reclamó por la unidad del país y afirmó: "Algo no está bien cuando tenemos dirigentes muy ricos y un pueblo trabajador muy pobre"

Fuente: Clarín
16/06/2024 14:00

García Cuerva, duro con quienes politizan la misa: "Es para unir, no para dividir"

El arzobispo de Buenos Aires lo dijo luego de que en dos parroquias porteñas se corearan consignas contrarias al gobierno.Su segundo, el obispo Gustavo Carrara, había pedido disculpas porque se usara un oficio religioso con fines políticos. .

Fuente: Perfil
16/06/2024 14:00

García Cuerva cuestionó los cánticos políticos en iglesias: "No es bueno usar la misa para dividir"

El arzobispo de Buenos Aires debió salir al cruce tras los videos del oficio que encabezaba monseñor Carrara en Constitución. Allí trabajadores y sindicalistas cantaron "La Patria no se vende", el mismo Carrara se había disculpado este sábado. Leer más

Fuente: Clarín
16/06/2024 05:00

Jorge García Cuerva cuestionó las misas con cánticos contra el Gobierno: "No está bueno usarlas para dividir, fragmentar y partidizar"

El arzobispo de Buenos Aires lo dijo durante una homilía ofrecida este sábado.El pasado viernes una misa se transformó en un acto militante kirchnerista contra el Gobierno en una parroquia de Constitución, al grito de "la Patria no se vende".Una escena similar se vivió la semana anterior en una iglesia situada en San Cristóbal.

Fuente: La Nación
25/05/2024 13:00

García Cuerva pidió una "autocrítica madura" y no demorar la atención de las urgencias sociales

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, llamó a la dirigencia de todo el país a evitar la fragmentación social y el odio, realizar una "autocrítica madura" y no demorar la solución de las urgencias sociales. En la homilía del tedeum celebrado en la Catedral metropolitana, frente al presidente Javier Milei sentado en primera fila, cuestionó "las acciones divorciadas de la ciudadanía de a pie, como los tan comentados autoaumentos de sueldos" y pidió buscar consensos y dejar de "pensar estrategias para que al otro le vaya mal, creyendo que cuanto peor, mejor".Y, tras describir un cuadro social preocupante, advirtió sobre las manos manchadas de sangre por el narcotráfico, las manos sucias de la corrupción y la coima, las manos en el bolsillo del egoísmo y la indiferencia".El sindicalismo comienza a rendirse ante Milei en el momento menos pensadoMilei llegó al templo mayor de la ciudad tras una caminata que emprendió desde la Casa Rosada, junto a la vicepresidenta Victoria Villartruel y con todos sus ministros, incluido el jefe de Gabinete, Nicolás Posse -cuya continuidad está en duda- y su hermana Karina Milei, de decisiva influencia en el Gobierno. Al retirarse, el Presidente eludió el saludo de Posse.El jefe de Estado fue recibido en el atrio de la Catedral por el arzobispo y, antes de ubicarse frente al altar por segunda vez desde su asunción, depositó una ofrenda de laureles al pie del mausoleo de José de San Martín, junto con la vicepresidenta Villarruel y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.Minutos después, con el tedeum en marcha, García Cuerva presentó su mensaje como "un aporte, a la luz de la Palabra de Dios, para la reflexión de todos los actores de la sociedad argentina, convencido de que entre todos construimos la patria, más allá de saber que, luego, puedan ser tomadas frases aisladas para querer alimentar la fragmentación"."La gente está haciendo un esfuerzo muy grande, no podemos hacernos los tontos", dijo el arzobispo porteño. Y, en momentos en que el presidente libertario intenta cristalizar la convocatoria al Pacto de Mayo, advirtió que "no es lo mismo unirse que confabular, fraternizar y forjar la cultura del encuentro que ser cómplices del mal con el sólo ánimo de destruir al otro".Con el recuerdo de las sucesivas crisis que el país vivió en tiempos recientes, García Cuerva dijo que "el pasado nos enseña que todo lo que amamos se puede destruir en base a la instrumentalización y el odio, ya que priva al cuerpo social de las defensas naturales contra la desintegración y la fragmentación social".Estimó que el escenario de confrontación es un "rédito instantáneo para los saqueadores de turno e incapacidad presente para pensarnos como nación". Y proclamó que "hay pocas cosas que corrompen y socaban más a un pueblo que el hábito de odiar".Deudas socialesAcompañado por sus obispos auxiliares, García Cuerva describió marcadas deudas sociales que esperan respuestas, como la malnutrición en la primera infancia, la falta de escolarización y accesibilidad a los servicios de salud, la situación de "los ancianos y jubilados incapaces de sostenerse diariamente con un mínimo de dignidad", entre otros "ejemplos impostergables". Todo, en un contexto en el que las proyecciones sobre la pobreza y la indigencia van en aumento."Tenemos que tomarnos en serio las parálisis de nuestro pueblo. Sabemos que hay parálisis que no se pueden procrastinar. Su postergación, en nombre de un futuro prometedor, generarían consecuencias nefastas por irreversibles en la vida de las personas y, por tanto, de toda la sociedad. Un precio muy alto a pagar que no nos podemos permitir", explicó. Y llamó a cada uno a preguntarse qué estaba haciendo por los que sufren."¿Podremos mirarnos y responder esa pregunta sin echar culpas como adolescentes, sino desde la responsabilidad de hacernos cargo incluso si es necesario realizando una autocrítica madura que necesita escuchar nuestro pueblo?", insistió.En contraste con los niveles de agresión frecuentes en la vida política y social, también llamó a no construir a partir de la denigración y la manipulación, sino de la solidaridad. "Estamos invitados a probar la fuerza subversiva de la gratitud que no se sustenta en la violencia ni el desprestigio del otro", resumió.Manos sucias y manchadas de sangre"Hoy nos ponemos delante de Dios como nación y le pedimos que nos cure, porque parecemos tener las manos paralizadas para el encuentro que construye fraternidad, las manos paralizadas para abrazar a los heridos por la soledad y la tristeza, para ser solidarios con los que menos tienen. Y le pedimos a Dios nos preserve de las manos manchadas de sangre por el narcotráfico, las manos sucias de la corrupción y la coima, las manos en el bolsillo del egoísmo y la indiferencia", advirtió el arzobispo primado.García Cuerva recordó que el papa Francisco envió hace unos días un mensaje a los argentinos para pedir "que la grieta se termine, no con silencios y complicidades, sino mirándonos a los ojos, reconociendo errores y erradicando la exclusión" y que también invitó al mundo a una alianza social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica.Frente a las distintas miradas para la vida y salud de la comunidad, entre las que mencionó las críticas y denuncias, la mención de proyectos y compromisos, acciones y omisiones, el arzobispo afirmó que "siempre serán necesarios el disenso y el debate"."Pero en este momento -añadió-, la clave nos la da la propia celebración del tedeum, que es un himno de agradecimiento, que nos invita a reconocer y regenerar nuestra vida como sociedad, desde la gratitud"Señaló que muchas veces "el agradecimiento puede sonar algo poco práctico o realista, algo inocente o naïf de aquellos que tienen la panza llena y viven abstraídos de la realidad". Pero recordó que, en su origen, el himno de acción de gracias fue y es entonado como el canto de liberación de los que vivieron bajo el yugo y la opresión, bajo la miseria y la humillación, sino que también es un canto que ayudó, y ayuda, a mantener viva la certeza de que todas esas situaciones no tienen la última palabra"Al concluir su mensaje, monseñor García Cuerva pidió "un compromiso delante de Dios para generar todas las acciones de gobierno y políticas públicas necesarias para que la acción de gracias de hoy no quede encerrada en la Catedral y congelada en este día, sino que continúe en las calles y en la vida de todos los argentinos que se descubren sanados en su dignidad, dignificados en su trabajo, esperanzados en el futuro de sus hijos y nietos, hermanados en la tan ansiada unidad nacional, reconstruyendo la patria, nuestra Argentina que tanto amamos y, a la vez, tanto nos duele".

Fuente: Clarín
25/05/2024 10:36

Fuerte mensaje de García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires: "Nuestra gente está haciendo un esfuerzo muy grande, no podemos hacernos los tontos"

Ante la mirada de Javier Milei en la Catedral durante el Tedeum, el monseñor criticó la corrupción, el narcotráfico y los aumentos de sueldos de la política.

Fuente: Infobae
25/05/2024 10:03

En el tedeum, Jorge García Cuerva advirtió que "hay que acompañar con hechos y no solo con palabras el esfuerzo de la gente"

Ante el presidente Javier Milei, el Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires llamó a una "alianza social para la esperanza, inclusiva y no ideológica". "No podemos hacernos los tontos", agregó. También mencionó los "autoaumentos de sueldos de semanas atrás"

Fuente: Perfil
24/05/2024 21:36

Incertidumbre por el encuentro entre García Cuerva y Milei en el Tedeum, en medio de reclamos por hambre

El arzobispo viene de criticar la discontinuidad de políticas públicas en barrios populares y podría dar un discurso "incómodo" para el Presidente en Córdoba. La agenda de Milei sin "Pacto de Mayo" y con su gabinete "en revisión". Leer más

Fuente: Perfil
13/05/2024 11:36

Jorge García Cuerva: "Mugica decía que un analfabeto es un espíritu subalimentado"

El arzobispo de Buenos Aires reivindicó al padre Carlos Mugica a 50 años de su fallecimiento y sostuvo que hay que evitar miradas anacrónicas sobre su legado. "Me parece interesante tomar lo que tiene que ver con aquellos valores que permanecen: el compromiso, la solidaridad y la búsqueda de la paz", indicó. Leer más

Fuente: La Nación
12/05/2024 19:18

El arzobispo García Cuerva revalorizó la figura del padre Carlos Mugica y formuló fuertes críticas a la dirigencia política

En una misa celebrada en el Luna Park, donde confluyó una procesión que había partido de la Catedral metropolitana, en homenaje al padre Carlos Mugica, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, formuló fuertes críticas a la dirigencia política y planteó las deudas que el país mantiene, a 50 años del asesinato del recordado sacerdote, por el deterioro de la educación, el "barro de la corrupción", el drama de la pobreza y la "pandemia" del narcotráfico, entre otras graves preocupaciones.Alertó, además, sobre la discontinuidad de políticas públicas que habían sido alcanzadas por consenso, en referencia a la integración de barrios populares y en una velada crítica a decisiones del gobierno de Javier Milei.Pacto de Mayo: para cumplir el objetivo del gasto público, el ajuste real debería ser del 35%"Cincuenta años después seguimos chapoteando entre descalificativos y odios; chapoteamos en el barro de la corrupción, estamos acostumbrados a chapotear en el barro de los enfrentamientos constantes, mientras los más pobres siguen chapoteando en el barro de las calles de sus barrios sin asfalto y sin un plan de urbanización porque estamos asistiendo a la discontinuidad de políticas públicas de integración de barrios populares, que habían sido logradas con el consenso de gobiernos de distintos signos políticos y representantes legislativos", dijo el arzobispo en la homilía.Acompañaron a García Cuerva el obispo de San Isidro y presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, otros siete obispos y más de 50 sacerdotes. Se leyó, además, una carta del papa Francisco, en la que animó a la Iglesia argentina a "continuar poniendo el corazón y el cuerpo al lado de los que sufren todo tipo de pobreza".Francisco dijo en su mensaje que "el padre Carlos nos alienta aún hoy a que en cada barrio se fortalezca una comunidad que se organiza para acompañar la vida de nuestro pueblo y nos interpela a luchar ante todo tipo de injusticia". Y agregó que "nos enseña a no dejarnos arrastrar por la colonización ideológica ni por la cultura de la indiferencia".La convocatoria se desarrolló en un clima de fervor, con referencias expresas a la figura de Mugica. En la procesión que llegó al Luna Park se exhibieron los zapatos que el sacerdote llevaba la noche del 11 de mayo de 1974, cuando fue asesinado a balazos al salir de la iglesia San Francisco Solano, donde había celebrado una misa. La suela del calzado todavía conserva rastros del barro que había pisado el cura antes de caer. También se expuso una obra artística en homenaje al sacerdote.La expresidenta Cristina Kirchner evocó al referente de los curas de las villas en un tuit, con una autorreferencia. "Recordemos a Carlos Mugica, pero no en un retrato, en una fotografía, sino en la militancia política. Él sabía que estaba amenazado de muerte. Aquellos que hemos vivido de cerca la experiencia de que te quieran matar, sabemos que todo puede superarse".Recordemos a Carlos Mugica, pero no en un retrato, en una fotografía, sino en la militancia política. Él sabía que estaba amenazado de muerte. Aquellos que hemos vivido de cerca la experiencia de que te quieran matar, sabemos que todo puede superarse. Que lo importante es laâ?¦ pic.twitter.com/nm17DuUgQw— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) May 11, 2024La crisis de la educaciónEl deterioro de la educación fue una de las claves del mensaje del arzobispo García Cuerva. Recordó que "en la Argentina de hoy, siete de cada diez chicos son pobres" y lamentó las escenas de "pibes con hambre revolviendo basura, chicos no escolarizados, o con una instrucción demasiado básica, no pudiendo leer de corrido o interpretar un texto".Citó a Pablo VI, quien en la encíclica Populorum Progressio escribió: la educación básica es el primer objetivo de un plan de desarrollo. "Efectivamente, el hambre de instrucción no es menos deprimente que el hambre de alimentos: un analfabeto es un espíritu subalimentado", expresó el arzobispo. Y recordó que "saber leer y escribir, adquirir una formación profesional, es recobrar la confianza en sí mismo y descubrir que se puede progresar al mismo tiempo que los demás".Monseñor García Cuerva se refirió a "la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la justicia y del mundo empresarial".Meditaciones con actualidadEn su homilía, el arzobispo porteño tomó como base la "Meditación en la villa", que el padre Mugica escribió dos años antes de su muerte. García Cuerva las intercaló con referencias a la actualidad, para mostrar que sus plegarias conservan plena vigencia."Queremos con los ojos limpios por las lágrimas de tanto llanto de nuestro pueblo por muchos fracasos, por promesas incumplidas y por una calidad de vida que se fue deteriorando a pasos agigantados a lo largo de estos cincuenta años, rezar juntos y hacerlo desde aquella oración de Mugica que conocemos y tiene aún tanta vigencia: Meditación en la villa, escrita por él en 1972â?³, explicó García Cuerva."Cincuenta años después parecemos estar acostumbrados a que nuestros chicos y adolescentes mueran todos los días por la droga y el maldito paco que los consume, porque avanza la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la justicia y del mundo empresarial", describió el arzobispo."Cincuenta años después -añadió el arzobispo- en muchos barrios se sigue viviendo entre las aguas servidas de no tener cloacas, con todos los riesgos que ello tiene en la salud y la calidad de vida de sus habitantes".Y transmitió otra preocupación por la pobreza: "Pero también nos hemos acostumbrado desde hace años a soportar la podredumbre de la inflación que es el impuesto de los pobres; y aguantamos el tufillo de dirigentes rápidamente muy ricos y gente trabajadora siempre muy pobre; hace rato que algo huele mal en la Argentina. La corrupción, el individualismo, el sálvese quien pueda, apestan, y casi que nos acostumbramos a vivir con esos males".El arzobispo porteño citó palabras de Francisco, al señalar: "Nos hemos acostumbrado a comer el pan duro de la desinformación y hemos terminado presos del descrédito, las etiquetas y la descalificación; hemos creído que el conformismo saciaría nuestra sed y hemos acabado bebiendo de la indiferencia y la insensibilidad".Antes de la celebración se proyectó un testimonio del padre José María "Pepe" Di Paola, referente de los curas de las villas y barrios populares, desde Santiago del Estero. La gente le cantó el "feliz cumpleaños". Antes de la misa, el padre Lorenzo"Toto" de Vedia animó a los presentes -muchos de ellos miembros de la Pastoral Villera- a mantener vivo el recuerdo y las enseñanzas del padre Mugica. "La sangre que él derramó nos da vida en nuestros queridos barrios populares". Reclamó también la continuidad de políticas públicas, una "presencia inteligente" del Estado y "que haya trabajo, escuelas, salitas y centros comunitarios" en los barrios carenciados.Participó de la convocatoria la Fanfarria Alto Perú del Regimiento de Granaderos a Caballo, que entonó la Marcha de Malvinas y el Himno Nacional, cantado fervorosamente por los presentes, con reminiscencias de cánticos mundialistas.Mensaje de los sacerdotesAl concluir la celebración, el Equipo de Sacerdotes de Villas y Barrios Populares de la Argentina Y de Familia Grande Hogar de Cristo dijo en una declaración que el trabajo del padre Mugica en favor de la justicia social, con y por los más pobres, era tildado por los malintencionados como comunismo, que lo identificaron con el enemigo y lo asesinaron"."Sin embargo, la opción preferencial por los más pobres, más allá de las concepciones sesgadas que no lo quieren escuchar, es parte irrenunciable del Evangelio y está consignada en el magisterio latinoamericano y universal de la Iglesia", señalaron los sacerdotes.Afirmaron que "Mugica dio la vida, señalando con su sangre la dignidad absoluta de toda persona humana, tan menospreciada en esta sociedad del descarte. Su prédica le recordó a la sociedad que los pobres existían, y cómo vivían, y que el Estado es una herramienta irreemplazable para lograr su integración social".




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