El adelanto de la campaña 2026/2027 concentraría los despachos en octubre, mientras que las altas temperaturas y las lluvias previstas afectarían la disponibilidad y calidad de la fruta en el norte del país
La producción comercial en Petén y la Franja Transversal del Norte estabilizó el precio del maíz en 190 quetzales por quintal, aunque la persistencia del fenómeno de El Niño obliga al Gobierno a mantener abiertos los contingentes de importación
Raymond Thacher Jr. comenzó a ayudar en los cultivos familiares cuando era sólo un niño.La última cosecha reunió a sus hijos y abrió una nueva etapa para unas tierras cargadas de recuerdos.
La recolección registró una reducción del 6,5%, principalmente, por la reducción del volumen obtenido en Mendoza.La producción de vinos se desplomó un 10%.El año Niño y el bajo precio recibido por los viñateros explicarán en gran medida la posible baja en la cosecha venidera.
La campaña agrícola 2026/27 se perfila con perspectivas de una elevada producción de granos, pero el incremento de los costos operativos plantea un desafío para la rentabilidad de los productores. Aunque las proyecciones anticipan un volumen de cosecha superior al del ciclo anterior, las relaciones entre los precios de los cultivos y los principales insumos muestran un deterioro en la capacidad de compra de la soja y el maíz.Según el relevamiento de precampaña de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción conjunta de soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada alcanzaría los 157,9 millones de toneladas. La cifra representa un incremento del 0,5% frente a los 157,1 millones de toneladas registrados en la campaña precedente.Conflicto: paro en un frigorífico que tiene una deuda bancaria de $46.000 millones y más de $25.000 millones en cheques rechazadosDentro de ese escenario, el maíz tendría una producción estimada de 66 millones de toneladas, mientras que la cosecha de soja llegaría a 53,6 millones. En comparación con el ciclo anterior, ambos cultivos registrarían aumentos del 3% y del 7%, respectivamente.Las perspectivas productivas, sin embargo, conviven con un escenario de costos que obliga a seguir de cerca la evolución de los márgenes. En su informe mensual, Coninagro analizó cómo variaron las relaciones insumo-producto de siete actividades agropecuarias: soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba mate.Biocombustibles: la falta de acuerdo con el PRO demora el dictamen y profundiza las diferencias entre las cámaras del sectorEl indicador permite medir cuántos kilos o toneladas de un producto se necesitan para adquirir determinados insumos, afrontar gastos operativos o realizar inversiones. El relevamiento incluye variables como herbicidas, fletes y maquinaria, entre otras 20 referencias, con el objetivo de evaluar la evolución de la competitividad del sector.En septiembre de 2026, el poder de compra de la soja y el maíz frente a los principales costos operativos se deterioró porque los gastos aumentaron a un ritmo superior al de los precios de los granos. La presión fue más marcada en el cereal, que necesitó una mayor cantidad de producción para cubrir distintos rubros.En términos interanuales, los precios disponibles mostraron subas. La soja llegó a US$371,1 por tonelada, un aumento del 19%, mientras que el maíz alcanzó los US$196,6 por tonelada, con una mejora del 9%. Esos incrementos, no obstante, quedaron por debajo de la evolución de algunos costos clave.GasoilEl combustible fue uno de los principales factores de presión. El precio del gasoil subió un 58% interanual y se ubicó un 32% por encima del promedio de los últimos cinco años, una evolución que encareció las tareas agrícolas y el transporte de la producción. Para comprar un litro de gasoil se necesitaron 4,4 kilos de soja, un 33% más que un año atrás y un 23% por encima de la media histórica. En el caso del maíz, la relación fue menos favorable: hicieron falta 8,4 kilos por litro, un 45% más que en septiembre de 2025 y un 35% por encima del promedio quinquenal.El transporte también mostró un deterioro en la capacidad de compra de los granos. El costo de un flete de 300 kilómetros aumentó un 15% interanual. Para cubrirlo se requirieron 106 kilos de soja, un volumen un 7% superior al promedio histórico, y 200 kilos de maíz, un 17% por encima de esa referencia. La mano de obra rural siguió una tendencia similar. Su costo aumentó un 29% interanual y, para afrontar ese gasto, fueron necesarias 2,2 toneladas de soja, un 9% más que un año atrás. En el caso del maíz, el requerimiento llegó a 4,1 toneladas, con un incremento del 19%.Los fertilizantes A diferencia del combustible, algunos insumos agrícolas presentaron relaciones de compra más favorables. El glifosato alcanzó un precio de US$4,7 por litro, con una suba interanual del 19%, aunque permaneció un 32% por debajo de su promedio histórico. Para adquirir un litro de ese herbicida se necesitaron 12,7 kilos de soja, una relación que se mantuvo estable frente al año anterior y que resultó un 34% más favorable que el promedio de los últimos cinco años. Para el maíz, en cambio, el requerimiento ascendió a 23,9 kilos por litro, un 9% más que un año atrás, aunque todavía un 27% por debajo de la media quinquenal.En esa línea, el fosfato monoamónico (MAP) registró un precio de US$990,2 por tonelada, con incrementos del 4% interanual y del 2% frente al promedio histórico. Como esas variaciones fueron inferiores a las de los precios de la soja y el maíz, mejoró la capacidad de compra de ambos cultivos frente a ese fertilizante.La urea, por su parte, llegó a US$624,8 por tonelada, prácticamente sin cambios respecto del año anterior y un 15% por debajo de su promedio histórico. Esa evolución favoreció especialmente la capacidad de compra del maíz frente a ese insumo.
La menor producción ya encareció la fresa, la palta y el maracuyá en mercados, mientras los vendedores advierten posibles problemas de abastecimiento durante los últimos meses del año
El primer envío de BioCubaCafé, financiado parcialmente por la FAO, forma parte de un plan para distribuir 2.000 sistemas entre familias de zonas montañosas que permitirán iluminación, ventilación y recargar teléfonos en sus viviendas
Las familias rurales que destinan sus cultivos al autoconsumo pueden ver reducida su disponibilidad de alimentos, incluso si los circuitos comerciales conservan existencias suficientes para atender la demanda interna del país.
Independientemente de las variaciones diarias, una constelación de factores bajistas está generando una tendencia negativa en los precios de la soja y del maíz. Está integrada por el muy buen avance de la cosecha de ambos cultivos por buen clima en Estados Unidos, expectativas de una gran producción de soja en Brasil, compras acotadas de la oleaginosa por parte de China y ventas de contratos por parte de los fondos especulativos. En detalle, la cosecha de soja en Estados Unidos ya supera el 75% de la superficie y el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos proyecta 124 millones de toneladas, que suman 8M/t más que el año pasado. La trilla del maíz está un poco más retrasada, pero ya hay más del 50% levantado, con una expectativa de producción de 407M/t, que es la segunda más importante de la historia. Por el lado de la demanda, los importadores chinos de soja actúan con cautela. "En su momento se había dicho que el gigante asiático iba a adquirir 25M/t en Estados Unidos durante 2026 y hasta ahora compró 14, con lo cual debería completar 11M/t en lo que resta del año, algo que parece muy difícil de cumplir", proyecta Sebastián Olivero, analista de la corredora StoneX.Soja Visec: habilitan una modalidad para negociar el "premio" sobre la soja tradicionalPor otro lado, la siembra de soja en Brasil avanza satisfactoriamente, sobre todo en Mato Grosso, el estado que normalmente produce 50M/t por año; hasta ahora no se manifiesta un clima seco como sería de esperar en esa región en un año con desarrollo de El Niño. Sí hay algunos excesos hídricos en los estados del sur. Hacia adelante, los mercados seguirán poniendo la lupa sobre el mercado climático sudamericano. "Puede haber volatilidad si el clima complica Brasil, que podrían disparar compras por parte de los fondos", alerta Olivero. Para los productores argentinos, los precios son mejores que los del ciclo anterior. Por eso "se podría cubrir una parte de la producción esperada con puts para establecer un piso de precios, pagando una prima, o financiar esa compra con la venta de un call", propone el experto. Para los más conservadores, se ofrecen puts de maíz con 184US$/t, con 4US$/t de prima, o se pueden asegurar 344US$/t de soja, con 8US$/t de prima. Sin embargo, Olivero también alerta que, con un escenario climático de gran incertidumbre, no habría que descartar que haya oportunidades y picos alcistas para aprovechar durante el ciclo del cultivo.
Desde el 1º de octubre, en algunos viñedos ya cayó el doble de lluvia que en el mismo período de 2025. Enólogos consultados por Infobae alertan por la humedad y se preparan para una temporada desafiante que remite a la de 1998
La siembra planificada supera las 120.000 tareas en distintas zonas del país, mientras la actividad involucra productores, trabajadores fabriles, exportadores y comerciantes en 15 provincias del territorio nacional caribeño dominicano
Las lluvias mejoraron las proyecciones de soja y maíz en el país, mientras que Brasil y otros grandes productores enfrentan riesgos de pérdidas por el fenómeno climático
La cosecha de trigo se ubicará en el segundo registro más importante de los últimos 17 años, según informó hoy la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La producción será de 23,8 millones de toneladas, por debajo del récord de 28,5 millones de toneladas del ciclo agrícola pasado, que estuvo marcado por condiciones ambientales espectaculares. La entidad tiene una serie de los últimos 17 años, pero el volumen proyectado es, en los hechos, el segundo nivel más relevante de la historia. "Con 23,8 millones de toneladas, la primera estimación señala que se obtendría la segunda mayor producción de los últimos 17 años, tras el récord de 28,5 millones de toneladas en el ciclo pasado. También se destaca que el rinde nacional del ciclo 2026/27 es de 35,3 qq/ha, la tercera mejor marca desde el 2010. En las encuestas de las últimas semanas, en las distintas provincias se comenta que hay potencial para mejorar aún, pero también temores por los efectos de este octubre tan extraño sobre el cultivo", dijo en un reporte firmado por Cristian Russo. La soja cayó a su menor precio desde agosto y el trigo tocó un mínimo de 14 semanasEn rigor, la Bolsa rosarina trazó un buen potencial para el cereal, pero hizo diversas consideraciones. Habló de una campaña "atípica". Dijo: "El trigo arrancó con excelentes reservas al igual que el año pasado, pero con lluvias dentro de las medias históricas para julio y agosto. Aunque con la particularidad de un julio y con buena parte de agosto extremadamente húmedos y mucho más cálidos que lo normal. Ya en ese momento se empezó a destacar que a pesar de la buena condición del trigo, faltaba frío y por sobre todo radiación: el crecimiento estaba estancado. Las enfermedades comenzaron a ganar presencia, sobre todo royas y manchas. Pero luego, septiembre se caracterizó por bajos niveles de humedad y escasas lluvias. Esto frenó el desarrollo de enfermedades, pero la falta de agua comenzó a ser una limitante". Después, el informe realizado por Russo amplió respecto de lo sucedido en lo que va del mes: "Octubre de 2026 estuvo marcado por las bajas temperaturas y la falta de lluvias. Sí se destacan las tormentas de la primera semana y sus fuertes acumulados sobre todo en el margen este del país. Pero luego, el patrón fue claro: lluvias aisladas, nubosidad y bajas temperaturas que terminaron desembocando en las heladas agronómicas entre el 18 y 19 de este mes. En principio no se reportan daños de consideración". El relevamiento indicó, citando a ingenieros agrónomos, que se registra un llenado con condiciones que no se han presentado con anterioridad y no se puede prever sus consecuencias. "Por un lado, las bajas temperaturas prolongan la etapa de llenado y pueden tener un efecto muy positivo sobre el peso del grano, aparte de que están evitando que el cultivo tenga una mayor demanda de agua", señaló. Agregó: "Para otros, la falta de radiación puede terminar siendo más significativa que la actual falta de agua. Para muchos agrónomos esto puede ser un factor de descuento".
Un candidato al Congreso de EE.UU. fue detenido brevemente en Cisjordania mientras apoyaba a activistas palestinos en la cosecha de aceitunas. Israel criticó al político por no coordinar con las autoridades, mientras crecen las críticas internacionales por la violencia de colonos.
Los campesinos de la región alertaron sobre cobros armados de hasta el 16% en ventas del grano, mientras las autoridades refuerzan los patrullajes militares en la zona
Aseguran que daños en puentes y caminos de producción dificultan las labores agrícolas
La producción alcanzó 4,9 millones de toneladas y llevó la campaña estival 2025/26 a casi 7 millones
Los agricultores de Kansas enfrentan una dura temporada de cosecha con altos costos de diésel y disminución de ganancias, exacerbando tensiones económicas. El descontento con el partido republicano crece entre los votantes rurales, en medio de preocupaciones por aranceles y políticas migratorias.
Para este 2026, Brasil prevé una producción récord de 354,5 millones de toneladas de cereales, leguminosas y oleaginosas, impulsada por la soja y el maíz, en un escenario en que el fenómeno climático El Niño amenaza con alterar los patrones de lluvia y elevar los riesgos agrícolas. Esta información la divulgó hoy el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), según consignó la agencia Xinhua.La estimación dada a conocer por el IBGE contempla un aumento en la producción de 2,4% respecto a 2025, equivalente a 8,4 millones de toneladas adicionales, lo que consolida el peso de Brasil como una de las principales potencias agrícolas mundiales.El lado B de la crecida del Paraná: refuerzan controles para evitar el robo de ganado que sale de las islasEn ese sentido, el país prevé cosechar 83,2 millones de hectáreas, un incremento del 2% frente al año anterior, aunque la evolución de los distintos cultivos muestra un panorama desigual, con importantes avances en oleaginosas y retrocesos en algunos productos básicos y cultivos destinados a los mercados internacionales."La soja continúa como el principal motor de la producción agrícola brasileña con una proyección de 175 millones de toneladas, es decir, un crecimiento de 5,4% interanual", indicaron.Europa pierde terreno frente a sus competidores agrícolas, advierte un informe encargado por Bayer"Ese volumen refuerza la importancia de Brasil en el mercado mundial de la oleaginosa, utilizada tanto para la producción de aceite vegetal como para la elaboración de harina destinada a la alimentación animal", agregaron.En este escenario, destacaron que el maíz ocupa el segundo lugar con una producción estimada de 143,3 millones de toneladas, un aumento del 1,1% respecto a 2025. Las perspectivas para ese cultivo, sin embargo, difieren según el ciclo de producción, pues la primera cosecha alcanzaría 29,7 millones de toneladas, un avance del 15,5%, mientras que la segunda se situaría en 113,6 millones de toneladas, una disminución del 2%.La producción conjunta de soja, maíz y arroz representa alrededor del 93% del volumen total previsto por el IBGE, lo que "evidencia la concentración de la agricultura brasileña en estos tres cultivos, así como su importancia para el abastecimiento interno y las exportaciones". En cuanto a la producción de frijol, alimento fundamental en la dieta brasileña, se encamina también a una reducción prevista de 6,6%.Señalaron que las proyecciones de este año coinciden con el fortalecimiento del fenómeno climático de El Niño, asociado al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, lo que modifica la circulación atmosférica y puede alterar las precipitaciones en amplias zonas de Brasil.Indicaron que los efectos varían según la región: mientras la zona sur del país puede registrar lluvias excesivas; partes del norte y centro-sur afrontan un mayor riesgo de sequía con temperaturas elevadas, lo que puede afectar la humedad del suelo y el desarrollo de los cultivos, así como las fechas de siembra y cosecha. "El impacto climático no se limita a los granos, ya que las temperaturas elevadas y la reducción de las lluvias pueden perjudicar pastizales y elevar los costos de producción de la actividad ganadera", advirtieron.Por último, remarcaron, consignó la agencia de noticias Xinhua, que las autoridades brasileñas siguen la evolución del fenómeno El Niño para orientar las medidas de prevención y adaptación en el campo, mientras que los productores deben ajustar sus calendarios agrícolas y sus estrategias de manejo de acuerdo con las previsiones meteorológicas.
Más de 10.000 productores participan en la nueva campaña tabacalera, mientras la escasez de energía condiciona el transporte, el riego y el acceso a insumos en los campos de Pinar del Río
El sistema de Boleta Única de Papel (BUP) tiene un fuerte respaldo en la opinión pública de Buenos Aires, una de las 15 provincias argentinas en las que no se utiliza. Según una encuesta de Isonomía, un 64% respalda su implementación en las elecciones del año que viene.En un estudio que relevó 1200 casos, realizado en el mes de abril, un 64% de los encuestados manifestó estar de acuerdo en votar con la BUP. En desacuerdo se pronunció el 22%, y un 13% eligió la opción "No sabe/No contesta".La encuesta de Isonomía puso en consideración también los beneficios que implicaría que la próxima elección bonaerense, en la que se elegirá gobernador, se realice bajo el sistema de BUP. Al 67%, le pareció "muy o bastante importante" el hecho de que la herramienta garantiza que todas las opciones de candidatos estén presentes en la misma papeleta. El 20% contestó que es "poco o nada" importante, y el 13% dijo "No sabe/No contesta". Una valoración positiva similar a la de la presencia de todas las opciones electorales en la misma boleta obtiene el ahorro de dinero que implicaría utilizar la BUP en reemplazo del sistema actual, en el que cada partido figura en una papeleta propia. "Con el sistema Boleta Única Papel no se imprimen millones de boletas, lo que permite ahorrar dinero. ¿Cuán importante es para usted eso?", fue la pregunta que se hizo a los encuestados. El 65% consideró "muy o bastante importante" este aspecto del ahorro; para el 26%, es "poco o nada" relevante", y el 10% dijo no saber o prefirió no responder.También resultó muy bien considerado el menor impacto ambiental de la BUP en comparación con la boleta partidaria. El 61% consideró "muy o bastante importante" que el sistema sea más sustentable; el 27%, "poco o nada" importante", y el 11% eligió "No sabe/No contesta".La Red de Acción Política (RAP), que nuclea a dirigentes de múltiples partidos políticos y agrupaciones, impulsa la implementación de la Boleta Única de Papel en todo el territorio nacional y encargó la realización de la encuesta a nivel bonaerense.Hace menos de un mes, 189 dirigentes políticos que integran la RAP firmaron un documento para solicitar que la boleta única se utilice el año que viene en las 15 provincias que mantienen el sistema de boleta partidaria. Esas provincias son Buenos Aires, Jujuy, Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan, La Pampa, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.Algunos de los firmantes de la petición para la implementación en todo el país de un sistema de boleta única fueron los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba, del PJ), Ignacio Torres (Chubut, de Pro) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos, de Pro); los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) Silvana Giudici, Luis Petri y Nicolás Mayoraz; el presidente de la UCR, Leonel Chiarella; la exvicepresidenta Gabriela Michetti (Pro), e intendentes bonaerenses como Soledad Martínez (Vicente López, de Pro), Julio Zamora (Tigre, del PJ) o Ramón Lanús (San Isidro, de Pro). Suscribieron el documento 48 dirigentes de la UCR, 42 del PJ, 37 de Pro, 19 de LLA, ocho del Partido Socialista y seis de la Coalición Cívica.
Entre el humo de las ofrendas y las oraciones de los guías espirituales, los participantes invocan al Tz'ikin, el ave sagrada de la tradición maya. La ceremonia simboliza el vínculo con el aire, la naturaleza y la abundancia, con pedidos por la protección y las cosechas.
El 44% de la última cosecha argentina de soja todavía permanece sin vender o con el precio pendiente de fijación: son 22,18 millones de toneladas, según el Monitor Agroindustrial de septiembre de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC). Además de la soja, en el sector hablan de que con todos los granos quedan exportaciones pendientes que superan los US$9000 millones."Queda el 44% de la producción 2025/26 sin vender o sin precio", señaló el informe de Ciara-Cec. Sobre una producción estimada de 50,1 millones de toneladas, el relevamiento distinguió 15,71 millones todavía sin comercializar y 6,48 millones vendidos con el precio pendiente de fijación. Un estudio detectó residuos de antimicrobianos en suelos de feedlots argentinosEn agosto pasado, la molienda de soja alcanzó 4,252 millones de toneladas, el "mayor volumen para agosto desde 2021", según indicó el Monitor. La utilización de la capacidad instalada de procesamiento de soja y girasol llegó al 85%, mientras que la molienda de girasol y las exportaciones de aceite de girasol y harina de soja marcaron récords para ese mes. Se trata de datos que reflejaron un buen momento para la actividad.En tanto, en septiembre último el ingreso de divisas del sector fue de US$3228 millones, un 17,3% más que en agosto. Fue el tercer septiembre más importante de la historia, según informó Ciara-CEC. Sin embargo, el acumulado de los primeros nueve meses alcanzó US$22.276 millones, un 22% menos que en igual período de 2025. En esa línea, Gustavo López, presidente de la consultora Agritrend, proyectó ingresos futuros por US$9196 millones y US$1773 millones por derechos de exportación para el resto del ciclo comercial 2025/26. Este cálculo abarca los principales granos y derivados y toma como referencia las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) registradas al 2 de octubre. Según los datos del analista "se considera el total por declarar de los principales granos a un precio FOB Medio para el resto del ciclo comercial".De acuerdo con esa estimación, restarían declarar 22,2 millones de toneladas entre granos, aceites y harinas. Los mayores aportes de divisas corresponderían a la harina de soja, con US$4033 millones, y al aceite de soja, con US$3137 millones; luego aparecen el maíz, con US$976 millones, y el trigo, con US$658 millones. En recaudación por retenciones, el experto de Agritrend calculó US$907 millones provenientes de la harina de soja y US$706 millones del aceite. Por su parte, Jeremías Battistoni, analista de la Consultora AZ Group, estimó que las exportaciones pendientes del complejo sojero representan 4 millones de toneladas de poroto, 4,35 millones de aceite y otras 19,2 millones de harina. Manuela Maggio, de 30 años, argentina en Nueva Zelanda: la joven que pasó de podóloga de vacas a ganar una medalla de plata con los patines en ese paísEn ese contexto, sobre las ventas de este año, Javier Preciado Patiño, director de RIA Consultores, recordó que el año pasado los mecanismos de incentivo que estipuló el Gobierno, como las bajas temporales de las retenciones, alteraron el flujo de las ventas de los productores. Según su perspectiva, este año "la venta primaria del productor respondió al juego de la oferta y demanda", sin una expectativa devaluatoria importante ni de una medida que impulse la venta de soja.Preciado Patiño también indicó que la comercialización registrada alcanzó el 86% de la producción estimada en 2024/25 y el 83% en 2023/24. Si la campaña actual repitiera una proporción del 86%, sobre los 50,1 millones de toneladas estimados por el Monitor se registrarían ventas por unos 43,1 millones. Descontadas las 29,2 millones de toneladas ya comercializadas, con precio cerrado o a fijar, quedarían cerca de 13,9 millones por vender bajo ese supuesto, equivalentes al 32,3%."El volumen de producción de soja de esta campaña ha sido bueno, superando los 50 millones de toneladas. Además, no hay regímenes especiales, por lo que el productor decide vender cuando lo necesita. Muchos productores prefirieron vender maíz antes que soja hasta ahora. Por eso, el mercado calcula que existen unos 20 millones de toneladas sin vender, que se irán comercializando en los próximos meses", señaló Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC.
La campaña 2025/26 cerró con una producción de 64 millones de toneladas.Mientras sigue la implantación del cereal tras las lluvias.
Con 64 millones de toneladas, la campaña alcanzó una producción inédita, mientras avanza la siembra del nuevo ciclo
El Ministerio de Agricultura prevé una producción de 1.602.596 toneladas, un 23% más que en la campaña anterior, y estudia activar el mecanismo extraordinario para contener un posible exceso de oferta
En la Olimpíada de Uzbekistán defendió con sapiencia el primer tablero del equipo nacional.Cuatro de los mejores jugadores del país charlaron con Clarín sobre Fausti.Su agenda hasta fin de año, con dos torneos importantes en la Argentina.
En diálogo con Infobae, uno de los máximos referentes del sector anticipó cómo será el perfil del grano y de la bebida obtenida en el norte argentino. "Va a haber un café con sello argentino dando vueltas por el mundo", afirmó
Pese a que ya pasó el pico de la cosecha, el movimiento de camiones con granos hacia los distintos puertos del país es intenso y este mes supera al de igual período del año pasado. En lo que va de septiembre llegaron 114.728 camiones a puertos, fábricas y molinos, 7963 más que los 106.765 de igual período de 2025. Es un aumento del 7,5%, según datos de Williams Entregas. El gran salto fue del maíz, cuyos arribos crecieron un 88,6% en un año, de 25.491 a 48.071 vehículos.Ese alto nivel de actividad tiene varias explicaciones. La campaña 2025/26 dejó una cosecha récord y, en particular, una producción histórica de maíz. Por el clima, la recolección de ese cereal terminó más tarde de lo habitual y parte de las entregas pasó hacia estos meses. A eso se suman una demanda activa, precios que favorecen las ventas y un buen ritmo de embarques. En el Gran Rosario también influye el nivel del Paraná, que permite que los buques carguen más toneladas."Inexacto, injusto y falaz": fuerte malestar por el estado de más de 2000 kilómetros de caminos ruralesFernando Turín, de Agroentregas, explicó que la enorme cantidad de granos que dejó la campaña alargó el período de entregas. De hecho, el movimiento actual se parece al que otros años se observaba bastante antes. "La campaña se ha estirado por el gran volumen que hubo de esta cosecha. Estamos teniendo valores de otros años de julio o principios de agosto, que es cuando empezaba a terminarse la cosecha. Y venimos con estos valores desde todos estos meses", señaló.La campaña 2025/26 alcanzó una producción récord de 157,1 millones de toneladas, sobre una superficie de 36,9 millones de hectáreas, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El maíz también marcó un máximo histórico, con 64 millones de toneladas. Ese mayor volumen se observa en los ingresos. En apenas 25 días de septiembre arribaron 48.071 camiones con maíz, frente a 25.491 en igual período de 2025, una suba del 88,6%. "Hasta el momento se ha entregado más que la soja, inclusive. Recién ahora la soja está ahí equiparándolo", explicó Turín. El trigo, que también tuvo una cosecha récord, registró un mayor movimiento, aunque más moderado: los arribos crecieron un 26,1%, de 16.218 camiones en igual período de 2025 a 20.448 este año.Pero la disponibilidad de mercadería es solo una parte de la explicación. Javier Preciado Patiño, consultor, señaló que también hay una demanda activa del mercado internacional, que lleva tanto a la industria aceitera como a los exportadores de maíz a necesitar granos. "Hay una cantidad importante de grano disponible para vender y, al mismo tiempo, un mercado global que se está moviendo y demandando. Eso hace que la industria aceitera necesite comprar y que el exportador de maíz también necesite hacerlo. Como resultado de esas dos cosas, hoy tenemos precios mejores que los de un año atrás", explicó. Además, Preciado Patiño destacó la ausencia de expectativas que lleven a los productores a postergar las ventas. "Hoy nadie está esperando una devaluación ni que vaya a haber un dólar soja. Ese tipo de expectativas, cuando existen, hacen que el productor retenga. Tampoco estamos en un mercado con una suba tan fuerte que lleve a pensar que es mejor esperar unos días para vender a un precio mayor", agregó.Para el especialista, que siga habiendo un flujo importante de camiones a esta altura del año muestra también que la comercialización de la cosecha se distribuye de manera más pareja entre los distintos meses. "Por segundo año consecutivo, y sin necesidad de un dólar soja ni de ninguna medida extraordinaria, tenemos un segundo semestre muy activo, con oportunidades de negocios para el productor y una demanda que sigue firme", explicó.Dentro del mapa portuario, el Gran Rosario concentró el mayor crecimiento. En lo que va de septiembre recibió 79.766 camiones, frente a 58.965 en igual período de 2025, una suba del 35,3%.Allí también juega a favor el nivel del río Paraná. Tomás Williams, de Williams Entregas, explicó que las condiciones actuales permiten que los buques carguen más mercadería. "El nivel del Paraná está en un muy buen año, en donde los barcos pueden cargar mucho tonelaje en los buques. Y eso hace que la logística sobre Rosario sea alta", afirmó.Abandonó veterinaria, creó una conocida marca de ropa y ahora invierte en un sueño con las vacas: "Lo que pretendo es dejar un legado"La situación fue diferente en los puertos del sur. Bahía Blanca recibió 22.130 camiones, frente a 23.958 en el mismo período del año pasado, una caída del 7,6%. En Necochea la baja fue mucho mayor, con 8478 vehículos contra 18.198 de 2025, un 53,4% menos. En Bahía Blanca hubo además dificultades logísticas hacia fines de agosto. Un conflicto salarial entre las empresas y Urgara generó demoras en las descargas y algunas compañías optaron en ese momento por derivar mercadería hacia otros puertos.En soja, el panorama es diferente al del maíz. Los camiones que ingresaron en septiembre fueron menos que un año atrás, con 39.667 vehículos frente a 56.173, una baja del 29,4%. Sin embargo, las ventas y la actividad de las fábricas aceiteras se mantienen altas para esta altura del año.Preciado Patiño explicó que las ventas primarias de soja superan las 200.000 toneladas diarias. Con ese ritmo, estima que septiembre podría cerrar cerca de 4 millones de toneladas comercializadas."Es un ritmo muy bueno para lo que es un mes de septiembre, donde en general empieza a declinar", señaló. Según indicó, si finalmente el mes termina cerca de los cuatro millones de toneladas, el volumen quedaría muy por encima del promedio de los últimos años e incluso superaría a 2025, que ya había mostrado un buen nivel.La molienda acompaña ese movimiento. En agosto fue de 4,25 millones de toneladas de soja y, para septiembre, Preciado Patiño estima que rondará los 4,2 millones. "Están moliendo de una manera superconsistente en la industria. Después va a empezar a declinar, lógicamente, pero eso te da la pauta de que septiembre va a ser un mes interesante", afirmó.Los embarques también muestran una demanda externa activa que acompaña el movimiento de granos hacia los puertos. Preciado Patiño estimó que septiembre cerrará con unas 2,9 millones de toneladas de harina de soja y 3,8 millones de toneladas de maíz. "Los negocios están funcionando para los principales productos. Los dos principales complejos, soja y maíz, están andando muy bien", resumió.
El evento astronómico más fuerte de septiembre tendrá lugar poco después del equinoccio.