La producción revisa la respuesta de la universidad, el accionar de la policía del campus y el funcionamiento del Título IX ante la denuncia de una exalumna
Cornell enviará denuncias de delitos sexuales a la Policía estatal tras críticas por mala gestión de un caso de violación grupal en 2024.La gobernadora Hochul y la fiscal James impulsan la investigación mientras el profesorado vota censura simbólica contra la administración.
El profesorado de Cornell avanza con una moción simbólica contra la gestión del presidente por su manejo de una denuncia de agresión sexual.La medida, que no puede destituir, busca cuestionar el liderazgo y responsabilizar a la administración por la crisis de agresiones.
La institución lo mantuvo dos semanas en una habitación compartida con otra persona que desconocía su historial, incluso después de que la denunciante presentara públicamente una demanda civil por agresión sexual
Su abogado, Thomas Giuffra, afirmó que recibe amenazas desde que inició una demanda civil y cuestionó la respuesta de la institución ante las acusaciones por hechos ocurridos en 2024
La universidad de Ithaca cedió las investigaciones penales a la policía estatal, reforzó la atención a víctimas y abrió una auditoría independiente sin esperar sus resultados
Una multitud vestida de rojo se manifestó en Cornell contra la supuesta violación grupal de una estudiante, exigiendo cambios en la gestión del centro.El caso ha desatado críticas sobre el manejo de agresiones sexuales en campus universitarios, con llamados a medidas más estrictas y protección a víctimas.
ITHACA.- La Universidad de Cornell suspenderá las fiestas y otros eventos sociales en las casas de las fraternidades durante el resto del año académico y dará a la Policía del Estado de Nueva York un papel en la investigación de delitos sexuales en el campus, anunciaron el martes las autoridades universitarias, en medio de una creciente indignación por su manejo de las denuncias de que una estudiante fue agredida sexualmente en una casa de fraternidad en 2024.Las medidas anunciadas por el presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, incluyen la suspensión de todas las fiestas y los eventos sociales en las casas del Consejo Interfraternidades hasta el final del año académico 2026-2027 y una nueva política de "tolerancia cero" ante las infracciones, que darían lugar a la suspensión inmediata y de emergencia de la filial correspondiente."Estas medidas darán tiempo para una revisión exhaustiva de la vida en las fraternidades de Cornell, a fin de determinar si puede continuar de manera segura y cómo", escribió Kotlikoff en una carta a la comunidad universitaria.El presidente de la universidad dijo que la institución iniciaría conversaciones con estudiantes y expertos del cuerpo docente sobre "el desarrollo de alternativas sociales seguras" a la cultura de fiestas de las fraternidades y sororidades, e invertiría dinero para poner en marcha esas iniciativas.También se comprometió a incorporar a un responsable de seguimiento de casos a la Oficina de Derechos Civiles de la universidad para ayudar a quienes denuncien conductas sexuales indebidas en el campus de Cornell a transitar el proceso, y a trabajar con la Policía del Estado de Nueva York para permitir que sus investigadores criminales â??que son independientes de Cornellâ?? investiguen las denuncias.Los delitos denunciados en el campus de Cornell suelen ser investigados por la policía universitaria, un departamento que cuenta con plenas facultades policiales, pero está bajo el control de la universidad. La fuerza policial del campus opera de manera independiente de la policía municipal de Ithaca, Nueva York, donde se encuentra la universidad. Sus agentes investigaron las denuncias de violación grupal de 2024 y presentaron sus conclusiones iniciales al fiscal de distrito del condado de Tompkins, quien decidió no presentar cargos pocas semanas después de que la mujer hiciera su primera denuncia ante la policía.La gobernadora de Nueva York apartó al fiscal de distrito del caso este mes, después de la indignación pública por la falta de cargos.La investigación está ahora a cargo de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, mientras que Cornell contrató a la exvicefiscal general de Estados Unidos Sally Yates para realizar una revisión independiente de la respuesta de la universidad. La Policía del Estado de Nueva York a veces se encarga de investigaciones de delitos graves para pequeñas fuerzas policiales municipales y aporta conocimientos especializados que no están disponibles a nivel local.Kotlikoff reconoció que la violencia sexual se extiende más allá de las fraternidades y afirmó que Cornell también debe hacer frente a una cultura de consumo excesivo de alcohol y drogas en el campus y ampliar la formación sobre la responsabilidad de los estudiantes de intervenir cuando otras personas están en riesgo.Cornell también planea incorporar más personal de apoyo a las víctimas y ampliar los programas de prevención de la violencia sexual, incluida la formación destinada a alentar a los testigos a intervenir, dijo, y calificó las diversas acciones anunciadas el martes como "primeros pasos hacia un cambio sistémico en nuestro campus"."Tomaremos todas las medidas necesarias para abordar las condiciones que llevaron a las experiencias de Jane Doe y de otras sobrevivientes", afirmó.Agencia AP
El presidente de la institución, Michael I. Kotlikoff, anunció acciones inmediatas, con investigadores externos para casos de agresión sexual, más personal de atención a sobrevivientes y programas preventivos
La Universidad de Cornell suspende eventos en fraternidades tras reabrir investigación sobre un grave incidente. Se busca reforzar la seguridad.El presidente de la institución destacó la necesidad de medidas urgentes para proteger a la comunidad y apoyar a las víctimas de agresiones.
"Quiero hacer todo lo que esté a mi alcance para evitar que haya más casos como el de Jane Doe", afirma en una entrevista con LA NACION Thomas Giuffra, abogado de la exestudiante de la Universidad de Cornell que denunció haber sido violada en una casa de una fraternidad en 2024, un caso que resurgió recientemente con la presentación de una demanda civil contra la universidad de elite por considerar que no hizo lo suficiente frente al hecho.Para el abogado, la denuncia de su clienta expuso un problema que trasciende a la Universidad de Cornell, en donde el 35% de las mujeres sufrió algún contacto sexual no deseado.En una suerte de #MeToo que puso en el ojo de la tormenta a las universidades de Estados Unidos, el apoyo a la estudiante -que quiere resguardar su identidad, por lo que se la conoce con el nombre genérico "Jane Doe"- se materializó con la consigna #IAmJaneDoe luego de que demandara tanto a los hombres que la agredieron sexualmente durante horas, tras darle alcohol y ketamina, y a la propia universidad.Giuffra cree que había más personas presentes que los siete identificados, cuestiona que se perdieron pruebas y que sea la policía de la propia universidad la que investigue estos casos. "Debería intervenir una fuerza externa, independiente y que no tenga ninguna obligación con la universidad que genera la mayor parte de los ingresos de toda la región", afirma en su única entrevista con un medio argentino. Cuenta, como dato color, que tiene vínculos con el país: el pasaje Giuffra, en San Telmo, lleva el nombre de uno de sus familiares.â??¿Cómo está su clienta en este momento?â??Mi clienta, que ya había atravesado muchas situaciones traumáticas relacionadas con esto, ahora está bajo una presión enorme. Venía recibiendo amenazas y ahora fue víctima de un incidente conocido como swatting. Cuando alguien denuncia falsamente una masacre llega un equipo policial de intervención especial. Si alguien sale sin esperarlo y no reacciona como los agentes esperan, terminan muertos. A su padre, su hermano y un amigo suyo los apuntaron con armas en la cara, a los más jóvenes los arrojaron al piso. Ella vio todo. Es una locura que tenga que pasar por algo así. Esto demuestra hasta qué punto puede llegar la crueldad de la gente. Después, recibió otra amenaza, le dijeron que iban a volarle la cabeza a un integrante de su familia. Mi esposa recibió una llamada del mismo número y el jueves, llamaron a mi madre, que tiene 92 años.â??¿Usted o la familia de Jane Doe recibieron algún tipo de protección especial?â??No. Recibimos mucha ayuda del FBI, de la policía de Nueva York y de las policías locales de donde vivimos. Estamos tratando de preservar su anonimato. Quienes la acosan son solo una pequeña minoría de personas extremistas y retrógradas, y muy ruidosa. La gran mayoría la apoya. Recibí más de mil correos electrónicos de apoyo a Jane Doe y solamente tres fueron negativos. Eso me da esperanza respecto de mis compatriotas. Espero que podamos unirnos para proteger a las mujeres.â??Leí que están acosando a cada mujer que sospechan que podría ser Jane Doe, que se está extendiendo...â??Sí, es realmente aterrador. El caso se politizó. Cuando yo era joven, pensaba que demócratas o republicanos podían ponerse de acuerdo en algo tan básico como que las mujeres no fueran víctimas de agresiones sexuales y pudieran sentirse seguras en un campus universitario. Pero parece que ya no es así.â??¿Cómo decidieron hacer público el caso bajo el nombre de Jane Doe? ¿Ella alguna vez pensó en hablar públicamente?â??Al principio, ella sentía que no tenía por qué esconderse. Pero le expliqué algo que siempre recomiendo: internet deja una huella que dura, su nombre iba a quedar asociado a eso para siempre. Tampoco sabíamos qué reacción podía generar. Afortunadamente, los medios tradicionales no publicaron su identidad. No queremos que esto la persiga durante el resto de su vida ni dar información sobre ella que permita acercarse o hacerle daño. Creo que está muy conforme con ser "Jane Doe" hoy.â??¿Esto forma parte de un patrón más amplio que se repite en las universidades? â??Llevo mucho tiempo trabajando en casos de este tipo. Siempre trabajé bajo el supuesto de que alrededor del 5% de cualquier grupo son pervertidos. Pero ahora cambié mi opinión, basta con mirar las estadísticas de Cornell: el 35% de las mujeres de esa universidad sufrió alguna forma de contacto sexual no deseado. Creo que esto dice mucho sobre el comportamiento de los hombres en nuestra sociedad. Hay que educar a los chicos y a las chicas desde muy pequeños para evitar que estas conductas se arraiguen. Y, lamentablemente, muchos varones pueden dejarse llevar por el grupo, este caso es un ejemplo clásico de eso. No existe una sola Jane Doe. Y el problema no se limita a Cornell: está presente en todos los campus universitarios de Estados Unidos. â??¿Existe un problema con que las propias universidades deban investigar estas denuncias?â??En muchos campus, y Cornell es un ejemplo clásico, quienes investigan pertenecen a la propia institución, no son independientes. Tienen un interés directo en proteger su reputación. En este caso, la policía de Cornell, que depende de la universidad, investigó. Quienes debían hacer el trabajo de campo, entrevistaron a los testigos, hicieron su tarea. Sin embargo, de alguna manera, esa información quedó fuera del informe final, pese a que había pruebas violencia y mi clienta había dicho que estaba segura de que había sido violada. Aún así, fue suavizado en un informe de seis páginas a partir del cual el fiscal de distrito consideró que no había elementos suficientes para determinar que se había cometido un delito. ¿Por qué no se incluyó toda la información que habían obtenido? No sé exactamente por qué sucedió. Mi sospecha es que los superiores de quienes investigaron les dijeron que lo suavizaran porque no querían tener un problema. Y ahora, esos reportes, a los que yo ni siquiera como abogado pude acceder, están saliendo a la luz, probablemente filtrados por quienes los hicieron y no están de acuerdo en cómo avanzó. 1. Encubrimientoâ??¿Cree entonces que hubo un encubrimiento?â??Sí. Parece haber existido algún tipo de encubrimiento institucional, corrupción o, como quieran llamarlo. Algo no se hizo correctamente.â??Volviendo a ese punto de la investigación, ¿cuándo se enteraron usted y Jane Doe que el caso había sido cerrado? ¿Y cuándo decidieron avanzar con la demanda civil?â??Siempre íbamos a avanzar con la demanda civil. Ella quería respetar el procedimiento correspondiente. Fue a la policía, el primer paso cuando una persona cree que fue víctima de un delito y confía en las autoridades. Después atravesó el proceso del Título IX [la ley que obliga a las universidades a investigar y responder antes estos casos]. Hubo una evaluación bastante detallada, aunque creo que las sanciones podrían haber sido mucho más severas. Sin dudas alguno podría haber ido preso. Una vez concluido, intentaba decidir qué hacer con su vida. Fue muy traumático. Dejó la universidad, una institución Ivy League, una de esas a las que todos sueñan con ir. Presentar la demanda significaba sacar todo a la luz. â??¿Quiso ir a otra universidad? â??No. Intentó mudarse a Nueva York, pero no funcionó. Finalmente presentamos la demanda y tuvo que volver a su casa, no podía soportar seguir acá. Ahora está con sus padres, que la protegen mucho. Creo que ella está intentando hacer lo correcto y señalar problemas que existen en nuestro país.â??Cornell designó ahora a Sally Yates para realizar una revisión independiente sobre cómo la universidad manejó el caso. ¿Confía en esa revisión?â??Confío en Sally Yates. Trabajó en casos de corrupción y fallas institucionales en muchos lugares. Creo que hará un buen trabajo y no dejará nada sin investigar.â??¿Jane Doe estaría dispuesta a colaborar si se lo solicitan?â??Por supuesto. Está dispuesta a colaborar con Sally Yates, con la oficina del fiscal general. También estuvo dispuesta a cooperar con la policía y con el fiscal de distrito, hasta que él dejó de parecernos creíble. Ella intentó colaborar siempre. Está buscando justicia para sí misma y para otras mujeres.â??Teniendo en cuenta entonces que es un problema de todo el sistema y que las propias instituciones deben investigarse a sí mismas, ¿cómo cree que podría cambiar?â??Si hay una violación dentro del campus, no creo que deba investigarlo la policía de la propia universidad. Debería intervenir una fuerza externa, independiente y que no tenga ninguna obligación con la universidad que genera la mayor parte de los ingresos de toda la región. Nadie quiere perjudicar a la gallina de los huevos de oro. Fuera de la Universidad de Cornell, el condado de Tompkins tiene muchas vacas, muchas granjas y no mucho más. También hay que preguntarse por qué había tanta ketamina, hubo una sobredosis y una redada antidrogas en un lapso de dos días alrededor de aquella fiesta. Según las propias reglas de la institución, deberían haber clausurado esa fraternidad. Uno pensaría que las autoridades estarían interesadas en investigar el origen de las drogas.â??¿En qué estado está la investigación?â??En una etapa muy inicial. Estamos tratando de avanzar y lidiar con las agresiones y el acoso al mismo tiempo ha sido muy estresante.â??¿Y la investigación penal?â??Van a pasar meses. En Estados Unidos existe el grand jury. Se presenta el caso ante ese jurado para que decida si hay fundamentos para una acusación. El fiscal de distrito dijo que podía presentarse en un par de semanas, ahí empecé a perder la confianza. Me pareció ridículo. No podría preparar un caso desde cero en dos semanas y hacerlo bien. Creo que él estaba dispuesto a presentar el caso y conseguir que el gran jurado rechazara la acusación. Parecía más interesado en demostrar que su decisión fue correcta que en reconocer que fue incompetente. â??Volviendo a los primeros días, ¿cree que se perdieron pruebas?â??Sí. La policía debería haber descargado todo el material de los teléfonos y probablemente había una mina de oro ahí. Creo que había más personas presentes de las que sabemos. Estoy seguro de que existían videos, pero se perdieron. Algunos dicen que ese material se puede recuperar. No sé si es tan sencillo después de dos años. El momento de obtener las pruebas es al principio, de manera rápida y exhaustiva, antes de que las personas involucradas tengan tiempo de reaccionar.â??Aparecieron mensajes entre Jane Doe y varios de los acusados posteriores a aquella noche. La defensa probablemente los utilice para cuestionar su versión. ¿Qué puede decir al respecto?â??Cuando una mujer sufre una agresión sexual o una violación, atraviesa un proceso psicológico. No lo digo yo, lo establece la ciencia. Al principio, le resulta muy difícil reconocer que fue violada. La primera reacción es la negación. Eso es lo que le ocurría a ella en el momento de esos mensajes. Después aparecen la vergüenza y la tendencia a culparse a sí misma: "¿Cómo terminé en esta situación?". Finalmente, llega la aceptación. Lo que atravesó Jane Doe es un proceso clásico entre las sobrevivientes de una violación. Mucha gente imagina a una mujer que vuelve caminando de noche y un hombre que sale de un callejón la viola. Estadísticamente, ese tipo de situación representa apenas entre el 10% y el 15% de todas las violaciones. En el resto de los casos, la víctima conoce al agresor. â??Usted lleva muchos años trabajando en casos de abuso sexual, ¿qué hace que este sea diferente?â??En la mayoría de los casos, se trata de una situación entre dos personas. Esto es diferente porque había muchas personas. Había al menos siete en la habitación, yo creo que había más, y estaban las 57 que integraban el chat grupal. Y lo terrible es que ninguna de las personas que recibió esos mensajes en el grupo fue a protegerla. Ninguno. Ni uno solo. Cuando el caso salió a la luz, toda la fraternidad cerró filas para proteger a los involucrados y a la fraternidad. Lamentablemente, eso es lo que ocurre entre los hombres. Uno pensaría que todos tienen madres, algunos probablemente tienen hermanas e imaginas que, entre todos ellos, uno diría: "Yo no voy a participar de esto. Voy a ir a la policía. Esto está mal". Pero ninguno lo hizo. No creo que las 57 personas estuvieran presentes. Pero al día siguiente todos conocían lo ocurrido y hubo una reunión. No intentaron proteger a la mujer, intentaron proteger a los hombres. Y eso es lo que suele pasar. Ahora vemos la misma reacción por parte de algunos de ellos: son principalmente hombres que culpan a la mujer, intentan silenciarla, humillarla, denigrarla y llamarla prostituta. Es una historia tan vieja como el tiempo.El pacto patriarcalâ??Pero alguien le filtró el chat. ¿Fue luego de que ella empezara a buscar pruebas?â??Una persona sí hizo lo correcto, quien filtró el chat grupal y se lo hizo llegar a ella. Si no hubiera tenido acceso a eso, no habría conocido lo que en Estados Unidos llamamos la smoking gun, una prueba clave.â??Más allá de la indemnización, ¿qué esperan conseguir con esta demanda?â??Un cambio institucional. Ese es el objetivo más importante. Este caso apunta a un problema mucho más amplio. Quiero hacer todo lo que esté a mi alcance para evitar que haya más casos como el de Jane Doe en Cornell. Quizá eso tenga consecuencias en otras universidades, por cómo perjudicó la reputación de Cornell. Necesitamos comprender la magnitud del problema de las agresiones sexuales en los campus y en otros ámbitos.
Las grabaciones muestra el relato de una testigo sobre una supuesta reunión de Chi Phi para acordar una versión y la negativa de un integrante, quien aseguró que el encuentro no abordó el caso
Una exfiscal de EE.UU. liderará una revisión en Cornell tras una denuncia de violación en una fraternidad. La universidad examinará sus políticas.El caso se complica con intentos de revelar la identidad de la víctima en redes. La fiscal del estado de Nueva York investiga el incidente.
Antes de acudir a la Policía universitaria, la denunciante grabó conversaciones con los hombres involucrados para reconstruir lo ocurrido el 19 de octubre de 2024. Documentos y testimonios también apuntan a presuntos intentos de encubrir el caso
Cornell designa a una exfiscal para revisar su gestión de un caso de agresión grupal que causó indignación. La universidad busca mejorar su respuesta.Miles de estudiantes protestan pidiendo justicia. La investigación penal se reabrió bajo nueva dirección, tras críticas a la universidad por su respuesta.
Norman Powell analizó en diálogo con Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, la crisis que atraviesa la Universidad de Cornell por una denuncia de violación grupal y el avance del consumo de drogas peligrosas entre los jóvenes. Leer más
El edificio administrativo de Cornell fue vandalizado antes de una protesta estudiantil por el manejo de un caso de agresión sexual en 2024. La joven afectada demandó a la universidad y exestudiantes, mientras la fiscalía estatal asume la investigación penal.
La gobernadora Kathy Hochul designó Ronda de Corresponsales(RDC) a la fiscal Letitia James para investigar el caso de una joven que denunció haber sido violada y golpeada durante una fiesta en una fraternidad universitaria en noviembre de 2024. Leer más
La denunciante de agresión en una fraternidad universitaria enfrenta acoso en redes, mientras se busca desvelar su identidad para intimidarla.El caso ha reabierto investigaciones sobre las fraternidades y sus regulaciones, con el respaldo de una fiscal especial para asegurar justicia.
WASHINGTON.- La mujer que denunció haber sido drogada y violada por estudiantes de la Universidad de Cornell en 2024 comenzó a recibir amenazas para que retire la demanda civil que presentó contra la institución y siete integrantes de fraternidades, según denunció su abogado. Mientras, una ola de solidaridad en redes sociales convirtió el nombre ficticio con el que se identifica a la denunciante, "Jane Doe", en una consigna que recuerda al movimiento #MeToo.Thomas Giuffra, abogado de la mujer, dijo el domingo a CNN que su clienta recibió "múltiples amenazas" de personas que buscan silenciarla o hacerle daño si no desiste de la demanda. El propio Giuffra también aseguró haber sido amenazado."No les tengo miedo a estas personas", afirmó el abogado en el programa State of the Union. Y agregó que las amenazas y los ataques destinados a proteger el "statu quo" son parte de un comportamiento que calificó de "repugnante".La demanda, presentada en septiembre, sostiene que varios miembros de una fraternidad de Cornell drogaron y violaron a la joven en 2024. El caso generó una fuerte reacción dentro y fuera del campus y puso bajo escrutinio la respuesta que tuvieron la universidad y las autoridades locales frente a las acusaciones.Jane Doe's attorney says he and his client have received threats:GIUFFRA: "She's received multiple threats, and women who aren't even Jane Doe have received threats about what they're going to do to her. And, in fact, this morning, I received a threat. But I don't careâ?¦ I'mâ?¦ pic.twitter.com/w9eBTNGvJP— State of the Union (@CNNSOTU) October 4, 2026Al mismo tiempo, miles de personas comenzaron a utilizar en redes sociales el nombre "Jane Doe" para expresar solidaridad con la denunciante y, en algunos casos, compartir sus propias experiencias de abuso o agresión sexual. Mujeres y algunos hombres publicaron fotografías, videos y mensajes con frases como "Yo soy Jane Doe" y "Es hora de hablar".La iniciativa tiene además como objetivo dificultar que la identidad real de la denunciante pueda ser descubierta o difundida en internet. El fenómeno recuerda a la energía que acompañó al movimiento #MeToo, que hace casi una década llevó a millones de mujeres a contar públicamente experiencias de acoso y violencia sexual, primero en Estados Unidos y luego en numerosos países."Estos momentos están animando a más mujeres a alzar la voz y contar sus historias", afirmó Emma Davidson Tribbs, directora fundadora de la National Women's Defense League. Según explicó, este tipo de movilizaciones puede dar a las víctimas "un nivel de valentía y de tranquilidad" para hablar y convertirse en un catalizador de cambios.En el ámbito judicial estadounidense, el uso de seudónimos como Jane Doe se ha vuelto más frecuente en las últimas décadas, especialmente en casos que involucran asuntos íntimos o delicados. Diana Simon, profesora de Derecho de la Universidad de Arizona, explicó que, aunque los procesos judiciales suelen privilegiar la identificación de las partes, existen circunstancias en las que preservar el anonimato puede ser necesario para proteger a una persona.La Justicia y las repercusiones políticasMientras crece la repercusión del caso, Cornell anunció que revisará el papel de las fraternidades y hermandades en la vida universitaria. El presidente de la institución, Michael Kotlikoff, afirmó en un mensaje difundido el sábado que estas organizaciones pueden brindar amistad, pertenencia y comunidad, pero advirtió que pertenecer a un grupo "nunca puede disminuir la responsabilidad individual".La actuación de las autoridades también quedó bajo cuestionamiento. Los fiscales del condado de Tompkins, donde se encuentra Cornell, fueron criticados por su manejo inicial de las acusaciones de 2024. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó la semana pasada a la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para investigar el caso.NEW: President Trump slams the appointment of Letitia James as the special prosecutor of the Cornell rape investigation:"Letitia James is a corrupt person.""I feel badly for whoever she's looking at because they won't get a fair shake." pic.twitter.com/aT2kEjogcj— Fox News (@FoxNews) October 2, 2026La decisión provocó además una reacción política. El presidente Donald Trump, enfrentado desde hace años con James, cuestionó su designación y dijo que quienes estén involucrados en la investigación no recibirán un trato justo.Giuffra, por su parte, rechazó que el caso deba quedar atrapado en una disputa partidaria. "No tiene nada que ver con la política", respondió cuando fue consultado sobre los dichos de Trump.Agencias AP y Reuters
La fiscalía reabrió la investigación penal contra siete ex integrantes y la gobernadora de Nueva York ordenó una pesquisa independiente sobre el manejo institucional del caso
La reapertura de un caso de violación en Cornell reaviva el debate sobre la regulación de fraternidades. Una fiscal especial investiga el suceso.El incidente en Chi Phi refleja un problema extendido en campus de EE.UU., donde las fraternidades enfrentan sanciones por agresiones y novatadas.
Letitia James asumió el expediente contra siete hombres de una fraternidad, luego de que la actuación del condado de Tompkins quedara cuestionada por no presentar cargos en 2024
NUEVA YORK.- La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la oficina de la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para supervisar la investigación sobre la denuncia de una mujer que aseguró haber sido violada en grupo en una fraternidad de la Universidad de Cornell.La mandataria justificó la decisión al afirmar que había perdido la confianza en la capacidad del fiscal de distrito local para conducir el caso y anunció que, desde ahora, la pesquisa quedará bajo la órbita de James. El anuncio se produjo el jueves, un día antes de que ambas funcionarias brinden una actualización sobre la investigación.Tonight, I signed an executive order appointing Attorney General Letitia James as special prosecutor in the Cornell sexual assault case.New information has raised serious questions about how this case was handled, and I've lost faith in the Tompkins County DA's ability toâ?¦ pic.twitter.com/R1YvXc3TPa— Governor Kathy Hochul (@GovKathyHochul) October 2, 2026Hochul dijo que tomó la medida después de conocer "detalles preocupantes" sobre la forma en que las autoridades manejaron inicialmente las acusaciones. Entre ellos, cuestionó que el fiscal de distrito hubiera cerrado el caso sin que se entrevistara a la denunciante ni, según sostuvo, a otras personas involucradas en el presunto ataque."¿En qué mundo el fiscal de distrito ni siquiera entrevista a la joven, ni a ninguna otra persona involucrada, ni siquiera solicita la transcripción completa?", dijo Hochul. "Esta mujer, esta joven, ya había soportado algo que es absolutamente indescriptible. Y luego, a cada paso, fue defraudada por personas e instituciones que tenían la obligación de protegerla"."No permitiré que nadie esconda este caso debajo de la alfombra", agregó.La gobernadora también apuntó contra el Departamento de Policía de la Universidad de Cornell, al que acusó de no haber transmitido íntegramente a los fiscales el relato de la mujer."Después de que esta joven se presentó, habló con la policía. Pasó horas con ellos y les contó exactamente lo que le había sucedido. Y, según nuevos informes, no podría haber sido más clara al decir que estaba 100% segura de que había sido violada", afirmó Hochul. "Sin embargo, sorprendentemente, esas palabras nunca aparecieron en el informe que la policía de Cornell envió a los fiscales".El caso había sido cerrado inicialmente en 2024 sin que se presentaran cargos. Sin embargo, el mes pasado la mujer presentó una demanda civil y el fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, decidió reabrir la investigación penal. Desde entonces, su actuación quedó bajo creciente escrutinio por las críticas a la rapidez con la que había dado por terminada la pesquisa original.Con la intervención dispuesta por Hochul, la fiscal general supervisará ahora la investigación y, si considera que existen elementos suficientes, podrá presentar las pruebas ante un gran jurado."La joven que está en el centro de este caso merece saber que cada hecho será examinado y que se buscará hacer justicia", afirmó la gobernadora en un comunicado.El episodio provocó conmoción en el campus de Cornell, una de las universidades de la Ivy League, y volvió a poner bajo la lupa la respuesta de las instituciones académicas frente a las denuncias de agresión sexual.La mujer, identificada como Jane Doe en los documentos judiciales, informó a la policía del campus en noviembre de 2024 que había sido víctima de una agresión sexual. Más tarde también relató lo ocurrido a investigadores internos de la universidad, en el marco del proceso disciplinario de Cornell.En una demanda presentada contra siete miembros de una fraternidad, la propia universidad, la fraternidad Chi Phi y otras personas, la mujer sostiene que le suministraron drogas y alcohol y que posteriormente fue sometida a actos sexuales por varios hombres mientras se encontraba parcial o completamente incapacitada.Según la presentación judicial, uno de los integrantes de la fraternidad envió un mensaje por redes sociales a otros miembros para advertirles sobre lo que estaba ocurriendo e invitarlos a participar.Los abogados de dos de los hombres mencionados en la demanda rechazaron las acusaciones contra sus clientes. Uno de ellos aseguró que su defendido no participó en ninguna agresión sexual y otro sostuvo que su cliente ni siquiera había tocado a la mujer.Agencias AP y Reuters
Durante 23 meses, Cereese Qusba investigó la denuncia de agresión sexual de una exalumna. Junto a Sophia Dasser, publicó el caso y los nombres de los siete demandados en la portada del diario universitario
La joven relató ante la policía universitaria que tenía lagunas de memoria, sufrió agresiones físicas y se encontraba en un estado de intoxicación elevado. Además, sostuvo que cedió ante la insistencia de varios hombres durante los hechos ocurridos en octubre de 2024
La solicitud coincide con la reapertura de la causa por parte de la fiscalía de Tompkins, después de que una exalumna demandara a la institución y a siete integrantes de la organización Chi Phi
NUEVA YORK.- Un fiscal de Nueva York reabrió una investigación sobre una denuncia de violación grupal en una fraternidad de la Universidad de Cornell y anunció que su oficina presentará pruebas ante un gran jurado, luego de que el caso volviera a quedar bajo el escrutinio público.El fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, informó el lunes que comenzó a revisar la decisión de no presentar cargos penales contra siete miembros de una fraternidad, luego de que una exalumna de Cornell presentara una demanda en la que los acusa de haberla agredido sexualmente en 2024.Matthew Van Houten, the District Attorney for Tompkins County, New York, talks with @jaketapper about why his office did not pursue charges in a fraternity house gang rape at Cornell University in 2024 and why he's reopening the investigation now. pic.twitter.com/5zJ7rJeM9b— The Lead CNN (@TheLeadCNN) September 28, 2026La mujer, identificada bajo el seudónimo Jane Doe en la demanda, afirma que fue agredida sexualmente en la casa de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024, después de haber sido presionada para inhalar ketamina, fumar marihuana y consumir alcohol. Según su denuncia, quedó completamente incapacitada mientras se producían las agresiones.La mujer, que en ese momento tenía 20 años y pertenecía a una hermandad estudiantil, acudió a la policía del campus unas tres semanas después, según la demanda. Ese mismo día, los siete estudiantes y la fraternidad fueron suspendidos temporalmente, de acuerdo con la presentación judicial.Van Houten señaló que, en su declaración jurada inicial ante las autoridades, la mujer no había denunciado haber sido víctima de una violación grupal ni haber sido drogada. También dijo que su abogado no se había puesto en contacto con él para hablar sobre esa declaración ni para solicitar que reconsiderara la decisión de no presentar cargos. Sin embargo, el fiscal afirmó que recientemente se comunicó con el abogado después de que la demanda volviera a poner el caso en el centro de la atención pública."Buscar justicia a veces requiere que reconsideremos o reabramos casos cuando se nos presenta evidencia adicional", dijo Van Houten en un comunicado. Explicó que la comunidad le había pedido que reconsiderara si correspondía presentar cargos penales contra los siete integrantes de la fraternidad y que ya había iniciado ese proceso con una conversación con la mujer y sus abogados.La mujer demandó a los siete hombres, a Chi Phi, a la Universidad de Cornell, a un bar de Ithaca y a otras partes, y reclama una indemnización cuyo monto no fue especificado. En su demanda acusa a Cornell de no haber impedido las presuntas agresiones y de haber gestionado de manera inadecuada los casos de violencia sexual dentro del campus. La presentación también incluye una fotografía que, según la demanda, muestra un chat grupal entre integrantes de la fraternidad en el que se hablaba sobre lo ocurrido esa noche.Cornell dijo que respalda la decisión del fiscal de reabrir la investigación y defendió su actuación en el caso. La universidad señaló que llevó adelante una investigación disciplinaria en 2024, durante la cual un panel integrado por profesores y miembros del personal capacitados escuchó pruebas durante varios días. Tanto la mujer como los estudiantes acusados tuvieron la oportunidad de declarar y presentar pruebas, indicó la universidad. Cornell University supports the decision of the Tompkins County District Attorney to provide an opportunity for the victim's story in the 2024 Chi Phi fraternity sexual assault case to be heard by a criminal grand jury.Our statement: https://t.co/FIW8I8JYlU— Cornell University (@Cornell) September 28, 2026Cornell señaló que varios estudiantes fueron expulsados o suspendidos, mientras que el capítulo de Chi Phi en el campus fue clausurado en 2024 y continúa apartado de la universidad. La institución evitó precisar cuántos alumnos recibieron sanciones y argumentó que la legislación federal sobre privacidad le impide divulgar información específica sobre estudiantes."Cualquier sugerencia de que la universidad no impuso sanciones significativas a los involucrados es falsa", afirmó Cornell. La institución agregó que sostener que las consecuencias fueron mínimas podría hacer que las sobrevivientes se sientan menos seguras y respaldadas y contribuir al subregistro de las agresiones sexuales.La demanda sostiene que los siete estudiantes tuvieron "la oportunidad de mitigar su conducta mediante la presentación de ensayos a Cornell". La universidad rechazó esa caracterización y afirmó que ninguno de los involucrados tuvo la posibilidad de resolver el caso únicamente mediante la presentación de ensayos, al tiempo que señaló que posteriormente hubo suspensiones y expulsiones.El caso ha generado una amplia discusión en las redes sociales. Muchas personas criticaron a Cornell y a la fiscalía del condado, mientras que otras cuestionaron las acusaciones formuladas en la demanda. También han circulado en internet fotografías de los siete integrantes de la fraternidad.Van Houten dijo que su oficina recibió una gran cantidad de llamadas, mensajes de voz y correos electrónicos desde la presentación de la demanda, incluidos mensajes de personas que exigían explicaciones y otros que contenían insultos y amenazas."La indignación de la comunidad, derivada de la información incompleta y de la cobertura en las redes sociales, exige que se dé una respuesta sobre por qué la investigación terminó sin cargos penales", afirmó.La controversia también reavivó el debate sobre la violencia sexual en Cornell. Un grupo de trabajo de la universidad creado en 2025 presentó recomendaciones a comienzos de este año; algunas ya fueron implementadas y otras continúan en desarrollo. El informe del grupo señaló que una encuesta realizada por la universidad en 2025 mostró que el 35% de las mujeres y el 8% de los hombres de grado dijeron haber sufrido una agresión sexual durante su paso por Cornell.El fin de semana, la representante demócrata Alexandria Ocasio-Cortez criticó lo que describió como una "cultura de la violación" protegida por instituciones de élite durante un foro celebrado cerca del campus de Cornell. Sus declaraciones se sumaron al creciente reclamo público por respuestas sobre el manejo del caso, mientras la decisión del fiscal de reabrir la investigación vuelve a poner bajo escrutinio las actuaciones de la universidad y de las autoridades.Agencia AP
La actriz de Oppenheimer publicó un mensaje en Instagram después de conocer la demanda civil de una mujer que afirma que siete miembros de Chi Phi la habrían drogado y agredido sexualmente en 2024
Un estudiante de un doctorado encontró en 2023 una planta que inicialmente creyó que podía ser un híbrido, pero dos años de estudios confirmaron que se trataba de una especie diferente.Cómo lograron determinar que la planta era única y por qué puede haber pasado desapercibida durante tanto tiempo en los bosques de Nueva York.