No hace falta ser artista para que dibujar resulte gratificante.La investigación demostró que la mayor activación de las neuronas apareció mientras los participantes garabateaban libremente.
Las respuestas frente a secuencias auditivas inesperadas y los patrones de conexión entre áreas neuronales llevan a la ciencia a revisar qué puede percibir un bebé durante sus primeras semanas de vida
La importancia del sueño adecuado en el rendimiento educativo
Dormir con la televisión encendida, dejar el celular boca arriba o permitir que la luz de la calle entre por la ventana son hábitos que pueden pasar inadvertidos al momento de acostarse. Sin embargo, la iluminación de la habitación puede interferir con el descanso, incluso cuando parece tenue.La oscuridad fue el eje de una explicación del médico cardiólogo Jorge Tartaglione, quien advirtió que las señales luminosas pueden hacer que el organismo interprete que todavía es momento de mantenerse activo. Su planteo no se limitó a la dificultad para conciliar el sueño: también se refirió a una investigación que vinculó la exposición nocturna a la luz con cambios en el corazón.Apagar las pantallas, acondicionar el dormitorio y mantener horarios regulares fueron algunas de las recomendaciones que compartió para favorecer un descanso reparador.Tartaglione - la importancia de dormir a oscurasPor qué la luz de la habitación puede alterar el descansoDurante su participación en LN+, Tartaglione explicó que la luz funciona como una señal para el organismo. Para ilustrarlo, comparó la que recibe el cuerpo durante el día con la que emiten dispositivos como el celular: según señaló, esa exposición puede interferir con la producción de la sustancia que favorece el sueño.El problema, indicó, aparece cuando esas señales se mantienen durante la noche. La televisión, un velador o la iluminación exterior pueden dificultar que el organismo reconozca que llegó el momento de descansar. "Tu cerebro empieza a pensar que es de día y no lo es, es de noche", expresó.Para explicar su efecto, recurrió a la imagen de una persona que trabaja durante toda la jornada y llega cansada a su casa. Así como necesita una pausa al finalizar el día, el cuerpo requiere condiciones que acompañen el descanso nocturno. En ese sentido, insistió en que no es necesario tener una iluminación intensa dentro del dormitorio para prestar atención al hábito.Qué contó sobre la investigación y el corazónEl cardiólogo mencionó un estudio realizado en el Reino Unido con 11.000 personas, a quienes les colocaron sensores para registrar la cantidad de luz a la que estaban expuestas durante la noche. Según relató, las mediciones se extendieron durante siete días y luego se realizaron resonancias magnéticas del corazón.De acuerdo con su explicación, los investigadores encontraron una relación entre la exposición nocturna a la luz y un mayor tamaño cardíaco, además de cambios en el grosor de sus paredes. Tartaglione presentó estos resultados como un motivo para revisar las condiciones en las que se duerme.Su descripción apuntó a que la iluminación nocturna puede mantener señales de actividad cuando el organismo necesita descansar. A partir de esa observación, invitó a reducir las fuentes de luz en la habitación y a construir una rutina que facilite el sueño.Televisión apagada, cortinas gruesas y celular boca abajoEntre las medidas que recomendó, el médico puso especial énfasis en apagar la televisión antes de dormir. También sugirió utilizar cortinas gruesas para impedir el ingreso de luz desde el exterior y destacó que un antifaz puede ayudar cuando resulta difícil oscurecer por completo el ambiente.Respecto del celular, planteó la posibilidad de dejarlo fuera del dormitorio. Si debe permanecer cerca, por ejemplo, porque una persona necesita estar disponible ante un llamado de sus hijos, aconsejó colocarlo boca abajo para evitar que la pantalla ilumine la habitación.Además, señaló que el dormitorio debería estar ordenado, tranquilo, con poco ruido y sin exceso de calor. Durante el intercambio también surgió una consulta sobre los relojes inteligentes: aunque permiten obtener información sobre el sueño, la conversación volvió sobre la importancia de reducir las luces que puedan emitir durante la noche.La rutina que ayuda a preparar el cuerpo para dormirTartaglione aclaró que modificar las costumbres no necesariamente produce un cambio inmediato. Para quienes están acostumbrados a dormir con pantallas o tienen dificultades para conciliar el sueño, propuso trabajar sobre la higiene del sueño y sostener hábitos regulares.Una de sus recomendaciones centrales fue levantarse siempre a la misma hora, incluso después de haberse acostado tarde. Según explicó, esa constancia ayuda a que el organismo se acostumbre a una rutina.También contempló las necesidades de quienes deben levantarse durante la noche, especialmente las personas mayores. Para esos casos, sugirió una luz tenue, cálida y cercana al piso, que pueda activarse mediante un sensor, por ejemplo, debajo de la cama.
Un estudio de científicos estadounidenses mostró, mediante realidad virtual, cómo mover los brazos favorece la capacidad de distinguir imágenes y situaciones que reúnen varios elementos a la vez
Un experimento con 158 participantes mostró que las advertencias de baja confiabilidad no bastan para frenar su influencia, un hallazgo que cuestiona la eficacia de estas señales usadas hoy contra la desinformación en redes sociales
Un estudio propone que el sistema visual fue el primero en desarrollar esta organización cruzada
En una pequeña habitación con paredes cubiertas de paneles acústicos, Daniel Ochoa, becario doctoral del Instituto de Neurociencia Cognitiva y Traslacional (INCyT), dependiente del Conicet, la Fundación INECO y la Universidad Favaloro, está sentado frente a una mesa blanca. Lleva anteojos, una remera roja y un gorro del mismo color del que salen decenas de cables amarillos, conectados a un equipo que registra la actividad eléctrica de su cerebro. A pocos metros, Florencia Alifano, psicóloga y técnica especializada en electroencefalografía (EEG) de alta densidad del INCyT, observa en un monitor líneas de colores que se desplazan por la pantalla. Ochoa, que participa como voluntario, debe realizar una tarea aparentemente sencilla: leer textos y responder preguntas sobre lo que recuerda. Pero los investigadores quieren explorar una variable. ¿Qué sucede cuando, entre una lectura y otra, aparece TikTok?La escena transcurre en la sede central de INECO, donde se realizó una experiencia en la que también participó como voluntaria Vera Florin, investigadora del equipo del INCyT. Uno debía alternar la lectura con el consumo de videos cortos, mientras que el otro continuaría leyendo sin esa interrupción digital. La hipótesis era que la exposición a TikTok podía afectar la concentración y la capacidad de recordar información. Se trató de una experiencia ilustrativa de cómo podría desarrollarse una investigación científica que, para obtener conclusiones sólidas, necesitaría realizarse a una escala mucho mayor, como algunas de las que se presentan en este artículo. ¿Se está perdiendo la capacidad de concentración? ¿Es un mito que una persona pueda hacer varias cosas al mismo tiempo, como leer mientras revisa mensajes de Whatsapp? Esas son las preguntas que se buscan responder. Investigaciones internacionales que reúnen datos de casi 100.000 personas encontraron una relación entre el consumo intensivo de videos cortos y las dificultades para mantener la atención. Sin embargo, todavía no se ha demostrado que una cosa provoque la otra. Para explicar esta diferencia, Pedro Berkinschtein, investigador principal del Conicet, director de Investigación de Fundación INECO y profesor de la Universidad Favaloro y del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), recuerda lo que ocurrió con las tabacaleras, que durante años cuestionaron las asociaciones entre el cigarrillo y el cáncer de pulmón porque no se había demostrado una relación causal. Aunque los riesgos de fumar y utilizar redes sociales no son equiparables, el ejemplo muestra cómo la ciencia puede identificar señales de alerta antes de comprender completamente sus causas.Una señal eléctricaPedro Benedetti, bioingeniero y becario doctoral del Conicet, explica que una de las herramientas para estudiar la atención es la electroencefalografía, una técnica que registra la actividad eléctrica del cerebro mediante electrodos colocados sobre la cabeza. Permite detectar cambios que ocurren en milésimas de segundo, algo fundamental para observar procesos tan rápidos como reconocer un estímulo o concentrarse en una tarea. Entre las señales que pueden identificarse se encuentra la P300, una respuesta eléctrica que suele aparecer unos 300 milisegundos después de detectar algo relevante. Para explicarla, Benedetti propone imaginar una pantalla en la que aparecen numerosos círculos verdes y, cada tanto, uno rojo. La persona debe contar solamente los rojos. Cada vez que aparece uno, su cerebro tiene que reconocerlo y prestarle atención. Al repetir el ejercicio y analizar los registros, los investigadores pueden identificar la P300."Se ha encontrado en investigaciones que, cuando vos tenés mayor nivel de atención, esa señal es más grande, tiene una mayor amplitud", explica Benedetti. Algunos estudios sobre personas con uso excesivo de redes sociales encontraron señales de menor amplitud, acompañadas de peores resultados en pruebas de atención.Sin embargo, una P300 más pequeña no significa automáticamente que alguien tenga problemas para concentrarse. La señal también depende de la dificultad de la tarea y de otros factores. Una revisión publicada por John Polich en Clinical Neurophysiology explica que está relacionada con la capacidad del cerebro para reconocer información importante, orientar la atención y actualizar lo que recuerda.Qué encontraron los estudios Una de las investigaciones más amplias sobre el tema fue publicada en 2025 en Psychological Bulletin, una revista científica de la Asociación Estadounidense de Psicología. El trabajo, encabezado por Lan Nguyen, de la Universidad Griffith, en Australia, reunió los resultados de 71 estudios con un total de 98.299 participantes.Los investigadores analizaron cómo se relaciona el consumo de TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts con distintas capacidades cognitivas y aspectos de la salud mental. Encontraron asociaciones negativas de magnitud moderada con la atención (â??0,38) y el control de los impulsos (â??0,41), medidas mediante coeficientes de correlación. Es decir, quienes consumían más videos cortos tendían a presentar mayores dificultades en esas funciones, aunque las cifras no representan porcentajes de deterioro. La relación fue algo más marcada con el control de los impulsos, la capacidad que permite, por ejemplo, resistir la tentación de revisar el celular mientras se estudia.También se encontraron asociaciones con mayores niveles de estrés y ansiedad. Sin embargo, el estudio no demuestra que las plataformas provoquen esos problemas. También podría ocurrir que las personas con dificultades previas para concentrarse sean más propensas a consumir estos contenidos.Berkinschtein señala que la investigación todavía está en una etapa de acumulación de evidencia. "La ciencia va muy lenta buscando evidencias para estas cosas", explica. Y advierte que no alcanza con medir cuánto tiempo pasa una persona frente a una pantalla, porque también importa qué contenidos consume y cómo los utiliza. Todavía resulta difícil distinguir cuánto influyen los estímulos breves, el tiempo de exposición y otros aspectos de las redes sociales, como la comparación constante con otras personas o el aislamiento social.Qué ocurre en el cerebro Otra investigación, publicada en febrero de 2026 en la revista científica NeuroImage, observó qué ocurría dentro del cerebro mientras las personas miraban videos cortos. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Zhejiang, en China, incluyó a 56 adultos jóvenes examinados mediante resonancia magnética funcional, una técnica que permite detectar cambios de actividad en distintas regiones cerebrales. Los participantes podían continuar mirando un video o descartarlo según sus preferencias. En promedio, saltearon casi el 57% de los contenidos que aparecieron durante la prueba.Al analizar los registros, los investigadores encontraron que, cuando los participantes miraban videos de su preferencia, disminuía la actividad de dos regiones vinculadas con el autocontrol y la atención, conocidas como corteza cingulada anterior dorsal y corteza prefrontal dorsolateral. Estas áreas intervienen, entre otras funciones, en la capacidad de mantener un objetivo y evitar distracciones. También observaron una relación entre esos cambios y el glutamato, una sustancia que permite la comunicación entre neuronas.Los autores consideran que esta menor actividad podría reflejar una forma de procesamiento más automática y que requiere menos esfuerzo. Para Benedetti, una parte importante de la explicación está en el sistema de recompensa del cerebro, que interviene en la motivación y la búsqueda de experiencias placenteras. Las plataformas digitales ofrecen una sucesión casi infinita de contenidos y, aunque no todos resultan interesantes, cada tanto aparece uno especialmente atractivo."Los algoritmos te exponen a un video que te va a gustar dentro de algunas cosas que no te van a gustar", explica el investigador. Benedetti compara este mecanismo de recompensa intermitente con el que interviene en determinados juegos de azar. La incertidumbre sobre cuándo aparecerá el próximo contenido interesante puede impulsar a seguir deslizando el dedo por la pantalla.Es una posible explicación de por qué una persona puede entrar a una aplicación para hacer algo puntual y terminar consumiendo videos durante varios minutos, casi sin advertirlo. El mito del multitasking Pero hay otro fenómeno que preocupa a los investigadores y que no depende exclusivamente del tiempo dedicado a los videos. Es la cantidad de veces que se interrumpe una actividad para hacer otra. Por ejemplo, una persona está leyendo un informe, aparece una notificación, responde un mensaje, mira un reel y finalmente intenta retomar la lectura."El multitasking no existe, es decir, cuando vos estás haciendo muchas cosas, no estás haciendo cosas en paralelo", sostiene Benedetti. La afirmación se refiere a las actividades que requieren atención consciente. Aunque algunas tareas automáticas pueden realizarse simultáneamente, cuando dos actividades demandan concentración, el cerebro suele tener que alternar entre ellas.Berkinschtein coincide. "Uno puede ir y volver rápidamente de una actividad a otra, pero no procesar las dos al mismo tiempo", señala. Esa alternancia exige recursos cognitivos y puede afectar la memoria de trabajo."Cuando uno está leyendo o está haciendo algo, tiene que tener una memoria de lo que leyó antes para poder entender y comprender lo que sigue", explica Berkinschtein. Cuando las interrupciones se multiplican, agrega, "se hace todo más lento" y puede retenerse menos información, lo que obliga a releer párrafos o revisar frases ya escritas.El especialista también menciona el estado de flow, que aparece cuando una persona está profundamente concentrada en una actividad, al punto de perder la noción del tiempo. Puede ocurrir al leer un libro apasionante, escribir o resolver un problema complejo. Cada interrupción rompe ese estado y recuperar el mismo nivel de concentración requiere un nuevo esfuerzo.¿Se está perdiendo la capacidad de concentración?La evidencia científica muestra una relación entre el consumo intensivo de videos cortos y ciertas dificultades cognitivas, pero todavía quedan preguntas importantes. No está claro hasta qué punto las plataformas contribuyen a esos problemas, cuánto influyen las características de cada usuario ni cuáles podrían ser sus consecuencias a largo plazo.El cerebro, además, tiene una gran capacidad de adaptación y los hábitos de atención pueden modificarse. Tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que las redes sociales provoquen una atrofia cerebral generalizada. Los expertos remarcan que en niños y adolescentes, cuyos cerebros todavía están madurando, resulta especialmente importante estudiar estos efectos, aunque las consecuencias dependen del tipo de contenido, el tiempo de exposición y las características individuales.En este escenario, Benedetti propone una reflexión sobre el verdadero costo de las plataformas digitales. "La mercancía de ellos, lo que venden en las redes sociales, es tu atención. En definitiva, es eso", afirma. Estos servicios suelen percibirse como gratuitos porque no requieren un pago para utilizarlos. Sin embargo, cada minuto dedicado a las plataformas representa también un minuto de atención que deja de destinarse a otra actividad.Agradecemos a Vera Florin, Florencia Alifano, Pedro Benedetti, Pedro Cófreces, Daniel Ochoa, Ron Itzigsohn y Pedro Berkinschtein. Todos formaron parte del experimento EEG en Fundación INECO para saber los efectos que las redes sociales producen en la atención de las personas.
Un casco portátil de neuroimagen permitió medir en tiempo real las señales cerebrales de músicos principiantes antes y después de recibir una clase
En la recta final del juicio contra Cristian "Pity" Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, dos especialistas declararon sobre las secuelas del consumo prolongado de drogas en la salud mental del músico. Uno de los peritos describió un "cerebro primitivo" para explicar cómo determinadas sustancias pueden afectar el control de los impulsos y alterar la percepción de la realidad, incluso al punto de que una persona crea que está defendiéndose de una amenaza.La 16ª audiencia se desarrolló ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29. Esta vez, las declaraciones se realizaron por videollamada y el músico siguió el debate desde la clínica de salud mental Solar Colonial, en Castelar, donde permanece internado desde el 2 de octubre, luego de haber estado en el Hospital Tornú.El psiquiatra Carlos De Marco describió un cuadro complejo, marcado por el consumo de crack, cocaína y alcohol en altas dosis, antecedentes de internaciones psiquiátricas, síntomas depresivos y un deterioro significativo de las funciones cognitivas. También mencionó el enlentecimiento del pensamiento y la somnolencia asociados a la medicación.Durante su exposición, el especialista explicó que el consumo abusivo de cocaína puede afectar el lóbulo frontal, una región del cerebro vinculada a la regulación de la conducta, la sociabilidad y el control de los impulsos. Para describir las consecuencias de esas alteraciones, utilizó la expresión "cerebro primitivo" y señaló que, en determinadas circunstancias, las reacciones impulsivas pueden imponerse sobre la capacidad de razonar.De Marco también habló de una baja tolerancia a la frustración y de dificultades para poner límites a ciertas conductas. En relación con los efectos de las sustancias psicoactivas, explicó que una persona puede experimentar miedo, ansiedad, paranoia o episodios psicóticos que distorsionen su percepción de lo que sucede.En ese estado, sostuvo, alguien puede interpretar una situación como una agresión mucho más grave de lo que realmente es o incluso percibir una amenaza inexistente. "La realidad psíquica supera la realidad material", resumió el especialista al referirse a ese fenómeno.Uno de los puntos centrales de su declaración fue la posible incidencia de esas alteraciones en la capacidad de Álvarez para comprender y dirigir sus actos durante el homicidio de Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré, en Villa Lugano. Según la información difundida sobre la audiencia, el psiquiatra consideró posible que el músico tuviera la conciencia anulada por los efectos de las sustancias y creyera que estaba defendiéndose. La determinación de su responsabilidad penal, sin embargo, corresponde al tribunal.El deterioro cognitivo y el derecho de defensaLa psicóloga Daiana Sinigoj, por su parte, se refirió a una evaluación que realizó en 2022 en el ámbito de la Defensoría General de la Nación. Según explicó, en aquel momento se había identificado en Álvarez un "trastorno neurocognitivo mayor", asociado con dificultades importantes para desenvolverse en la vida cotidiana.La especialista describió problemas de memoria, dificultades para realizar actividades básicas y complejas y la necesidad de recibir asistencia de otras personas. Entre los ejemplos que mencionó durante su declaración, señaló que el músico no podía bañarse solo.También habló de una marcada indiferencia afectiva y de dificultades para comprender situaciones y tomar decisiones. Según relató, cuando se le presentaban dos o tres alternativas, Álvarez se perdía y no lograba identificar cuál era la más adecuada.Sinigoj sostuvo que ese deterioro le impedía ejercer adecuadamente su derecho de defensa. Además, recordó que una entrevista del Cuerpo Médico Forense (CMF) realizada en 2025 no pudo completarse porque el cantante se quedó dormido.La situación de salud del músico volvió a quedar en el centro de la controversia entre las partes. En su última evaluación, el Cuerpo Médico Forense concluyó que Álvarez está en condiciones de comprender el juicio. Sus abogados, en cambio, sostienen que su estado actual no le permite afrontar el proceso de manera adecuada.La defensa presentó tres recursosAntes de la audiencia, los abogados de Álvarez informaron que habían presentado tres recursos de queja ante el Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, luego del rechazo de distintos planteos de inconstitucionalidad. Según explicaron, cuestionan presuntas vulneraciones del derecho de defensa, del principio de igualdad de armas y del debido proceso, además de objetar aspectos de la actuación del tribunal y de la Fiscalía.El abogado Germán Francone insistió en que primero debe determinarse si el músico está en condiciones de afrontar el debate. "No estamos pidiendo que no se juzgue a Álvarez, estamos pidiendo que primero se determine si está en condiciones", sostuvo. También cuestionó lo que definió como una "falta de congruencia total" de juzgar a una persona presuntamente incapaz.El juicio comenzó el 10 de agosto y ya declararon 36 testigos. La próxima audiencia está prevista para el lunes 2 de noviembre, a las 11.30, cuando fueron convocados el propio Álvarez y César Scicchitano Tagle, conocido como el "cura rockero", quien mantiene una relación cercana con el músico y lo acompañó durante distintos tratamientos por sus problemas de adicción.Por el momento, el tribunal no fijó una fecha para los alegatos. Los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro deberán establecer el cronograma de esa instancia, en la que la Fiscalía, la querella y la defensa expondrán sus conclusiones antes del veredicto.
Un trabajo publicado en la revista Science mostró respuestas acertadas de una pareja de aves en apenas 235 milisegundos
Healthday Spanish
La ciencia explica cómo el cerebro transforma el miedo en una experiencia placentera y por qué algunas personas disfrutan de las películas de terror mientras otras prefieren evitarlas
Una toxicóloga clínica explicó que estas sustancias elevan artificialmente los niveles de dopamina, lo que puede disminuir el interés por actividades cotidianas y deteriorar funciones cognitivas en jóvenes con consumo prolongado
Trabajar mientras respondes mensajes o haces otra tarea parece exigir que el cerebro reparta su atención entre varias actividades. Pero la práctica puede hacer que algunas de ellas requieran cada vez menos recursos mentales.
Investigadores de Melbourne y Hitotsubashi compararon ocho modelos de lenguaje con datos de resonancia magnética de 30 personas leyendo oraciones
Científicos de la Universidad del Sur de California registraron cambios en los circuitos de motivación y recompensa, un mecanismo biológico que impulsa a ingerir raciones mayores
El ritmo laboral, su coqueteo constante con el estrés y el riesgo de sobrecarga mental nos empujan a soñar con unas vacaciones sin pensar, porque nos parece que eso es descansar. Pero es un error. Como demuestra la neurociencia, el cerebro no se "apaga" en estado de reposo. No hacer nada no implica no pensar en nada. Más bien al contrario: el cerebro divaga, algo que no es precisamente relajante. Una manera de lograr que nuestro cerebro verdaderamente descanse es mantener bien encendidas las 'funciones ejecutivas'. Son las que nos permiten controlar el pensamiento y conducta, sin entrar en piloto automático.Las funciones ejecutivas se dividen en frías y calientes. Las primeras son esos procesos cognitivos que ponemos en marcha al razonar, planificar o cambiar de estrategia en situaciones abstractas y poco cargadas de emotividad. Las calientes entran en juego cuando hay emoción de por medio: una tentación, un riesgo, una victoria, una derrota.La fórmula idealUn buen juego de mesa permite poner a punto las funciones ejecutivas: leer el reglamento ya reta a la memoria de trabajo. Las primeras partidas exigen flexibilidad e inhibición (funciones ejecutivas frías). En la competición, el querer ganar o ver cómo perdemos nuestra ficha estrella enciende las funciones ejecutivas calientes.Con el deporte pasa algo parecido. No es lo mismo correr en solitario (funciones ejecutivas frías) que estrenarnos en un deporte con oponente, incertidumbre y adrenalina. Pádel, escalada, tenis de mesa, deportes de habilidad abierta son todas actividades en las que hay que reaccionar en tiempo real a lo que hace el otro y, por lo tanto, entrenan más las funciones ejecutivas calientes que los deportes predecibles y en solitario.Las vacaciones regalan una oportunidad relajada para afinar esta apuesta. Las actividades recreativas al aire libre, poco estresantes, son especialmente buenas para la atención, la inhibición de la conducta y la flexibilidad cognitiva. Romper con el sedentarismo también moviliza los circuitos prefrontales y su eficiencia neuronal.Entonces, ¿a qué dedico el tiempo libre? La fórmula ideal es: con bajo estrés, el cuerpo en movimiento y afrontando un reto cognitivo con algo de picante emocional, como una partida que queremos ganar o un deporte que aún no dominamos.Incluso antes de irnos de vacaciones, podemos poner en marcha descansos activos (actividad física ligera entre horas de trabajo o estudio), añadiéndoles un pequeño reto cognitivo (sentadillas contando de tres en tres hacia atrás desde 50).¿De qué sirve todo esto cuando nos toque volver al trabajo? Las evidencias científicas más recientes apuntan a que, para recargar pilas (lo que en la investigación se llama 'recuperación laboral'), necesitamos lograr cuatro cosas: desconectar psicológicamente, relajarnos, tener autonomía y capacidad de decisión sobre qué hacemos con nuestro tiempo libre, y aprender algo nuevo o superar un reto, algo que disminuye la sensación de agotamiento y nos ayuda a sentirnos competentes.Los beneficios de las vacaciones no son eternos y ya en las primeras semanas de vuelta a la rutina podemos dejar de sentir sus efectos. Por eso, el reto cognitivo con pinceladas emocionales marca la diferencia: no solo prolonga el efecto de "buenas vacaciones", sino que deja las funciones ejecutivas más entrenadas para encajar mejor durante el regreso.
La hipótesis fiscal sostiene que el investigado habría aprovechado su aparente trabajo como cobrador de combi para acercarse a los conductores y recopilar información sin levantar sospechas
Hace unos meses, Eric So se descubrió haciendo algo que lo inquietó. Frente a un problema que siempre había resuelto solo, su mano fue directo a abrir un chat de inteligencia artificial. No lo decidió: fue un reflejo. Para alguien que estudia cómo toma decisiones el cerebro humano, ese gesto automático fue más que una alarma.Profesor de Economía Global y Ciencias del Comportamiento en la MIT Sloan School of Management, hoy codirige la AI Executive Academy del MIT. Este mes publicó The Collision: What AI Does to Us donde se pregunta qué nos hace la IA mientras la usamos. Su respuesta tiene nombre: "gravedad de la IA". Es la presión constante, sutil y persistente a tercerizar cada vez más pensamiento en una máquina para ser más eficientes. Según So, a esta gravedad la alimentan tres fuerzas. La primera es biológica: el cerebro está diseñado para ahorrar energía, y una IA cada vez más competente le ofrece el atajo perfecto. La segunda es cultural: la presión por rendir a cualquier costo empuja a usar la IA para imitar el desempeño de un experto. La tercera es competitiva: como ya cuesta detectar quién usa estas herramientas, resistirse se siente como quedarse atrás. El riesgo no es abstracto. En un estudio preliminar del MIT Media Lab, el 83% de quienes escribieron un ensayo con ChatGPT no pudo citar una sola frase de lo que acababa de entregar. El texto pasó de la pantalla a la tarea sin tocar el cerebro. En una empresa, eso se traduce en colapso de habilidades y en la erosión del conocimiento tácito, ese que se construye con años de práctica. Los más expuestos son los jóvenes, que podrían saltear justo las tareas que forman criterio. El académico propone cuatro antídotos: Valorar el esfuerzo. La fricción cognitiva no es un defecto: es el gimnasio donde se forma el pensamiento crítico. Valorar quién sos sin IA. Una reunión con un cliente, una negociación o una entrevista exigen leer la sala sin asistencia y ahí lo que importa es la experiencia, la relación y la intuición. Identificar tus habilidades distintivas y entrenarlas. Y reinvertir el excedente cognitivo. El tiempo que libera la IA no debería ir a hacer más de lo mismo, sino a aprender y crear. ¿Cómo convertimos a la IA en entrenadora? Aprendiendo a pedirle que funcione como un tutor que pregunta, en lugar de uno que tiene todas las respuestas. Porque la amenaza, insiste So, no es la tecnología sino la mentalidad que puede promover: que nos convirtamos en muñecos de ventrílocuo que mueven la boca mientras otro habla. Para quienes lideran equipos, una pregunta a trabajar podría ser ¿estamos midiendo cuánto produce la gente con IA, o cuánto sigue sabiendo hacer sin ella? Si no podemos pensar sin estas tecnologías, quizás no estemos pensando en absoluto.Sonido recomendado para leer esta columna: Comfortably Numb, Pink Floyd
Un estudio de la Universidad de Stanford identificó tres zonas de esta estructura cerebral, asociadas con señales internas del cuerpo. Los detalles de la investigación publicada en Nature
Molino del Batán, rutas de senderismo y restaurantes con sello gastronómico forman parte de este municipio que figura entre los pueblos con encanto de España
El mandatario cuestionó al cronista Isma Juárez, quien le consultó sobre las cifras de pobreza y las dificultades de las personas para afrontar sus gastos en Argentina
Actualmente no existen fármacos disponibles cuyo objetivo específico sea proteger las neuronas del daño provocado durante un ictus
Por qué algunas personas dejan la toalla sobre la cama después de ducharse: qué dice la psicología.
La idea de que los ojos funcionan como cámaras que registran la realidad de manera fiel carece de sustento científico. Estudios recientes demuestran que el cerebro humano toma las riendas de la visión y completa los vacíos informativos con datos basados en expectativas, experiencias previas y proyecciones de probabilidad. Esta capacidad de interpretación altera lo que percibimos, ya que el órgano prioriza la coherencia lógica frente a la entrada sensorial cruda.Una investigación citada por el Journal of the Royal Society of Medicine detalla este fenómeno mediante experimentos con imágenes contrapuestas. Los científicos presentaron el rostro de un mono y una selva a retinas distintas para confundir al sistema visual. El resultado sorprendió a los especialistas: el cerebro rechazó la combinación fragmentada y optó por proyectar una imagen completa y plausible. Los autores del estudio afirmaron: "Lo que vemos no depende enteramente de lo que hay ahí fuera, sino también, en gran medida, de lo que el cerebro calcula que es más probable que esté ahí fuera".Este proceso de edición ocurre constantemente, incluso durante los movimientos sacádicos, es decir, los movimientos rápidos que realizan los ojos para explorar el entorno. Durante este lapso, el cerebro reduce la sensibilidad visual y recurre a la memoria para rellenar la brecha temporal. La mente humana diseña una realidad virtual propia que evita saltos visuales bruscos, lo cual explica por qué las personas no perciben sus propios movimientos oculares al mirarse en un espejo. El sistema funciona de manera análoga a la compresión de video digital, donde el cerebro alterna programas de procesamiento para optimizar recursos según la novedad del estímulo.La neurociencia moderna también identifica cómo este órgano mantiene la unidad de la visión pese a la división de tareas entre hemisferios. Investigadores del Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria del MIT descubrieron que el cerebro transfiere información entre ambos lados con un mecanismo preciso. Según Earl K. Miller, profesor del MIT, "a algunas personas les sorprende saber que existe cierta independencia entre los hemisferios, porque eso no se corresponde con nuestra percepción de la realidad; en nuestra consciencia, todo parece estar unificado".Para ejecutar este traspaso, el cerebro utiliza frecuencias de ondas específicas: las alfa anticipan la transferencia de datos cuando un objeto cruza el campo visual, mientras las theta confirman la recepción exitosa en el hemisferio opuesto. El equipo del MIT describe el proceso como un relevo de atletas que pasan un testigo: ambos hemisferios retienen la representación del objeto de forma simultánea hasta que la transición termina. Esta coordinación interhemisférica resulta vital para una percepción fluida del entorno. Cuando este mecanismo falla, surgen dificultades neurológicas asociadas a condiciones como la esquizofrenia, el autismo o la dislexia, lo que subraya la importancia del correcto funcionamiento de estas redes neuronales.El cerebro decide en tiempo real qué información merece prioridad mediante la modulación de neurotransmisores. La acetilcolina regula esta relación al favorecer el análisis de estímulos novedosos sobre los modelos predictivos generados por la memoria. Así, el sistema busca el equilibrio entre la información sensorial directa y las interpretaciones internas necesarias para dar sentido al mundo exterior. Esta arquitectura compleja demuestra que la visión constituye un acto creativo y predictivo constante, donde el cerebro actúa como editor final de la realidad que cada persona experimenta cotidianamente.
Una investigación preclínica de la Universidad de Fujita Health reveló que la sustancia LPC70 redujo la presión arterial y revirtió el deterioro cognitivo en ratones alimentados con dietas ricas en sodio, aunque se necesitan estudios en humanos para confirmar los efectos
Aprender un segundo idioma representa uno de los objetivos de muchas familias que desean ofrecer nuevas oportunidades a sus hijos. Sin embargo, la edad a la que comienza ese aprendizaje influye en la facilidad con la que se adquieren determinados aspectos del lenguaje, especialmente la pronunciación y la comprensión de los sonidos.Durante una reciente entrevista concedida al canal de YouTube Tengo un plan, el investigador David Bueno profundizó en los vínculos entre los procesos mentales, la enseñanza escolar y la asimilación idiomática. A raíz de esto, el especialista remarcó que "el cerebro está atento a aprender idiomas desde los seis meses a los cinco años".Según explicó, el tejido nervioso sufre modificaciones que facilitan la construcción de competencias comunicativas esenciales. Es que el contacto diario con diferentes lenguas impulsa la incorporación natural de fonemas y reglas gramaticales, sobre todo cuando los estímulos forman parte de las dinámicas cotidianas del hogar.La especialización auditiva en la primera infanciaA pesar de la importancia de esta etapa inicial, el aprendizaje idiomático es posible más allá de los cinco años. La mente humana preserva su propiedad adaptativa a lo largo de toda la existencia, aunque las estrategias cognitivas varían con los años.Desde los primeros meses, los bebés detectan regularidades acústicas en su entorno próximo. Aunque la expresión oral todavía no se manifieste, el órgano pensante procesa datos vinculados con la comunicación humana. Cerca de los seis meses, los niños diferencian múltiples contrastes fonéticos, incluso aquellos ajenos a su idioma materno habitual. Conforme transcurre el tiempo, la percepción auditiva ajusta su enfoque exclusivamente hacia los sonidos predominantes del entorno social inmediato.Esta dinámica justifica por qué los menores criados en contextos plurilingües adquieren soltura con ambas lenguas desde edades tempranas. La plasticidad neuronal cumple un rol central en este fenómeno: cualidad que define la aptitud de las estructuras internas para alterar sus conexiones en respuesta a nuevas vivencias. Si bien esta característica persiste durante la adultez, la captación lingüística muestra una sensibilidad máxima durante la niñez.Por esta razón, la exposición temprana a otros idiomas ayuda mucho con la pronunciación. De todos modos, el cariño y la constancia al hablarles siguen siendo factores clave.Una preocupación recurrente entre los padres gira en torno a la posibilidad de que la enseñanza simultánea de dos idiomas genere confusiones o retrasos en el habla. Los estudios científicos sobre bilingüismo infantil descartan que manejar múltiples lenguas provoque trastornos comunicativos por sí solo.En ese sentido, es que los menores aprenden a segmentar las lenguas escuchadas y las emplean según los interlocutores o las circunstancias sociales. Asimismo, resulta frecuente que los niños mezclen vocablos de distintas procedencias dentro de una misma charla durante ciertas fases de su crecimiento.Aquella conducta jamás representa un problema patológico, sino que refleja un hito evolutivo dentro de la normalidad infantil. Debido a esto, los especialistas recalcan la necesidad de impulsar este proceso mediante vivencias dotadas de sentido afectivo. Conversar con los pequeños, leerles relatos tradicionales, entonar canciones o compartir actividades lúdicas representan recursos muy efectivos para estimular el desarrollo lingüístico integral.
La mirada constante, la propia imagen en pantalla y la dificultad para interpretar gestos y silencios aumentan el esfuerzo mental durante los encuentros virtuales.Un estudio con casi 10.000 participantes identificó cinco factores vinculados al agotamiento y señaló que los descansos entre conexiones pueden ayudar a reducirlo.
Hansi Flick no solo es el cerebro del mejor equipo del mundo de la actualidad, Barcelona. Gana todos los partidos, golea casi siempre: es la síntesis perfecta del arte que suele arrollar a los rivales. Los deglute. Por fortuna, el DT tiene otras pasiones, que le permiten disfrutar del fútbol como un trabajo que le brinda confort, dinero y prestigio. El pádel, por ejemplo: cada vez que puede, se encierra en la jaula y le pega a la pelotita con alma y vida. Pero algo más.Un año atrás, se convirtió en empresario de este incipiente deporte, algo más que un pasatiempo. Es la cabeza de los torneos de Premier Padel y uno de los fundadores de PadelCity, la mayor compañía de esta actividad en Alemania. Jonathan Sierck, socio y amigo del entrenador, de 61 años, suele describirlo con una prosa a medida: "Hansi es una persona con un trato muy humano en un mar de tiburones".El padel es una excusa ideal para salir de vez en cuando de esas aguas bravías, aunque siempre muestra templanza, rara vez pierde el control. Tiene una frase de cabecera: "Los egos matan al éxito". La lanzó luego de un inesperado 1-1 con Rayo Vallecano, en agosto de 2025. Trabaja todos los días en la cabeza de un grupo de jóvenes cracks, sobre todo en Lamine Yamal, un genio seducido por la arrogancia."Lo más importante para mí es que todos los jugadores estén comprometidos al cien por cien con este club y con este equipo", afirma. Flick consiguió ya cinco títulos en el gigante catalán: dos Ligas de España (temporadas 2024-25 y 2025-26), dos Supercopas de España (2025 y 2026) y una Copa del Rey (2025). La Champions League, una novia algo esquiva en la enorme historia de Barcelona, lo espera con los brazos abiertos. Este martes se cita con PSG, el bicampeón de la competencia, en París y desde las 16. Luis Enrique está del otro lado del mostrador. "Ha ganado dos Champions seguidas, su equipo juega un fútbol fantástico, es un entrenador excelente, de los mejores del mundo. Me gusta cómo juega el PSG, cómo arriesgan, es un equipo muy flexible. Me encanta cómo ha ido mejorando a este equipo a este nivel", asegura. Lo tiene claro: "Es una buena prueba para nosotros. Me gustaría que nuestro equipo jugase con confianza, con fe y, por supuesto, que juegue como lo hemos hecho en los últimos once partidos", acepta. ð??£ï¸? Hansi Flick's team talk before training at the Parc des Princes. pic.twitter.com/9XmJTOaZhq— FC Barcelona (@FCBarcelona) October 19, 2026"Es bonito lo de los récords, pero queremos ganar títulos y conseguir cosas más grandes, es por ello que jugamos al fútbol", expresa Míster Hansi, nacido en Heidelberg, famosa por un castillo señorial y, sobre todo, por ser la cuna de la universiad más antigua de Alemania. Tiene sobre sus hombros una semana de alta demanda: visita a Paris Saint Germain por la Champions, inmediatamente después, el domingo, recibe a Real Madrid.Barcelona gana y golea bajo cualquier circunstancia. Juega como si batiera récords todo el tiempo: se impuso en los 11 partidos oficiales de la temporada, tiene un promedio de 4,33 goles por partido en La Liga (39 goles en 9 partidos) y un promedio de 4,5 goles por partido en la Champions League (9 en 2 cotejos), con un promedio global de 4,36 goles. Una locura. Y todo, sin contar con Raphinha, que hasta el momento de lesionarse en la selección de Brasil había convertido 14 de los 36 tantos del equipo. Se estima que sería titular bajo el fuego de París.El dueño de esta historia, héroe de la histórica séxtuple corona de Bayern Münich en 2020, fue anunciado en mayo de 2024 como DT de Barcelona para continuar la reconstrucción iniciada por Xavi Hernández en el banco de suplentes del club catalán. Sin trabajo desde su despido como seleccionador de Alemania en septiembre de 2023, el DT firmó por dos años con los blaugranas, inmersos en dificultades económicas y luego de una temporada en la que no habían ganado ningún título. Parece una broma a distancia, pero en aquel momento había un nutrido grupo de especialistas de la historia local que tenía dudas sobre su compatibilidad con el 'ADN Barça', heredado del fútbol total de la leyenda neerlandesa Johan Cruyff. Lothar Matthäus lo defendió a capa y espada: "El estilo de Hansi le conviene al Barça". Y fue más allá: "Con Pep Guardiola, el Barcelona era un espectáculo y producía un gran fútbol. Y con Hansi puede recuperar esa magia. Quiere que sus equipos jueguen de manera ofensiva y atractiva", detalló el campeón del mundo 1990 en una entrevista con el diario Bild.Pasante en un banco de joven y volante defensivo sobre el césped, dice inspirarse en Arrigo Sacchi y Arsene Wenger en su formación: aquel Milan, sobre todo y ese Arsenal, en un escalón más abajo, tienen cosas de este Barcelona. Esta formación, de todos modos, cuenta con algo más: con campo abierto, vuelan como flechas. A partir de Rodrigo, un mar amplio: Pedri, Lamine, Fermín López, Gabriel Jesús, Raphina, Gordon, Dani Olmo, Gavi. Todos para uno.Flick es el tercer entrenador alemán de la historia de Barça, luego de los casos de Hennes Weisweiler (1975-1976) y Udo Lattek (1981-1983). Tiene fama de ser cercano a sus jugadores y abierto al diálogo. Con Lamine hubo conexión inmediata. "Es una persona muy amable, con la que puedes hablar. Te pregunta cómo estás, te enseña mucho, he aprendido mucho con él. Y eso hace que sea respetado como entrenador y como persona. Es como lo ves, es estricto pero a la vez sabe entender lo que necesita cada jugador en cada momento. Cuando se trata de conceptos defensivos, sí que me pide ciertas cosas, pero en la parcela ofensiva no me dice mucho, sólo que disfrute y ya está. Esa es la confianza que nos da", aporta el crack, de 19 años.Como jugador y de mediocampista, ganó cuatro títulos de la Bundesliga en Bayern Múnich, club al que regresó en 2019 como entrenador adjunto de Niko Kovac. Meses después, luego del despido del croata, Flick asumió el cargo del gigante bávaro y lo ganó todo: un histórico 'sextete': Bundesliga, Copa de Alemania, Champions League, Supercopa de Alemania, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes.Cómo olvidar el histórico 8-2 que endosó su Bayern al que es su club hoy en los cuartos de final de la Champions League en 2020. Enfrente tenía a Leo Messi, que semanas atrás elogió su trabajo. "Durante el partido del Bayern contra el Barcelona, mi celebración fue la misma para los ocho goles y no sonreí en lo absoluto. No me nacía hacerlo por respeto al rival", fue su recuerdo, años después.Ese baile fue apenas unos meses antes de que en 2021 asumiera la difícil tarea de reemplazar en el banco de suplentes de Alemania a Joachim Low. Sin embargo, fue un fracaso su misión: luego de Qatar 2022 quedó inmortalizado como el primer seleccionador alemán de la historia en ser despedido de su cargo.Sin el carisma de Pep Guardiola, Luis Enrique o Jurgen Klopp, aunque con una fuerte personalidad puertas adentro, prefiere viajar por otros caminos, más austeros. "Creo que hay una gran diferencia entre Pep y yo. Para mí, él está en otro nivel", suscribe. Tal vez, el principal secreto de su éxito no solo sea domar el ego de las estrellas. Se trata de un concepto táctico básico, que lo representa con sencillez, como más le agrada. "Cuando tienes la posesión, el contrario no puede marcarte un gol", define. Una posesión que suele alcanzar el 70 por ciento, casi nunca a los costados, casi siempre hacia adelante.
Los renglones de práctica caligráfica signaron los aprendizajes de nuestros abuelos. Quienes hace décadas aprendían mecanografía en reconocidas academias no imaginaron que, lejos de aquellas máquinas de escribir, hoy estarían tipeando en modernos teclados de veloces computadoras. El filósofo surcoreano Byung-Chul Han habla de nuestra pérdida de la capacidad de demora. En un mundo de gratificación instantánea, la tecnología lo hace mejor y más rápido; mucho más prolijo, sin necesidad de exponer borrones, tachaduras ni correcciones.El cerebro responde de manera bien distinta a una lapicera y a un teclado. Tipear es un proceso mecánico y eficiente sin mayor demanda para nuestro cerebro, involucrando menos circuitos. Como manuscribir es más lento, esa demora obliga a coordinar el sistema motriz, el visual y el lenguaje al mismo tiempo. Dado que no podemos escribir a la velocidad que tipeamos, el proceso cerebral es notoriamente diferente al emplear una birome, pues registrará lo que realmente cuenta y, en consecuencia, forjará recuerdos más robustos, algo que favorece los aprendizajes. Escribir no es solo una actividad motora, es una ventana al cerebro, se suele explicar.Aquella gimnasia de aprender a escribir, dibujando cada letra con esmero, con borrones o tintas corridas, mostrando tenacidad y ansia de superación, tiene un efecto en el pensamiento infantil. La lentitud no constituye un defecto pedagógico, sino un tiempo de trabajo que fortalece los aprendizajes. La cursiva, tan cuestionada hoy por diversos planes educativos, obliga a mantener una idea en movimiento, a fluir con el pensamiento.Un estudio llevado adelante en 2024 por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega entre estudiantes universitarios midió la actividad cerebral y comprobó que escribir con la mano activaba conectividad generalizada con ondas alfa y teta en la región parietal y central del cerebro, utilizando los mismos patrones que cuando codificamos o guardamos nueva información. Quienes escriben usando su mano fijan más en su memoria por eso tomar notas es tan beneficioso. La neurociencia detrás de la escritura revela que una mano que escribe es parte medular del proceso intelectual: el cuerpo piensa junto con la mente.Manuscribir para transitar emociones difíciles ofrece un beneficio adicional: la lentitud del proceso otorga más tiempo para procesarlas. Investigadores estadounidenses descubrieron que participar en actividades intelectualmente estimulantes a lo largo de la vida, como leer, escribir o aprender un nuevo idioma, podía asociarse a menor riesgo de padecer Alzheimer, la forma más común de demencia.Luego de atravesar fuertes debates, Suecia volvió al lápiz y el papel para reforzar habilidades básicas de escritura y comprensión según métodos tradicionales de enseñanza en las escuelas. Apuesta así a mejorar la tasa de alfabetización en un regreso a las fuentes que nos lleva a todos a reflexionar.No se trata de pensar en dejar de tipear, sino en elegir deliberadamente cuándo usar una lapicera para esas situaciones que demandan mayor retención y profundidad en el procesamiento. No hay dudas de que se trata de dos experiencias diferentes. Modo automático y modo deliberado pueden coexistir y el desafío es entender qué capacidades los seres humanos debemos bregar por conservar antes de renunciar a ellas.
Mel Robbins, la especialista en desarrollo personal, participó en uno de los recientes episodios del podcast Well with Arielle Lorre, reflexionó sobre la regla de los 5 segundos, y destacó su implementación a la hora de realizar acciones que las personas suelen postergar."Si se te cae algo de comer al suelo, la regla dice que tienes que recogerlo en menos de 5 segundos, porque si lo dejas más de 5 segundos, el suelo contaminará la comida y la hará incomible. Lo mismo ocurre con tu cerebro", sostuvo la especialista y enseguida agregó: "Si piensas en algo que tienes que hacer durante más de 5 segundos, tu cerebro contamina tu motivación para hacerlo". La transformación interna del individuoEn una reciente intervención en su popular podcast, la especialista en desarrollo personal Mel Robbins abordó una de las problemáticas más recurrentes en las dinámicas familiares adultas: la tensión derivada de intentar corregir o transformar la esencia de los padres. Bajo una perspectiva enfocada en la gestión emocional, Robbins enfatizó que la clave para mejorar estas relaciones no radica en una modificación externa, sino en una transformación interna del individuo: "La gente es quien es y tenés que aprender a amarlas por quienes son, no por quienes deseas que sean". View this post on Instagram El análisis de Robbins sostiene que, con el paso del tiempo, las personas tienden a consolidar sus personalidades: "La mayor cantidad de gente, más vieja, se vuelve más rígida", sostuvo la experta. Esta observación resulta crucial para quienes mantienen expectativas de cambio sobre sus padres, ignorando que el deseo de mejora suele chocar con una falta de voluntad o necesidad de transformación en la generación anterior. En este sentido, afirmó: "Tus padres probablemente no han ido a la terapia, ni quieren. Los problemas que ves, que deseás que cambien o mejoren, han estado ahí para siempre. No están cambiando".Ante este escenario, la especialista propone un ejercicio útil, que consiste en adoptar una perspectiva más compasiva al observar el pasado de los padres: "Y algo que me ha ayudado a desarrollar un nivel de aceptación y amor con mis amigos: es decirme que me dieron todo lo que pudieron basado en su experiencia de vida". Si bien el cambio directo del otro no está garantizado, la experta advierte que la dinámica relacional posee una plasticidad oculta, la cual depende exclusivamente del comportamiento de uno mismo. Esto -según Robbins, ocurre "cuando operás sabiendo que la persona no va a cambiar". En su experiencia personal y profesional, el resultado suele ser positivo cuando se decide alterar el modo de vinculación: "Y lo que he encontrado, de vez en cuando, es que, la segunda vez que cambio cómo me muestro en una relación, la relación cambia para mejor", concluyó.
¿Por qué algunas personas llegan a los 80 o 90 años conservando la memoria y la capacidad de valerse por sí mismas, mientras otras comienzan a perder recuerdos, palabras y autonomía mucho antes? Esa es una de las preguntas más importantes para una sociedad que envejece cada vez más. Ahora, un equipo internacional de investigadores identificó una molécula que parece ayudar al cerebro a resistir el paso del tiempo y que podría abrir nuevas vías para prevenir o retrasar el deterioro cognitivo asociado con la edad.Los resultados fueron publicados en la revista científica Nature Neuroscience y están liderados por la investigadora italiana Cinzia Vicidomini, de la Facultad de Medicina de Harvard. El trabajo describe el papel de una molécula llamada PLA2G2F, cuya actividad parece proteger la memoria y reducir algunos de los efectos más dañinos del envejecimiento cerebral.Durante años, los científicos intentaron comprender por qué algunos cerebros envejecen mejor que otros. Mientras hay personas que conservan sus capacidades cognitivas hasta edades avanzadas, otras desarrollan deterioro progresivo o enfermedades neurodegenerativas. El nuevo estudio aporta una posible explicación biológica.Para intentar responder esta incógnita, los investigadores analizaron el hipocampo, una región cerebral esencial para la memoria y el aprendizaje. Allí detectaron que un gen llamado Pla2g2f se activaba precisamente cuando comenzaban a aparecer los procesos asociados con el envejecimiento cerebral.Ese gen contiene la información necesaria para producir PLA2G2F, una molécula cuya función en el cerebro era hasta ahora desconocida.A partir de ese hallazgo, los investigadores decidieron modificar sus niveles en ratones para observar qué ocurría.Los resultados fueron consistentes.Cuando la actividad de PLA2G2F disminuía, los animales mostraban peores resultados en pruebas de memoria, una mayor inflamación cerebral y signos más marcados de envejecimiento.En cambio, cuando los investigadores aumentaban la actividad de esa molécula, ocurría el fenómeno opuesto: los animales conservaban durante más tiempo capacidades cognitivas que normalmente comienzan a deteriorarse con la edad.Los resultados fueron todavía más llamativos cuando los niveles de PLA2G2F se incrementaban antes de que aparecieran los primeros signos de deterioro cognitivo. En esas condiciones, los ratones parecían seguir una trayectoria de envejecimiento diferente, con cerebros funcionales durante más tiempo."Nuestros hallazgos sugieren que aumentar la actividad de PLA2G2F durante el envejecimiento podría ayudar a mantener la resiliencia cognitiva", señalaron los investigadores.Esa expresión, resiliencia cognitiva, aparece como uno de los conceptos centrales del trabajo.Los autores no sostienen que la molécula evite el envejecimiento. Tampoco que permita rejuvenecer el cerebro. Lo que proponen es que ayuda a resistir mejor algunos de los procesos biológicos asociados con el paso del tiempo.Otra parte importante de la investigación se centró en la microglía, las células inmunitarias del cerebro encargadas de eliminar residuos, responder frente a lesiones y ayudar a mantener las conexiones neuronales.Los investigadores observaron que el envejecimiento se acompaña de una acumulación de grasas y procesos inflamatorios que alteran el funcionamiento normal de estas células. PLA2G2F parecía intervenir precisamente sobre esos mecanismos y disminuir parte del daño asociado con la inflamación cerebral.Ese resultado adquiere especial relevancia porque cada vez más estudios vinculan la inflamación crónica del sistema nervioso con el deterioro cognitivo relacionado con la edad y distintas enfermedades neurodegenerativas.Según los autores, comprender mejor este mecanismo podría abrir nuevas líneas de investigación para patologías asociadas con el envejecimiento cerebral, incluido el Alzheimer.Sin embargo, los científicos insisten en que aún es demasiado temprano para hablar de tratamientos.El estudio se realizó en ratones y no demuestra aún que aumentar artificialmente los niveles de PLA2G2F produzca los mismos efectos en seres humanos. Tampoco implica que exista una terapia próxima a estar disponible para prevenir la pérdida de memoria o las enfermedades neurodegenerativas."Todavía necesitamos entender si este mecanismo cumple una función equivalente en los seres humanos y si es posible aumentar su actividad de manera segura", advirtieron.
Dormir con la televisión encendida, dejar el celular boca arriba o permitir que la luz de la calle entre por la ventana son hábitos que pueden pasar inadvertidos al momento de acostarse. Sin embargo, la iluminación de la habitación puede interferir con el descanso, incluso cuando parece tenue.La oscuridad fue el eje de una explicación del médico cardiólogo Jorge Tartaglione, quien advirtió que las señales luminosas pueden hacer que el organismo interprete que todavía es momento de mantenerse activo. Su planteo no se limitó a la dificultad para conciliar el sueño: también se refirió a una investigación que vinculó la exposición nocturna a la luz con cambios en el corazón.Apagar las pantallas, acondicionar el dormitorio y mantener horarios regulares fueron algunas de las recomendaciones que compartió para favorecer un descanso reparador.Tartaglione - la importancia de dormir a oscurasPor qué la luz de la habitación puede alterar el descansoDurante su participación en LN+, Tartaglione explicó que la luz funciona como una señal para el organismo. Para ilustrarlo, comparó la que recibe el cuerpo durante el día con la que emiten dispositivos como el celular: según señaló, esa exposición puede interferir con la producción de la sustancia que favorece el sueño.El problema, indicó, aparece cuando esas señales se mantienen durante la noche. La televisión, un velador o la iluminación exterior pueden dificultar que el organismo reconozca que llegó el momento de descansar. "Tu cerebro empieza a pensar que es de día y no lo es, es de noche", expresó.Para explicar su efecto, recurrió a la imagen de una persona que trabaja durante toda la jornada y llega cansada a su casa. Así como necesita una pausa al finalizar el día, el cuerpo requiere condiciones que acompañen el descanso nocturno. En ese sentido, insistió en que no es necesario tener una iluminación intensa dentro del dormitorio para prestar atención al hábito.Qué contó sobre la investigación y el corazónEl cardiólogo mencionó un estudio realizado en el Reino Unido con 11.000 personas, a quienes les colocaron sensores para registrar la cantidad de luz a la que estaban expuestas durante la noche. Según relató, las mediciones se extendieron durante siete días y luego se realizaron resonancias magnéticas del corazón.De acuerdo con su explicación, los investigadores encontraron una relación entre la exposición nocturna a la luz y un mayor tamaño cardíaco, además de cambios en el grosor de sus paredes. Tartaglione presentó estos resultados como un motivo para revisar las condiciones en las que se duerme.Su descripción apuntó a que la iluminación nocturna puede mantener señales de actividad cuando el organismo necesita descansar. A partir de esa observación, invitó a reducir las fuentes de luz en la habitación y a construir una rutina que facilite el sueño.Televisión apagada, cortinas gruesas y celular boca abajoEntre las medidas que recomendó, el médico puso especial énfasis en apagar la televisión antes de dormir. También sugirió utilizar cortinas gruesas para impedir el ingreso de luz desde el exterior y destacó que un antifaz puede ayudar cuando resulta difícil oscurecer por completo el ambiente.Respecto del celular, planteó la posibilidad de dejarlo fuera del dormitorio. Si debe permanecer cerca, por ejemplo, porque una persona necesita estar disponible ante un llamado de sus hijos, aconsejó colocarlo boca abajo para evitar que la pantalla ilumine la habitación.Además, señaló que el dormitorio debería estar ordenado, tranquilo, con poco ruido y sin exceso de calor. Durante el intercambio también surgió una consulta sobre los relojes inteligentes: aunque permiten obtener información sobre el sueño, la conversación volvió sobre la importancia de reducir las luces que puedan emitir durante la noche.La rutina que ayuda a preparar el cuerpo para dormirTartaglione aclaró que modificar las costumbres no necesariamente produce un cambio inmediato. Para quienes están acostumbrados a dormir con pantallas o tienen dificultades para conciliar el sueño, propuso trabajar sobre la higiene del sueño y sostener hábitos regulares.Una de sus recomendaciones centrales fue levantarse siempre a la misma hora, incluso después de haberse acostado tarde. Según explicó, esa constancia ayuda a que el organismo se acostumbre a una rutina.También contempló las necesidades de quienes deben levantarse durante la noche, especialmente las personas mayores. Para esos casos, sugirió una luz tenue, cálida y cercana al piso, que pueda activarse mediante un sensor, por ejemplo, debajo de la cama.
Sus nutrientes favorecen el funcionamiento cerebral y contribuyen a una alimentación equilibrada
Un equipo de investigadores japoneses analizó los cambios en el diámetro ocular de adultos jóvenes durante tareas de conteo y descubrió que el pensamiento verbal requiere un menor nivel de excitación neuronal que la expresión oral
El cerebro interpreta el sonido de las canciones y lo transforma en un significado
Investigadores de la Universidad de Sevilla hallaron en modelos animales que el suplemento restaura la integridad neuronal del hipocampo afectado por la colitis ulcerosa
Abandonar el café de un día para otro puede producir una reacción de abstinencia en el organismo
La Sala Civil de Decisión amparó los derechos a la honra y al buen nombre del excongresista conservador y ordenó al exfuncionario del Gobierno Petro que aclare sus señalamientos y reconozca que no dispone de pruebas que lo vinculen con presuntos hechos de corrupción en la entidad
Investigadores de la Universidad de Ginebra trazaron, en modelos animales, la ruta completa que une las neuronas de este proceso con las regiones cerebrales que regulan el ciclo de sueño y vigilia
Vitamina D, proteína de alto valor biológico, DHA y EPA forman parte de su perfil nutricional. Los especialistas señalan que su consumo habitual podría marcar una diferencia real en la salud a largo plazo.
El Instituto Nacional de Geriatría recomienda ajustar los hábitos alimenticios a cada persona, con orientación de un especialista
El médico neurólogo Conrado Estol sostuvo que la sociedad atraviesa un cambio histórico en la expectativa de vida humana, donde el foco debe trasladarse de la mera duración de los años a la calidad con la que se transitan. En diálogo con LA NACION, el médico neurólogo sostuvo que los jóvenes y los adultos menores de 50 años deben adoptar una mentalidad preventiva, ya que alcanzar los 90 o 100 años en plenitud física y cognitiva es una posibilidad real si se cumplen ciertos pilares de bienestar desde etapas tempranas. "Si no se logra controlar la ansiedad con hábitos, hay que consultar a un profesional; a la medicación bien indicada no hay que tenerle miedo", enfatizó.LN+ CERCA MayoEl profesional cuestionó el concepto tradicional de vejez, sugiriendo que la denominación debería quedar obsoleta frente a la nueva realidad biológica. El experto advierte que actualmente dos tercios de las personas transitan sus últimos diez años de vida en condiciones de salud deficientes, lo que él define como la década perdida: "Dos tercios de las personas llegan y pasan sus últimos 10 años de vida en mal o muy mal estado de salud", detalló Estol citando la realidad observada en consultorio.Para revertir esto, El neurólogo resaltó que la clave para una longevidad plena no reside en soluciones mágicas, sino en la adopción sistemática de siete pilares de hábitos saludables: "En los últimos 10 años empieza a cambiar este concepto de expectativa de vida y expectativa de salud", dijo.La clave radica en entender que la biología humana permite llegar a los 80 o 90 años en un estado impecable, si se cumplen los pilares fundamentales del bienestar diario.Y siguió: "Los siete pilares [para una vejez saludable] son: controlar el estrés, mantener tus vínculos sociales, dormir de forma correcta, cero cigarrillo, moderar el alcohol, nutrición sana y ejercicio". Más allá de estos hábitos, el profesional de la salud subraya la importancia del propósito de vida y asegura que "mantener optimismo o una visión positiva" es crucial y no debe considerarse un cliché.En esta línea, advirtió contra el estigma de la jubilación temprana y la pasividad y señaló que, contrario a la creencia popular, la mayor parte de los negocios exitosos son iniciados por personas mayores de 60 años: "No tenés que decir, tengo 75, a ver qué hago, me pongo a ver telenovelas toda la tarde. No. Tenés que mantenerte activo", enfatizó."¿Qué importa el número que corresponde a tu edad cronológica? Hay gente de 30 que podría decir que es vieja, como usando términos antiguos", concluyó.
Dormir con la televisión encendida, dejar el celular boca arriba o permitir que la luz de la calle entre por la ventana son hábitos que pueden pasar inadvertidos al momento de acostarse. Sin embargo, la iluminación de la habitación puede interferir con el descanso, incluso cuando parece tenue.La oscuridad fue el eje de una explicación del médico cardiólogo Jorge Tartaglione, quien advirtió que las señales luminosas pueden hacer que el organismo interprete que todavía es momento de mantenerse activo. Su planteo no se limitó a la dificultad para conciliar el sueño: también se refirió a una investigación que vinculó la exposición nocturna a la luz con cambios en el corazón.Apagar las pantallas, acondicionar el dormitorio y mantener horarios regulares fueron algunas de las recomendaciones que compartió para favorecer un descanso reparador.Tartaglione - la importancia de dormir a oscurasPor qué la luz de la habitación puede alterar el descansoDurante su participación en LN+, Tartaglione explicó que la luz funciona como una señal para el organismo. Para ilustrarlo, comparó la que recibe el cuerpo durante el día con la que emiten dispositivos como el celular: según señaló, esa exposición puede interferir con la producción de la sustancia que favorece el sueño.El problema, indicó, aparece cuando esas señales se mantienen durante la noche. La televisión, un velador o la iluminación exterior pueden dificultar que el organismo reconozca que llegó el momento de descansar. "Tu cerebro empieza a pensar que es de día y no lo es, es de noche", expresó.Para explicar su efecto, recurrió a la imagen de una persona que trabaja durante toda la jornada y llega cansada a su casa. Así como necesita una pausa al finalizar el día, el cuerpo requiere condiciones que acompañen el descanso nocturno. En ese sentido, insistió en que no es necesario tener una iluminación intensa dentro del dormitorio para prestar atención al hábito.Qué contó sobre la investigación y el corazónEl cardiólogo mencionó un estudio realizado en el Reino Unido con 11.000 personas, a quienes les colocaron sensores para registrar la cantidad de luz a la que estaban expuestas durante la noche. Según relató, las mediciones se extendieron durante siete días y luego se realizaron resonancias magnéticas del corazón.De acuerdo con su explicación, los investigadores encontraron una relación entre la exposición nocturna a la luz y un mayor tamaño cardíaco, además de cambios en el grosor de sus paredes. Tartaglione presentó estos resultados como un motivo para revisar las condiciones en las que se duerme.Su descripción apuntó a que la iluminación nocturna puede mantener señales de actividad cuando el organismo necesita descansar. A partir de esa observación, invitó a reducir las fuentes de luz en la habitación y a construir una rutina que facilite el sueño.Televisión apagada, cortinas gruesas y celular boca abajoEntre las medidas que recomendó, el médico puso especial énfasis en apagar la televisión antes de dormir. También sugirió utilizar cortinas gruesas para impedir el ingreso de luz desde el exterior y destacó que un antifaz puede ayudar cuando resulta difícil oscurecer por completo el ambiente.Respecto del celular, planteó la posibilidad de dejarlo fuera del dormitorio. Si debe permanecer cerca, por ejemplo, porque una persona necesita estar disponible ante un llamado de sus hijos, aconsejó colocarlo boca abajo para evitar que la pantalla ilumine la habitación.Además, señaló que el dormitorio debería estar ordenado, tranquilo, con poco ruido y sin exceso de calor. Durante el intercambio también surgió una consulta sobre los relojes inteligentes: aunque permiten obtener información sobre el sueño, la conversación volvió sobre la importancia de reducir las luces que puedan emitir durante la noche.La rutina que ayuda a preparar el cuerpo para dormirTartaglione aclaró que modificar las costumbres no necesariamente produce un cambio inmediato. Para quienes están acostumbrados a dormir con pantallas o tienen dificultades para conciliar el sueño, propuso trabajar sobre la higiene del sueño y sostener hábitos regulares.Una de sus recomendaciones centrales fue levantarse siempre a la misma hora, incluso después de haberse acostado tarde. Según explicó, esa constancia ayuda a que el organismo se acostumbre a una rutina.También contempló las necesidades de quienes deben levantarse durante la noche, especialmente las personas mayores. Para esos casos, sugirió una luz tenue, cálida y cercana al piso, que pueda activarse mediante un sensor, por ejemplo, debajo de la cama.
Lectura, juegos y aprendizajes novedosos estimulan capacidades mentales, aunque organismos de referencia aconsejan expectativas realistas sobre sus efectos preventivos
Aseguran que es un cambio en las prioridades emocionales y no una pérdida de interés por los demás.
Los hábitos permiten realizar acciones de manera rápida y automática, y ahorran trabajo al cerebro, pero cambiarlos o adaptarlos a nuevas metas implica un esfuerzo cognitivo significativo.
El doctor también señala cuál es el alimento que aglutina todas estas vitaminas fundamentales
Investigadores descubrieron que la densidad de los huesos de la columna puede dar señales tempranas del ritmo al que envejece el cerebro, a partir del análisis de tomografías de tórax de rutina
El científico estadounidense, junto a colegas alemanes, revolucionó la neurociencia con la optogenética, técnica que usa luz para entender el cerebro.Esta innovación promete avances en psiquiatría, mejorando tratamientos para trastornos como autismo y Parkinson, al identificar y modular células específicas.
Tres investigadores que a comienzos de este siglo dieron con la técnica para empezar a trazar un mapa del cerebro con las funciones que gobierna, en lugar de hacerlo solo con datos anatómicos, fueron seleccionados como ganadores del Premio Nobel de Medicina este año. Los descubrimientos de los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel con el estadounidense Karl Deisseroth sentaron las bases de la optogenética, una herramienta que utiliza la luz para activar o inhibir neuronas y revolucionó la investigación de los trastornos neurológicos y psiquiátricos. "Este método se está utilizando ahora en laboratorios de todo el mundo para revelar los misterios del cerebro", destacó Thomas Perlmann, secretario general del Comité Nobel de Fisiología o Medicina encargado de seleccionar a los ganadores cada año. Fue el encargado de anunciar los nombres de los premiados en una conferencia de prensa que se pudo seguir online pasadas las 6.30 en la Argentina. "La optogenética ofrece oportunidades para mapear el cerebro de una forma con la que antes solo podíamos soñar", sumó Per Svenningsson, presidente del comité tras conocerse a los galardonados de este año en la sede del Instituto Carolino, en Estocolmo. Antes del anuncio, y como cada año, Perlmann fue el encargado de contactar a Hegemann, Nagel y Deisseroth, quienes realizaron sus descubrimientos en los laboratorios del Instituto Max Planck y la Universidad de Stanford. El primero en atender el llamado fue Deisseroth, "que estaba durmiendo, pero se despertó", relató el secretario del comité. "Los tres estaban muy sorprendidos -continuó-. Y los tres expresaron lo mismo: que era absolutamente maravilloso compartir el premio con sus otros dos colegas". El galardón incluye un monto a repartir entre los tres que asciende a 1,2 millones de dólares, según se informó. La optogenética, el avance reconocido en las ciencias de la salud por la Asamblea Nobel del Instituto Carolino, comenzó con una microalga y una pregunta de Hegemann: ¿cómo un alga podía reaccionar tan velozmente (en medio milisegundo) a la luz? La búsqueda de la respuesta desde entonces, a principio de los años 90, lo llevó una década después a descubrir qué les permite a las algas verdes unicelulares Chlamydomonas nadar hacia la luz atraídas por fuentes lumínicas. Así, una idea que científicos habían empezado a postular en la década del 60 para conocer mejor, por ejemplo, cómo se origina la conciencia, se tradujo en realidad en los primeros años de este siglo y terminó por revolucionar el estudio del cerebro.Hegemann, en el Instituto de Bioquímica de Max Planck, identificó una proteína (canalrodopsina) en la superficie celular del alga capaz de convertir la luz en señales eléctricas. Luego, con Nagel, del Instituto de Biofísica de Max Planck, describieron que eso era posible a través de la apertura de un canal en la membrana celular que permitía que se generara un impulso eléctrico al interior de la célula. Al utilizar esa proteína en otras células, observaron que también se volvían fotosensibles.Deisseroth, profesor de bioingeniería, psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Universidad de Stanford, tomó el trabajo de sus colegas alemanes y dio un paso más: utilizó un virus modificado para introducir el gen de la canalrodopsina en el cerebro de roedores. El material genético de la proteína se lo solicitó a Nagel. Con su equipo, utilizó pulsos de luz azul para activar señales nerviosas en el cerebro de los animales. Y lo logró, de acuerdo con sus resultados publicados en 2005. Los dos años posteriores diseñó fibras ópticas diminutas y sensibles a la luz implantables para iluminar las células neuronales. Como si fueran un interruptor, activaron neuronas y, por primera vez, investigadores observaron cómo se sucedían funciones o comportamientos asociados con distintos circuitos neuronales. En los ratones, la primera prueba indujo el movimiento de los bigotes. El método fue adoptado rápidamente en distintos laboratorios en el mundo. "Investigadores han logrado identificar los circuitos neuronales que rigen recuerdos, emociones y comportamientos relacionados con trastornos neurológicos y psiquiátricos. En el campo de la medicina clínica, se está aplicando este método para intentar restaurar la visión en personas con discapacidad visual", destacó el Comité Nobel. "La optogenética transformó radicalmente nuestra comprensión del cerebro. Cada día surgen nuevos descubrimientos que contribuyen a desentrañar uno de los grandes misterios de la humanidad: el funcionamiento de nuestro extraordinario cerebro", sostuvieron al fundamentar su decisión. El año pasado, el Nobel lo adjudicaron a tres científicos que descubrieron cómo el sistema inmunológico se controla a sí mismo para no atacar a las células sanas del organismo. Eso permitió en las dos últimas décadas explorar nuevos enfoques para tratar el cáncer y las enfermedades autoinmunes o mejorar los trasplantes, a modo de ejemplo. This year's medicine laureate Karl Deisseroth transformed the protein channelrhodopsin into a light-controlled switch for nerve cells.Deisseroth introduced the gene for channelrhodopsin into nerve cells from rats. By illuminating the cells with blue light, he was able toâ?¦ pic.twitter.com/PreWszcJhs— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 5, 2026Luis Ignacio Brusco, neurólogo y profesor titular de Fisiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), destacó el avance "revolucionario" de la optogenética. "El mecanismo utilizado es muy, muy interesante porque implica, primero, poder localizar neuronas específicas a partir de la introducción de genes de las proteínas de membrana que se activan con la luz [por las opsinas]. Esto implica una revolución científica", señaló el exdecano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA. Justamente, en el Manual de Neurofisiología que coescribió con Daniel Cardinalli, repasan los mecanismos descubiertos a partir del mapeo cerebral con este modelo: desde la posibilidad de "localizar estructuras muy específicas para recompensa, memoria, Alzheimer, Parkinson, adicciones", entre otras más, hasta comprender que existe "un idioma neurológico" que se puede traducir a través de la activación de señales eléctricas por la acción de la energía lumínica."Lo revolucionario está en poder introducir a la membrana celular proteínas específicas de otros seres muy primitivos [por las algas unicelulares], conseguir que puedan observarse distintas áreas del cerebro y entender que el mecanismo de traducción siempre concluye en el mismo idioma neuronal: el de esos canales que se abren [por acción de la luz] para que ingrese o salga sodio, calcio o potasio y, eso, active o inhiba (o ambos) mecanismos celulares que nos están sirviendo para comprender los procesos de las enfermedades o el funcionamiento cerebral".Con la aplicación de la optogenética, la lista sigue creciendo. Equipos de investigación lograron identificar en pacientes los circuitos neuronales asociados con comer, sentir dolor o tener sed o prestar atención, además de los mecanismos que intervienen en la recompensa, el comportamiento social o que controlan el ritmo circadiano o causan fiebre cuando reacciona el sistema inmunológico. También permitió definir mejor características distintivas de la depresión, la ansiedad o la esquizofrenia, además de utilizarse en ensayos clínicos en curso para restablecer la visión en personas con ceguera por retinitis pigmentosa, una enfermedad que va dañando la capacidad de células oculares (conos y bastones) de responder a la luz.
Mediante proteínas sensibles a la luz, la optogenética permite intervenir sobre circuitos neuronales y analizar su papel en la memoria, el sueño y el movimiento. Qué avances ofrece y cuáles son los desafíos para su uso en tratamientos. Leer más
La escritora española cuestionó el avance acelerado de la inteligencia artificial y reclamó una moratoria. También vinculó su expansión con el deterioro de algunas capacidades cognitivas.
El germen de la optogenética se remonta a principios de los 2000 con el estudio de la proteína de un alga unicelular
Expertos recomiendan infundir cinco gramos de hojas secas o frescas en agua caliente por cinco minutos, consumiendo máximo un par de tazas diarias para evitar sabores amargos y efectos colaterales
Un ambiente limpio y organizado favorece la concentración, impulsa la creatividad y contribuye al bienestar emocional y a un mejor descanso
Un estudio británico encontró que pacientes tratados con musicoterapia sintieron menos deseo inmediato de consumir drogas o alcohol y mostraron cambios en la actividad eléctrica cerebral vinculados con las emociones y el craving. Los autores advierten que los resultados son todavía preliminares. Leer más
La ciencia ha documentado cómo cambia el cerebro femenino durante la pubertad y el embarazo, pero la menopausia había quedado casi fuera del radar de la neurociencia. Un estudio publicado esta semana en la revista científica Nature Communications, liderado por el Centro Médico de la Universidad Ámsterdam e investigadores de las universidades de Leiden y Erasmus de Róterdam, comparó por primera vez las tres transiciones hormonales con los mismos métodos de análisis. El resultado desafía la idea de que todas ellas afectan al cerebro de forma parecida.La investigación siguió a 1095 mujeres con resonancias magnéticas tomadas en dos momentos distintos, además de grupos de control que no pasaron por esas transiciones durante el periodo de seguimiento. Del total, 34 participantes tuvieron su primera menstruación durante el estudio, 70 atravesaron un primer o segundo embarazo y 120 pasaron de la premenopausia a la posmenopausia. Se vio que la pubertad y embarazo reducen el volumen del cerebro en zonas parecidas, ligadas a funciones mentales complejas como planear o decidir. Pero no son iguales: en la mayoría de las regiones, cada etapa cambia el cerebro a su manera.Lo más llamativo es la menopausia: al contrario de lo esperado, no trajo pérdida de volumen cerebral, mientras que las mujeres que solo envejecieron sin pasar por ese cambio sí la tuvieron. Los autores creen que la menopausia podría frenar temporalmente esa pérdida, aunque advierten que es solo una hipótesis inicial.El dato tiene un valor que va más allá de la curiosidad científica: durante mucho tiempo se ha asumido que la menopausia acelera el deterioro cerebral, y este estudio sugiere justamente lo contrario en el corto plazo de la transición. Eso no significa que la menopausia esté libre de efectos sobre la memoria, la atención o el estado de ánimo, síntomas que muchas mujeres reportan durante esos años; lo que muestra la investigación es que, al menos en volumen de materia gris, la transición no parece comportarse como una versión acelerada del envejecimiento.Por tratarse de un estudio observacional, los autores advierten que los resultados se deben leer con cautela, pues no permiten establecer que los cambios hormonales sean la causa directa de las modificaciones cerebrales. Además, no se contó con mediciones hormonales comparables entre las tres cohortes, que provenían de investigaciones distintas y equipos de resonancia diferentes. Tampoco queda claro qué implican estos cambios de volumen â??en cualquiera de las tres etapasâ?? para la memoria o la salud cognitiva a largo plazo. El Science Media Centre España (impulsado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) que consultó a especialistas independientes de las universidades de Cádiz, Sevilla y la Universidad Internacional de La Rioja, insiste en que una reducción de materia gris no equivale automáticamente a una pérdida de capacidades: podría tratarse de un proceso de reorganización más que de deterioro.Los propios autores plantean que el siguiente paso debería ser entender qué consecuencias prácticas tienen estos cambios â??o su ausenciaâ?? sobre las funciones cognitivas cotidianas, algo que este trabajo, por su diseño, todavía no puede responder.
Médico, teólogo y maestro de neuroética formado en Alemania, Sonnenfeld defiende que cada decisión moral deja una huella física en el cerebro e invita a pensar en positivo: ; "La felicidad llega con esa coherencia interior"
Un equipo de la Universidad de Misuri comprobó que estos anfibios producen su propio combustible neuronal cuando la glucosa escasea. El resultado suma evidencia para comprender ciertas enfermedades humanas vinculadas al metabolismo energético del sistema nervioso
Décadas de investigación clínica y análisis de imagen neurológica asocian estas fluctuaciones con cambios físicos medibles en un área que resulta clave para preservar la memoria y la función cognitiva
El especialista proponen nuevos comportamientos para cuidar nuestra capacidad de memoria y retención
Tanto el hogar como la oficina tienen ventajas y limitaciones", sostiene la autora. En el multitasking, obligamos al sistema nervioso central "a administrar objetivos diferentes y cambiar constantemente de uno a otro". Cómo cuidar la salud cerebral si se trabaja en casa. Leer más
Los cambios frecuentes de foco atencional elevan los niveles de estrés y la presión arterial de las personas
Usar en exceso el móvil tiene efectos negativos en la atención y la memoria, entre otros
Molestias abdominales y variaciones del tránsito reflejan cómo el diálogo entre el sistema nervioso y el aparato gastrointestinal puede influir en el bienestar emocional
Un equipo de investigadores de Países Bajos detectó mediante resonancia magnética que las melodías vinculadas a la historia personal generan una intensa activación en las redes neuronales. La investigación fue publicada en la revista Brain Communications
El ritmo laboral, su coqueteo constante con el estrés y el riesgo de sobrecarga mental nos empujan a soñar con unas vacaciones sin pensar, porque nos parece que eso es descansar. Pero es un error. Como demuestra la neurociencia, el cerebro no se "apaga" en estado de reposo. No hacer nada no implica no pensar en nada. Más bien al contrario: el cerebro divaga, algo que no es precisamente relajante. Una manera de lograr que nuestro cerebro verdaderamente descanse es mantener bien encendidas las 'funciones ejecutivas'. Son las que nos permiten controlar el pensamiento y conducta, sin entrar en piloto automático.Las funciones ejecutivas se dividen en frías y calientes. Las primeras son esos procesos cognitivos que ponemos en marcha al razonar, planificar o cambiar de estrategia en situaciones abstractas y poco cargadas de emotividad. Las calientes entran en juego cuando hay emoción de por medio: una tentación, un riesgo, una victoria, una derrota.La fórmula idealUn buen juego de mesa permite poner a punto las funciones ejecutivas: leer el reglamento ya reta a la memoria de trabajo. Las primeras partidas exigen flexibilidad e inhibición (funciones ejecutivas frías). En la competición, el querer ganar o ver cómo perdemos nuestra ficha estrella enciende las funciones ejecutivas calientes.Con el deporte pasa algo parecido. No es lo mismo correr en solitario (funciones ejecutivas frías) que estrenarnos en un deporte con oponente, incertidumbre y adrenalina. Pádel, escalada, tenis de mesa, deportes de habilidad abierta son todas actividades en las que hay que reaccionar en tiempo real a lo que hace el otro y, por lo tanto, entrenan más las funciones ejecutivas calientes que los deportes predecibles y en solitario.Las vacaciones regalan una oportunidad relajada para afinar esta apuesta. Las actividades recreativas al aire libre, poco estresantes, son especialmente buenas para la atención, la inhibición de la conducta y la flexibilidad cognitiva. Romper con el sedentarismo también moviliza los circuitos prefrontales y su eficiencia neuronal.Entonces, ¿a qué dedico el tiempo libre? La fórmula ideal es: con bajo estrés, el cuerpo en movimiento y afrontando un reto cognitivo con algo de picante emocional, como una partida que queremos ganar o un deporte que aún no dominamos.Incluso antes de irnos de vacaciones, podemos poner en marcha descansos activos (actividad física ligera entre horas de trabajo o estudio), añadiéndoles un pequeño reto cognitivo (sentadillas contando de tres en tres hacia atrás desde 50).¿De qué sirve todo esto cuando nos toque volver al trabajo? Las evidencias científicas más recientes apuntan a que, para recargar pilas (lo que en la investigación se llama 'recuperación laboral'), necesitamos lograr cuatro cosas: desconectar psicológicamente, relajarnos, tener autonomía y capacidad de decisión sobre qué hacemos con nuestro tiempo libre, y aprender algo nuevo o superar un reto, algo que disminuye la sensación de agotamiento y nos ayuda a sentirnos competentes.Los beneficios de las vacaciones no son eternos y ya en las primeras semanas de vuelta a la rutina podemos dejar de sentir sus efectos. Por eso, el reto cognitivo con pinceladas emocionales marca la diferencia: no solo prolonga el efecto de "buenas vacaciones", sino que deja las funciones ejecutivas más entrenadas para encajar mejor durante el regreso.
La falta de sueño acumulada se asocia con alteraciones en la glucosa, la memoria y el sistema cardiovascular. Especialistas explican qué beneficios mostraron las sesiones breves de ejercicio intenso y cuáles son sus límites
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En una nueva edición de El Puente, la ginecóloga y obstetra Mercedes Fiuza explicó que la recuperación posparto va mucho más allá de la panza y puede extenderse hasta dos años
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Nueve estudios publicados en la revista Nature comparan muestras cerebrales de personas sanas y con patologías, y delimitan una maduración hasta los 24 años, una fase adulta estable y una reconfiguración celular desde los 60 o 65 años
Un estudio publicado en Imaging Neuroscience comprobó que trotar a entre 3 y 6 km/h, activa la corteza prefrontal izquierda y reduce los tiempos de respuesta cognitiva en adultos jóvenes sanos
El financiero neerlandés se ha acogido a su derecho a guardar silencio alegando que todavía no había tenido la posibilidad de leer la causa en su totalidad