La autora del video comparó el costo de productos básicos con la pensión de una vecina de 80 años que, según su testimonio, recibe 2.000 pesos mensuales. Su reclamo se centró en la pérdida de poder adquisitivo de los sectores más vulnerables
Entre sus principales atributos figuran una mayor masa muscular, infiltración de grasa y capacidad de adaptación a diferentes condiciones de crianza
El estancamiento de la producción, el avance del pollo y el cerdo y el encarecimiento relativo de la carne vacuna son algunos de los motivos detrás del fenómeno
El nuevo Reglamento Técnico RTCR 512:2023, impulsado por el MEIC y el MAG, exigirá datos de origen, corte, vencimiento y alérgenos en productos empacados y en mostrador; entrará en vigor un año tras su publicación oficial
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran expresiones despectivas dirigidas a habitantes de Pereira y a la población del país, durante una discusión en la que intervinieron otros ocupantes del vehículo
Así lo expresó el consultor ganadero, Víctor Tonelli, quien luego añadió: "Europa no cambió, sigue adelante y dentro de dos meses el que no tenga la documentación aprobada va a vender más barato". Leer más
Este caldo a base de carnes y verduras funciona como base para otras preparaciones como sopas, guisos o salsas
Al recorrer las góndolas de carne en los supermercados, los consumidores encuentran una variedad de bandejas de distintos tonos, como negras, amarillas, rojas o blancas. Esta diversidad visual genera dudas frecuentes sobre si existe un código estandarizado que identifique la procedencia, la calidad o el tipo de corte contenido en los envases. Sin embargo, la realidad indica que la elección de estos colores responde mayormente a decisiones estratégicas de marketing que cada comercio define de forma interna. Por ello, no existe una regla universal que permita al cliente saber qué compra solo por la tonalidad de la bandeja.En términos generales, las cadenas de supermercados utilizan los colores para diferenciar sus líneas de productos o para facilitar la organización dentro de las heladeras. Según la información analizada, las bandejas negras suelen aparecer en presentaciones que el mercado busca posicionar como una categoría premium o de mayor valor económico. En estos casos, el envase funciona como un distintivo visual que separa el producto de otras opciones estándar. Por otro lado, las bandejas amarillas aparecen habitualmente asociadas a cortes de consumo cotidiano, aunque también sirven como herramienta para resaltar ofertas o promociones especiales. En cuanto a las opciones rojas o blancas, los comercios las emplean frecuentemente para líneas tradicionales de carne vacuna, pero el uso final depende siempre de la política de cada empresa.Es fundamental aclarar que el color del envase no constituye un indicador de calidad. Un corte de carne en una bandeja negra no resulta necesariamente superior a uno contenido en una bandeja amarilla o blanca. La industria sugiere que el consumidor debe ignorar el color del envoltorio para evaluar el producto y centrar su atención en indicadores físicos más precisos sobre la pieza de carne. Al momento de la compra, el marmoleado resulta un elemento clave; este término describe las pequeñas vetas de grasa distribuidas dentro del tejido muscular. Esta grasa intramuscular aporta sabor, jugosidad y terneza durante el proceso de cocción. Asimismo, el comprador debe observar la grasa exterior, la cual debe presentar un color blanco o cremoso, mientras que las fibras musculares deben lucir finas y compactas, ya que esta característica suele denotar una textura más blanda al paladar.El estado del envase también comunica datos sobre la frescura. El film plástico debe estar adherido correctamente al corte, sin aire en su interior. Además, el exceso de líquido acumulado dentro de la bandeja puede significar una mayor pérdida de jugos. En definitiva, si bien los colores ayudan a ordenar la mercadería en la góndola, no ofrecen datos técnicos sobre la calidad de la carne. La recomendación principal es observar directamente el corte y leer con detenimiento la etiqueta, donde figura toda la información específica necesaria. La decisión final depende de la observación detallada del producto más que del aspecto externo del envoltorio utilizado por el supermercado.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
La promesa era que más carne importada ayudaría a bajar el precio en las góndolas.Pero un relevamiento de la Federación Agrícola mostró otra escena.
Los plazos de conservación varían por tamaño, grasa y superficie expuesta, factores que influyen sobre sus características al cocinar
El debate sobre inscribirse en una plataforma que viabilice la posibilidad de los frigoríficos exportadores argentinos de dar garantías a sus clientes europeos de que han demostrado cumplir con la normativa EUDR (resolución 1115) de libres de deforestación se ha instalado generando una grieta inesperada. Esto por la cercanía de su puesta en vigencia, menos de 3 meses, y por la manera no negociable con que entidades gremiales que han participado del proceso que lleva más de tres años, instan a sus asociados a no cumplirla, aduciendo que los frigoríficos van a descontarle el precio si no están inscriptos en la plataforma (Visec Carne).Dado que la decisión de inscribirse o no en una plataforma que valide la condición de libre de deforestación tal como lo exige la EUDR es individual y absolutamente voluntaria, de modo que nadie obliga al productor a hacerlo y mucho menos a vender con destino a la UE si no decide hacerlo, más allá de la lógica disidencia con la imposición europea se deben comprender las consecuencias que ello implica.Compartiré mi mirada intentando explicar las consecuencias que implicará estar o no en condiciones de acceder con la carne de nuestros animales a la UE a partir del 1° de enero del 2027, si se mantiene la fecha de inicio, ya postergada en dos oportunidades.De las grandes estancias a los puestos patagónicos: la fábrica de 128 años que mantiene vivo el fuego de la cocina a leñaEn primer lugar, en mi opinión, quienes adquieran un ternero de invernada, un novillito de recría o quieran vender un animal terminado a faena sin validar la trazabilidad de que desde el nacimiento hasta la faena han estado en campos libres de deforestación, lo dejará afuera del mercado de UE. Esto mismo ya lo vivimos en la inscripción y trazabilidad para exportar a Hilton, 481 o incluso para exportar carne de vacas a China, si nuestro campo no cumplía con las seguridades que demandaba ese destino de rodeo libre de brucelosis. La condición de Hilton o no Hilton o apta China o no ha sido un atributo claro al momento de la fijación de valores de transacción entre pares y/o con destino a faena, diferencias que surgen del poder de compra que implica el agregar el valor percibido por ingresos con precios superiores a determinados mercados. PremioLejos de ser un castigo a quien no cumpla con las normativas, es un premio a quien lo hace, una manera diferente a como hoy lo presentan quienes se oponen a su cumplimiento. No se trata de una quita de valor para el que no tiene validación de su cumplimiento sino un premio al que lo tiene y nada tiene que ver con extorsiones ni avivadas de parte de nuestros habituales clientes a los que vendemos nuestro ganado.Es claro que en ningún caso es obligatorio para el productor cumplir con la normativa, sí lo es para los frigoríficos que desean seguir abasteciendo a sus tradicionales clientes europeos que agregan mejores oportunidades para su integración comercial. Se trata de decisiones individuales y cada quien decide qué es lo que mejor le va con sus decisiones comerciales y sus principios si fuera el caso. No hay chances de exportar cortes delanteros a Israel sin hacerlo bajo el rito kosher controlado por expertos aprobados por el Rabinato de Israel, como no resulta posible exportar sin la aprobación previa de los entes sanitarios de los países de destino, tampoco y desde hace años podemos exportar bajo cuota Hilton sin tener campo inscripto y terminar a pasto, ni exportar bajo Cuota 481 sin tener los animales bajo engorde e inscriptos con menos de 100 días o aplicar promotores de crecimiento si queremos seguir exportando a la UE, China u otros países. Así funciona el mundo de los negocios, me guste o lo rechace.No es mi intención entrar en el debate acerca del rechazo de productores y entidades a inscribirse en la plataforma, pero sí saber que, sin ello, los productores no podrán vender ganado para ese destino. Es un mercado cuyos precios, y luego del acuerdo Mercosur-UE, ha subido a valores impensados años atrás. Y en este punto quisiera aclarar que cuando se minimiza la importancia del mercado europeo en la integración de valor de nuestro negocio solo puedo disentir. La participación en el volumen total exportado de cortes sin hueso (enfriados+congelados) a Europa es del 11% del volumen total exportado de esos productos, pero lo que no se dice es que representó el 19,4% del valor total exportado en los primeros nueve meses de este año.PrecioEl valor promedio por tonelada exportada a ese destino fue de 14.615 dólares por las casi 45.000 toneladas exportadas mientras que el promedio por tonelada exportada de similares productos a otros destinos fue de 7535 dólares, casi el doble. Personalmente rechazo la imposición europea porque incluso excede la normativa de nuestra propia legislación en la materia, soy consciente que tanto la Secretaría de Agricultura como la Cancillería y entidades privadas han trabajado a lo largo de los últimos tres años para modificar la normativa, hacerla más cumplible y advirtiendo acerca de la complejidad y el tiempo requerido para su cumplimiento.Pero en el estado de situación en que estamos, la decisión que debe tomar el productor afectará positiva o negativamente en su negocio, esto es concreto. Con los mercados disponibles y los valores conocidos, no hay chances de generar la misma rentabilidad e integración comercial del mismo animal, posea o no la información que valide su condición de libre de deforestación según la resolución EUDR.Puedo comprender que uno de los principales rechazos a inscribirse en la Visec es que está bajo la gestión e impulso de los exportadores con la colaboración del Ipcva y otras entidades de la producción, quedando en manos de quienes terminan comprando nuestro ganado y que algunos temen que con información sensible puedan tomar ventajas en la negociación. No lo veo de la misma manera pero puedo entender las dudas que pueda generar. Sobre ese punto debo mencionar que hay otras plataformas disponibles o que las propias entidades gremiales que hoy la rechazan se sienten a trabajar para corregir algunos temas conflictivos. De allí a aconsejar que no se inscriban y queden afuera del mercado de mayor valor actual, me parece un salto al vacío. Uno de los tema que hay que comprender es que ha cambiado la toma de decisiones en el mundo, en general de trata de imposiciones poco negociables y así lo hemos vivido este mismo año con decisiones unilaterales sobre cuestiones sanitarias y cuotificaciones, entre otras.Como ejemplo, vimos cómo China, el primer importador mundial impuso cuotas que afectaron seriamente a Brasil y Australia, sus principales proveedores. EE.UU., el segundo importador mundial, abrió a nuestro país la posibilidad de importar 80.000 toneladas extra y la chance de importar sin arancel 300.000 toneladas sin arancel de un día para otro a Brasil y Paraguay. En tanto, la propia UE que dejó afuera del mercado a Brasil por dos años, entre otras novedades. Volviendo al tema de cumplimiento de la normativa EUDR coincido que ha faltado información, adecuada comunicación y debates públicos, pero ahora estamos adonde estamos y si en menos de tres meses tenemos información que valide el ingreso de la carne que generan nuestros animales o quedamos afuera. Para adelante habrá tiempo para análisis y correcciones, pero por ahora no resuelve el corto plazo.Por último, es posible la consideración acerca de si algunos aprovecharán la oportunidad para sacar ventajas de precios. Sin embargo, lo que es concreto es que se están protegiendo del menor valor de integración que les pueda generar quedar afuera de la comercialización con destino a la UE, como ocurrió con los invernadores y engordadores cuando compraban vacas de invernada sin "pasaporte" chino. Claramente no integrar el excelente valor que paga Europa los condiciona a pagar menos por aquellos cuyos animales queden sin posibilidad de ingresar con sus cortes. Esto es un tema de negocios y, como mencioné es voluntario, de modo que cada quien decida luego de asesorarse adecuadamente.En lo personal abogo por que cumplimenten la información con la plataforma disponible que mejor ajuste a sus decisiones y que no quede afuera del mercado. Considero que aconsejar su rechazo a quienes mayoritariamente están en condiciones de cumplirla solo perjudicará a los asesorados. La buena noticia es que al ser voluntario cada quien decidirá sobre su destino y asumirá sus resultados.El autor es consultor ganadero
El nuevo cuy es el cuarto experimento del Gobierno se presenta con mejor calidad de carne y promete tener alta demanda
El presidente Javier Milei volvió a acusar hoy a Luiz Inácio Lula da Silva de "ladrón y mentiroso", un día después de que el mandatario brasileño afirmara, durante el debate presidencial con Flavio Bolsonaro, que en la Argentina la pobreza alcanza al 40% y que bajo su gobierno la gente "come carne de burro"."Lula ladrón y mentiroso. Su equipo de armado de campaña negativa (dedicado a crear mentiras sobre adversarios) le tendría que sugerir no usar los datos falsos que ellos inventan para ensuciar, ya que eso muestra que es un mentiroso y que además es el creador de la mentira. CIAO!", sostuvo mediante un posteo en la red social X.La publicación del Presidente fue en respuesta a un posteo del libertario Antonio Aracre, quien compartió una captura de pantalla del cruce en el debate y contrapuso los dichos del presidente de Brasil con estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Según esos registros, la Argentina encabeza el consumo global de carne bovina con 46,9 kilos anuales por persona, por delante de los 35,4 kilos de Brasil.Lula al hacer mención a la "motosierra de Javier Milei"Las referencias de Lula a la ArgentinaTal como informó LA NACION, las expresiones del presidente brasileño se produjeron durante el segundo y último debate televisivo previo al balotaje â??que se dará este domingoâ??, emitido por TV Globo, a 48 horas de los comicios. En ese marco, Lula da Silva cruzó a Flavio Bolsonaro sobre sus propuestas económicas y le cuestionó: "En el último debate te pregunté si ibas a tomar prestada la motosierra de Milei porque en la Argentina la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro y vos decís que querés un modelo igual".En respuesta, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, senador y candidato del Partido Liberal arremetió contra el mandatario brasileño y cuestionó la situación financiera del país: "¿No tenés vergüenza de dejar un país quebrado?". Además, defendió al presidente argentino y sostuvo que el declive económico local fue consecuencia de "veinte años de gobiernos de izquierda".Usando una fórmula discursiva similar, Bolsonaro aseguró que la actual administración del PT busca "transformar a Brasil en lo que hizo Cristina Kirchner en la Argentina".El actual mandatario brasileño también sostuvo que, con gestiones como las de Jair Bolsonaro y Michel Temer, el salario mínimo en su país sería equivalente a 900 reales. "Eso es lo que quieren para Brasil. Por eso siguen a Milei", agregó.En el tramo más tenso del intercambio, Flavio Bolsonaro calificó a su rival de "nueve dedos" en alusión al accidente laboral que sufrió Lula da Silva de joven, a lo que este respondió que no permitiría que un "paramilitar" le falte el respeto de ese modo.Respecto al impacto de este debate en la opinión pública, las mediciones de la consultora Datafolha reflejaron un empate técnico, con el candidato del Partido Liberal en 47% de intención de voto frente al 46% del actual jefe de Estado de Brasil.
El presidente brasileño intentaba complicar a Bolsonaro, vinculándolo con los problemas económicos y sociales argentinos. Y usó esa expresión "comen carne de burro", que el Mandatario argentino contestó con su habitual ferocidad este sábado. Leer más
En el segundo y último debate previo al balotaje electoral que definirá este domingo al nuevo presidente de Brasil, el actual mandatario, Luiz Inacio Lula da Silva, y el senador Flavio Bolsonaro hicieron diversas alusiones a la política argentina que incluyeron a las figuras de la exmandataria Cristina Kirchner y jefe de Estado, Javier Milei.Una de las primeras alusiones a la Argentina la realizó Lula, interrogando a Bolsonaro sobre si sus eventuales políticas económicas serían similares a las del presidente argentino. "En el último debate te pregunté si ibas a tomar prestada la motosierra de Milei porque en Argentina la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro y vos decís que querés un modelo igual", apuntó el líder del Partido de los Trabajadores (PT).Tras oír esa frase, Bolsonaro arremetió y dijo: "¿No tenés vergüenza de dejar un país quebrado?". Luego, el senador y líder del Partido Liberal (PL) defendió a Milei y remarcó que el declive argentino fue por los "veinte años de gobiernos de izquierda".Lula al hacer mención a la "motosierra de Javier Milei"Luego, el hijo del exmandatario brasileño, Jair Bolsonaro, profundizó esa idea y expuso que la actual gestión de Lula "iba a transformar a Brasil en lo que hizo Cristina Kirchner en la Argentina".La evocación de la figura del actual mandatario argentino apareció en el debate presidencial brasileño luego de que Lula mencionara que, a partir de los reajustes de los gobiernos de Bolsonaro padre y Michel Temer, el salario mínimo en ese país hoy sería de 900 reales. "Eso es lo que quieren para Brasil. Por eso siguen a Milei", ahondó el líder del PT. Sin titubear, su contrincante del PL le devolvió y apuntó que la propuesta de subsidiar al transporte público durante los fines de semana -anunciada por Lula luego de la primera vuelta-, se trata de una política económica que el Gobierno brasileño "da con una mano y saca con nueve dedos", en alusión a la amputación que sufrió el presidente brasileño en su adolescencia durante una maniobra equivocada por parte de un compañero de trabajo."Si me falta un dedo es porque trabajé durísimo toda mi vida, y no voy a permitir que un paramilitar me falte el respeto. En esa época era menor y trabajaba de noche, y no voy a dejar que un millonario me llame "nueve dedos"", se defendió Lula. Tras ello, Bolsonaro le pidió disculpas por esa referencia.Bolsonaro llamó "nueve dedos" a Lula en el debate y el presidente se enfureció: le pidió disculpasEn otro pasaje del coloquio, Lula arrinconó al legislador brasileño al preguntarle por el valor del salario mínimo. Bolsonaro, visiblemente nervioso, apostó a la pérdida de poder adquisitivo y al endeudamiento. "Hoy es 23 de octubre y el mes todavía no terminó. ¿Tu sueldo ya se terminó?", preguntó, dirigiéndose a las cámaras. A diferencia del primer debate, el que se realizó este viernes tuvo límites respecto a la circulación de los contendientes en el estudio. En esta oportunidad, solo el candidato con la palabra podía moverse por el escenario, mientras el rival debía permanecer en su atril. La restricción fue incluida a pedido de la campaña de Lula, y periodistas de la emisora la apodaron "regla antiburla", después de que en el primer intercambio, Flavio se ubicara detrás del presidente mientras este hablaba. De esta forma y a pocas horas del balotaje, el debate dejó abierto el sprint final presidencial. Según la última encuesta de Datafolha, divulgada el jueves, Bolsonaro posee un 47% de intención de voto mientras que Lula se posiciona con el 46%, es decir, un empate técnico. Traducido en votos válidos, ambos aparecen con 50%. Por otro lado, la aprobación del gobierno brasileño subió a 49% y superó a la desaprobación por primera vez en dos meses. Otras consultoras también mostraron un escenario empardado, en su mayoría con el senador todavía adelante numéricamente. En la primera vuelta, el referente del PL obtuvo 47,03% mientras que el fundador del PT, el 45,16%.
Tras una semana que incluyó un agitado séptimo paso por España, el presidente Javier Milei volverá a participar esta noche en uno de los ambientes en los que se siente más cómodo: la cena anual de la Fundación Faro. Se trata del think tank libertario, liderado por el politólogo Agustín Laje, amigo personal del mandatario.Milei y Laje serán los oradores del encuentro, que está previsto se extienda entre las 18 y las 22. El discurso de Milei está agendado para las 20:30.El cónclave será, como sucede desde 2024, en la sede de Puerto Madero del Yacht Club Argentino. Como en las oportunidades anteriores, el acceso estará cerrado a la prensa. Al encuentro está previsto que asistan unas 450 personas.Entre el público figuran empresarios, el Gabinete a pleno, buena parte de la dirigencia libertaria y una fuerte presencia de las Fuerzas del Cielo, lideradas por el asesor presidencial Santiago Caputo.El sector de Caputo es cercano a la Fundación. También estará el vocero Adrián Ravier, exdirector de la fundación, que viene de acompañar a Milei en su gira por España. En el medio, los invitados degustarán como plato principal roast beef con papas. Desde la Fundación Faro aseguraron que no es una cena de recaudación y sostienen que "la fundación tiene donantes a lo largo del año". Muchos estarán hoy en el lugar.El valor de la entrada es un secreto que se guarda bajo siete llaves junto con la lista de asistentes. En las oportunidades anteriores de la cena, el 13 de noviembre de 2024, y el 4 de agosto y 15 de diciembre de 2025, también con Milei como orador principal, asistieron empresarios como: José Luis Manzano (Edenor), Hugo Eurnekian (Corporación América), Martín Migoya y Guibert Englebienne (Globant), Betina Bulgheroni (Pan American Energy), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Claudio Belocopitt (Swiss Medical), Sebastián Bagó y representantes de Vista Oil & Gas y Techint, entre otros.El jueves, LA NACION reveló que Manzano compró en España y Estados Unidos el 21% del holding de medios que maneja Javier Negre, cercano a Javier Milei.La forma de recaudación de la Fundación Faro había quedado bajo la lupa en junio pasado cuando se conoció una intimación de la Inspección General de Justicia (IGJ) para que le informe quiénes son los donantes que le aportaron casi $5000 millones durante 2024.Ante la consulta sobre la situación, fuentes cercanas a la cartera de Justicia, de la que depende la IGJ, aseguraron que la situación fue aclarada poco después de que se conoció la notificación. En ese sentido explicaron que se trató "de una notificación rutinaria y automática" y que la situación "fue solucionada, explicada y cerrado el caso". El núcleo duro libertario de FaroMientras que Laje es el director ejecutivo, detrás suyo, como subdirector, está el chileno Axel Kaiser, uno de los economistas más admirados por Milei. Kaiser es el autor del concepto de "parásitos mentales", sobre el que también escribió un libro al que el mandatario supo hacer alusión en distintas oportunidades en diferentes exposiciones. En tanto que en su Consejo Internacional sobresalen otros dos nombres por quienes suele mostrar su fuerte afinidad con el mandatario: Alberto Benegas Lynch y el español Jesús Huerta del Soto, a quien vio recientemente en España, durante su última gira. Como contó Hugo Alconada Mon en LA NACION, el Yacht Club, lugar elegido anualmente, pertenece al Grupo Neuss, liderado por los hermanos Juan y Patricio Neuss, de notable expansión empresaria desde que Milei llegó al poder. En enero de 2026, el Gobierno les adjudicó dos de las cuatro centrales hidroeléctricas concesionadas a través de Edison Energía. Los Neuss, además, mantienen una amistad de larga data con Santiago Caputo: se conocen desde la infancia y compartieron encuentros en el Martindale Country Club de Pilar, según el libro El monje, de Maia Jastreblansky y Manuel Jove.
Pese a que en septiembre pasado el consumo masivo volvió a registrar números negativos, la carne de cerdo fresca continúa ganando terreno en las preferencias de los consumidores argentinos. En ese periodo, sus ventas crecieron 13,4% interanual y alcanzaron el nivel más alto de la serie para un mes que no sea diciembre, cuando tradicionalmente aumenta la demanda por las Fiestas de Fin de Año. En contraste, los chacinados registraron una caída de 9,7% y encadenaron siete meses consecutivos en baja.Según el último informe de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha), las ventas de carne fresca impulsaron la actividad, mientras que los chacinados cayeron. La brecha entre ambos segmentos alcanzó 22,7 puntos porcentuales, la mayor desde que comenzó la medición. Para la entidad, "el cerdo gana la parrilla".El Niño: nadie puede impedir que ocurra, pero sí evitar buena parte de sus dañosPese a esa divergencia, las ventas totales de carne porcina y chacinados aumentaron 2% frente a septiembre de 2025. En los primeros nueve meses de 2026, el sector acumuló una mejora de 1,3%, con un avance de 7,7% en carne fresca y una contracción de 4,9% en los productos elaborados.Francisco Do Pico, director Ejecutivo de Caicha, señaló: "Si se mantiene un crecimiento de entre 11% y 12% sobre las cerca de 800.000 toneladas de 2025, la producción de carne porcina cerraría el año en torno a las 890.000 toneladas, un nuevo récord. Mientras la carne vacuna siga cara, el cerdo va a seguir ganando terreno".Para Juan Uccelli, consultor del sector porcino, la actividad atraviesa un año favorable, con perspectivas de crecimiento tanto en la producción como en el consumo. "En 2026, el sector porcino en la Argentina va a crecer, va a ser un año bueno, por más que nos faltan cerrar octubre, noviembre y diciembre, va a ser un año de bueno a muy bueno", señaló a LA NACION. El especialista estimó que la producción aumentará hasta un 8,5% en el año, aunque indicó que algunas proyecciones ubican la expansión entre 10% y 12%. "Año extraordinario": Brasil prevé la mayor importación de trigo en 30 años y abre una oportunidad para la ArgentinaUccelli también destacó la evolución del consumo de carne porcina. Según sus estimaciones, la ingesta ya supera los 25 kilos por habitante al año si se considera tanto la comercialización formal como la informal. Sobre este último circuito, advirtió que "hoy la informalidad supera el 22% de la faena total" y sostuvo que, entre las tres principales proteínas animales, el cerdo es el que presenta mayor nivel de informalidad.Uno de los factores que ayuda a explicar el avance de la carne fresca es su evolución frente a los precios de las otras proteínas animales. Desde diciembre de 2023, el valor de la carne porcina aumentó 182%, mientras que el de la vacuna subió 227% y el del pollo, 191%. Esa diferencia modificó los precios relativos y convirtió al cerdo en una alternativa más económica para los consumidores.Según el relevamiento de Caicha, la carne porcina quedó 13,8% más barata que la vacuna y 3,1% por debajo del pollo en términos relativos frente a diciembre de 2023. En otras palabras, con el dinero que antes alcanzaba para comprar un kilo de carne vacuna, hoy se puede adquirir 16% más de cerdo. Esa ventaja ayuda a entender el crecimiento de las ventas de cortes frescos porcinos.La evolución también se observa en los precios acumulados durante 2026. En los primeros nueve meses del año, la carne porcina aumentó 18,1%, frente al 20,5% de la vacuna y el 27,5% del pollo. En septiembre pasado, sin embargo, el índice de precios del cerdo subió 1,3%, por encima del incremento mensual del vacuno, de 0,9%, y del pollo, de 0,2%. El indicador general de Alimentos y Bebidas del Indec avanzó 2%.Las ventas de chacinados profundizaron su caída durante el año: bajaron 1,1% en el primer trimestre, 3,8% en el segundo y 9,9% en el tercero. En contraste, la carne fresca volvió a acelerarse y creció 10,8% entre julio y septiembre, tras una suba de 10,3% en el primer trimestre y de 2% en el segundo.En septiembre, el salame milán lideró las subas mensuales, con 2,5%, seguido por el salame y la costilla de cerdo, con 2,4%. En el acumulado del año, la hamburguesa porcina registró el mayor aumento, de 38,8%, mientras que el jamón crudo tuvo el menor, con 9,7%.Más allá de la evolución del consumo, Uccelli advirtió que el fuerte crecimiento de las importaciones fue uno de los factores que condicionaron el negocio durante este año. Según señaló, el ingreso de carne del exterior afectó el precio que reciben los productores locales, sin que eso se tradujera en una reducción equivalente para el consumidor.El consultor sostuvo que el fuerte aumento de las importaciones presionó los precios que reciben los productores, pero no benefició a los consumidores. Según afirmó, la diferencia entre el costo importado y el precio local queda en manos de importadores e intermediarios.Pese a la pérdida de poder adquisitivo, el especialista proyectó un cierre de año de bueno a muy bueno, impulsado por una demanda sostenida y una carne de cerdo que sigue siendo una opción accesible para los consumidores.Otro indicador que destacó Uccelli es el nivel de utilización de las instalaciones. Según sus datos, en septiembre la capacidad de faena porcina se ubicó en 90%, mientras que la vacuna se encontraba por debajo del 70%. Do Pico dijo que para noviembre y diciembre esperan el pico estacional habitual, porque diciembre es históricamente el mes más fuerte del año, con las Fiestas, el lechón, el matambre, el jamón y la picada.De cara a 2027, destacó que el sector necesitará sostener la competitividad de la carne porcina frente al vacuno y el pollo, evitar que las importaciones desplacen a la producción nacional y recuperar el poder adquisitivo para impulsar las ventas de chacinados. Además, subrayó la importancia de abrir nuevos mercados, especialmente para las menudencias porcinas en China, con el objetivo de aprovechar toda la res, ganar escala y mejorar la rentabilidad.
El Gobierno de Córdoba intervino el servicio en Río Segundo tras detectar faltantes de alimentos en los menúes escolares. Ezequiel Ghione explicó en diálogo con Punto a Punto Radio cómo seguirá la prestación y confirmó que desde el lunes una empresa se hará cargo de las 2.050 raciones autorizadas. Leer más
El hallazgo llevó a las autoridades sanitarias a reforzar los controles en la zona y pedir a cazadores y propietarios de terrenos que informen sobre lesiones sospechosas en animales
La residente de Sibonicú explicó en redes sociales que los vecinos incorporan res de origen clandestino y tilapia a sus comidas por los elevados costos y la falta de productos básicos
"Nos encontramos con un retroceso, con un estancamiento en el consumo", aseveró el presidente de CAMyA, Ariel Morales Antón. Leer más
El Senasa aplicó la zonificación para garantizar la continuidad del comercio de productos avícolas brasileños. Instan a reforzar la bioseguridad en establecimientos de aves de corral.Cuál es y como se contrae el virus.
Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea reveló que el precio promedio de una canasta de cortes bovinos alcanza los u$s13,13 por kilo en los supermercados argentinos. El relevamiento comparó los valores de nueve países y analizó las diferencias entre productos equivalentes. Leer más
La brecha de precios se amplía en los mercados de mayores ingresos y varía según el corte, los impuestos y las condiciones comerciales de cada país
La Encuesta Nacional Agropecuaria revela que el 65.3% del hato nacional se destina a la producción de carne. Durante 2025 se registraron más de 427,000 nacimientos y las plagas y enfermedades figuraron como la principal causa de pérdidas de animales.
Los precios de la carne vacuna y el pollo en la Argentina se ubican entre los más bajos de una muestra internacional de nueve países, según un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Iieral), de la Fundación Mediterránea. Al comparar cortes equivalentes, solo Brasil y Paraguay presentan valores para productos bovinos inferiores a los argentinos, mientras que Estados Unidos registra precios un 82% superiores. En pollo, los valores de Canadá y Uruguay rondan el doble de los locales.El trabajo, elaborado por el economista Juan Manuel Garzón, relevó en octubre de 2026 precios publicados en tiendas online de supermercados y comercios especializados de la Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. La información se complementó con fuentes estadísticas oficiales y sectoriales, y los valores se expresaron en dólares por kilogramo, con los impuestos incluidos.Rachael Sharp, la abogada que volvió al campo y ayudó a mejorar el negocio de su padre de 78 años: "Esta granja no existiría sin ella"En carne vacuna, Paraguay presenta precios un 19% inferiores a los argentinos y Brasil, un 10% menores, al considerar los cortes disponibles en ambos mercados. En cambio, Uruguay se ubica aproximadamente un 10% por encima y Chile, un 17%. Las diferencias se amplían frente a Australia y Nueva Zelanda, con valores entre un 48% y un 50% superiores, y alcanzan un 59% en Canadá y un 82% en Estados Unidos.El precio medio de la canasta bovina relevada en la Argentina es de US$13,13 por kilo, frente a US$10,70 en Paraguay y US$24,87 en Estados Unidos. Sin embargo, el informe distingue estos promedios de la comparación entre cortes equivalentes: como cada canasta tiene una composición diferente, las brechas internacionales se calcularon mediante un índice que considera únicamente los productos comunes entre cada país y la Argentina.El estudio también advierte sobre el alcance de los resultados. Sobre los indicadores utilizados señala que ninguno pondera por consumo ni representa el gasto efectivo de un hogar. Tampoco mide por sí solo la facilidad de acceso a la carne, que depende de los ingresos de los consumidores.Las diferencias cambian de manera significativa según el corte. En Estados Unidos, el lomo cuesta alrededor de US$59,1 por kilo, frente a US$22,8 en la Argentina, una brecha del 159%. Los bifes ancho y angosto presentan precios un 103% y un 120% superiores a los argentinos, respectivamente. En Australia, los tres cortes cuestan aproximadamente el doble que en el mercado local.La carne picada muestra otro comportamiento. La variedad común tiene en la Argentina un precio de US$6,04 por kilo, el más bajo de los nueve países relevados. En Estados Unidos alcanza US$14,75; en Canadá, US$10,42, y en Australia, US$10,57. Para la picada especial, en cambio, las diferencias son menores: frente a los US$12,74 argentinos, el precio estadounidense es un 39% superior; el canadiense, un 9%, y el australiano, un 8%."La posición argentina depende, por lo tanto, del producto considerado. El país presenta precios relativamente bajos dentro de esta muestra, pero esa ventaja se amplía, se reduce o cambia de signo según el corte y la variedad", explicó Garzón.Entre los países vecinos también aparecen diferencias que el indicador general no refleja por completo. Aunque Uruguay presenta un nivel de precios bovinos superior al argentino, allí la nalga resulta un 15% más barata y el peceto, un 22% más barato. En sentido contrario, el lomo cuesta un 33% más y el vacío, un 45% más.Brasil, cuyo índice general se ubica por debajo del argentino, tiene valores inferiores en cortes como bife ancho, bife angosto, nalga y vacío. Sin embargo, su lomo es un 38% más caro. Las dos variedades de picada también superan los precios locales: un 73% la común y un 10% la especial.En el mercado aviar, Brasil y Paraguay vuelven a presentar precios inferiores a los argentinos, con diferencias del 29% y del 17%, respectivamente, al comparar cortes equivalentes. Estados Unidos, que registra la mayor brecha bovina de la muestra, tiene en pollo un nivel cercano al argentino, un 2,6% inferior.Chile se ubica aproximadamente un 11% por encima de la Argentina, Australia un 38% y Nueva Zelanda un 50%. Los mayores índices corresponden a Canadá y Uruguay: sus precios superan a los argentinos aproximadamente un 100% y un 106%, respectivamente.El contraste entre el pollo entero y la pechuga deshuesada permite precisar dónde se concentran algunas diferencias. El kilo de pollo entero cuesta cerca de US$2,9 tanto en la Argentina como en Brasil y Paraguay. Sin embargo, la pechuga deshuesada vale US$8,26 por kilo en el mercado argentino, US$5,01 en Brasil y US$6,38 en Paraguay. Así, este último producto resulta un 39% más barato en Brasil y un 23% más barato en Paraguay.Según los promedios de las canastas relevadas, en la Argentina un kilo de carne vacuna equivale en precio a 2,6 kilos de pollo. En Estados Unidos esa relación llega a 4,2 kilos, la mayor de la muestra, mientras que en Uruguay baja a 1,6 kilos."El ingreso puede contribuir a entender diferencias generales entre países, pero resulta insuficiente para interpretar por qué una misma economía presenta precios relativamente elevados en una carne y bajos en otra", sostuvo el economista. Para interpretar las brechas internacionales, el informe consideró factores como los ingresos, los impuestos y las condiciones de producción y comercio. Encontró una asociación más estrecha entre el ingreso por habitante y los precios bovinos que en el caso del pollo, aunque aclaró que esa relación no demuestra un efecto causal.El análisis tributario también mostró resultados distintos según el mercado. Al descontar los impuestos al consumo identificados tanto en la Argentina como en los países comparados, la brecha bovina con Chile se reduce del 17% a aproximadamente el 9%. En cambio, frente a Canadá y Australia, donde las carnes consideradas están libres de ese impuesto, las diferencias se amplían al retirar el IVA argentino."Las diferencias en IVA y GST [impuesto sobre bienes y servicios] ayudan a interpretar algunas brechas, especialmente con Chile, pero dejan sin explicar otras de gran magnitud", indicó y sostuvo que la condición exportadora tampoco garantiza precios minoristas bajos. Como ejemplo, mencionó a Australia y Nueva Zelanda, cuyos precios bovinos superan a los argentinos pese a su orientación exportadora. "Los costos locales de comercialización, las características de los productos y la demanda siguen interviniendo en el precio final", agregó el economista.
Las ventas de cortes porcinos aumentaron 13,4% interanual en septiembre, impulsadas por una evolución de precios más favorable que la de otras carnes. En contraste, los chacinados cayeron 9,7% y acumulan siete meses consecutivos de retroceso.
A menos de tres meses de la prevista entrada en vigor del reglamento 1115 de la Unión Europea (UE) antideforestación, la industria frigorífica argentina busca despejar las dudas de los importadores europeos sobre el cumplimiento de las nuevas exigencias. Durante la feria SIAL París 2026, representantes del sector mantuvieron reuniones con compradores de distintos países para explicar cómo funciona el sistema de trazabilidad desarrollado en la Argentina.La normativa europea, cuya aplicación está prevista para el próximo 1° de enero, exige que los productos que ingresen a ese mercado, entre ellos la carne vacuna, no provengan de tierras deforestadas después de diciembre de 2020. Para demostrarlo, los importadores necesitan información sobre el origen de los animales y los establecimientos donde fueron producidos. El sector privado argentino desarrolló el sistema Visec, que reúne datos de trazabilidad sanitaria y ambiental para responder a estos requisitos.Polémica: el Senasa se desligó del accionar de una empresa de software, evitó dar nombres y ya gastó más de $726 millones en un sistemaEn este contexto, la Argentina participa de la feria SIAL París 2026 con 30 empresas exportadoras de carne vacuna, en un pabellón de 1000 metros cuadrados organizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Georges Breitschmitt, presidente de la entidad, detalló a LA NACION que durante el encuentro mantuvieron reuniones con 52 importadores europeos. Además de las negociaciones comerciales, el objetivo fue mostrar el trabajo realizado por la cadena de ganados y carnes para poder seguir exportando a ese mercado.Durante las reuniones, los representantes argentinos les proyectaron a los compradores un video para mostrarles cómo funciona el sistema de trazabilidad. Según explicó Breitschmitt, la presentación permitió recorrer el proceso mediante el cual se reúne la información sobre los animales y los establecimientos ganaderos, hasta que los frigoríficos la ponen a disposición de los importadores a través de Visec. De esta manera, buscaron explicarles cómo pueden obtener los datos necesarios para cumplir con la normativa.Entre los compradores que participaron de los encuentros hubo representantes de Alemania, Países Bajos, Portugal e Italia. Según informó el Ipcva, las consultas estuvieron relacionadas principalmente con el funcionamiento de la plataforma, la información que recibirán las empresas europeas y la participación de los productores ganaderos.En esos encuentros, los representantes argentinos también dejaron en claro que el país nunca estuvo de acuerdo con esta medida unilateral de la UE, aunque el sector privado y organismos públicos trabajaron en conjunto para desarrollar las herramientas necesarias. Breitschmitt aclaró que la obligación de cumplir con el reglamento recae sobre los compradores europeos. "El que tiene la diligencia debida es el importador y se la traslada al exportador para que le suministre la información", precisó.Una de las principales consultas estuvo relacionada con la disponibilidad del sistema de trazabilidad. "Estamos listos hace tiempo", aseguró Breitschmitt. Por eso, les recomendaron a los importadores comenzar a realizar pruebas antes del 1° de enero para detectar posibles inconvenientes.Según detalló, ya se realizaron más de 120 embarques mediante Visec y se controlaron aproximadamente 1,5 millones de caravanas. Además, confirmó que actualmente hay 52 importadores registrados en la plataforma, que pueden acceder a los datos necesarios para preparar la documentación exigida.El Estado donde hay megaempresas con más de 230.000 vacas y sorprende al mundoBreitschmitt señaló que, a diferencia de lo que ocurría en encuentros anteriores, como la feria Anuga del año pasado, ahora notan a los importadores europeos "mucho más informados" sobre las nuevas exigencias. Sin embargo, todavía quedan cuestiones pendientes del lado europeo. Según la información que recibió, Grecia y Polonia se encuentran entre los países que aún no tienen designadas las autoridades encargadas de controlar el cumplimiento del reglamento.Otra de las inquietudes estuvo relacionada con las posibles sanciones si se detectan errores durante los primeros meses de aplicación. Según las conversaciones mantenidas en la feria, podría existir un período inicial para ajustar el funcionamiento del sistema. "No es que van a salir de inmediato a sancionar al importador que esté con algo mal, sino que se va a buscar en un primer tiempo afinar el proceso", explicó Breitschmitt. De todas maneras, se trata de una posibilidad mencionada durante los encuentros y no de una decisión oficial confirmada.Por otra parte, la participación de los productores ganaderos es uno de los puntos que más interesa a los compradores europeos. Para demostrar que la carne proviene de zonas libres de deforestación, los frigoríficos necesitan contar con información sobre los establecimientos donde se criaron los animales. Por eso, los productores que quieran abastecer a la industria exportadora con destino a la UE deben incorporarse al sistema de trazabilidad.En ese sentido, Breitschmitt aclaró que Visec no es una certificación privada por la que los productores deban pagar, sino una herramienta que reúne datos sobre deforestación, cuestiones fiscales, pueblos originarios y condiciones laborales. Esa información se entrega a los importadores en un formato que les permite cumplir con los requisitos europeos.Las exigencias ambientales tampoco son las únicas cuestiones que preocupan a la industria frigorífica. Según se informó, durante la feria los compradores internacionales también plantearon requisitos relacionados con la resistencia a los antimicrobianos, los residuos y el bienestar animal, además de las condiciones ambientales de producción.Según Breitschmitt, la Unión Europea concentra alrededor del 10% de las exportaciones argentinas de carne vacuna en volumen, pero representa el 20% del valor total de las ventas externas. Además, señaló que unos 2,5 millones de animales faenados están vinculados con ese mercado.
La caída de la oferta de carne vacuna suele interpretarse como una señal negativa para la ganadería argentina. En informes sectoriales y artículos periodísticos la reducción de la faena o de las toneladas de carne obtenidas se presenta frecuentemente como una caída de la producción. Sin embargo, esta interpretación confunde conceptos diferentes y puede conducir a diagnósticos equivocados sobre la situación del sector.La cuestión no es meramente terminológica. Una oferta abundante puede coexistir con una fuerte liquidación del rodeo, mientras que una oferta menor puede responder a decisiones de retención de animales y ser compatible con una recuperación de las existencias. Por eso, el volumen de carne disponible en un período no permite determinar, por sí solo, si la ganadería está creciendo, perdiendo stock o recomponiendo su capacidad productiva.Boom a China: anticipan la exportación de 1,7 millones de toneladas de un cultivo argentino que caerá muy fuerte en dos potenciasEsta confusión merece revisarse. El ganado es un activo biológico que puede destinarse a la faena o permanecer en el rodeo para reproducirse y generar producción futura. La decisión de vender animales afecta la oferta corriente, pero también modifica las existencias que sostienen la actividad. Para comprender la evolución de la ganadería es necesario distinguir, por lo tanto, entre oferta de carne, producción neta de animales y variación del stock.2009: mucha carne en el mercado, un desastre en los camposEl año 2009 constituye un ejemplo contundente de los límites de una interpretación basada exclusivamente en la oferta. La faena alcanzó 16,05 millones de cabezas, frente a 14,62 millones en 2008. Sin embargo, esa elevada actividad coincidió con una fuerte contracción del stock bovino.Según la serie oficial de existencias de la Secretaría de Agricultura, el rodeo pasó de 55,40 millones de cabezas al cierre de 2008 a 49,83 millones al cierre de 2009. La reducción continuó en 2010, cuando las existencias descendieron a 48,84 millones de cabezas.La abundancia de carne no reflejaba, entonces, necesariamente una mejora de la capacidad productiva. Una faena elevada permite incrementar la oferta inmediata, pero cada animal enviado a frigorífico deja de formar parte del rodeo. Cuando las extracciones superan la reposición, el abastecimiento puede sostenerse temporalmente a costa de reducir el capital ganadero.Este es el punto central: una mayor disponibilidad de carne no implica, por sí misma, una ganadería más sólida. Si esa oferta se obtiene mediante una liquidación de existencias, puede comprometer la capacidad de producción de los años siguientes.El caso de 2009 cuestiona así una asociación habitual en el análisis sectorial: que más carne en el mercado equivale necesariamente a una evolución favorable de la producción. La cantidad ofrecida debe analizarse junto con lo que ocurre con el stock que la sustenta.2011-2012: la recuperación de parte del rodeoLa evolución posterior permite observar el proceso inverso. Después de alcanzar un mínimo de 48,84 millones de cabezas al cierre de 2010, el stock aumentó a 50,70 millones en 2011 y 52,19 millones en 2012.Durante esos años, la faena se mantuvo muy por debajo del máximo de 2009. En 2011 fue de 11,06 millones de cabezas y en 2012, de 11,61 millones. La menor extracción de animales coincidió con una recuperación de las existencias.La relación entre ambas variables no debe interpretarse de manera automática: una reducción de la faena no genera necesariamente un aumento del stock. Este último depende de los nacimientos, las muertes, las extracciones y los demás movimientos que afectan al rodeo. Pero la trayectoria muestra por qué resulta indispensable considerar las existencias antes de diagnosticar la situación productiva a partir de la oferta.En una actividad de maduración biológica relativamente lenta, retener animales puede significar postergar carne disponible hoy para preservar la capacidad productiva futura. La retención de hembras, por ejemplo, puede contribuir a recomponer el rodeo reproductivo y aumentar la generación de terneros, siempre que las condiciones productivas permitan que esa decisión se traduzca efectivamente en mejores resultados.Esto no significa que toda caída de la oferta sea positiva. Puede responder a una falta de animales, a problemas productivos o a otras restricciones. Pero también puede acompañar un proceso de recomposición del stock. La diferencia solo puede establecerse examinando las variables que explican el movimiento.Los años 2009 y 2011-2012 muestran, por lo tanto, que una oferta elevada y una oferta menor pueden formar parte de procesos ganaderos muy diferentes. El volumen de carne disponible no basta para distinguirlos.2022: una oferta importante junto con un aumento del stockEl año 2022 aporta un contraste relevante. Según la serie de existencias utilizada, el stock bovino aumentó de 53,41 millones de cabezas al cierre de 2021 a 54,24 millones al cierre de 2022: unas 825.000 cabezas adicionales.Negocio para la Argentina: los cinco gigantes de Asia que buscan más alimentos por millones de dólaresAl mismo tiempo, la faena pasó de 12,99 millones a 13,58 millones de cabezas. También aumentó la producción de carne, que alcanzó aproximadamente 3,13 millones de toneladas, según las estadísticas oficiales.El episodio muestra que una faena importante no implica necesariamente una reducción de las existencias. Cuando la generación y la incorporación de animales compensan las extracciones, la oferta puede sostenerse mientras el stock aumenta.Las condiciones económicas y climáticas contribuyen a explicar estos resultados. Los precios relativos modifican los incentivos para vender o retener hacienda, mientras que el clima incide sobre la disponibilidad de forraje, los costos de alimentación y el desempeño reproductivo. La interacción entre estos factores condiciona tanto la oferta inmediata como la evolución del rodeo.La comparación con 2009 resulta ilustrativa. En ambos años hubo una faena elevada, pero el stock siguió trayectorias opuestas: cayó fuertemente en 2009 y aumentó en 2022, de acuerdo con la serie utilizada. El dato de faena, por sí solo, no permite explicar esa diferencia.La lectura económica debe incorporar lo que ocurre con las existencias y con la capacidad de reposición del sistema. Esa es precisamente la información que se pierde cuando se confunden faena, oferta y producción.La confusión entre producción y oferta no es exclusiva de análisis periodísticos. También aparece en informes de organismos oficiales, entidades sectoriales y otros actores que describen la evolución de la faena o de las toneladas de carne como si ambas variables expresaran, sin más precisiones, la evolución de la producción ganadera.El problema surge cuando una reducción de la faena se comunica como una caída de la producción y el lector interpreta ese dato como evidencia de un deterioro de la capacidad productiva. La faena indica cuántos animales fueron procesados durante un período; las toneladas obtenidas expresan la cantidad de carne resultante. Ninguna de estas variables permite conocer, por sí sola, cuánto creció la población bovina ni qué ocurrió con las existencias.En agricultura, la distinción entre producción y comercialización está incorporada al análisis habitual. El volumen de granos vendido en un período no equivale necesariamente a la cosecha de ese año, porque puede incluir existencias anteriores o dejar parte de la producción corriente sin comercializar.En ganadería debería aplicarse el mismo rigor conceptual. Es necesario diferenciar la faena, las toneladas de carne obtenidas, la producción neta de animales y la variación del stock. Cada indicador responde a una pregunta distinta y debe utilizarse de acuerdo con lo que efectivamente mide.No se trata de cuestionar la validez de las estadísticas oficiales ni de restar importancia a la oferta de carne. Se trata de evitar que el uso indistinto de una misma palabra genere interpretaciones equivocadas. Una menor oferta puede perjudicar el abastecimiento o presionar sobre los precios, pero eso no demuestra automáticamente una caída de la capacidad productiva. Del mismo modo, una oferta abundante puede beneficiar al consumidor en el corto plazo y coexistir con una liquidación del rodeo.La ganadería argentina necesita, por lo tanto, mayor precisión en el uso de sus indicadores. Llamar producción a lo que en realidad es faena u oferta no es una cuestión menor: puede llevar a confundir el abastecimiento presente con la evolución del capital ganadero.La pregunta relevante no es solamente cuánta carne llega al mercado en un año determinado, sino qué está ocurriendo con el sistema que la produce y con las existencias que permitirán sostenerla en el futuro. Distinguir producción de oferta es una condición indispensable para interpretar correctamente la evolución de la ganadería argentina.El autor es asesor ganadero de Econoagro
La salida de miles de vacunos de las islas del Paraná y de otras zonas afectadas por las inundaciones genera preocupación entre los productores, que deben encontrar nuevos campos para sus animales o, en algunos casos, venderlos antes de lo previsto. Ante esta situación, surge un interrogante sobre si la mayor oferta de hacienda puede provocar una caída de los precios. Según especialistas del sector ganadero consultados por LA NACION, aunque podrían registrarse bajas puntuales en algunas categorías, no se espera un impacto importante en los valores a nivel nacional ni en el precio de la carne al consumidor.Juan Pedro Colombo, consignatario de hacienda de Colombo y Magliano, explicó que la crecida puede generar una mayor oferta de animales, pero señaló que el momento del año ayuda a limitar sus consecuencias sobre los precios. Según indicó, durante esta época la disponibilidad de hacienda suele ser menor, por lo que no espera una caída abrupta. Ante la consulta sobre cuánto podrían bajar los valores, estimó que podría registrarse alguna semana con una baja cercana al 5%. "No va a ser algo abrupto", señaló.Andrés Halle, consultor ganadero, coincidió en que el impacto sobre los precios sería limitado, pero destacó que la crecida estaba anunciada desde hacía meses y muchos productores tuvieron tiempo para organizar el traslado de los animales. "Todos los productores de las islas sabían que se venía y que iban a tener que sacar la hacienda", señaló. Según explicó, alrededor del 90% de los vacunos que están saliendo todavía no habría alcanzado el peso necesario para ser enviado a faena, por lo que considera poco probable que toda esa hacienda se vuelque de inmediato al mercado. "Muchos que son productores en las islas tienen campos en otros lados o los llevan a capitalizar o a un engorde a corral", explicó.Horas decisivas: la fecha límite que obliga a una región a sacar 11.000 vacas en medio de la urgencia por la crecida del ParanáIgnacio Iriarte, analista del mercado ganadero, compartió la perspectiva de que no debería haber un efecto inmediato significativo sobre los precios. "Desde el punto de vista del precio de la hacienda, en el corto plazo mi impresión es que no va a tener ningún efecto", afirmó. Iriarte explicó que las islas del Paraná se utilizan principalmente para engordar animales durante la primavera y el verano. En condiciones normales, la hacienda permanece allí hasta marzo o abril, cuando alcanza un mayor peso. La inundación llegó cuando ese proceso recién empezaba, por lo que buena parte de los animales evacuados todavía necesita continuar su engorde.El especialista advirtió, además, que los feedlots tienen una ocupación elevada, lo que dificulta encontrar lugar para los animales evacuados. También consideró que podría haber algún efecto moderado sobre el novillo pesado más adelante, mientras que las categorías livianas destinadas al consumo interno tienen una dinámica diferente.A esto sumó otro problema que pueden generar las lluvias persistentes: es el deterioro de los caminos rurales y el barro en los corrales,lo que dificulta la alimentación y retrasa la ganancia de peso de los animales. Esto podría demorar la salida de hacienda terminada hacia los frigoríficos.Por su parte, Diego Ponti, analista ganadero de AZ Group, sostuvo que es necesario distinguir entre el daño que sufren los productores y las consecuencias sobre el mercado nacional. "El impacto local puede ser muy fuerte, sí, pero a nivel general no es significativo", explicó. Según sus estimaciones, en la región considerada podría haber hasta 800.000 cabezas, aunque la cantidad de animales efectivamente afectados sería mucho menor. "Ahora se está hablando de 50.000, 70.000, 80.000 cabezas en situación compleja, que por supuesto es compleja para el productor hoy, pero a nivel país no cambia", señaló.Ponti agregó que quienes no encuentren otro campo o no puedan afrontar mayores gastos podrían verse obligados a vender anticipadamente, lo que generaría una presión bajista sobre los precios de esos animales. "En el corto plazo es bajista porque el que vende, que no encuentra campo, que no quiere cargar costos más altos, vende de urgencia y vende a precio más bajo", afirmó.Sin embargo, aclaró que el aumento de los costos de producción no significa que vaya a subir el precio de la carne. "Es un error pensar que el precio de la carne se forma en función de los costos del productor. Eso no es así", sostuvo. Según indicó, los precios dependen de la oferta y la demanda, por lo que quienes deban pasar de un sistema de engorde a pasto a uno más costoso, como el feedlot, podrían terminar absorbiendo esos gastos. El analista tampoco descartó que durante 2027 se pierdan algunos kilos de producción por la interrupción del engorde en las islas, aunque consideró que el volumen involucrado sería pequeño en relación con el rodeo nacional.En cuanto a las perspectivas para los próximos meses, Colombo señaló que tampoco espera grandes movimientos en los precios de la hacienda hacia fin de año. Explicó que el consumo interno está limitado y que las eventuales subas podrían estar impulsadas principalmente por la demanda de exportación. "No creo que haya grandes cambios de acá a fin de año. Para mí puede haber algo febrero-marzo del año que viene", indicó.
La entrada en vigencia de las exigencias para la exportación a Unión Europea obliga a la cadena de la carne a avanzar en trazabilidad. El contexto invita a dejar atrás la ganadería defensiva y de bajo costo.
Este platillo lleno de sabor es fácil de preparar y con ingredientes fáciles de conseguir
El titular de la Sociedad Rural de Bella Vista (Corrientes) indicó que entre martes y miércoles el agua llegaría a la ciudad. En tanto, a nivel mundial, el Departamento de Agricultura de EEUU proyectó para 2027 na caída de más 2 millones de toneladas dela oferta cárnica global
"Los gauchos son los habitantes cristianos de las pampas, mestizos de blanco e indio. Esta gente siempre está en riña implacable con los aborígenes, y constantemente en tren de ataque o defensa con ellos". Sin embargo, no existía "ser más franco, libre e independiente que el gaucho".De esta manera se expresaba el viajero inglés Samuel Haigh (1795-¿1860?), llegado al Río de la Plata en 1817 movido por fines comerciales. En los diez años de permanencia en Sudamérica recorrió Buenos Aires, Chile y Perú. Fue testigo de la batalla de Maipú y trató a San Martín y a Belgrano. Su libro de viajes tuvo dos ediciones: la primera, en 1829, publicada en Londres bajo el nombre Viaje a Perú y, la segunda, ampliada y definitiva, salió en 1831 como Bosquejos (Sketches) de Buenos Aires, Chile y Perú. Carlos A. Aldao, historiador, legislador y diplomático santafesino, tradujo la obra al español. El Senasa habilitó a las fundaciones de lucha contra la aftosa a vender dispositivos de identificación electrónicaHaigh escribió sobre el mate, la primera bebida del día, preparada en una pequeña calabaza con agua hirviendo. Había pernoctado en un rancho, vivienda provista de numerosos agujeros por donde entraba la luz. "Para no estar fuera de moda, tomé mate y lo encontré muy sabroso; tiene un amargo agradable al paladar y muchos lo prefieren al té". Luego dijo que el gaucho vestía poncho del tamaño y forma de una frazada pequeña; tejido por mujeres, era generalmente de lana y servía para preservarse del viento y de la lluvia, dejando en libertad los brazos. Completaban el atuendo chaqueta de paño ordinario, bayeta o pana, y unos calzones abiertos en la rodilla. La bota de potro era su calzado.Habilísimo jinete, el viajero inglés vio a un gaucho corriendo a cierto avestruz. El animal, "con el largo pescuezo estirado horizontalmente y alas tendidas como velas, parecía tocar apenas el suelo en su rápida carrera". Las certeras boleadoras, finalmente, dieron caza a la enorme ave. En dramático escenario Haigh contempló a dos gauchos peleando sin darse cuartel. Uno, metió el cuchillo en el cuello de su rival, herida que, afortunadamente, no resulto grave en su momento.Una de las tantas escenas que componen el libro cuenta la llegada al "agradable pueblo de Luján". El carruaje, provisto de inmensas ruedas y con sopandas de cuero, dice nuestro autor, aparecía "en completa armonía con sus conductores, ordinario, tosco y liviano". El aspecto del campo "era el de una llanura espantosa"; no se veía habitación, árbol ni arbusto y estaba cubierta de pajas altas y llena de pantanos. En Luján contempló con alegría a "algunos gauchitos haciendo volar barriletes".Con mucha amabilidad, el alcalde del pueblo recibió al inglés y a sus acompañantes. El almuerzo brindado consistió en chupe de gallina, mazamorra, huevos, café, chocolate, vino y un excelente pan blanco. El segundo plato fue la tierna y deliciosa "carne asada, el gran manjar de las pampas", preparada en grandes tiras ensartadas en asadores de palo clavados cerca del fuego. Samuel, que había ayunado y soportaba un grandísimo apetito, estuvo bien satisfecho luego del chupe de gallinas sancochadas con arroz y adornado con papas, tomates, huevos y cebollas.Luján, recorrido en apenas quince minutos (los necesarios hasta la provisión de caballos de refresco) era un pueblo de solo ochocientos habitantes: la iglesia y la cárcel aparecían como los edificios más grandes de la villa. En la casa del alcalde se vendían productos regionales, lencería y trampas para ratones, según recordón Haigh.
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La agenda conjunta busca ampliar el comercio bilateral y generar nuevas oportunidades de negocios. La importancia de las exportaciones de carne
La conservación adecuada y algunas precauciones simples permiten reducir el desperdicio sin comprometer la seguridad alimentaria
Los frigoríficos argentinos comenzaron a pedir para noviembre hacienda con la trazabilidad necesaria para responder a las exigencias de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación. La preparación anticipa uno de los temas que podrían ponerse sobre la mesa en la SIAL de París, que abrirá este sábado 17 y se extenderá hasta el miércoles 21: cómo sostener el abastecimiento al mercado europeo bajo las nuevas condiciones y si habrá algún reconocimiento económico para los productores que las cumplan. Por ahora, advierten en el sector, no existe un diferencial de precios garantizado.El reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, conocido como EUDR, comenzará a aplicarse el 30 de diciembre de 2026, con un plazo adicional hasta el 30 de junio de 2027 para micro y pequeños operadores. Exige demostrar que los productos alcanzados, entre ellos la carne vacuna, cumplen la legislación del país de origen y no están vinculados con deforestación posterior al 31 de diciembre de 2020. La condición se refiere al origen del producto y su cadena de suministro, no a que todo el país exportador esté libre de deforestación.Súper Niño 2026: subió a un 75% la probabilidad de que el fenómeno tenga una magnitud histórica, advierte un informeAunque la obligación recae sobre los operadores que introducen esos productos en el mercado europeo, su cumplimiento requiere información de los proveedores argentinos. Allí se ubica Visec Carne, la herramienta que busca reunir los antecedentes para respaldar la debida diligencia de los compradores."Acá hay un reglamento europeo que obliga a los importadores europeos. Y por nuestro lado, como vendedores, tenemos que tratar de cumplir con las exigencias o cuidarles la espalda a esos importadores", explicó Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra).El dirigente hizo una distinción sobre el funcionamiento de la plataforma: "No hay certificación, sino que hay generación de documentación de debida diligencia nada más". Según señaló, inscribir los campos es gratuito para el productor porque la industria financió el desarrollo del sistema.La discusión comercial, en cambio, sigue abierta. "Hoy no hay un mercado diferencial de precios. No sé tampoco si va a ocurrir la segregación de precios", sostuvo Urcía y aseguró que tampoco se sabe si podría haberlo. Como antecedente, mencionó que el mercado en ocasiones reconoció diferencias entre hacienda proveniente de campos habilitados para la Unión Europea, establecimientos Hilton y otros orígenes. Consideró que algo similar podría suceder con estas exigencias, aunque dependerá de la oferta y la demanda. En los establecimientos de engorde, la adaptación comenzó desde hace un tiempo. Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot, indicó que están acompañando a los socios en el registro, revisando la situación de sus animales y evaluando las compras de invernada. "La industria ya está pidiendo que lo que se faena a partir de noviembre sea apto. Veremos en la SIAL de París si tenemos alguna novedad más estos días", afirmó.Ese calendario responde a la preparación comercial y logística de los embarques. Noviembre es una referencia operativa que manejan los frigoríficos, según los testimonios recogidos, para disponer de mercadería con respaldo documental antes de la aplicación del reglamento europeo.Storni explicó que el desafío consiste en reconstruir el recorrido de cada animal mediante su identificación y los establecimientos por los que pasó. Esa información debe permitir que el frigorífico respalde el origen de la carne que integra cada contenedor.La exigencia también se traslada hacia los eslabones anteriores: quienes compran animales para engordar empiezan a solicitar a sus proveedores de invernada que verifiquen sus antecedentes. Así, el cumplimiento excede al último establecimiento que envía la hacienda a faena."Quien quiera continuar abasteciendo animales para el mercado europeo va a tener que dar cumplimiento y mostrarle al importador toda la información necesaria", señaló Storni. Sobre los valores, coincidió con Urcía: "Precios y demás siempre dependen de oferta y demanda".El mecanismo para carne de Visec ya está operativo y hasta hace pocos días contaba con unos 20.000 productores ganaderos registrados, aunque todavía resta incorporar un universo más amplio. Indicaron que los frigoríficos trabajan en la preparación de las faenas y los embarques que llegarán a Europa con las nuevas condiciones en aplicación.Con ese escenario, los empresarios coincidieron en que los encuentros de París servirán para conocer las demandas concretas de los compradores. La cadena argentina comenzó a ordenar la documentación y el abastecimiento. Hoy por hoy, la respuesta pendiente es si esa diferenciación, además de permitir el acceso a Europa, tendrá una traducción en el precio de la hacienda."La exigencia de los compradores europeos es que los embarques que lleguen a partir de enero de 2027 deben tener la documentación respaldatoria que cumpla con el Reglamento 1115 para que pueda ser presentada ante la UE", señaló Matías Vilariño, de Frimsa. Explicó que Visec Carne reúne la información de trazabilidad animal y brinda al importador europeo la documentación de los embarques. "No hay un pago adicional por cumplir el requisito, es una exigencia del mercado sin la cual no hay negocio", afirmó."Actualmente hay muchos productores no inscriptos, pero creemos que rápidamente se irán regularizando. Esto no tiene ningún costo para el productor", sostuvo Vilariño. Sobre el impacto comercial, indicó: "No creemos que vayan a quedar afuera muchos productores, por lo que no vemos grandes cambios en el mercado". Además, señaló que el mercado europeo comenzó a retroceder en valores hace unas semanas, algo que consideró habitual antes de las ferias de octubre, aunque destacó: "Creemos que el mercado tiene buenas perspectivas para el futuro".
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La próxima aplicación de la normativa sobre productos libres de deforestación y las perspectivas de la cuota Unión Europea-Mercosur estarán en el centro de las negociaciones. Las restricciones a Brasil también podrían generar nuevas oportunidades comerciales para la carne argentina.
Según el relevamiento del IPCVA, los precios acumularon una suba del 15,6% en lo que va de 2026 y del 49,8% interanual. La última suba mensual fuerte se había registrado en marzo, cuando los cortes vacunos treparon un 10%.
Esta propuesta rinde seis porciones abundantes combinando un relleno vacuno sofrito con cebolla morrón y queso cremoso cubierto por papel aluminio que asegura una cocción perfecta en menos de una hora
El próximo lunes 12 de octubre será el día del Pulled Pork, un tipo de gastronomía estadounidense, y estas son las mejores opciones para poder disfrutar un día único en el mundo.
El precio promedio de la carne vacuna aumentó solo un 0,5% en septiembre pasado y se encuentra desde hace seis meses en una meseta. Por esa tendencia, que amortiguó un importante incremento del primer trimestre, en lo que va de 2026 acumula un salto del 15,6%, según se desprende del último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Hasta agosto pasado, la inflación general del Indec acumuló un 21,3%. Mañana se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre. Hasta agosto registró un total del 21,3%. Si se cumplen las previsiones de que en septiembre la suba del IPC se habría ubicado en torno del 2%, llevando el acumulado a poco más del 23%, con esa foto la carne en lo que va del año subió menos. En tanto, hasta fin de año, desde los últimos días de octubre, habría una recuperación de la carne vacuna que podría ubicarse en el 10%. Detrás de este fenómeno hay varios factores: el valor del ganado no tuvo grandes variaciones y el consumo interno, que cayó, le puso un freno a nuevos incrementos. También jugaron en este partido las carnes alternativas, como el cerdo y el pollo, más baratas que la carne vacuna. Por esto también se entiende que, si bien la exportación traccionó fuerte, no se vio una presión sobre el mercado interno. El consultor Víctor Tonelli, que también analizó con LA NACION la meseta en el precio de la carne vacuna, visualiza que, en los próximos dos meses, incluso desde fines de octubre, se registrará una recuperación de los valores del ganado que tendrán una correlación en los valores al público. Quebró uno de los aserraderos productores de pallets más grandes del paísComo se dijo, según el último relevamiento del Ipcva sobre supermercados y carnicerías, en septiembre pasado la carne tuvo un incremento promedio del 0,5%. El valor promedio para los distintos cortes quedó en el AMBA en $18.514 el kilo. "Los precios de los distintos cortes de carne vacuna han registrado una variación del 0,5% en septiembre 2026 con respecto al mes anterior. De un 15,6% en lo que va del año. Y un 49,8% durante el último año", indicó el Ipcva. El organismo luego detalló lo sucedido con las carnes alternativas. "El precio del pollo fresco mostró una variación del 0,4% en el mes de septiembre 2026 con respecto a agosto, un 21,7% en lo que va del año y un 30,1% durante el último año", dijo. Agregó: "Por su parte, el precio del pechito de cerdo tuvo una variación del 1,7% con relación al mes anterior, un 13,9% en lo que va del año y un 27% vs septiembre 2025". En síntesis, en términos porcentuales en lo que va de 2026 la carne vacuna subió menos que el pollo y más que el cerdo. Sin embargo, su precio por kilo es mayor y ahí entra a jugar la competencia de las otras carnes en las comparaciones que puede hacer el público. El valor por kilo del pollo quedó en septiembre en $4954 el kilo. En tanto, el kilo del pechito de cerdo se ubicó en $ 9388, según el Ipcva. "El consumo de carne vacuna ha ido perdiendo fuerza porque hay menos oferta, pero, sobre todo, porque hay un precio límite que el consumidor está dispuesto a pagar, sobre todo cuando la alternativa del cerdo, que es la carne que más fácil reemplaza a la vacuna, está a mitad de precio. Hoy con un kilo de asado se compran dos kilos de costillita de cerdo", evaluó Tonelli. Mike McCloskey, dueño de un tambo de 20.000 vacas Holando: el emprendedor serial que convirtió un problema en un ingreso de miles de dólaresPara tener en cuenta, según el Consorcio de Exportadores de Carnes ABC en los primeros nueve meses de 2026 se produjeron 2,203 millones de toneladas equivalente carcasa, un 6,6% menos que los 2,357 millones de toneladas de igual período de 2025. Hubo una menor faena aunque con animales que están llegando con más peso porque los productores apuntan a meter más kilos en el campo. Por el lado de las exportaciones, ABC informó que en los primeros ocho meses de 2026 se colocaron en el mundo 476.700 toneladas peso producto por 3290,8 millones de dólares. Se registró una suba del 5,9% en el volumen y del 39,8% en el valor versus igual lapso del año pasado. En tanto, de acuerdo con la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), en agosto último el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en 46 kilos por habitante por año, un 9,5% inferior al promedio de agosto del año pasado. El consumo está en los niveles más bajos en 20 años. Lo que viene en el precio"La carne transmite lo que está ocurriendo en los precios del ganado. La correlación es altísima. Ha sorprendido. Todo el mundo esperaba que, en función de la fuertísima demanda internacional y los muy buenos precios, hubiera mayor escalada de precios o, en todo caso, que hubiera ido acompañando un poco más el precio en función de la inflación", señaló Tonelli a este medio.Los datos reflejan bien el comportamiento del precio de la carne en lo que va del año, según el Ipcva. Subió un 4,9% en enero, 4,8% en febrero y saltó un 10,6% en marzo último. Después de eso empezó la meseta. Marcó un 0% en abril, 0,1% en mayo, 0,3% en junio, -0,7% en julio y -0,3% en agosto. En paralelo, desde abril pasado la inflación general está arriba del 10%.En opinión de Tonelli, el consumo le ha puesto un techo al precio mientras cayó respecto de la exportación. "De más del 70% que tenía en el inicio del año [la participación del consumo sobre el total producido], hoy representa el 65%. Los últimos dos meses el consumo ha estado en el 65% y la exportación en el 35%", explicó. Detalló que, "obviamente, el consumo ha marcado un freno" en el valor interno. Tonelli señaló que "la exportación ha aprovechado de alguna manera el freno del consumo para recuperar márgenes".Lo que viene hacia adelante podría ser una recuperación del precio del ganado y, en paralelo, una suba al público, aunque por ahora es difícil establecer un porcentaje. "Visualizo que en los próximos dos meses, incluyendo fin de octubre, va a empezar a haber una recuperación en el precio del ganado, sobre todo del animal pesado que va a ir traccionando al conjunto. De acá a fin de año estoy previendo una recuperación de precios en función de cómo ha ido perdiendo estos últimos seis meses", remarcó Tonelli. "Hoy no hay margen. El minorista y el abastecedor, el frigorífico que abastece al consumidor interno, ha ido ajustando márgenes para que no se le caiga tanto el volumen de venta. Y hoy, en donde mueva el ganado, con algún nivel de significación, no mucho, lo va a trasladar a precio; necesita trasladarlo a precio. Cualquier movimiento de suba que marque un cambio de tendencia se traslada a precio, definitivamente. Mi sensación es que, probablemente en la última semana de octubre, ya tengamos algún movimiento de precio. Y a partir de noviembre y diciembre se va a ir gradualmente afirmando", agregó. Según Tonelli, probablemente el incremento del precio esté "ligeramente por arriba de la inflación". Aclaró: "No estoy imaginando subas que muevan la aguja o que hagan que la carne vuelva a ser noticia de primera plana". Su previsión es un posible incremento del 10% hasta fin de año contra un 5,5 a 6% de la inflación.
El Gobierno de Laura Fernández Delgado fijó el 26 de octubre de 2026 como fecha límite para identificar bovinos adultos antes de exigir el dispositivo oficial para movilizarlos fuera de las fincas
¿Puede el cruzamiento con razas carniceras mejorar el negocio sin modificar la estructura lechera?
La pandemia cambió muchas cosas, también dentro de una familia ganadera del norte entrerriano. En 2020, mientras el mundo se detenía, los Castillo empezaron a pasar más tiempo juntos en el establecimiento San Pedrito, en San José de Feliciano, y se hicieron una pregunta que terminó cambiando el rumbo del negocio: ¿por qué vender los terneros al destete si podían recriarlos y terminarlos ellos mismos?Hasta entonces, la familia llevaba más de cuatro generaciones dedicada a la cría de ganado. Pero aquel interrogante dio inicio a una transformación que difícilmente hubieran imaginado unos meses antes. En abril de ese año hicieron su primera recría, poco después avanzaron hacia la terminación de los animales y, antes de que terminara 2020, dieron otro salto inesperado: comenzaron a exportar carne.Un ambicioso programa que nació en Córdoba ya alcanzó más de 3 millones de hectáreasAsí nació Abuelo Julio, un emprendimiento familiar que tomó las raíces ganaderas de los Castillo y las convirtió en un negocio integrado, con producción propia, genética, agricultura, faena, exportación, locales comerciales y operaciones en otros países. Hoy la compañía trabaja con mercados como Estados Unidos, Israel y Europa y tiene además una operación propia en Colombia."Abuelo Julio es una historia de superación con una empresa que nació cuando decidimos potenciar el negocio familiar de más de cuatro generaciones de ganaderos de cría", cuenta a LA NACION Sebastián Castillo, uno de los fundadores y actual presidente y CEO de la compañía.Mariela Kasko, la mujer rebelde que pasó de la dirigencia rural a funcionaria: "Por más que tenga un cargo político, no perdí mis lealtades"El nombre es un homenaje a su abuelo Julio, ligado toda su vida a la ganadería y el negocio de la carne. Sebastián, en cambio, había estudiado Economía y trabajado durante años en tecnología, hasta que la pandemia lo llevó a pasar más tiempo con su familia en el campo: "Con el aislamiento, empezamos a estar juntos en el campo y fue cuando decidimos integrar el ciclo ganadero".La primera decisión llegó con el destete. Sebastián preguntó por qué debían vender los terneros y, al no encontrar una respuesta que lo convenciera, resolvieron recriarlos ellos mismos. Para hacerlo compraron sus primeros cuatro silos de autoconsumo en La Pampa y comenzaron una etapa de aprendizaje. Después apareció una nueva pregunta: si podían recriar, ¿por qué no terminar esos animales?Mientras todavía estaban aprendiendo ese proceso, apareció una oportunidad que volvió a ampliar el proyecto. Un amigo vinculado a la exportación de carne le hizo una propuesta directa: "Ya que estás metido en el campo, ¿no tenés ganas de exportar carne?". La respuesta fue inmediata y en noviembre de 2020 estaban haciendo sus primeras operaciones al exterior.Para ingresar en ese negocio se asociaron con Carnes Virreyes, una empresa con experiencia exportadora que les aportó conocimiento, mientras los Castillo pusieron capital y animales: "Hicimos un acuerdo colaborativo en el cual nos transmitían el know-how y nosotros poníamos el capital y los animales. Fue por única vez solo para conocer del negocio. Así, empezamos de cero con mi hermano Tomás, donde ninguno sabía nada del negocio".El crecimiento implicó aprender prácticamente todo desde el comienzo. Al principio faenaban unas 350 cabezas por semana, con una proporción propia de entre 10% y 15% y el resto de animales comprados para recriar. También tuvieron que construir confianza con los productores que les vendían hacienda: "Nadie nos conocía, no nos querían vender ni fiar, solo de contado. Hasta que fueron confiando y dándose cuenta que pagamos". Hoy la escala es otra. La compañía faena 1500 animales por semana y desde este año controla operativamente la planta de Friar en Nelson, Santa Fe. La genética fue otro de los cambios que surgieron de aquella primera recría. Con los primeros 240 novillos comenzaron a preguntarse cómo lograr animales más parejos. Un veterinario les recomendó avanzar con Braford, una raza con la que rápidamente se entusiasmaron. "Me enamoré y armé la cabaña Doña Ñata, en homenaje a mi abuela, pero sin tener animales. Primero la inscribí y después compré las vacas porque antes había un popurrí de animales", recuerda. Con el tiempo sumaron también Angus y orientaron su producción hacia animales terminados a grano.El negocio comenzó a crecer más allá de la producción primaria. Una de las decisiones estratégicas fue buscar una mayor integración vertical y acercarse al consumidor final, especialmente al público ABC1. La empresa abrió locales propios en San Pedro y San Nicolás, y proyecta otro en la ciudad de Buenos Aires y avanzó con socios e instalaciones propias en el exterior."Una de las cosas que puse como objetivo es integrarnos verticalmente en el negocio", explica. Para una empresa que no maneja los volúmenes de los grandes frigoríficos, señala, la ganancia debía buscarse en otros eslabones de la cadena: "Entendí que nuestra rentabilidad siempre está en la última milla del negocio".El caso de Colombia es uno de los ejemplos de esa estrategia. Allí tienen una participación mayoritaria en una empresa que comercializa entre 10.000 y 15.000 kilos mensuales de carne porcionada. Cuenta con una planta y abastece cortes enviados desde la Argentina, además de utilizar recortes para elaborar chorizos.La búsqueda de nuevos mercados también los llevó a desarrollar negocios en Suiza y Dubái, con acuerdos que buscan avanzar más allá de la simple venta de carne como commodity. En diciembre próximo, según anticipó Castillo, prevén avanzar con un acuerdo con un importador en Italia para participar también de la comercialización en ese mercado.La lógica detrás del modelo es vender un producto diferenciado y participar de la mayor cantidad posible de etapas: "Tenemos un negocio más de specialty. Por lo que buscamos rentabilidades y profit en lugares distintos a la venta masiva".La expansión tampoco se limita a la ganadería. Desarrollan agricultura propia y este año trabajan sobre unas 5000 hectáreas con maíz, trigo y soja, mientras utiliza el maíz para su propio circuito productivo. También cuenta con logística propia, incluidos camiones para el transporte de productos refrigerados, para controlar la calidad y los tiempos de entrega.El próximo objetivo es seguir creciendo en producción e integración. Actualmente cuentan con unas 3000 madres y proyectan llevar el rodeo a entre 6000 y 7000, producir una proporción cada vez mayor de sus propios novillos y continuar trabajando con productores que los abastecen desde el comienzo del proyecto. También buscan expandir su genética y aumentar la producción agrícola.En ese proceso también hubo equivocaciones, sobre todo en la búsqueda de socios en el exterior: "Hoy, después de todo ese cóctel de errores tenemos un negocio propio en Colombia". La familia mantiene además una fuerte presencia en la gestión. Santiago, el padre, y sus cuatro hijos participan de distintas áreas del negocio: Tomás está al frente de las exportaciones y el consumo de carne; Mateo, radicado en Panamá, trabaja con la operación en Colombia; Juan Francisco gestiona el negocio agrícola; Sebastián, al frente de la compañía y con Victoria se completa la sociedad.Nada de esto estaba en los planes de la familia. "Si en el 2020 me hubieran dicho que Abuelo Julio iba a ser lo que es hoy, ni loco decía". El desafío ahora es seguir creciendo y, como resume Castillo: "Tenemos que hacer cosas distintas, si no dejamos de existir".
Con una propuesta que combina clásicos de la parrilla argentina, platos con toques originales y una cava con 1.600 botellas, Villegas Resto recibe a turistas y público local en Puerto Madero.
PromArgentina informó que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto con el presidente ejecutivo de PromArgentina, Diego Sucalesca, se reunieron con la embajadora de Israel en la Argentina, Ahuva Spieler Reshef. Anunciaron la Semana de la Carne Argentina en Israel, que será el 15 de octubre. Según cifras oficiales, entre enero y junio pasado se exportaron al mundo 411.705 toneladas, un aumento del 10% respecto del mismo período de 2025. "En el mismo lapso, Israel se ubicó como el tercer destino de las exportaciones de carne bovina argentina, detrás de China y Estados Unidos, y por delante de la Unión Europea. El mercado israelí representó el 10% de las ventas cárnicas que realiza Argentina al exterior, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación", dijo PromArgentina.Desarrollo rosarino: calculan cuánto puede producir un campo para evaluar el otorgamiento de créditosLa novedad sobre la Semana de la Carne Argentina en Israel se conoció en el encuentro que los funcionarios mantuvieron en Casa Rosada. Allí se señaló que "representantes de frigoríficos exportadores, apoyados por PromArgentina, integrarán una misión comercial a Tel Aviv"."Ante la iniciativa de la secretaria general de la Presidencia, hay un sector privado listo y preparado para la demanda de un sector tan exigente como es el mercado de la carne kosher", indicó Sucalesca. Según se indicó, la acción es bajo el formato Argentina B2B Week, una estrategia de promoción comercial creada por PromArgentina. "Consiste en llevar a las empresas hasta el lugar donde se concentra la demanda; convocar importadores, distribuidores y canales comerciales identificados mediante inteligencia comercial y organizar agendas orientadas a generar vínculos, oportunidades y negocios concretos", dijeron.David Tomé, cabrero de 19 años en Málaga: "A los 12 compré la primera y hoy tengo 200"PromArgentina precisó que la Semana de la Carne Argentina llegará a Israel luego de dos exitosas ediciones llevadas adelante en Estados Unidos. Destacó que este formato favoreció a que la Argentina pudiera cumplir, en solo nueve meses, con el cupo exportable de carne bovina de 100.000 toneladas habilitado por el Donald Trump para todo 2026."Bajo el mismo formato Argentina B2B Week, PromArgentina llevó la semana pasada a Francia la oferta exportable del país en materia de langostinos y vieiras, una iniciativa que buscará replicar para los mismos productos de mar en Japón durante 2027â?³, señaló.Indicaron que, el 2 de octubre pasado, Karina Milei encabezó en París la Ronda de Negocios "Argentina B2B Week" que, dijo, "reunió cara a cara a representantes de 14 empresas exportadoras argentinas de langostinos y vieiras con importadores estratégicos franceses". Para la misión comercial a Israel, la acción es impulsada por la Secretaría General de la Presidencia de la Nación y PromArgentina en coordinación con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), la Cancillería, la Secretaría de Agricultura y la Embajada de Argentina en Israel."La Argentina exporta a Israel carne vacuna kosher, que es procesada estrictamente bajo los preceptos de la ley judía y cumple con los estándares higiénicos y religiosos más exigentes del mundo para garantizar un producto de altísima calidad", dijeron. Hay seis frigoríficos que tienen certificación.
Es una de las ferias de agroalimentos más importantes del mundo.El IPCVA tendrá un pabellón de 1.000 metros cuadrados. Participarán 30 empresas exportadoras.
La apertura del mercado japonés para la carne vacuna argentina no solo amplió las posibilidades para los cortes tradicionales. También puso en primer plano un producto que podría convertirse en una de las primeras oportunidades comerciales concretas para la cadena cárnica: la lengua bovina. El subproducto tiene una particularidad que lo vuelve especialmente atractivo: en Japón enfrenta un arancel del 12%, muy por debajo del 38% que pesa sobre la carne vacuna.El consultor ganadero Víctor Tonelli señaló que justamente allí aparece uno de los principales atractivos de la apertura. La posibilidad de colocar un producto que obtiene un precio superior en ese destino permitiría mejorar el aprovechamiento económico de la res y sumar valor a una cadena que necesita encontrar mercados para cada uno de sus cortes y subproductos. Una alianza busca medir el impacto ambiental de la producción agropecuaria y facilitar el acceso a nuevos mercadosLa lengua vacuna tiene en Japón una fuerte tradición gastronómica a través del gyÅ«tan, una preparación a la parrilla que nació en Sendai en 1948, cuando Keishiro Sano, dueño de Aji Tasuke, comenzó a ofrecerla. El restaurante todavía funciona y mantiene al plato como su especialidad; en sus primeros años, Sano incluso debía viajar hasta la vecina prefectura de Yamagata para conseguir la materia prima, en un contexto de escasez.Con el paso de las décadas, el gyÅ«tan se extendió a otros restaurantes y ganó popularidad, especialmente desde la llegada del tren bala Tohoku Shinkansen. Actualmente, Sendai cuenta con alrededor de un centenar de locales especializados. La lengua se prepara en rodajas, con pequeños cortes, se condimenta y se cocina a la parrilla, generalmente acompañada de arroz y sopa. Esa demanda instalada ayuda a entender por qué el producto aparece como una oportunidad concreta para los exportadores argentinos. Según los datos aportados por Tonelli, hasta agosto la Argentina había exportado 58.500 toneladas de menudencias por un valor total de US$27,5 millones. Dentro de ese volumen, las lenguas representaron el 7,5% de las toneladas comercializadas, pero alcanzaron el 14,5% del valor total, con un promedio de US$4206 por tonelada.La comparación con Uruguay muestra con mayor claridad el potencial que podría tener el mercado japonés. En ese país, las lenguas destinadas a Japón representan menos del 4% del volumen total de menudencias exportadas, pero explican el 14% del valor. El precio promedio alcanzó los US$11.000 por tonelada, según los datos citados por Tonelli, un 260% superior al promedio por tonelada de lengua exportado por la Argentina, ambos medidos en valores FOB. La diferencia muestra que la apertura japonesa podría permitir mejorar el precio de un subproducto que hasta ahora tenía otras alternativas comerciales. Para Daniel Urcia, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) y directivo del Ipcva, la oportunidad existe, aunque todavía falta atravesar una serie de pasos antes de que se traduzca en negocios concretos. "Estamos viendo una oportunidad, pero siendo realista, los negocios comerciales van a comenzar recién a partir del año que viene", señaló a LA NACION.Ahora deberán avanzar el proceso sanitario y la habilitación de las plantas. Urcia destacó el reconocimiento de Senasa como organismo de habilitación y señaló que, como referencia, las plantas habilitadas para exportar a la Unión Europea podrían estar en condiciones de acceder a Japón: "Eso es importantísimo, buenísimo porque el parámetro seguramente como siempre será Unión Europea".Hasta ahora, el acceso japonés estaba limitado a la carne proveniente de la Patagonia, donde existe un solo frigorífico habilitado, Fridevi SA. Urcia señaló que esa restricción había acotado las posibilidades comerciales porque la hacienda patagónica no se adapta específicamente a las características que demanda ese mercado.Con la nueva apertura, el escenario cambia porque el acceso se extiende al resto del país y permite que frigoríficos de otras regiones puedan trabajar para abastecer ese destino. "El subproducto lengua es el que se presenta con el mayor potencial por la diferencia de aranceles que hoy tiene, el 12% mientras en la carne vacuna es del 38%, sumado a que en Japón es un producto muy preciado", explicó Urcia.Para la industria, además, la posibilidad de vender lengua a Japón encaja en una lógica más amplia: buscar el mejor destino para cada parte del animal. "Como pasa en todo el negocio cárnico, uno termina haciendo una especie de Tetris para poder colocar los productos en los lugares donde se obtiene mejor precio", graficó el dirigente.La lógica, explicó, consiste en desarmar comercialmente la res y encontrar para cada corte y subproducto el mercado que mejor remunera sus características: "La picardía está en tratar de sacarle la mayor ventaja o precio a cada uno de esos productos".En ese esquema, la incorporación de Japón abre una nueva alternativa. Urcia explicó que, una vez habilitadas las plantas, se podrá reunir volumen y armar una oferta específica para ese destino. "Entonces, cuando se incorpora Japón al escenario, obviamente se tiene la posibilidad de aquel producto que venga de planta faenadora habilitada para Japón, ir acopiando y ofrecer un contenedor de lenguas a Japón", señaló.La importancia de la lengua también debe ser puesta en contexto dentro del negocio ganadero. Cada animal tiene una sola y, por lo tanto, aun cuando pueda alcanzar un precio elevado en un determinado mercado, su incidencia sobre el valor total de la res es limitada. Urcia lo explicó con una comparación: "Es parecido cuando uno ve que la tonelada de la Hilton está tocando los US$23.000, eso es fantástico pero representa solo el 3% del animal".Por eso, el dirigente planteó que el verdadero impacto no estará en un único producto sino en la posibilidad de combinar mejores precios para los distintos componentes de la res. "La sumatoria de todos los mejores precios es lo que da la competitividad. Un producto no la da por sí solo, pero aún así se tiene que trabajar para obtener el mercado de ese producto. Ahí es donde está la importancia de Japón", afirmó.La apertura también posiciona a la Argentina frente a un mercado de alto valor y exigencia. "Hay que pensar que se está abriendo para todo el rodeo argentino un mercado que está dentro del top cinco de los principales importadores de carne vacuna del mundo y de mayor valor", sostuvo Urcia.Para la cadena argentina, el desafío será transformar esa habilitación sanitaria en negocios concretos y, al mismo tiempo, trabajar sobre las condiciones comerciales. Urcia advirtió que los aranceles seguirán siendo un tema central y que también será necesario adaptar la oferta a las preferencias específicas de los consumidores japoneses.En el caso de la carne vacuna, el especialista señaló que Japón tiene una demanda particular vinculada al marmoleo y a determinadas características de los cortes, con una competencia desarrollada por países como Australia y Estados Unidos. En cambio, la lengua aparece como un producto con una barrera arancelaria menor y una demanda específica, lo que podría permitir que sea uno de los primeros productos en encontrar un lugar en ese mercado."Se abre un trabajo fenomenal para hacer con respecto a aranceles", resumió Urcia. Y agregó que, además de buscar una reducción de esas barreras, habrá que desarrollar el vínculo comercial con los importadores y trabajar sobre los distintos segmentos de consumidores.
La faena vacuna acumuló una caída del 10% en los primeros nueve meses de 2026, con más de un millón de animales menos procesados que en el mismo período del año pasado. Según el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, entre enero y septiembre se faenaron 9,18 millones de bovinos, frente a los 10,20 millones de igual período de 2025. En septiembre, la actividad retrocedió un 11% interanual y el promedio diario se ubicó en el nivel más bajo desde enero de 2022.Durante septiembre se procesaron aproximadamente 1,045 millones de cabezas, unas 129.200 menos que un año atrás. Frente a agosto, el total aumentó un 3,3%, equivalente a unos 33.600 animales. Sin embargo, al ajustar por la cantidad de días hábiles â??22 en septiembre y 20 en agostoâ??, la faena diaria cayó un 6,1%, de 50.600 a 47.500 cabezas. En rigor, entre enero y septiembre se faenaron 1.020.760 bovinos menos que en igual período de 2025.Yesica Espínola, cabañera de 34 años: "Las vacas no tienen ni feriado ni fines de semana, por eso estamos todos los días pendientes"Las mayores reducciones en la faena acumulada correspondieron a las hembras de dos dientes, con unas 244.300 cabezas menos, y a las de ocho o más dientes, con aproximadamente 232.600 animales menos. En sentido contrario, la faena de hembras de seis dientes aumentó en unas 18.100 cabezas respecto de los primeros nueve meses de 2025. En total, entre enero y septiembre se remitieron a faena unas 603.100 hembras menos que en igual período del año anterior. Su participación en el total fue del 45,9%, frente al 47,2% de 2025. En septiembre, específicamente, representaron el 44,1% de los animales procesados, por debajo del 47,3% registrado un año atrás. La producción de carne bovina también disminuyó en el acumulado de los nueve meses. "En los primeros nueve meses del año 2026, se produjeron cerca de 2,203 millones de toneladas equivalente carcasa; un (-6,6%) menos que los 2,357 millones de toneladas obtenidas entre enero y septiembre de 2025", sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC. La diferencia fue de aproximadamente 154.900 toneladas.Por categoría, la producción de carne de novillos y novillitos retrocedió un 4,4%, de 1,290 millones a 1,234 millones de toneladas. La de vacas cayó un 8,3%, de unas 445.900 a 409.000 toneladas, mientras que la de vaquillonas disminuyó un 10,7%, de aproximadamente 569.800 a 509.000 toneladas. En toros, la reducción fue del 0,4%, de unas 51.300 a 51.100 toneladas.El peso promedio de las carcasas durante enero-septiembre se ubicó en 240 kilos, un 3,8% por encima de los 231,2 kilos del mismo período de 2025. En septiembre alcanzó los 247 kilos, un 0,6% más que en agosto y un 6,5% por encima de los 231,9 kilos registrados en septiembre del año pasado.Respecto de la producción del último mes, Ravettino señaló: "La producción de carne bovina obtenida en septiembre de 2026 resultó cercana a las 258,2 mil toneladas equivalente res con hueso, que implica una suba moderada, de un 4%. con respecto al mes de agosto; y una baja moderada de un 5,2%, con respecto al mes de septiembre del año 2025". Ese volumen representó unas 9900 toneladas más que en agosto y aproximadamente 14.100 toneladas menos que un año atrás.Las empresas asociadas al Consorcio ABC registraron un comportamiento diferente al del total nacional en el acumulado del año. Entre enero y septiembre faenaron 3,622 millones de bovinos, un 3,5% más que en igual período de 2025, y representaron el 39,5% de la faena del país, frente al 34,3% del año anterior. En septiembre, los frigoríficos asociados procesaron unas 418.500 cabezas, un 0,6% más que en agosto. "La faena de las empresas asociadas al Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, alcanzó las 418,5 mil cabezas en el último mes de septiembre, representando el 40,0% de la faena total", indicó Ravettino. Esa participación fue inferior al 41,1% de agosto, pero superior al 34,7% de septiembre de 2025.Según el informe, septiembre presentó restricciones en el volumen de oferta de novillos y vacas destinados a exportación similares a las observadas durante los meses anteriores. La entidad señaló que esa situación llevó a "una relativa estabilidad en el nivel de utilización de la capacidad instalada de faena de las empresas asociadas".Por otra parte, los establecimientos de engorde a corral tenían, al 30 de septiembre, existencias cercanas a los 2,098 millones de bovinos, según datos del Senasa. El volumen fue un 9% superior a los 1,916 millones contabilizados al cierre del tercer trimestre de 2025.
Por el lado de la carne vacuna, "vamos en camino a una de las cosas que siempre se planteó y nunca se pudo realizar, que es aumentar la producción de carne vacuna", indicó el ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño. Leer más
La remolacha forrajera en pastoreo directo aparece como una alternativa para terminar novillos durante el invierno en los valles irrigados de la Norpatagonia, con un costo de alimentación menor al de una dieta a corral basada en maíz y una carne de calidad comparable a la de los sistemas pastoriles. Así lo indicó un trabajo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que encontró más del doble de concentración de ácidos grasos omega-3 en la carne de los animales alimentados con ese cultivo respecto de los que recibieron maíz.Según la información difundida por el organismo, la carne obtenida con remolacha resultó algo más oscura y mostró una tendencia a ser levemente más firme, pero se mantuvo dentro de parámetros aceptables para el consumidor. Las especialistas señalaron, sin embargo, que se trata de una primera exploración y que es necesario continuar las evaluaciones.Pedro, un agricultor de 50 años que trabaja 600 hectáreas: "Muevo 400.000 euros al mes con márgenes reducidos""La calidad resultó equiparable a la de los sistemas pastoriles y el perfil de ácidos grasos, favorable para la salud humana", afirmó María Gabriela Garcilazo, investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Valle Inferior del Río Negro. Los resultados plantean una posibilidad de producir carne durante una época en la que escasean los recursos forrajeros.El estudio fue realizado por la Agencia de Extensión Rural Valle Medio, la Estación Experimental Valle Inferior y el Instituto de Tecnología de Alimentos (ITA) del INTA. En los laboratorios de Castelar se analizaron muestras de carne de novillos terminados con remolacha forrajera en pastoreo directo y de animales alimentados con maíz entero, en una dieta 80:20 suministrada a corral. El trabajo forma parte de las investigaciones que el organismo desarrolla desde hace varios años sobre la adaptación y utilización del cultivo."Esta es una alternativa válida para la terminación de novillos en los valles irrigados de la Norpatagonia, ya que ofrece altos rindes por hectárea, un costo menor que el de una dieta a corral basada en maíz y buena aceptación por parte del animal, que la aprovecha en pastoreo directo durante el invierno, cuando el forraje escasea", explicó Verónica Favere, investigadora de la Agencia de Extensión Rural de Valle Medio del INTA Patagonia.Una de las principales diferencias se encontró en la composición de la grasa. Además de la mayor concentración de omega-3, la carne de los animales terminados con remolacha presentó una relación entre omega-6 y omega-3 inferior a 3, frente a valores superiores a 5 en el tratamiento con maíz. "Estos ácidos grasos son reconocidos por su rol benéfico en la salud cardiovascular y por sus efectos antiinflamatorios", señaló Favere sobre los omega-3."Se debe destacar que cuanto más baja es esa relación, mejor. Ya que para la dieta humana se recomienda no superar el valor de 4 para reducir el riesgo de enfermedades crónicas. La remolacha lo cumple muy bien y el maíz queda por fuera", comentó la investigadora.El contenido total de grasa fue similar entre las dos dietas, aunque resultó ligeramente menor con remolacha. La diferencia principal, según el trabajo, estuvo en su composición. Los índices analizados indicaron un menor potencial de trombosis â??formación de coágulosâ?? respecto de la carne del tratamiento a corral, así como una tendencia a un menor riesgo relativo de desarrollar aterosclerosis.También se estudiaron características físicas de la carne. Garcilazo precisó que "también, junto con la capacidad de retención de agua y mermas por cocción, se evaluó color y terneza. Si bien los resultados no son determinantes, porque es una primera exploración y es necesario seguir haciendo evaluaciones, podemos decir que los datos fueron auspiciosos".La grasa de cobertura presentó una coloración blanquecina similar en ambos tratamientos, típica de los sistemas de corral. En cambio, según una escala internacional de medición instrumental del color, la carne de los novillos terminados con remolacha se ubicaría en la categoría "muy roja", mientras que la del tratamiento con maíz sería "roja". De acuerdo con las especialistas, esa diferencia sería perceptible a simple vista, según se consignó en el reporte."La carne producida con remolacha presenta una tonalidad más oscura, lo que no se trata de un defecto, sino que es un rasgo que puede presentar la carne de animales en pastoreo, asociado a un mayor contenido de glucógeno muscular. Conviene tenerlo presente, porque el color es determinante en la decisión de compra y muchas veces pesa más que el precio", destacó Garcilazo.En cuanto a la terneza, los dos tratamientos quedaron por debajo del umbral a partir del cual el consumidor rechaza una carne por su dureza, aunque la obtenida con remolacha mostró una tendencia a ser ligeramente más firme. "Si bien resultaría algo más firme que la carne de corral se encuentra dentro de rangos plenamente aceptables para el asado o la milanesa", agregó la investigadora.Gabriela Grigioni, investigadora del ITA y participante del estudio, explicó que los datos muestran un perfil similar al de las dietas basadas en pasturas, con una composición de grasas más equilibrada y un mayor aporte de omega-3. El maíz, en cambio, desplaza ese equilibrio hacia los omega-6. "Lo valioso de este trabajo es haberlo verificado con datos propios, en animales criados en nuestros valles, y no simplemente citando estudios de otras regiones", destacó.El interés productivo de la alternativa está ligado al momento en que puede aprovecharse el cultivo: la remolacha forrajera se pastorea durante el otoño y el invierno, cuando se registra un bache en la producción de forraje. Según el INTA, esto permite terminar novillos sin recurrir a un encierre ni trasladarlos a otras regiones. La hacienda permanece en la zona, agrega valor en el lugar de producción y llega a faena en un período de menor oferta.
Daniel y Renzo Cocchia están al frente de La Birra Bar, la hamburguesería argentina que acaba de ganar el premio a la mejor hamburguesa del mundo en Dubai Burger Championship 2026
Luego de que productores de Irlanda reclamaran a la Comisión Europea que restrinja el ingreso de carne vacuna argentina por un estudio que detectó residuos de antimicrobianos en suelos de feedlots del país, desde la Cámara Argentina de Feedlot (CAF) rechazaron que los resultados puedan trasladarse a la inocuidad de la carne. La entidad, que colaboró con los investigadores facilitando el acceso a establecimientos, sostuvo que el trabajo tuvo un objetivo ambiental y que la Argentina cuenta con un sistema específico del Senasa para controlar residuos en los alimentos."Lo que demuestra es que se encuentran en los suelos residuos de antimicrobianos. Nada tiene que ver con los residuos en carnes ni con la inocuidad del producto", dijo a LA NACION Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot. Las muestras fueron obtenidas entre 2021 y 2023 y la investigación buscó determinar qué ocurría en el ambiente con los antimicrobianos administrados a los animales.Se destrabó un negocio clave con Europa y las exportaciones ya son más de cuatro veces las del primer semestreEl trabajo, titulado Assessment of Veterinary Antimicrobial Residues in Feedlot Soils in Argentina, fue publicado en septiembre pasado en la revista científica Antibiotics. Fue encabezado por Sergio Sánchez Bruni, investigador del Conicet y profesor de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, y Peers Davies, de la Universidad de Liverpool, junto con otros seis investigadores. Analizó muestras de suelo de corrales de 27 feedlots comerciales de diferentes regiones y escalas productivas y buscó 15 antimicrobianos mediante técnicas de cromatografía líquida y espectrometría de masas.La investigación no tuvo como objetivo determinar la inocuidad de la carne, sino que formó parte de un programa de cooperación bilateral entre la Argentina y el Reino Unido para estudiar la resistencia a los antimicrobianos en el suelo. El proyecto fue cofinanciado por el Conicet y el Departamento de Salud y Asistencia Social británico mediante el Global AMR Innovation Fund (Gamrif). La CAF facilitó la participación de las empresas y aportó las muestras necesarias para la investigación. Según los investigadores, había pocos datos en América del Sur sobre residuos de antimicrobianos en suelos de feedlots, información necesaria para evaluar riesgos ambientales bajo el concepto de Una Salud. Los resultados mostraron monensina en los 27 establecimientos estudiados, con concentraciones que en algunos sitios superaron las 15.000 partes por billón (ppb). Otros antimicrobianos, principalmente tetraciclinas, fueron detectados en el 70% de los feedlots. La oxitetraciclina alcanzó en uno de los sitios valores cercanos a 14.000 ppb.Otro de los resultados que destacó el paper fue que en el 40,7% de los establecimientos se detectaron compuestos que no aparecían en los registros disponibles de tratamientos. Entre ellos figuraron oxitetraciclina, tulatromicina, cefquinoma, enrofloxacina y ciprofloxacina. Los investigadores no atribuyeron ese resultado a una única causa: mencionaron como posibles explicaciones la persistencia histórica de los compuestos en el suelo, la redistribución de estiércol, registros incompletos, utilización fuera de indicación o contaminación cruzada.Storni aclaró que se trataba de productos que al momento del relevamiento estaban aprobados para la salud animal. El dirigente también explicó por qué era esperable encontrar restos de los productos en el suelo. "Los antibióticos no se metabolizan por completo en el animal; es lógico que haya residuos", señaló. Agregó que los hallazgos fueron heterogéneos dentro de los establecimientos y que hubo mayor presencia en corrales de inicio, donde los animales recién ingresados reciben tratamientos sanitarios.La controversia comercial surgió después de la publicación del estudio. La Irish Farmers' Association (IFA), que representa a productores irlandeses, utilizó los resultados para reclamar a la Comisión Europea que avance con una prohibición sobre la carne argentina. Su presidente, Francie Gorman, pidió extender al país las restricciones aplicadas a Brasil y sostuvo que la investigación planteaba interrogantes sobre el cumplimiento de los estándares europeos en materia de antimicrobianos. La Unión Europea dejó a Brasil fuera de la lista de países habilitados bajo las nuevas exigencias sobre antimicrobianos desde septiembre de este año.Para Storni es difícil que la situación de Brasil pueda equipararse con la argentina. "Es un escenario que nada tiene que ver [con Brasil]; es totalmente distinta. Acá, lo que este estudio realmente marca es el residuo en suelos y no en carne", afirmó.En 2024, el Senasa prohibió en todo el territorio nacional el uso y comercialización de productos veterinarios con principios activos antimicrobianos destinados a promover el crecimiento, mejorar el desempeño o aumentar la eficiencia alimentaria de los animales. La normativa contempla, no obstante, excepciones para determinados antimicrobianos empleados como aditivos para alimentos animales, entre ellos la monensina.La Argentina tiene el Plan Nacional de Control de Residuos e Higiene en Alimentos (CREHA) cuyo objetivo es detectar residuos y contaminantes que superen los valores establecidos por la legislación en productos destinados al consumo humano. Los planes de muestreo abarcan productos para consumo interno, exportación e importación y, según el Senasa, cuentan con la aprobación de servicios sanitarios de la Unión Europea y de los Estados Unidos, entre otros mercados. "Hoy Argentina no tendría nada de qué preocuparse. Tiene un sistema sanitario que, a través del Senasa, hace los controles pertinentes de residuos de antimicrobianos en carne. Eso nada tiene que ver con este estudio", afirmó. Para Storni, este antecedente puede servir para revisar las prácticas dentro de los establecimientos y profundizar las investigaciones sobre resistencia antimicrobiana.
MARGARITA BELÉN, Chaco.- La Argentina tiene genética, producción y una demanda mundial que ofrece una oportunidad que hace años parecía lejana. Sin embargo, todavía está lejos de ocupar el lugar que podría tener en el mercado internacional de carne vacuna. Ese fue uno de los ejes del debate que referentes de la cadena y la política mantuvieron durante el Congreso de Carnes del NEA en la Nacional Primavera Braford, organizada por Expoagro, realizado en el predio de la Sociedad Rural de Chaco.La pregunta atravesó las distintas exposiciones: ¿la Argentina es protagonista o todavía un actor de reparto? Para Miguel de Achával, presidente de Inversora Juramento SA, la respuesta es clara: todavía no. "Todavía no somos protagonistas, tenemos los ingredientes para ser protagonistas y el cambio de la Argentina nos va a hacer protagonistas", sostuvo. Y planteó que ese salto requiere modificar la forma en que el país produce y comercializa su carne.Se destrabó un negocio clave con Europa y las exportaciones ya son más de cuatro veces las del primer semestreUno de los principales problemas, según explicó, es que la Argentina todavía vende buena parte de su producción como un commodity, sin aprovechar la genética que la diferencia de otros grandes exportadores. "No podemos ser protagonistas vendiendo el 70% de nuestra carne congelada. Eso nos relega a un lugar y no nos diferencia de Brasil, de Paraguay ni de Uruguay", afirmó.Para de Achával, el país tiene una ventaja que todavía no logra transformar en valor comercial. "La Argentina tiene diferente genética que Paraguay y Brasil, parecida a Uruguay, pero no se aprovecha esa oportunidad de tener esta buena genética diferenciando nuestro producto, vendiéndolo como lo estoy vendiendo como commodity", señaló. En su visión, el desafío pasa por clasificar la carne, conocer su calidad y vender cada producto según sus características.Vandalismo: logró dictamen en Diputados un proyecto que prevé hasta ocho años de prisión por ataques al campo"Si hay alguien que tiene carne parecida a la americana y a la australiana, somos nosotros. Pero no somos protagonistas", dijo y agregó que mientras no exista una verdadera segmentación del producto, el país seguirá compitiendo principalmente por precio: "Hasta que no se haga eso, somos commodity".El cambio, además, ocurre en un contexto que la cadena todavía está aprendiendo a transitar. "Es la primera vez en nuestra vida que podemos integrar, vender, traer, sin cepo ni restricciones. Nunca vivimos esta libertad comercial", explicó de Achával. Por eso, planteó que productores e industria deberán aprender a escuchar qué tipo de carne demanda cada mercado y desarrollar la capacidad para ofrecerla.En esa transformación aparece otro desafío: la coordinación de una cadena cuyos tiempos son muy diferentes: "El genetista o el criador tarda cuatro años en conseguir un animal, un recriador ocho meses, un feedlotero cuatro y en un frigorífico la carne no pasa más de cuatro días". Para el empresario, esa diferencia dificulta que la industria pueda transmitirle al productor qué producto necesitará el mercado dentro de varios años.La herramienta que propone para achicar esa distancia es la clasificación de la carne. Según explicó, en los principales mercados internacionales la calidad se determina sobre la res y permite que luego cada corte conserve esa identificación. "Hay que ver qué hay debajo de ese cuero", sostuvo, al plantear que el objetivo final de la genética debe ser producir carne con características concretas y valoradas por el consumidor.En paralelo, advirtió que la transformación no será sencilla ni homogénea. "Va a ser dinámico, va a ser cruel, nos va a hacer llorar, va a hacer a unos millonarios y a otros se los va a comer", afirmó. Para el ejecutivo, el mercado que viene exigirá uniformidad, calidad de proceso y de producto, y obligará a cada eslabón de la cadena a adaptarse.En ese escenario, la apertura de mercados es una oportunidad, pero también una prueba. Sobre Japón, destacó que, aunque los aranceles del 38% limitan las posibilidades comerciales, la habilitación representa un reconocimiento sanitario. "A nivel inocuidad y sanidad animal, quiere decir que la Argentina está haciendo las cosas bien y ahí es donde valoro la labor del Senasa", dijo. Con la mirada política, Mariela Kasko, subsecretaria de Ganadería de la provincia del Chaco, coincidió en que el país atraviesa una oportunidad diferente. "Tenemos una oportunidad extraordinaria. La parte política es la que tiene que trabajar, no la podemos desaprovechar, hace tres años no teníamos este escenario", afirmó.Kasko puso el foco además en una deuda productiva del Norte: dejar de enviar los terneros hacia otras regiones para completar allí el ciclo: "El desafío más interesante que tenemos como objetivo es que no solamente la provincia del Chaco sino que el nordeste, el Norte Grande deje de mandar sus terneros al centro para hacer la remisión cuando se puede tranquilamente sacar de acá". Para eso, consideró necesario generar mayor valor agregado en origen e involucrar a toda la cadena.También reclamó reglas previsibles para producir a largo plazo: "En la ganadería bovina en el norte, son cinco años que uno necesita para un ciclo productivo y en cuatro te cambia un gobierno y te cambiaron las reglas del juego". Por eso planteó un acuerdo entre productores, industria y política para dar mayor previsibilidad y avanzar hacia una producción con más valor agregado.Diego Rodríguez, director ejecutivo de la Asociación Braford Argentina, también ubicó al país en una instancia de transición. "Hoy no somos protagonistas pero hay oportunidad, decisión y eso habla justamente de un cambio", sostuvo. Para el ejecutivo, la modificación del escenario económico y de los valores de la hacienda obliga a mirar la ganadería de otra manera: "Cambió todo porque cambió nuestra manera de la economía, cambió los valores de la hacienda, entonces cambió el negocio y hay que mirarlo justamente como un negocio".Para Rodríguez, esa transformación exige un cambio cultural que no puede quedar limitado al productor: "El que no cambie se va a quedar afuera". Agregó que también existe "un trabajo muy grande de parte de la política de llevar ese mensaje", aunque reconoció que no será sencillo modificar un acervo construido durante muchos años.El desafío, entonces, excede la posibilidad de vender más carne al mundo. Es producir el tipo de carne que los mercados demandan, coordinar una cadena con tiempos muy diferentes, clasificar el producto, generar valor en origen y sostener reglas que permitan invertir a largo plazo. La oportunidad existe, pero todavía falta recorrer buena parte del camino. Rodríguez sintetizó: "Tener buenos precios no significa tener rentabilidad".
En el marco de la Nacional Primavera Braford organizado en Chaco con la fuerza de Expoagro se realizó el Congreso de Carnes del NEA.Empresarios y expertos en la materia analizaron la realidad de la ganadería y las posibilidades a futuro del negocio.
MARGARITA BELÉN, Chaco.- La ganadería argentina atraviesa un cambio de escenario; eso es indiscutible, según los expertos. Después de años en los que el negocio estuvo condicionado por restricciones a las exportaciones y una menor conexión con los mercados internacionales, el sector comenzó a moverse en un contexto diferente, marcado por una demanda mundial sostenida, una oferta de carne vacuna que no crece al mismo ritmo y mayores oportunidades para los países capaces de ofrecer carne de calidad.Ese nuevo escenario también empieza a modificar las decisiones dentro de los campos. La retención de vientres, el aumento del peso de faena y la búsqueda de más kilos por animal aparecen como algunas de las señales de una actividad que intenta recomponer su capacidad productiva y aprovechar una demanda internacional que llegó para quedarse. La música cambió, remarcan en el sector, y el desafío, ahora, es que la producción argentina se adapte al nuevo ritmo del negocio mundial.Invirtieron US$5500 y en seis meses pasaron a facturar US$115.000 con un ranking de torosPara Juan Manuel Alberro, presidente de la Asociación Braford Argentina (ABA), el cambio no es solamente una mejora coyuntural de precios sino el comienzo de una etapa diferente. Durante la Nacional Primavera Braford, organizada por Expoagro, que se realiza en el predio de la Sociedad Rural de Chaco, y durante el Congreso de Carnes del NEA, planteó que la ganadería argentina está empezando a recuperar el ritmo del negocio mundial."Todos los que estamos hace años en esto estamos contentos con la situación de la ganadería hoy y, más que la situación pensando que es una película que está empezando, un cambio de época", señaló a LA NACION."No pedimos favores": reclaman saber qué pasó con millonarios fondos para los caminos ruralesPara explicar esa transformación, Alberro recurrió a una frase del experto en temas económicos Salvador Di Stefano, 'cambió la música, hay que cambiar el paso'. La expresión resume, para el dirigente, lo que está ocurriendo en la actividad: el mercado mundial cambió y la Argentina ahora debe adaptar su forma de producir para aprovechar las oportunidades. "Hoy estamos con una ganadería argentina que está bailando un poco más acorde al ritmo de la ganadería en el mundo, con los mismos desafíos, con las mismas oportunidades", planteó.Según Alberro, durante años el país quedó al margen de una tendencia que ya se observaba en el mercado internacional. "Por falta de visión, por malas medidas políticas, la Argentina estuvo desenganchada de lo que pasaba en el mundo, cuando ya el mundo venía mostrando señales de que la carne valía, de que la demanda era una constante de aumento y la oferta estaba estancada o en muchos casos retrocediendo", afirmó.Para el presidente de ABA, esa situación comenzó a modificarse durante los últimos tiempos: "Eso cambió significativamente estos últimos tres años, nos puso a competir por los mercados más importantes del mundo, se abrieron las exportaciones, se sacaron trabas". Alberro explicó que el nuevo escenario generó una mejora en los precios en un contexto de menor disponibilidad de oferta: "No es coyuntural, vino para quedarse porque la carne vacuna en el mundo tiene precios en aumento". En ese escenario, marcó especialmente la oportunidad que tiene la Argentina en la producción de carne de calidad. "Tenemos muchos desafíos por delante. Obviamente cada sector de la cadena tiene sus problemas puntuales, pero la foto y la película es más que ambiciosa", afirmó. Entre las cuestiones pendientes mencionó la necesidad de consolidar el proceso y evitar que los cambios políticos modifiquen el rumbo: "Falta tiempo porque esto recién empieza, porque estamos tomando coraje, empezando a ver la luz al final del camino", dijo. Y planteó uno de los principales desafíos para el sector: "Convencernos de que esto no va a cambiar de un día para el otro porque cambie un Gobierno".En esa línea, consideró necesario transmitir a los distintos actores políticos la importancia de mantener la apertura comercial: "Tenemos que dar a entender a toda la política que no podemos cerrarnos al mundo, que no podemos repetir lo que ya pasó". Entre los temas pendientes habló de la baja de impuestos, donde las retenciones todavía pesan sobre la carne y el acceso a financiamiento de mediano y largo plazo.Mientras ese proceso avanza, en los campos comienzan a verse señales de adaptación. Alberro destacó que los productores están trabajando en ese sentido: "Hoy estamos trabajando para producir más kilos y aumentar el peso de la media res; eso marca que trabajamos pensando en animales más pesados, en incorporarnos a los mercados mundiales". También señaló que existe una incipiente retención de vientres para recuperar el stock y aumentarlo.Ese proceso tiene una consecuencia directa sobre el negocio: "La foto de hoy muestra al criador como la estrella del momento y eso va a seguir por los próximos años porque no hay terneros", afirmó. La retención de hembras que antes iban a faena reduce la oferta disponible de terneros y coloca al criador en una posición favorable dentro de la cadena.En la recría y el engorde, en cambio, los números deberán acomodarse. Alberro puso el foco en la necesidad de mejorar la eficiencia para absorber el mayor costo de la invernada: "Tenemos que meter en el proceso de recría y engorde más kilos para amortizar justamente ese valor que se paga de más por el ternero".Esos movimientos forman parte de la adaptación a una nueva etapa: "Son ajustes que se van a ir dando sobre la marcha, pero cuando hay precio y hay crecimiento, todos tenemos para ir ganando". También destacó el impacto que puede tener el crecimiento de la cadena cárnica sobre el empleo y la generación de divisas: "Tiene mucho trabajo para dar y va a ser generadora muy fuerte de dólares que ingresen al país, que también es necesario para estabilizar de una buena vez la economía argentina".El presente de BrafordEn ese escenario, la raza Braford también busca ampliar su participación. Alberro señaló que atraviesa una expansión tanto en cantidad de animales como en presencia geográfica, con rodeos en distintas regiones del país, desde La Rioja, Catamarca y Mendoza hasta La Pampa, San Luis, Buenos Aires y la Patagonia. "Es una raza muy versátil, con muchísimo para ofrecer en calidad de carne para animales pesados y eso es lo que demanda el mundo hoy", sostuvo. Explicó que los animales Braford permiten alcanzar pesos superiores a los 500 kilos sin un exceso de engrasamiento y ofrecen una buena conversión de materia seca en carne.
Así lo expresó el investigador principal del CONICET, Sergio Sánchez Bruni, quien luego añadió: "Es una muestra muy chica, son 27 feedlots y no es el universo total de la ganadería argentina". Leer más
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La Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados acordó el esquema salarial para octubre. Los salarios en el sector administrativo van de $1.464.278 a $2.336.472,46 según la categoría y la antigüedad. Leer más
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En 1953, Jesús Pernas y su mujer, Lola, abrieron un almacén de ramos generales en Gurruchaga y Cabrera, donde servían jamón crudo, vermú y recibían a los vecinos del barrio. Más de siete décadas después, aquella misma esquina es Lo de Jesús, uno de los restaurantes históricos de Palermo: una casa que conserva el espíritu de bodegón y la memoria de sus fundadores mientras construye una propuesta gastronómica alrededor de las carnes maduradas, la parrilla argentina y una cava con más de 350 etiquetas de vinos argentinos. Leer más
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La técnica principal consiste en cocer la carne a fuego lento, preparar una salsa de chiles y añadir las verduras por orden de dureza para conservar su textura
El pollo pasó por primera vez al frente de la carne vacuna en el consumo de los argentinos. La menor disponibilidad de carne bovina y precios elevados, los hogares reemplazaron parte de su consumo por alternativas más económicas: con el dinero necesario para comprar un kilo de carne vacuna pudieron adquirir, en promedio, 3,6 kilos de pollo entero. Esa sustitución permitió que el consumo conjunto de las principales carnes se mantuviera cerca de los niveles de los últimos años, pese al retroceso de la vacuna.Según un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea, entre agosto de 2025 y julio de 2026, último período con información comparable para las tres carnes, el consumo aparente de pollo alcanzó los 47 kilos por habitante, por encima de los 46,7 kilos de carne vacuna. El cerdo, por su parte, llegó a 20,1 kilos por persona, un récord para esa carne."Muy preciado": cuál es el producto estrella que asoma para las exportaciones de carne argentina a Japón"Durante el último año, la carne vacuna aumentó 13,3% en términos reales, mientras que el pollo y el cerdo bajaron alrededor de 4%", explicó Juan Manuel Garzón, economista del Ieral, a LA NACION. Para el especialista, esa diferencia es central para entender el cambio: "Hoy, con lo que cuesta un kilo de carne vacuna se compran aproximadamente 3,6 kilos de pollo. Esa brecha genera incentivos muy claros para que las familias sustituyan una carne por otra".La comparación muestra cómo evolucionaron los precios una vez descontada la inflación. Mientras la carne vacuna se encareció, sus principales alternativas se abarataron. Según el informe, en los últimos doce meses, el precio de un kilo de carne bovina también equivalió al de 1,9 kilos de pechito de cerdo.El resultado fue una modificación en la composición del consumo. De acuerdo con el especialista, las tres carnes sumaron 113,8 kilos por habitante entre agosto de 2025 y julio de 2026, apenas un 2% menos que en los doce meses anteriores y un nivel similar a los promedios de los últimos cinco y diez años. La caída de la carne vacuna, por lo tanto, no se trasladó en igual magnitud al consumo total.Garzón señaló que detrás de ese reacomodamiento conviven una tendencia de largo plazo y las condiciones económicas actuales. "El cambio estructural viene de bastante más atrás: el consumo de carne vacuna muestra una tendencia descendente de largo plazo, mientras que pollo y cerdo fueron ganando participación en la dieta", sostuvo.Sin embargo, remarcó que el momento en que el pollo pasó al frente también está vinculado con la diferencia de precios. "Hay una transformación de largo plazo de la canasta de carnes, acelerada en este momento por precios relativos particularmente desfavorables para la carne vacuna y por una demanda interna debilitada", afirmó.Con un mes más de información para la carne bovina, el deterioro se profundiza: en los doce meses terminados en agosto de 2026, su consumo aparente se ubicó en 46,2 kilos por habitante, el registro más bajo de la serie que utiliza el Ieral, iniciada en 1990."Un año antes eran aproximadamente 50,8 kilos: la caída fue de 4,6 kilos por persona, equivalente al 9%", precisó Garzón. Este indicador se calcula a partir de la producción, a la que se suman las importaciones y se restan las exportaciones. Así, mide la cantidad de carne disponible para el mercado interno, sin relevar directamente las compras de los hogares.La menor oferta es el principal factor que explica los precios elevados, según destacó el economista. En los últimos doce meses, la faena bovina cayó un 8,8% y la producción de carne retrocedió un 6,2%. El aumento del peso de los animales compensó parcialmente la menor cantidad de cabezas enviadas a los frigoríficos: el peso medio de la res pasó de 230,1 a 236,6 kilos.En términos por habitante, la producción bajó de 69 a 64,6 kilos. Al mismo tiempo, las exportaciones aumentaron de 18,6 a 19,4 kilos, lo que redujo aún más la disponibilidad local. Las importaciones crecieron, pero solo compensaron una parte de esos movimientos. El informe, que fue realizado junto a Franco Artusso, concluye que la caída de la producción explica la mayor parte de la contracción de la oferta interna."A eso se agregó un aumento de las exportaciones, de 18,6 a 19,4 kilos por habitante, por lo que quedó menos carne disponible para el mercado interno", añadió Garzón. Además, señaló que los valores internacionales fortalecieron la demanda externa: "El precio medio de exportación subió cerca de 30% interanual. Eso mejora el valor que puede obtener la cadena por los animales y cortes exportables y hace que la demanda externa compita más intensamente por la producción disponible".Ese escenario, de todos modos, no implica que los precios sigan subiendo de manera continua. En agosto, una canasta de 18 cortes vacunos promedió $17.871 por kilo. Descontada la inflación, estaba un 10,1% por debajo del máximo de marzo, aunque todavía superaba en un 30,3% el promedio de los agostos de las últimas dos décadas."No estamos en una dinámica de aumentos continuos ahora mismo", advirtió Garzón. Y agregó: "Después de los máximos de febrero-marzo, tanto la hacienda como la carne al consumidor vienen corrigiendo". Para los próximos meses, el especialista planteó dos fuerzas contrapuestas: una oferta que podría seguir limitada y una demanda con dificultades para convalidar nuevos aumentos. "Difícil saber si 46 kilos es el piso, pero a estos niveles la restricción de demanda empieza a jugar cada vez más fuerte", señaló.Por el lado de la oferta, aparecen indicios de que los productores están conservando más hembras para reproducción. En agosto, su participación en la faena bajó al 42,9%, un nivel compatible con la retención de vientres. Sin embargo, el promedio de los últimos doce meses seguía en el 46,8%, por lo que Garzón consideró prematuro confirmar un cambio definitivo del ciclo ganadero."La retención es positiva para la producción futura, pero en el corto plazo significa menos animales disponibles para faena", explicó. A eso se suma la evolución de los establecimientos de engorde a corral. Al 1° de septiembre, tenían una ocupación del 71,6%, todavía elevada, pero ingresaban menos animales de los que salían. Según el informe, por cada 100 animales enviados fuera de los corrales entraban aproximadamente 74."Eso puede restringir particularmente la oferta de novillitos y vaquillonas en los próximos meses", sostuvo Garzón.
La medida eleva la presión sobre las exportaciones brasileñas y podría modificar los flujos del mercado global de carne vacuna, a medida que los embarques hacia China pierden competitividad. Leer más
Según indicó la analista del mercado de ganaderos de AZ Group, Paloma Fontana, "desde el 2018 estaba ya la habilitación para exportar desde la zona libre de aftosa sin vacunación". Leer más
La apertura del mercado japonés para la carne vacuna argentina no solo amplió las posibilidades para los cortes tradicionales. También puso en primer plano un producto que podría convertirse en una de las primeras oportunidades comerciales concretas para la cadena cárnica: la lengua bovina. El subproducto tiene una particularidad que lo vuelve especialmente atractivo: en Japón enfrenta un arancel del 12%, muy por debajo del 38% que pesa sobre la carne vacuna.El consultor ganadero Víctor Tonelli señaló que justamente allí aparece uno de los principales atractivos de la apertura. La posibilidad de colocar un producto que obtiene un precio superior en ese destino permitiría mejorar el aprovechamiento económico de la res y sumar valor a una cadena que necesita encontrar mercados para cada uno de sus cortes y subproductos.El Gobierno evalúa una visita de alto nivel a China y el agro espera avances para abrir más negociosLa lengua vacuna tiene en Japón una fuerte tradición gastronómica a través del gyÅ«tan, una preparación a la parrilla que nació en Sendai en 1948, cuando Keishiro Sano, dueño de Aji Tasuke, comenzó a ofrecerla. El restaurante todavía funciona y mantiene al plato como su especialidad; en sus primeros años, Sano incluso debía viajar hasta la vecina prefectura de Yamagata para conseguir la materia prima, en un contexto de escasez.Con el paso de las décadas, el gyÅ«tan se extendió a otros restaurantes y ganó popularidad, especialmente desde la llegada del tren bala Tohoku Shinkansen. Actualmente, Sendai cuenta con alrededor de un centenar de locales especializados. La lengua se prepara en rodajas, con pequeños cortes, se condimenta y se cocina a la parrilla, generalmente acompañada de arroz y sopa.Por los embarques de maíz: en septiembre creció un 17% la liquidación de divisas por exportaciones de granos y oleaginosasEsa demanda instalada ayuda a entender por qué el producto aparece como una oportunidad concreta para los exportadores argentinos. Según los datos aportados por Tonelli, hasta agosto la Argentina había exportado 58.500 toneladas de menudencias por un valor total de US$27,5 millones. Dentro de ese volumen, las lenguas representaron el 7,5% de las toneladas comercializadas, pero alcanzaron el 14,5% del valor total, con un promedio de US$4206 por tonelada.La comparación con Uruguay muestra con mayor claridad el potencial que podría tener el mercado japonés. En ese país, las lenguas destinadas a Japón representan menos del 4% del volumen total de menudencias exportadas, pero explican el 14% del valor. El precio promedio alcanzó los US$11.000 por tonelada, según los datos citados por Tonelli, un 260% superior al promedio por tonelada de lengua exportado por la Argentina, ambos medidos en valores FOB. La diferencia muestra que la apertura japonesa podría permitir mejorar el precio de un subproducto que hasta ahora tenía otras alternativas comerciales.Para Daniel Urcia, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) y directivo del Ipcva, la oportunidad existe, aunque todavía falta atravesar una serie de pasos antes de que se traduzca en negocios concretos. "Estamos viendo una oportunidad, pero siendo realista, los negocios comerciales van a comenzar recién a partir del año que viene", señaló a LA NACION.Ahora deberán avanzar el proceso sanitario y la habilitación de las plantas. Urcia destacó el reconocimiento de Senasa como organismo de habilitación y señaló que, como referencia, las plantas habilitadas para exportar a la Unión Europea podrían estar en condiciones de acceder a Japón: "Eso es importantísimo, buenísimo porque el parámetro seguramente como siempre será Unión Europea".Hasta ahora, el acceso japonés estaba limitado a la carne proveniente de la Patagonia, donde existe un solo frigorífico habilitado, Fridevi SA. Urcia señaló que esa restricción había acotado las posibilidades comerciales porque la hacienda patagónica no se adapta específicamente a las características que demanda ese mercado.Con la nueva apertura, el escenario cambia porque el acceso se extiende al resto del país y permite que frigoríficos de otras regiones puedan trabajar para abastecer ese destino. "El subproducto lengua es el que se presenta con el mayor potencial por la diferencia de aranceles que hoy tiene, el 12% mientras en la carne vacuna es del 38%, sumado a que en Japón es un producto muy preciado", explicó Urcia.Para la industria, además, la posibilidad de vender lengua a Japón encaja en una lógica más amplia: buscar el mejor destino para cada parte del animal. "Como pasa en todo el negocio cárnico, uno termina haciendo una especie de Tetris para poder colocar los productos en los lugares donde se obtiene mejor precio", graficó el dirigente.La lógica, explicó, consiste en desarmar comercialmente la res y encontrar para cada corte y subproducto el mercado que mejor remunera sus características: "La picardía está en tratar de sacarle la mayor ventaja o precio a cada uno de esos productos".En ese esquema, la incorporación de Japón abre una nueva alternativa. Urcia explicó que, una vez habilitadas las plantas, se podrá reunir volumen y armar una oferta específica para ese destino. "Entonces, cuando se incorpora Japón al escenario, obviamente se tiene la posibilidad de aquel producto que venga de planta faenadora habilitada para Japón, ir acopiando y ofrecer un contenedor de lenguas a Japón", señaló.La importancia de la lengua también debe ser puesta en contexto dentro del negocio ganadero. Cada animal tiene una sola y, por lo tanto, aun cuando pueda alcanzar un precio elevado en un determinado mercado, su incidencia sobre el valor total de la res es limitada. Urcia lo explicó con una comparación: "Es parecido cuando uno ve que la tonelada de la Hilton está tocando los US$23.000, eso es fantástico pero representa solo el 3% del animal".Por eso, el dirigente planteó que el verdadero impacto no estará en un único producto sino en la posibilidad de combinar mejores precios para los distintos componentes de la res. "La sumatoria de todos los mejores precios es lo que da la competitividad. Un producto no la da por sí solo, pero aún así se tiene que trabajar para obtener el mercado de ese producto. Ahí es donde está la importancia de Japón", afirmó.La apertura también posiciona a la Argentina frente a un mercado de alto valor y exigencia. "Hay que pensar que se está abriendo para todo el rodeo argentino un mercado que está dentro del top cinco de los principales importadores de carne vacuna del mundo y de mayor valor", sostuvo Urcia.Para la cadena argentina, el desafío será transformar esa habilitación sanitaria en negocios concretos y, al mismo tiempo, trabajar sobre las condiciones comerciales. Urcia advirtió que los aranceles seguirán siendo un tema central y que también será necesario adaptar la oferta a las preferencias específicas de los consumidores japoneses.En el caso de la carne vacuna, el especialista señaló que Japón tiene una demanda particular vinculada al marmoleo y a determinadas características de los cortes, con una competencia desarrollada por países como Australia y Estados Unidos. En cambio, la lengua aparece como un producto con una barrera arancelaria menor y una demanda específica, lo que podría permitir que sea uno de los primeros productos en encontrar un lugar en ese mercado."Se abre un trabajo fenomenal para hacer con respecto a aranceles", resumió Urcia. Y agregó que, además de buscar una reducción de esas barreras, habrá que desarrollar el vínculo comercial con los importadores y trabajar sobre los distintos segmentos de consumidores.
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El cambio se dio en un contexto de precios elevados y menor oferta de cortes bovinos, que impulsó la sustitución por otras carnes
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El país asiático solo permitía la entrada de carne vacuna proveniente de la Patagonia. Cuáles son las posibilidades para acceder al mercado más exigente del mundo. Leer más
La decisión de Japón de abrir en forma total su mercado a la carne vacuna argentina fue recibida con satisfacción por las entidades del campo y de la cadena cárnica, que valoraron especialmente el reconocimiento al sistema sanitario, la trazabilidad y la calidad de la producción argentina. El acuerdo establece los requisitos zoosanitarios para el ingreso de carne y subproductos bovinos provenientes de la zona libre de fiebre aftosa con vacunación.Hasta ahora, Japón tenía habilitada a la Patagonia, reconocida como zona libre de aftosa sin vacunación desde 2018. Con el nuevo acuerdo, se amplía el acceso al resto del territorio argentino habilitado bajo el estatus de libre de aftosa con vacunación, donde se concentra alrededor del 90% del stock bovino y de los establecimientos ganaderos del país.Venta de tierras a extranjeros: qué cambia tras el fallo de la Corte Suprema y por qué no esperan una ola de inversionesEl anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y puso fin a un proceso de negociaciones que llevaba años. Para la cadena de ganados y carnes, la apertura representa la posibilidad de acceder con producción de todo el país a uno de los mercados asiáticos de mayor exigencia.En la Sociedad Rural Argentina (SRA) calificaron la decisión como "un avance significativo para la ganadería nacional" y recordaron que llega 20 años después de la primera apertura parcial del mercado japonés, que había quedado restringida a la Patagonia."Arriesgué todo para hacerlo": vendió su auto, dejó su trabajo y apostó por una idea que ahorra gastos en el campo"La noticia representa una nueva oportunidad para la carne vacuna argentina y reconoce el trabajo sostenido de los productores argentinos en materia de sanidad, trazabilidad y calidad", señaló la entidad.La SRA también destacó el trabajo conjunto entre los organismos públicos y el sector privado. "Valoramos esta apertura, fruto del trabajo llevado adelante por la Cancillería, el Ministerio de Economía, el Senasa y el Ipcva junto con el sector privado", afirmó.Para la entidad que preside Nicolás Pino, el resultado tiene además una dimensión que excede el mercado japonés: "La construcción de confianza sanitaria y comercial constituye un logro importante en materia de apertura de mercados e inserción internacional de toda la cadena de ganados y carnes de la Argentina".En la misma línea, Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), destacó la importancia de sostener en el tiempo el acceso conseguido. "Abrir mercados es fundamental, pero tan importante como abrirlos es poder sostenerlos", señaló.El dirigente consideró que Japón plantea una oportunidad para productores de distintas regiones del país y puso el foco en el estatus sanitario. "Japón nos plantea un enorme desafío y una gran oportunidad para todo el territorio argentino. Por eso debemos cuidar nuestro estatus sanitario, fortalecer al Senasa y trabajar para que la sanidad siga siendo una política de Estado", afirmó.Desde Asia, donde participa de una misión oficial, el presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Georges Breitschmitt, también celebró el acuerdo y recordó el trabajo que el organismo viene realizando para lograr una apertura más amplia."Felicitamos a las autoridades del Gobierno por este gran logro, en el que venimos trabajando desde hace tantos años. Está claro que todavía queda mucho trabajo por hacer, pero no deja de ser un hito muy importante para la carne vacuna argentina", dijo.Breitschmitt estimó que, si se cumplen los pasos sanitarios pendientes, los primeros embarques podrían concretarse durante el primer trimestre de 2027. Antes deberán realizarse las visitas sanitarias correspondientes a la Argentina.El titular del Ipcva destacó además el potencial comercial del mercado japonés para distintos productos de la industria frigorífica argentina y mencionó especialmente a la lengua bovina, uno de los productos más apreciados por los consumidores de ese país.El organismo viene trabajando en Japón desde 2015. Detallaron que en 2017 acompañó las gestiones que permitieron la apertura para las carnes provenientes de la Patagonia y posteriormente continuó con las autoridades nacionales para extender el acceso al resto del territorio. Entre 2019 y 2023, dijeron, participaron en Foodex Japan, una de las principales ferias de alimentos y bebidas de Asia.Para Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus, la apertura también representa un reconocimiento al trabajo sanitario y de trazabilidad realizado por el país. "Es una muy buena noticia a la que debemos analizar con madurez y desde diferentes miradas", señaló.El dirigente consideró que el ingreso a Japón puede tener además un efecto sobre otros mercados de la región. "Que un mercado tan exigente reconozca nuestro sistema de trazabilidad, al Senasa y la calidad del producto, nos posiciona de manera inmejorable. En este sentido, puede ayudar a que otros países clave, como Corea, también abran su mercado para la carne argentina", afirmó.Sin embargo, Derito planteó que el acceso sanitario es apenas una parte del desafío. El arancel de ingreso a Japón es del 38%, mientras que existen competidores consolidados, como Estados Unidos y Australia, que enfrentan mejores condiciones comerciales. A eso se suma una diferencia entre el tipo de carne que demanda ese mercado y parte de la oferta argentina."Además, existe una barrera de producto: el tipo de carne que importa Japón actualmente no es igual al argentino respecto al tamaño de los cortes, la tipificación y el marbling (marmoreo). Es un gran desafío como país lograr que conozcan y adopten nuestra carne", explicó.El antecedente de Uruguay aparece como una referencia para dimensionar el desafío comercial. Según los datos mencionados por Angus, el país vecino, que tiene un estatus sanitario similar y está habilitado desde 2018, exporta entre 5000 y 6000 toneladas anuales a Japón, sobre un mercado de importaciones de unas 600.000 toneladas.Para Derito, por lo tanto, la oportunidad está abierta, pero será necesario construir el espacio comercial. "La oportunidad está, pero ahora debemos trabajar junto a los exportadores para ganarnos ese lugar", cerró.
Tras el anuncio de la apertura de Japón a la carne vacuna de todo el territorio argentino, los frigoríficos que ya exportan a Estados Unidos y la Unión Europea aparecen como los mejor posicionados para acceder primero a ese mercado. Según referentes del sector, esas plantas reunirían las condiciones para cumplir con las exigencias japonesas. Sin embargo, todavía deben completarse los procedimientos sanitarios y las habilitaciones, y el arancel de ingreso condiciona las posibilidades comerciales.El consultor ganadero y de la industria, Víctor Tonelli estimó que entre 15 y 20 establecimientos podrían estar en condiciones de obtener la aprobación, aunque aclaró que no puede identificar empresas concretas. Por su parte, Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), señaló que "a partir del primer trimestre de 2027 se podrían estar haciendo los primeros embarques hacia Japón"."Que no vuelvan nunca más": fuerte reclamo de Federación Agraria para poner fin a las retenciones por leyHasta ahora, la Argentina solo podía vender carne vacuna desde la Patagonia, por su condición de zona libre de fiebre aftosa sin vacunación. El acuerdo anunciado amplía el acceso a la zona libre con vacunación, donde se concentra alrededor del 90% del stock bovino y de los establecimientos ganaderos del país.La apertura, sin embargo, todavía requiere avanzar en la autorización de las plantas. Fernando Herrera, presidente de la Asociación de Productores Exportadores (APEA), explicó: "Para concretar la apertura del mercado falta que Japón haga una auditoría para habilitar frigoríficos exportadores".En cuanto a quiénes podrían obtener primero esa aprobación, señaló: "Por lógica, los que tienen habilitación para Hilton y Estados Unidos deberían estar en condiciones de ser aprobados para Japón".Tonelli coincidió en ese diagnóstico. "Creo que todos los que están hoy habilitados, o la gran mayoría de los que están habilitados para Estados Unidos y Europa, reúnen las condiciones para que el Senasa los autorice o les dé el prelistado para exportar a Japón", afirmó.El consultor planteó como una posibilidad que Japón delegue en el Senasa la autorización de los frigoríficos que cumplan con su normativa, mediante un prelistado de establecimientos. Esa alternativa, según su evaluación, podría facilitar el proceso, aunque todavía no la presentó como un mecanismo confirmado."Es probable que Japón delegue en el Senasa la autorización de aquellos frigoríficos que cumplen con la normativa, y van a ser varios", sostuvo. Sobre el universo de plantas que podrían acceder, agregó: "No podría decir cuáles, pero me imagino que los 15 o 20 que tienen las dos habilitaciones y que figuran entre los primeros exportadores están en condiciones de ser habilitados; no tengo dudas".Así, mientras Herrera señaló la auditoría japonesa como un paso pendiente, Tonelli consideró probable la intervención del Senasa mediante un prelistado. Las empresas mencionadas como posibles candidatas aún deberán obtener la aprobación correspondiente antes de poder embarcar.Para Tonelli, la industria tendría capacidad para responder a las exigencias del nuevo destino. "No vamos a tener problemas en los frigoríficos para cumplir con los protocolos y las normativas sanitarias y de calidad que requiera Japón", sostuvo. Aun así, advirtió que desarrollar los negocios demandará tiempo: habrá que definir los productos y construir el mercado.El principal límite comercial es el arancel: se ubica en el 38% sobre el valor CIF de la mercadería puesta en Japón â??que incluye costo, seguro y fleteâ??, frente al 21% que, según indicó, pagan Estados Unidos y Australia. Con esa diferencia, explicó, competir resulta difícil.Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), diferenció el valor institucional del anuncio de su impacto inmediato sobre las ventas. "Desde el punto de vista político, institucional, lo vemos bárbaro. Una apertura excelente, una noticia divina", expresó.Pero su evaluación comercial fue más restrictiva. "Desde el punto de vista comercial, imposible por el 38,5% de arancel, comparado con los otros competidores, te saca de mercado", afirmó.Ravettino identificó, en cambio, una posibilidad inicial en un subproducto: la lengua bovina. "Solo la lengua, que es un subproducto, se podría exportar en principio, que tiene 15% de arancel", señaló.Para los cortes de carne, Tonelli consideró que la estrategia debería concentrarse en la calidad y el precio antes que en grandes cantidades. "No es un tema de volumen, es un tema de valor, de calidad, de marmoreo, de ir al mercado premium, y eso te lleva tiempo", explicó. El marmoreo es la grasa intramuscular, un atributo valorado en ese destino.El consultor también vinculó una eventual mejora de la competitividad con el acercamiento argentino al acuerdo Transpacífico. Según sostuvo, la Argentina "por lo menos presentó las cartas para ser parte" de ese esquema, que incluye a Japón. En su visión, avanzar por esa vía permitiría mejorar las condiciones arancelarias. "Y ahí sí, la competencia cambia totalmente. Por ahora, es más pensando en la calidad y el precio que en el volumen", afirmó.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles que Japón abrió en forma completa su mercado a la carne vacuna argentina. "Se trata de un acuerdo histórico alcanzado luego de las negociaciones iniciadas en 2024 por las autoridades de nuestro país", definió. Según el titular del Palacio de Hacienda, se acordaron los requisitos sanitarios para el ingreso de carne bovina proveniente de la zona libre de aftosa con vacunación. "Japón importa de todo el mundo carne bovina de alta calidad por más de US$ 3000 millones anuales", dijo.DESPUÉS DE 20 AÑOS, JAPÓN ABRE SU MERCADO A LA CARNE BOVINA ARGENTINASe trata de un acuerdo histórico alcanzado luego de las negociaciones iniciadas en 2024 por las autoridades de nuestro país.Se acordaron los requisitos sanitarios para el ingreso de carne bovina provenienteâ?¦— totocaputo (@LuisCaputoAR) September 30, 2026Y siguió: "Esta apertura crea nuevas oportunidades para la producción y las exportaciones argentinas. También reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez de nuestro sistema sanitario.Más mercados, más inserción internacional argentina, más exportaciones y más oportunidades para el país".La Argentina sólo le vendía cortes de la Patagonia, una zona libre de aftosa sin vacunación. En rigor, la Argentina comenzó a negociar la apertura del mercado de Japón a la carne hace 20 años a partir del reconocimiento de los avances del plan de vacunación contra la fiebre aftosa que reapareció oficialmente en 2001. Históricamente, el país oriental no aceptaba carne vacuna de países con presencia de fiebre aftosa y ni siquiera que estuvieran con vacunación. Tras un cambio en su política, abrió negociaciones con diferentes países, entre ellos Uruguay y la Argentina. Uruguay consiguió la apertura antes y la Argentina, con intermitencias, continuó negociando. Noticia en desarrollo
Es para el producto proveniente de la zonas de producción libre de aftosa con vacunación.Se habilita así a todo el territorio nacional para exportar a dicho país.El ministro indicó que es un destino que importa US$ 3.000 millones al año de carne de alta calidad.
El entendimiento es resultado de las negociaciones iniciadas en 2024 y establece los requisitos sanitarios para concretar los envíos. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó las oportunidades que se abren para la producción nacional. Leer más
Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en comunidades agrícolas de Texas, Kansas y Oklahoma generan preocupación en la cadena de producción de carne de res. Las asociaciones ganaderas advierten que las interrupciones laborales retrasan el traslado de miles de cabezas de ganado y provocan pérdidas millonarias. En tanto, alertan sobre un posible traslado de costos a los consumidores.Redadas del ICE: la ganadería alerta por una falta de trabajadoresEl comunicado conjunto de la Kansas Livestock Association, la Oklahoma Cattlemen's Association y la Texas Cattle Feeders Association, señala que estas organizaciones siguen de cerca la actividad reportada de ICE en sus respectivos estados. Las organizaciones aclararon que reconocen la responsabilidad de las agencias federales de hacer cumplir la ley, pero plantearon que las interrupciones repentinas de la fuerza laboral pueden producir efectos que van mucho más allá de los establecimientos directamente afectados.Entre los principales efectos señalados por las organizaciones se encuentran:Miles de cabezas de ganado que debían ser enviadas a plantas procesadoras permanecen retrasadas. Las demoras ya generan millones de dólares en pérdidas de ingresos y costos adicionales. Los problemas laborales afectan distintos puntos de la cadena, desde corrales de engorde y plantas procesadoras hasta empresas de alimento, transporte y servicios comunitarios. Las asociaciones advierten que las interrupciones pueden repercutir en precios más altos para la carne de res. También señalan consecuencias sobre el cuidado de los animales, las operaciones de las empresas y la economía de las comunidades rurales. El impacto, según las entidades, puede prolongarse durante días o semanas después de que terminan los operativos. Faltan trabajadores y la cadena de carne enfrenta interrupcionesUno de los principales puntos planteados por las asociaciones es que la producción ganadera depende de una fuerza laboral estable. El sector necesita trabajadores para atender a los animales, mantener las condiciones de seguridad alimentaria y garantizar que la cadena de suministro continúe en funcionamiento.Según el comunicado de las tres entidades ganaderas, los productores de ganado, los corrales de engorde, las lecherías, los mercados de ganado, las plantas procesadoras y otros negocios rurales dependen de esa estabilidad laboral. Cuando se producen interrupciones repentinas, explicaron, las consecuencias pueden aparecer de manera inmediata tanto en las operaciones como en el bienestar de los animales y en los resultados económicos.Las organizaciones también sostienen que los operativos provocaron un efecto disuasorio entre trabajadores legales, documentados y cualificados que participan en distintas etapas de la cadena de producción. En su evaluación, esta situación puede dificultar que las empresas mantengan el personal necesario para que el ganado avance desde los establecimientos rurales hasta las plantas donde se procesa la carne.También se reportaron alteraciones en otros puntos considerados estratégicos para el funcionamiento de la cadena, entre ellos empresas dedicadas a la producción y distribución de alimentos para animales, centros de transporte y servicios comunitarios.Escasez de carne y precios más altos: miles de animales esperan para ser procesadosMiles de cabezas de ganado que tenían previsto ser enviadas para su procesamiento sufrieron demoras, una situación que representa tanto costos adicionales como pérdidas de ingresos para los productores.Las organizaciones señalaron que si los animales permanecen durante más tiempo en los establecimientos o corrales de engorde antes de ser procesados, aumentan las dificultades operativas y los costos asociados a su mantenimiento. A su vez, las demoras en las plantas pueden alterar el flujo habitual de producción y distribución.El posible impacto sobre los consumidores aparece como otra advertencia central de las organizaciones ganaderas. Según el comunicado, las interrupciones laborales y operativas pueden traducirse en mayores costos a lo largo de la cadena y, finalmente, en precios más elevados para la carne de res.
En comparación, los productos procesados solo avanzan un 1,5%, casi cuatro veces menos que los no elaborados
Las redadas migratorias en ranchos del sur de EE.UU. podrían elevar precios de la carne, advierten asociaciones ganaderas. Ganaderos critican las políticas migratorias de Trump por generar pérdidas millonarias y afectar la cadena de suministro.
Muchos de esos ejemplares murieron antes de llegar a su destino.A pesar de ello, las aves proliferaron por todo el país.
China y EE.UU. reducirán tarifas sobre productos clave, impulsando el comercio bilateral tras consultas recientes en Nueva York y Washington.El pacto abarca desde juguetes y electrodomésticos chinos hasta bienes agroalimentarios y médicos de EE.UU., fomentando la exportación mutua.
Dos libros recientes convierten a los animales en una vía de entrada para pensar la condición humana. Kate Zambreno observa el cautiverio y las formas de mirar en Historias de animales, mientras Ieda Magri reconstruye en Una exposición el ritual rural de la faena.Entre la jaula y la carne aparecen preguntas sobre identidad, memoria, muerte y supervivencia.
La mujer denunció que reclutas cumplían turnos de 24 horas sin vigilancia en la unidad de Manzanillo y que algunos jóvenes eran favorecidos por sus vínculos familiares con oficiales
La recuperación de la manada permite la caza de las hembras, aunque de manera restringida.La especie ha sido amenazada por falta de alimentos, inviernos muy rigurosos y, por supuesto, la caza descontrolada.