Nancy Godoy, la docente cuyo cuerpo fue encontrado ayer después de dos semanas de búsqueda, fue asesinada a puñaladas.Así lo determinó el resultado preliminar de la autopsia hecha en el Instituto Médico Forense (IMF) de Corriente. El informe de la necropsia fue informado por videoconferencia a la familia de la víctima por parte del decano del IMF, José Luis Gálvez, informaron a LA NACION fuentes judiciales.De la videoconferencia, además de Gálvez, participaron los fiscales María Andrea González y Javier Mosquera, quienes están a cargo de la investigación del homicidio."Ese informe [el resultado preliminar de la autopsia] indicó que Godoy sufrió una muerte extremadamente violenta o traumática, tras recibir múltiples lesiones punzocortantes y cortantes. Estas aparecen, algunas con signos macroscópicos de haberse producido cuando aún estaba con vida, en cara, cuello, abdomen, miembros superiores e inferiores", informó el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Corrientes en un comunicado de prensa.Según explicó el decano del IMF, lo que se halló ayer sumergido en un bañado a 2,5 kilómetros de distancia de la escuela donde trabajaba la víctima fueron restos cadavéricos porque "el cuerpo sufrió seccionamientos, por caso de las partes blandas de la región abdómino pélvicas y de los glúteos".Godoy también sufrió la amputación de su mano izquierda, "luego agravado por acción de los predadores de la zona".El médico forense también sostuvo, en la videoconferencia, que por "la multiplicidad y morfología de las lesiones permiten inferir al menos varias armas" utilizadas por los asesinos. "En antebrazo presenta típicas lesiones de lucha o defensa. Las maniobras de seccionamiento descriptas y también el estado de descomposición del cuerpo son obstáculo para determinar si fue víctima de una agresión sexual, pero, aun así, mediante modernos procedimientos se buscan establecer marcadores biológicos y material genético que pueda vincular a los autores", dijo Gálvez, según informó el MPF correntino. A pedido de los fiscales Mosquera y González, a cargo de la investigación, el lunes pasado el juez de Garantías de Esquina, Gustavo Vallejos, dictó la prisión preventiva de Ireneo Antonio Zarza y de Felipe Dionisio Sandoval como presuntos autores materiales del femicidio de la docente.El viernes había hecho lo mismo con Sergio Nahuel Rojas y su pareja, Rosa Leguizamón, a la que consideró coautora del delito de homicidio simple.Según la acusación, los imputados llevaron adelante una "acción violenta para darle muerte a Godoy". Y, según explicó el fiscal Mosquera, "actuaron de común acuerdo y con una distribución de funciones que, aún, no pudieron ser determinadas".Para los investigadores, los acusados se aprovecharon de la zona de aislamiento donde trabajaba la docente y del conocimiento que tenían sobre la víctima."Leguizamón sabía los movimientos y la rutina de la maestra porque era quien la acompañaba desde el casco de la estancia hacia la escuela. Los imputados se aprovecharon de la situación de vulnerabilidad, la dificultad para desplazarse y dependencia de terceros que tenía Godoy", según se explicó en la audiencia donde se pidió la prisión preventiva para los sospechososLa investigación había comenzado el jueves 15 de este mes, cuando un hijo de Godoy, Sebastián Medina, al no tener noticias de su madre, presentó una denuncia en la comisaría de la localidad de Pueblo Libertador, en Esquina, en Corrientes.El joven dijo que la última vez que habían tenido noticias de su madre había sido el 7 de este mes, cuando habían recibido un mensaje de voz de WhatsApp.Godoy trabajaba en la Escuela Primaria N°626, situada dentro de la estancia El Curupí, en el paraje El Malezal, en la zona rural de Esquina.Para llegar a la escuela, donde estudian alumnos de los peones, la docente llegaba en vehículo desde su casa en Esquina hasta el casco de la estancia, desde continuaba viaje en caballo casi tres horas, entre pajonales y bañados. El caballo con el que Godoy llegaba a la escuela se lo prestaba Leguizamón.El jueves pasado, personal de la Policía de Corrientes hizo una inspección en el "puesto tapera" donde solía dormir Zarza, capataz de la estancia El Curupí, donde funciona un coto de caza. Los detectives policiales y judiciales intentaron determinar la escena del crimen.El "puesto tapera" está a 150 metros de distancia de la escuela donde trabajaba Godoy. "En ese lugar, Zarza solía pasar la noche tomando whisky y se ponía agresivo", dijeron las fuentes judiciales consultadas.Fuentes de la causa explicaron a LA NACION que en cercanías de la escuela donde trabajaba Godoy encontraron una boina y Zarza le habría reconocido a personal de la Policía de Corrientes que esa boina es de él."En esta etapa incipiente de la investigación no descartamos que se pueda tratar de un abuso sexual seguido de femicidio. Es una hipótesis", había dicho el fiscal Mosquera ante el magistrado en la denominada audiencia de coerción. Después explicó que la investigación es de "suma complejidad".En una casa de Leguizamón situada en la vecina localidad de Sauce, personal de la Policía de Corrientes secuestró una campera negra y un par de alpargatas que se sospecha que pertenecieron a la docente, según dijeron a LA NACION calificadas fuentes judiciales.
La familia de Nancy Godoy, la docente asesinada en Corrientes, conocerá hoy el resultado de la autopsia. Tras dos semanas de búsqueda, el cuerpo de la maestra fue hallado ayer semisumergido en un bañado a 2,5 kilómetros de la Escuela Primaria N° 626 del Paraje El Malezal, donde la víctima daba clases a los hijos de los peones de una estancia. Hoy se conoció una filmación de la zona donde fue encontrado el cuerpo. En la grabación se puede que en el lugar también se halló un par de botas, una bolsa y una campera que sería de la maestra asesinada.También se encontró el teléfono celular de la víctima. La utopsia sobre el cuerpo de Godoy comenzó esta mañana en el Instituto Médico Forense (IMF). Si el estado del cadáver lo permite, el resultado de la necropsia podría permitir conocer la mecánica y la data de muerte. "Esta tarde el decano del IMF, José Luis Gálvez, le informará a la familia de la víctima, por videoconferencia, las causales de muerte de Godoy", informaron a LA NACION fuentes judiciales.El hallazgo estuvo a cargo del policía Pablo Aguirre en una zona que aún no se había rastrillado desde que el 15 de este mes se comenzó con la búsqueda.A pedido de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, a cargo de la investigación, el lunes pasado el juez de Garantías de Esquina, Gustavo Vallejos, dictó la prisión preventiva de Ireneo Antonio Zarza y de Felipe Dionisio Sandoval como presuntos autores materiales del femicidio de la docente.El viernes había hecho lo mismo con Sergio Nahuel Rojas y su pareja, Rosa Leguizamón, a la que consideró coautora del delito de homicidio simple.Fuentes de la causa explicaron a LA NACION que, en las cercanías de la escuela donde trabajaba Godoy, encontraron una boina y Zarza habría reconocido al personal de la Policía de Corrientes que era suya."En esta etapa incipiente de la investigación no descartamos que se pueda tratar de un abuso sexual seguido de femicidio. Es una hipótesis", había dicho el fiscal Mosquera ante el magistrado en la denominada audiencia de coerción. Después explicó que la investigación es de "suma complejidad".En una casa de Leguizamón situada en la vecina localidad de Sauce, personal de la Policía de Corrientes secuestró una campera negra y un par de alpargatas que se sospecha que pertenecieron a la docente, según dijeron a LA NACION calificadas fuentes judiciales.Zarza es el capataz de la estancia El Curupí, donde está la escuela en la que trabajaba la docente asesinada.Leguizamón es la mujer que le prestaba el caballo a Godoy para que llegara desde el casco de la estancia El Curupí hasta la Escuela Primaria Común N° 626, un camino que le llevaba casi tres horas.
La mujer era directora suplente de una escuela rural de la localidad de Esquina. Gremios docentes llevan adelante un paro nacional con movilización para exigir justicia.
"Hace más de 20 días nos arrebataron el amor de nuestras vidas: a mí, a mis hermanos y a su marido". Con esas palabras, Adán, uno de los hijos de Nancy Godoy, la docente hallada muerta en Corrientes después de dos semanas de búsqueda, expresó el dolor de su familia durante una masiva marcha para reclamar justicia. Frente al juzgado de la ciudad de Esquina, donde se congregaron familiares, amigos, colegas y vecinos, también lanzó una dura acusación sobre la situación de la localidad: "El poder acá manda más que cualquiera".La movilización se realizó anoche, luego de que se confirmara el hallazgo del cuerpo de Godoy. El caso se investiga como un presunto femicidio y, hasta el momento, hay cinco personas detenidas e imputadas. En medio del reclamo, los tres hijos de la docente tomaron la palabra para exigir que se esclarezca el crimen y cuestionar la respuesta de las autoridades durante la búsqueda de su madre."Hoy nos falta nuestra madre, falta una docente, una compañera, una colega, una vecina, una amiga", continuó Adán al enumerar los distintos vínculos que Godoy tenía con su familia y con la comunidad. Luego, desbordado por la angustia, agregó: "No tenemos más fuerzas. Estos animales que le hicieron esto a mi madre no tienen perdón".Sebastián, otro de los hijos de la víctima, también habló durante la marcha y apuntó contra el Poder Judicial por el trato recibido por la familia y la falta de información durante la investigación."Desde el primer día fuimos destratados por el Poder Judicial de acá. Fue una vergüenza la manera en que se comportaron, por la poca información que nos dieron", sostuvo. En ese sentido, cuestionó a los funcionarios que intervinieron en el caso y afirmó que, a su entender, no merecen ocupar esos cargos. "No tienen corazón, no son personas. Lo mismo, estos que están detenidos son animales", expresó, en referencia a los sospechosos.El reclamo de la familia se produjo después de días de incertidumbre por la desaparición de Godoy y tras la confirmación de que había sido encontrada muerta. Durante la concentración, los manifestantes reclamaron que se determinen las responsabilidades penales y que el proceso judicial avance hasta esclarecer lo ocurrido.José, el tercer hijo de la docente, se sumó a los cuestionamientos y reveló que la familia se enteró del hallazgo del cuerpo a través de las redes sociales y los medios de comunicación. Su testimonio volvió a poner en primer plano el malestar de los familiares por la manera en que recibieron información sobre el caso.En su intervención, exigió que los responsables sean castigados y reclamó la pena máxima. "Los que le hicieron mal a mi mamá van a tener que pagar, merecen cadena perpetua, merecen lo peor, no son personas", manifestó.Hacia el final, resumió el pedido que llevó a la familia y a los vecinos a movilizarse frente al juzgado de Esquina: "Solo pido justicia y que paguen los que tengan que pagar. Y que caigan los que tengan que caer".La marcha reunió a personas cercanas a Godoy y a cientos de integrantes de una comunidad conmocionada por el caso que exige justicia. El cuerpo de Nancy Estela Godoy, la docente de 52 años que estaba desaparecida desde hacía al menos 19 días en la zona rural del sur de Corrientes, fue encontrado semisumergido en un bañado de una zona de monte al este de la Escuela N° 626 del Paraje El Malezal, dentro de la estancia El Curupí, donde la víctima trabajaba como docente suplente.Según confirmaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales, la policía habría llegado al lugar donde fue encontrado el cuerpo luego de que uno de los familiares de Rosa Leguizamón â??detenida por este casoâ?? se habría "quebrado" y aportado la referencia geográfica que permitió el hallazgo, en el marco de un operativo de rastrillaje en una zona rural.
Infobae Colombia habló con Pierine Peñaranda (integrante del colectivo femenino Taganga te toca y la Fundación Pescando Espíritu), una amiga de Grey Noralba Sanmartín Villalba, la víctima del homicidio en Italia por el que fue detenida su actual pareja, que confesó el crimen
Cansada del maltrato y el hostigamiento recibidos, María Eugenia Vanina Galván juntó valor, se acercó a la Comisaría Comunitaria Nº 16 del barrio Fátima, en la localidad de Clodomira, Santiago del Estero, y dejó constancia de que se iba de la casa que compartía con su pareja. Allí anunció que se retiraría y que más adelante regresaría a buscar sus pertenencias. Horas después, la mujer, de 33 años y madre de tres niños, fue asesinada de cinco puñaladas en la vivienda de su madre. El ataque ocurrió delante de una de sus hijas, de seis años, que estaba con ella en el momento de la agresión.El crimen ocurrió este martes, a las 13.40, en una propiedad ubicada en la intersección de las calles Taboada y Segundo Pasaje, en aquella localidad del departamento de Banda. El principal sospechoso es Julio Emilio Tejeda, de 35 años, pareja de la víctima y padre de sus tres hijos. Después del ataque, el hombre escapó en una moto y era intensamente buscado por la Policía de Santiago del Estero.La investigación, a cargo del fiscal Pedro Ibáñez, procura reconstruir las horas previas al femicidio y establecer si existieron amenazas y episodios de violencia previos. Entre los elementos que analizan los investigadores hay una publicación de WhatsApp atribuida a Tejeda, difundida poco antes del asesinato, con referencias amenazantes hacia la mujer y otro hombre.De acuerdo con la reconstrucción preliminar, Galván se había presentado durante la mañana del mismo martes en la Comisaría Comunitaria Nº 16. Allí realizó una exposición para dejar constancia de que se retiraba de su domicilio y que regresaría más adelante a buscar sus pertenencias.Según la información difundida hasta el momento, la mujer no formuló en esa oportunidad una denuncia por violencia de género, sino que manifestó su decisión de abandonar la vivienda. Ese dato es uno de los puntos centrales para reconstruir el contexto en el que se produjo el crimen, aunque todavía no permite establecer por sí solo qué ocurrió durante las horas siguientes.Cerca de las 13.40, Galván estaba en la casa de su madre, acompañada por una de sus hijas, de seis años, y por su hermana, de 29. En esas circunstancias fue atacada con un arma blanca. Según las primeras informaciones, recibió cinco puñaladas, una de ellas en la región torácica.Después de la agresión, su hermana pidió ayuda a la policía y al personal médico. Cuando los efectivos de la Comisaría Comunitaria Nº 16 llegaron al domicilio, encontraron a la mujer tendida en el suelo, pero ya sin signos vitales. Los emergentólogos no pudieron hacer nada para evitar su muerte.Un familiar señaló a Tejeda como presunto autor del ataque. De acuerdo con las primeras averiguaciones, el hombre abandonó el lugar a bordo de una motocicleta Honda Wave 110 negra. Algunas personas que se encontraban en las inmediaciones habrían observado su huida y sus testimonios quedaron incorporados a la reconstrucción del episodio.Uno de los elementos que concentra la atención de los investigadores es un estado de WhatsApp que Tejeda publicó a las 12.53, menos de una hora antes del ataque. Dicho texto estaba dirigido a un hombre y decía: "Roy, te estoy buscando a vos y a la traidora de mi mujer. Soy Julio Tejeda".La fiscalía busca establecer la autenticidad de esa publicación, su fecha y el contexto en el que fue escrita. También trascendieron capturas de supuestas conversaciones entre Galván y el hombre mencionado en el mensaje. Esos intercambios, sin embargo, todavía deben ser verificados por los peritos.Una de las hipótesis bajo análisis apunta a que los celos del sospechoso por un supuesto vínculo entre la víctima y ese hombre pudieron haber influido en el ataque. Los investigadores procuran determinar si existió una discusión previa y si hubo amenazas concretas antes del crimen. Esa línea de investigación no constituye una explicación que justifique la violencia ejercida contra la mujer.Tras el femicidio, el fiscal Ibáñez dispuso la intervención de efectivos del Departamento de Homicidios y Delitos Complejos, quienes montaron un operativo para localizar a Tejeda. Parte de la búsqueda se concentró en la zona de Huyamampa, en el departamento de Banda, donde algunas personas dijeron haberlo visto después del ataque.Los investigadores también intentan determinar si el sospechoso recibió ayuda para ocultarse. Una característica física divulgada para facilitar su identificación es que tiene amputado el brazo derecho, una lesión que habría sufrido años atrás en un accidente de motocicleta.El cuerpo de Galván fue trasladado a la morgue para la realización de la autopsia, mientras la fiscalía avanza con la recolección de testimonios y otras pruebas para reconstruir la secuencia del crimen. También procura determinar si existieron episodios de violencia previos entre la víctima y el principal sospechoso.
La autopsia estableció que la menor murió por asfixia mecánica antes de ser colgada en un lazo, mientras los peritos examinan lesiones que atribuirían el ataque a la intervención de otra persona
El presidente colombiano indicó que acompañará a la familia María José Recuero y aseguró que le brindará toda la ayuda que esté a su alcance
El sujeto le confesó el crimen a su padre, luego de dejar el cuerpo en su residencia y alejarse de la escena del crimen, que le daría cadena perpetua en ese país
Daniela Villalba, de 28 años, tenía un hijo, trabajaba en un local de ropa y vivía en la capital cordobesa.Fue degollada y su cuerpo lo encontraron un día después del hallazgo de su equipaje en la basura, a unas cuadras de su domicilio. El dolor de sus amigas, una de las cuales fue la que alertó a la Policía sobre su desaparición.
Se trata de Daniela Villalba, quien fue hallada en su casa del barrio Cofico con marcas de violencia.El martes se había encontrado en una maleta ropa con sangre, una peluca y una mención a ella.
CÓRDOBA.- El cuerpo de Daniela Villalba, una joven de 29 años, fue encontrado en un departamento en la ciudad de Córdoba. La Justicia investiga el caso como un asesinato, posiblemente un femicidio. El alerta a la policía la dio una amiga porque desde el lunes que no la veía ni le respondía mensajes. Cuando los agentes ingresaron en la vivienda, hallaron el cadáver, que tenía marcas de violencia en el cuello.La joven vivía en un departamento que alquilaba en el boulevard Las Heras al 200, en una zona cercana a la costanera cordobesa, frente a un parque, apenas a unos 600 metros del centro. Un día antes de que fuera hallado el cuerpo, el martes pasado, los recolectores de basura descubrieron y alertaron por una valija con sangre y una peluca abandonada a unas cuadras. En la maleta se encontró un nombre. En la noche del martes una mujer denunció que no podía localizar a una amiga: el nombre de la desaparecida coincidía con el encontrado en la valija. Así llegaron los policías al edificio. La denunciante también relató a la policía que Villalba, la última vez que hablaron, le comentó que se "sentía mal".En el departamento, el cadáver de la joven estaba cubierto con sábanas. No había desorden.Las primeras versiones indican que Villalba trabajaba en un local de indumentaria muy cercano a donde apareció la valija y que tiene un hijo, quien habría quedado al cuidado del padre, expareja de Villalba. El caso está a cargo del fiscal de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de Primer Turno, Pablo Camacho, quien adelantó que se sospecha que quien ingresó en el departamento se habría llevado el teléfono móvil de la víctima. En la entrada del edificio hay una cámara, en la esquina también funciona un domo de videovigilancia de la policía y, además, el portero eléctrico tiene identificador de rostros, por lo que ya se analizan las imágenes grabadas por esos dispositivos.Desde enero se registraron siete femicidios en esta provincia, ya que este caso se agrega a las violentas muertes de Lourdes Abigail Orellano (26 años) y Iris Blanco (33 años), registrados a inicios de año; de Alejandra Villarreal (48), en marzo; de Agostina Vega (14 ), en mayo; de Lucila Pagani (47), en junio; de Natalia Delso (38), Luciana Ojeda (36) y Rocío Belén Gómez (25), en julio, y de Alejandra Villarreal (48).En ese período también fue asesinada Jessica Núñez, de 44 años, en un caso que fue considerado transfemicidio.
El progenitor afirmó que el caso debe orientar la protección e inclusión de menores con discapacidad, tras la desaparición ocurrida en agosto de 2025 y el hallazgo del cuerpo 18 días después
Lucy Rueda Batallanos, de 32 años, murió por un traumatismo encéfalocraneano grave. La Policía aprehendió a un hombre de 33 años a quien se le secuestraron prendas con manchas de sangre durante un allanamiento. Leer más
Ernesto Ezequiel Bordón, el peón de estancia detenido en el marco de la investigación de la desaparición de la docente Nanci Godoy, afirmó que la maestra fue asesinada, pero después se contradijo. Su abogado, posteriormente, sugirió que aquella primera versión la había dado mientras era sometido a apremios por parte de la policía.Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales al tanto de la investigación de la desaparición de Godoy. La docente se comunicó con su familia por última vez el miércoles 7 de este mes a las 20.34.Bordón está preso, imputado por falso testimonio. En su casa se secuestraron cuchillos y prendas de vestir, entre ellas, una bombacha de campo que tenía manchas de color rojo; esta mañana se determinó pericialmente que no se trata de sangre humana.Mientras, la Policía de Corrientes continúa por aire y tierra la búsqueda de Godoy, de 52 años."El peón detenido dijo que a la docente la mataron. Después se contradijo e inventó una historia nueva. No sabemos si lo hizo por miedo o porque sabe algo y lo quiere ocultar", dijeron las fuentes consultadas.Bordón es defendido por el abogado Norberto Codazzi, quien dijo que el peón "fue torturado para que hablara o contara lo que sabía, y en medio de la desesperación elaboró una teoría de que a la docente la asesinaron", explicó el letrado en declaraciones al canal de noticias TN.La investigación está a cargo del fiscal Javier Mosquera, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC) de Esquina. En la zona de búsqueda trabajan más de 80 policías, 16 móviles, 12 caballos, cuatro drones y tres perros utilizados para la búsqueda de personas para cubrir el área donde se procura dar con el paradero de la docente desaparecida.La última vez que se la vio a Godoy fue el viernes 9 de este mes. Estaba en la Escuela N° 626 de Esquina, en Corrientes, donde se había hecho cargo de la dirección al asumir una suplencia. En ese establecimiento rural estudian diez alumnos, hijos de los peones de una estancia. Su familia se había comunicado con ella dos días antes, a las 20.34 del miércoles 7; fue una llamada por WhatsApp.Para llegar a la escuela hay que ingresar en la estancia El Curupy y después cabalgar casi dos horas.La investigación comenzó el jueves pasado tras la denuncia presentada por el hijo de la docente, Sebastián Medina. Es decir, ocho días después de la última comunicación entre la docente y su familia. La demora tiene explicación: en ocasiones, cuando el mal tiempo dificultaba el viaje, Godoy prefería permanecer en la escuela de Esquina en lugar de volver a su casa; además, en días de tormenta la señal de celular escaseaba o, directamente, desaparecía."Hay que buscar información minuciosamente. Estamos 'jugando' ocho días después de la desaparición. Hay que rastrear, rastrear y buscar. Se está haciendo todo lo posible. Nos juega en contra mucho el terreno, la zona. Hay lugares donde hay un metro y medio de agua; hay pajonales y malezales de tres metros de altura. Hay una extensión enorme de terreno. Hay que buscar lugar por lugar", dijo Mosquera ayer en declaraciones a Radio Sudamericana.En la escuela no había desorden alguno. Así lo pudo constatar el fiscal Mosquera en una de sus visitas para evaluar la situación."Sabíamos que el viernes 9 debía volver a casa. También, a raíz del temporal, se podía quedar en la escuela, ya que no se podía salir de la zona porque los caminos se llenaban de agua. Pensamos que se iba a quedar de corrido todo el fin de semana. A todo esto, hoy [el jueves pasado] llegó a nuestro domicilio la señora Lourdes Bincle [la propietaria de la estancia] preguntando por mi madre; quería saber si estaba en casa. Mi tía le respondió que no volvió", afirmó Medina en su denuncia.El día anterior a que el joven hiciera la denuncia, Bincle le pidió a un peón que fuera hasta la escuela para ver si encontraba allí a la docente, pero no estaba. El hombre dijo que las luces estaban encendidas, pero no había rastros de la mujer."Entonces tratamos de comunicarnos con ella, pero fue imposible. No tuvimos suerte", afirmó el hijo de Godoy en la comisaría de Esquina, donde radicó la denuncia.La familia de Godoy también se comunicó con Rosa Leguizamón, una mujer que le presta el caballo a la docente para que pueda llegar hasta la escuela; a ella le pareció extraño que no hubiera regresado.La pareja de Leguizamón, según Medina, también fue hasta la escuela, pero tampoco pudo obtener ningún rastro."Nos enteramos de que un peón de la estancia [el sospechoso que ahora está detenido] no va más a trabajar. No sabemos de quién se trata, no lo conocemos. Estamos asustados de que le haya pasado algo a mi madre", dijo Medina al terminar de hacer la denuncia, a la que tuvo acceso LA NACION.El fiscal Mosquera afirmó que el mismo día de la denuncia del hijo de Godoy envió a un equipo de peritos para que comenzara la investigación.Los investigadores judiciales y policiales confirmaron que el teléfono de Godoy dejó de tener actividad el 7 de este mes a las 20.45."Godoy estuvo en la escuela. A 200 metros del establecimiento educativo hay dos casas. Los vecinos que viven en la zona afirmaron que el viernes 9, alrededor de las 15, la habían visto. Fue la última vez que alguien vio a la docente", afirmó el fiscal en la citada entrevista.Godoy, según pudo reconstruir el fiscal Mosquera, llega a la escuela después de que Bincle la va a buscar a su casa y la lleva al casco de la estancia, donde continúa a caballo junto a una vecina.El viernes 9 de este mes, Godoy iba a volver a su casa para pasar el fin de semana. Pero como ese día hubo mal tiempo, quizá decidió quedarse."Las luces estaban prendidas y dentro de la escuela no había nada que llamara la atención. Estaba todo ordenado. Sí, faltaban un bolso y portafolios que Godoy usaba. En los rastrillajes que hicimos no pudimos encontrar nada de las pertenencias de la docente, ni el bolso, ni el portafolios y menos el teléfono celular", afirmó el fiscal.
La compartió el presidente Volodimir Zelenski para denunciar un ataque de drones de Putin contra una plaza."Son fotos horribles, pero detrás de ellas hay vidas destrozadas y la verdad sobre esta guerra", manifestó..La nena murió junto a su madre, Inna, de 28 años, que era maestra de primaria. Otra chica de 11 también perdió la vida.
Según las autoridades, el móvil del crimen responde a un conflicto pasional donde la imputada habría contratado a dos ejecutores materiales para quitarle la vida a la joven gestante
El macabro hallazgo de Camila Belén Iglesias ocurrió en Cruz del Eje tras la denuncia de su hermana. El sospechoso huyó hacia La Rioja luego de confesar el crimen a sus familiares y dejar una carta donde amenazaba con quitarse la vida.
Las autoridades están en alerta porque en la zona donde ocurrió el fatal ataque operan grupos armados como el ELN y bandas de carácter local que podrían estar relacionados con lo sucedido
El caso forma parte del expediente que sostiene las tres órdenes de aprehensión por homicidio calificado en su contra
La víctima fue hallada sin vida el 6 de octubre en su domicilio de Naucalpan, Estado de México, con huellas de golpes y asfixia
El caso permaneció abierto desde finales del siglo pasado y volvió a tomar impulso tras una llamada interceptada que dirigió las pesquisas hacia dos antiguos allegados de la víctima
Ylda Lucía Cabello Ynocente, de 58 años, fue encontrada sin vida en la vivienda que compartía con su hijo en Tamarac
El 12 de octubre de 1984, una bomba colocada por el Ejército Republicano Irlandés (IRA) destruyó parte del hotel donde se alojaba la primera ministra durante una conferencia de su partido. Cinco personas murieron y el gobierno quedó al borde de una catástrofe política
Una monja de origen judío se convirtió en santa católica en 1998 y el acto desató una tormenta entre líderes judíos de Europa y Estados Unidos. Su vida fue la de una pionera; su muerte, la de una mártir
Gabriela Evaldt Cardoso, una influencer de 23 años, fue vista por última vez hace tres semanas en Brasil. A casi un mes desde su desaparición, la Policía Civil aseguró que la joven fue "ejecutada a tiros" y busca su cuerpo.Según consignó el medio brasileño G1, la familia de Cardoso le perdió el rastro el 6 de septiembre. A las 22, la joven le dijo por mensaje a su familia que se dirigía a la casa de su madre, Rosane Evaldt, en el municipio de Torres, en el estado de Rio Grande do Sul, para devolverle su auto. A las 23 le comentó lo mismo a una amiga. Desde entonces, no hay indicios respecto de su paradero. Días atrás, las autoridades comenzaron a tratar la investigación como un homicidio. Durante la última actualización del caso, las fuerzas de seguridad dijeron estar "técnicamente convencidos" de que Cardoso fue asesinada el mismo día en el que se perdió su rastro.El auto de la joven fue hallado diez días después de su desaparición en una casa desocupada de Tramandaí, ubicado al norte del estado, cerca de Porto Alegre, luego de que la policía recibiera una denuncia anónima. Le faltaban la patente y un tapacubos.La Policía Civil registró el auto y encontró una uña, a la que se le realizarán pruebas de ADN. También se harán tomas de huellas dactilares y análisis de rastros. En paralelo, los investigadores localizaron el teléfono de Cardoso y pidieron acceso a los datos del dispositivo y las cuentas en redes sociales.La semana pasada, la Policía Civil aseguró que tratan el caso como un homicidio: el jefe de policía afirmó que la joven fue asesinada a tiros, reportó G1. Ocurrió luego de que los investigadores hallaran proyectiles de munición en una zona analizada mientras buscaban el cadáver. Sin embargo, por el momento, no se pudo determinar si el material encontrado en las inmediaciones se usó en el crimen. "Tenemos un detector de metales para ver si podemos encontrar más proyectiles, de modo que podamos realizar la excavación en las cercanías", explicó el jefe de policía a cargo del caso, Alexandre Souza. Los agentes continúan a la espera de los resultados de los peritajes.En paralelo, sostuvo que ya conocen el móvil del crimen, pero que no lo revelaron para preservar la investigación. Sin embargo, descartaron la posibilidad de un femicidio y un robo. La madre de Cardoso, Rosane Evaldt, comentó lo difícil que resulta la incertidumbre. "Horrible. Un dolor inexplicable", resumió.
La Fiscalía de Puebla investiga el caso después del hallazgo de su cuerpo en Teziutlán y la detención de un menor que sería alumno del mismo plantel
La médica de cabecera formaba parte del equipo que cuida la salud de la familia real y una de sus pacientes fue la reina Camila.Su marido es el principal sospechoso y se encuentra en prisión preventiva.
El cuerpo de Yudith Nazarena Jerez fue hallado por su hermano en su casa en Graneros, Tucumán. Tenía 36 años. Su pareja está sospechado de cometer femicidio y por estas horas buscan el arma homicida.
Antes de que la mataran, Nerea Pereira vivió un infierno. Fue golpeada durante mucho tiempo. El día que la asesinaron le rompieron la aorta torácica y, aún con vida, los agresores montaron una falsa escena de suicidio. Uno de los familiares directos la mató. Los otros, participaron. Y la hipótesis que perfilaron los investigadores abre la puerta al horror: un homicidio ritual.La autopsia confirmó que Nerea, de 11 años, fue asesinada. Así, con el resultado de la necropsia, el Ministerio Público pidió que se conviertan en detención las aprehensiones de urgencia que se habían dictado contra la madre, la abuela y un tío de la niña horas después de conocerse la muerte.El día del hallazgo del cadáver, al revisar el cuerpo de la pequeña, los forenses establecieron que tenía marcas de golpes en la espalda de antigua data y lesiones compatibles con abuso sexual. Por ese motivo, la fiscal dispuso la aprehensión de urgencia de los familiares directos de la menor.En principio, había sido detenido otro de los tíos, que había realizado maniobras de RCP a la niña. Pero, después fue liberado por falta de pruebas. Si bien todavía no se dictó la prisión preventiva contra los tres acusados, trascendió que los sospechosos que quedaron bajo arresto serían Rocío Pereira, madre de la niña; Mónica Villalba, la abuela, y Ezequiel Pereira, el tío.Al ahondar en el entorno familiar de la niña, los investigadores policiales y judiciales establecieron que la menor estaba en situación de abandono. Si bien estaba escolarizada, no concurría de forma habitual al colegio. No obstante, las autoridades de la escuela de Berazategui en la que estudiaba la menor no alertaron sobre la situación de riesgo de Nerea ni advirtieron los signos de los golpes que le asestaron a la niña. Tampoco estuvieron atentos a los cambios de conducta de la pequeña. Esta falta de acción de las autoridades del colegio y del equipo de la secretaría de la niñez del municipio de Berazategui colocó a la menor en una situación de extrema indefensión en la casa en la que vivía.Además, el abuelo de la niña, que no vive en la casa donde la mataron, afirmó ante los policías que en esa familia practicaban ritos umbandas. Ante esta declaración y al revisar las marcas que hallaron en el cuerpo de la menor, los responsables de la pesquisa comenzaron a investigar la hipótesis que indicaría que Nerea fue víctima de un homicidio ritual.Si bien no fue comprobado totalmente la cuestión de los rituales umbandas que practicaban algunos de los miembros de la familia, es una de las líneas de investigación que se siguen.Para los responsables de la pesquisa quedó confirmado que la niña fue asesinada y que su muerte no ocurrió en el contexto de un suicidio.Existen más detalles escabrosos que ponen al descubierto el infierno que vivía Nerea. La madre de la pequeña es adicta a las drogas y la dejaba al cuidado de uno de sus hermanos que había sufrido graves quemaduras en su rostro por un supuesto accidente doméstico. Por esa circunstancia el tío de la niña no salía nunca de la casa.Nerea vivía en el inmueble situado la calle 19 al 1500, de Berazategui, cuidada por un tío con el rostro desfigurado, abandonada por su madre adicta, donde era golpeada y presuntamente abusada sexualmente.En ese contexto fue asesinada. Anteayer, a las 2, los vecinos alertaron a la policía porque una mujer salió de la casa y pidió ayuda porque, presuntamente, su nieta se había quitado la vida.Cuando los policías llegaron a la vivienda fueron recibidos por la abuela de Nerea, quien manifestó que la niña se había ahorcado.La mujer agregó que al verla con el lazo en el cuello, bajaron a la menor, la colocaron en el piso. Así, en posición fetal fue hallada por los policías que concurrieron a la casa ante el llamado al número de emergencias 911.Luego de comprobar que la niña estaba sin vida, se dispuso la realización de la autopsia que concluyó que la víctima presentaba lesiones provocadas por golpes en distintos lugares de la espalda, signos de hemorragia interna y lesiones compatibles con un posible abuso sexual de antigua data.Con los datos de la necropsia, la fiscalía ordenó la realización de una serie de allanamientos en los domicilios de los familiares de la niña. Además, la representante del Ministerio Público dispuso la aprehensión de urgencia de la abuela, la madre y uno de los tíos de Nerea.Para completar el listado de pruebas, la fiscal solicitó que declaren en cámara Gesell los hermanos menores de la víctima. Los investigadores esperaban que a partir de estos testimonios se puedan tener más elementos sobre la violencia que se aplicaba sobre Nerea.Con las pruebas incorporadas en el expediente se habría determinado que la abuela y uno de los tíos de la niña la agredieron físicamente de forma sistemática y con alevosía.Según la autopsia, "le propinaron frecuentes golpizas en diferentes momentos con objetos romos, manos y patadas. Esas golpizas estaban dotadas de una inusitada capacidad letal y dejaron numerosas improntas en su cuerpo, con el objetivo de provocar una muerte insidiosa".Si se comprueba la alevosía, se sumaría otro agravante al del vínculo que existía entre los acusados y la víctima. Según el inciso segundo del artículo 80 del Código Penal, la alevosía indicó que los asesinos recurrieron a medios o métodos para actuar sobre seguro, sin que la víctima pudiera defenderse y sin riesgos para ellos. A Nerea la mataron luego de someterla a otra violenta golpiza, "caracterizada de un potencial letal inmediato, la minada salud de la pequeña definitivamente colapsó produciéndose su deceso, a raíz de paro cardíaco secundario a ruptura de aorta torácica generando shock hipovolémico", según se estableció en la autopsia.A partir de la reconstrucción del violento episodio realizada con las declaraciones de los testigos y los peritajes científicos los investigadores concluyeron que no habría existido la intervención de terceros ajenos a la vivienda.Se habría determinado que los únicos que, el 30 de septiembre, a las 2, estaban en la denominada "casa del horror", cuando Nerea fue asesinada, eran los tres acusados, la víctima y sus tres hermanos menores.Con respecto a la madre la pequeña, los responsables de la pesquisa indicaron que no podía ignorar lo que ocurría en la casa y que tuvo la posibilidad de evitar que sometieran a su hija a las golpizas.No hizo nada para evitar los castigos y la muerte, a pesar que tenía la obligación de cuidar a Nerea. Esta omisión habría sido clave para que su hija fuera asesinada.Con todas estas pruebas, la fiscalía solicitó que los imputados sean detenidos e indagados por su presunta responsabilidad en homicidio agravado por alevosía de Nerea, una calificación que, según el Código Penal, tiene una expectativa de condena de prisión perpetua.Al mismo tiempo, los funcionarios judiciales y policiales siguen con la recolección de pruebas para tratar de determinar si el homicidio de Nerea tuvo un componente ritual, a partir de las expresiones del abuelo de la víctima que indicaba que algunos de los moradores de la "casa del horror", hacían prácticas umbandas.Asesinatos ritualizados quedaron expuestos en la historia criminal argentina. Nerea era un año menor que Ramón Ignacio González, también conocido como "Ramoncito", asesinado el 7 de octubre de 2006, en Mercedes, Corrientes. Su caso representa, lamentablemente, un ejemplo de esa clase de homicidios. En el juicio quedó demostrada la brutalidad de los asesinos. Un Tribunal Oral de esa provincia condenó a prisión perpetua a nueve acusados del homicidio ritual de "Ramoncito", al considerar que fue asesinado para entregarlo como ofrenda al "Señor de la Muerte". El décimo condenado fue un menor, que en el momento del crimen tenía 17 años y recibió una pena de 15 años de prisión.
La víctima más reciente tenía 34 años, era maestra y dejó dos hijas huérfanas. Su caso fue calificado de extrema violencia por el observatorio que lleva el registro independiente
Con flores en la mano y hablando en idioma Mam, la mujer narró cómo escapó de la muerte en un puesto callejero frente a una escuela. Semanas después, su cuerpo fue hallado con múltiples impactos de bala.