Según estudios, hablamos en promedio unas trescientas palabras menos por día.Nunca estuvimos rodeados de tantos dispositivos.
Desde la lectura de Primo Levi hasta sus conceptos de "vida desnuda", "homo sacer" y "estado de excepción", la filosofía de Giorgio Agamben ha buscado convertir Auschwitz en una clave para comprender la política occidental. Pero esa operación, cuestionada por historiadores, juristas y filósofos, corre el riesgo de borrar aquello que pretende explicar: la singularidad histórica del exterminio, la diferencia entre víctimas y verdugos y el valor político de los derechos humanos. Una discusión sobre los límites de la filosofía frente al horror y sobre aquello que se pierde cuando una tragedia concreta se transforma en categoría universal. Leer más
El patrimonio cultural de esta enorme (por cantidad y calidad) pinacoteca privada, abierta al público desde 2008 bajo el nombre institucional Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, representa una valiosa oportunidad para conocer a los más destacados artistas plásticos históricos y contemporáneos del país. Aunque cada año entre 50.000 y 70.000 personas recorren sus extensos salones sorprendiéndose con el acervo y la multiplicidad de épocas, estilos y movimientos plasmados en sus obras, no es tan conocido para los porteños y los turistas. Quienes lo visitan suelen sorprenderse. Emociona contemplar piezas clásicas, modernas o contemporáneas con firmas famosas y otras quizás no tan notorias; pero también extraordinarias. Por citar algunosâ?¦ Prilidiano Pueyrredón, el referente del costumbrismo; Cesáreo Bernaldo de Quirós con las tradiciones criollas; Berni con Juanito Laguna y Ramona; Xul Solar con su universo místico; los icónicos arlequines de Emilio Pettoruti, la serie de Van Gogh que plasmó Carlos Alonso bajo el título El pintor caminanteâ?¦ o también cercanos en el tiempo con autores de la estatura de Nicolás García Uriburu, Juan Del Prete o Marcia Schvartz.Al llegar al museo -pegado al dique de Puerto Madero que mira al Río de la Plata- la primera impresión es la atractiva arquitectura diseñada por el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly con esa cubierta arqueada donde se articulan una docena de gigantes parasoles que tamizan el ingreso de luz natural. Hormigón, acero, vidrios y una plaza seca se asocian armónicamente con el entorno.La segunda alegría visual es admirar David fragmentándose (desde Grecia hasta el Renacimiento y hasta hoy con amor), la escultura de Marta Minujín en el costado del Museo. Sí, a la vista de quienes pasan o pasean por la rambla del Dique 4 sobre Pierina Dealessi.Y la tercera evidencia sucede ya en el interior y tiene que ver con la trascendencia pedagógica del tesoro plástico. Una mezcla de susurros o suave bullicio se hizo notable con la presencia de una treintena de adolescentes de un colegio acompañados de profesores. Sucede a diario en determinados horarios dado que el programa especial para escuelas funciona desde 2009 con contingentes de establecimientos primarios y secundarios, sean públicos (gratuito con inscripción previa) o privados.Sencillamente identificada como "Colección Amalita", 150 trabajos (de un acervo de 600) integran el nuevo guion diseñado por los curadores Leandro Martínez Depietri y Roberto Amigo. Se percibe que los lineamientos no tuvieron un propósito cronológico dado por fechas o tendencias, ni rígidos criterios académicos, sino que jugaron con asociaciones libres que motivan miradas diferentes, suspicacias, sentidos compartidos o complementarios. Aporte esencial fueron los préstamos de las pinacotecas de sus nietas Bárbara Bengolea y Amalia Amoedo y de su nieto Alejandro Bengolea, hoy continuada por sus hijos Sofía y Alejandro, bisnietos de la fundadora."Tratando de seguirles la articulación, podría decirse que hay una suerte de teatralización por la puesta en escena de diversos enfoques; pero inmersos en los mismos conceptos o en discusión entre los puntos de vista. Así, una pared está destinada a la serie bodegones que abarca desde el siglo XIX, con Cándido López, hasta la actualidad con Ricardo Garabito.Un ejemplo. En el segundo subsuelo, en el contexto del relato "Espectro y tormenta" vemos una impactante instalación de Pablo Suárez (1937-2006) -cuestionadora de la realidad social, como siempre-, donde la figura de un ternerito está apoyada sobre una dramática alfombra: la piel entera de una vaca. Detrás, paradojal, se encuentra un óleo de Ángel Della Valle (1852-1903) con Indios con tropilla y bueyes. Distintas épocas, estilos y materiales en una escenificación que va más allá de lo campestre. En tanto que el primer subsuelo -que acoge sobre todo la colección propia (y sigue un piso más abajo)-, tiene una generosa extensión de 90 m de largo, donde una de las paredes linda directamente con el agua del dique, con lo cual el pabellón tiene 1.000 m2 de planta libre, un despliegue inusual. La continuidad de un bagaje fundamental"Tenemos dividido el edificio en dos. Casi toda la colección permanente está en los subsuelos y las muestras temporarias en los pisos superiores, excepto dos salas que se cruzan para permitir que los visitantes transiten todos los ámbitos. Este guion se inició en noviembre con la particularidad de que quisimos afianzar la idea de legado de Amalita", cuenta a LUGARES en director artístico de la institución, Germán Barraza."Para lograrlo -agrega el especialista-, invitamos a los herederos con sus patrimonios. Por esto se exponen obras de las nietas y de los bisnietos, con creadores excelentes como Marcelo Pombo, Guillermo Iuso, Cristina Schiavi, Antonio Berni, Cándido López... Los descendientes nos brindaron sus piezas para que los curadores generaran estos diálogos y estos discursos".Un dato para tener en muy en cuenta es que hasta finales de septiembre se mantiene el espacio titulado "Creencias y supersticiones de siempre. Historia de una exposición (1976-2026)", un homenaje a la legendaria muestra que se hizo en 1976 en la Galería Carmen Waugh, que entonces se encontraba en Florida 948. Barraza comentó al respecto: "Cuando Berni presentó la instalación de La Difunta Correa, invitó al singular y excéntrico Federico Manuel Peralta Ramos -un artista dadaísta, en otra dimensión- que participó con Tut Ank Amon. Fue una muestra que quedó en el imaginario del arte argentino". Agregó que para investigar convocaron al curador Rodrigo Alonso y se construyó una recreación con el gran cubo dorado. "Lo interesante fue que además se descubrió que hubo otros dos artistas involucrados en la exhibición: Pedro Roth, que fue el fotógrafo del afiche de la exposición y, sin dudas, el profesional fotógrafo de la época. Y apareció un personaje más, el que hacía de momia y se hacía llamar Ithacar Jalí; que no era su nombre real y era actor. Se lo ve en las fotos"."Otro de los sectores -refirió Barraza- contiene parte del patrimonio del reconocido curador Marcelo Pacheco, con varios artistas relevantes de los años 90: Mónica Girón, Elba Bairon, Alfredo Prior, Rosana Fuertes, Benito Laren, Román Vitali y Oscar Bony, entre ellos."También resalta el núcleo conceptual Telas americanas donde encontramos una realización de la artista wichí, contemporánea, Claudia Alarcón, que trabaja estilos de antaño, pero con motivos actuales. Y, claro, está Zamba, de Berni. A propósito de este genial maestro, "Domingo en la chacra, tiene un ámbito especial, exclusivo, para destacar su preponderancia. Si bien es un lienzo (en rigor, arpillera cosida y unida) siempre formó parte de la muestra permanente", acotó el directivo del museo.Pasando a lo internacional, entre tantas pinturas y esculturas vale resaltar grandes creadores como Auguste Rodin, Andy Warhol, J. M. William Turner, Salvador Dalí, Marc Chagall, Pieter Brueghel II, Jan Brueghel y Gustav Klimt, así como también generan mucha atracción piezas de Grecia y de varias dinastías de Egipto (que estuvieron exhibidas hasta abril en el Museo Nacional de Bellas Artes).En el corto plazo la innovación para el público será el sistema de audioguías; mientras ya están trabajando en el cronograma de muestras temporarias para los siguientes dos años.Vale citar que apenas se accede al área expositiva recibe a los visitantes un valioso retrato de Amalia Fortabat realizado por el estadounidense Andy Warhol, el máximo exponente del pop art. Un claro anticipo de que uno recorrerá una selección temática de una excelente herencia cultural.Colección Amalita. Olga Cossettini 141, Puerto Madero. Jueves a domingos de 12 a 20 hs. Visitas guiadas para todo el público: viernes 17:30 hs y sábados a las 16 y 17:30 hs. Entrada general, $20.000. Residentes, $10.000. Ingreso sin cargo a menores de 12 años y, los jueves, a docentes, jubilados y estudiantes. Club La Nación 2 x 1. T: 4310-6600.
"El mundo del diseño es más auténtico y menos snob que el del arte", aseguró alguien que conoce muy bien ambos, mientras varias diseñadoras lloraban el jueves en el Moderno. Minutos antes de la inauguración de la muestra Vestir Mundos, concebida a partir del archivo de Fundación IDA con prendas de grandes referentes en el tema, se emocionaron al ver sus creaciones exhibidas en un museo. Soltera y puritana, la maestra bostoniana que Sarmiento "reclutó" a finales del siglo XIXEntre estas últimas se contó una de las integrantes del colectivo Therapy Recycle and Exorcise -las hermanas Paula, Mariángeles y Andrea Aguirre, residentes en Córdoba y Berlín-, que acaba de ingresar al acervo institucional con dos piezas: un "vestido armadura", realizado con zapatillas recuperadas y deconstruidas, y el look de novia "La llorona", confeccionado con vestidos de novia donados, fragmentos de calzado y textiles reutilizados.Si hay diferencias entre las dos disciplinas, en Buenos Aires cada vez se nota menos. Como cierre de la edición 29 de DesignersBA, plataforma que reúne a diseñadores de indumentaria argentinos consagrados y emergentes, el diseñador Pablo Ramírez presentó el viernes en el Moderno un cortometraje de Ignacio Masllorens sobre su reciente libro, Archivo Ramírez, y una performance con piezas icónicas de su producción. Este museo, que celebra este año siete décadas, incluye además piezas de su importante colección de diseño en la muestra Moderno y Metamoderno. Por ejemplo, una silla diseñada por Alejandro Bustillo para el hotel Llao Llao y otras de Amancio Williams y Susi Aczel, cofundadora de Interieur Forma, presente en la inauguración de Vestir Mundos. "Estoy contenta de ser parte de esta generación de diseñadores que trajo el arte a la moda", dijo Cora Groppo, acompañada por otros pioneros como Jessica Trosman y Martín Churba. "Pongamos el trabajo de moda en la Argentina, de una vez y para siempre", agregó entre aplausos este último, parado junto a dos de los guardapolvos que comenzó a producir hace más de dos décadas junto con la cooperativa La Juanita.Con ese mismo espíritu de colaboración, Churba se encuentra trabajando ahora Anabela Pérez, una tejedora del Chaco Salteño en textiles de chaguar con intervenciones metalizadas. Varias de esas piezas se exhibieron hasta el viernes en Monte, una muestra pop up organizada por la galería Herlitzka & Co y Ricardo Paz, que reunió obras de arte contemporáneo -de artistas como Alicia Herrero, Teresa Pereda, Hernán Salamanco y Juan Sorrentino, entre otros- muebles, textiles y objetos criollos.Igual de ecléctica será Viva Frida, la muestra dedicada a Frida Kahlo que se inaugurará el sábado en el Malba, y que incluye vestidos y objetos personales de la artista mexicana. En su estilo único se inspirará el desfile público que se realizará el domingo a las 20 en la explanada del museo como parte de la Semana de la Alta Costura, que se realizará desde mañana en esta institución que se dispone a celebrar sus 25 años. Una de sus muestras más visitadas, justamente, tuvo que ver con el diseño: en 2023, Del cielo a casa Conexiones e intermitencias en la cultura material argentina fue visitada por más de 210.000 personas.Esa misma integración se podrá ver desde el miércoles hasta el domingo en la flamante feria Arpa. Alojada en la Casa Victoria Ocampo, en Barrio Parque, contará con la colaboración de Arkheion. Esta galería de diseño coleccionable equipará los stands, el hall y el dormitorio del segundo piso con muebles y objetos que acompañarán la arquitectura y el espíritu de época de esta residencia diseñada por Bustillo en 1928 y habitada por una de las figuras culturales más influyentes de América Latina en el siglo XX. Ya la feria MAPA había sorprendido en junio de este año en La Rural con una sección de diseño curada por María Boggiano, que reunió propuestas de 44 estudios. Muchos de ellos llegaron desde Brasil representados por Mercado de Arte y Diseño (MADE), gracias a un programa de intercambio internacional.Al mismo tiempo Arkheion, proyecto nómade gestionado por Belén García Pinto y Karina Kreth, presenta en estos días junto a Díaz Ortiz Ediciones y Emma Livingston en Cora Café (Florida 1045) el Proyecto Kavanagh, un cruce entre arquitectura, diseño, fotografía y edición destinado a celebrar las nueve décadas del emblemático edificio. La muestra incluye un perfume de ambiente creado por Amparo Molar, inspirado en los jardines que rodeaban a Corina Kavanagh durante los veranos en Córdoba y en las flores de la terraza de su departamento del piso 14. En otro hito del patrimonio porteño, el Palacio Barolo (Avenida de Mayo 1370), se aloja el espacio 34_35, que también propone cruces disciplinarios. Con curaduría de Fabián Carrere y Teresa Giarcovich, la semana pasada presentó los diseños textiles de Florencia Peña, de Fabrics Of Colours. View this post on Instagram Una propuesta similar es la de Solar Concept Gallery (Av. Directorio 571), un espacio que reúne en Caballito a referentes del arte, la arquitectura, el diseño, la música y la gastronomía. Semanas atrás, Nicola Costantino presentó allí Costantinopla, una experiencia de arte comestible en la que intervino tortas heladas con color, para transformarlas en piezas únicas y efímeras. Ahora, mientras la ciudad se prepara para iniciar el Mes del Diseño y la Arquitectura -que incluirá en octubre la Bienal de Arquitectura y la Feria Puro Diseño-, en el barrio que convoca a un público masivo con Tendencia Arenales se exhiben hasta el 21 de septiembre obras de 16 artistas de distintas generaciones como Kenneth Kemble, Elena Dahn, Alejo Musich y Jessica Trosman. La tercera edición de Lateral, muestra impulsada por Abril Bellati, se aloja en la sede de Oromanta, firma argentina dedicada al diseño y a la fabricación artesanal de muebles. Es una residencia de estilo francés ubicada en Libertad 1275, construida en 1926 y recuperada por el arquitecto Fernando Russi.Arte, diseño y arquitectura conviven a su vez en T.1080 (Tacuarí 1080,San Telmo), flamante proyecto nacido de una alianza entre Subsuelo y Darkhaus, de Rosario. En tanto, en el Pasaje Tres Sargentos al 300, la galería Pasto y el laboratorio creativo Comité 357 unieron fuerzas en una casa con historia que alojó a la Cristalería Lumi Hermanos. "Los dos espacios se comunican con una escalera por atrás -dijo a LA NACION César Abelenda, director de Pasto, al inaugurar esa nueva sede en el marco del circuito Nodo-. Juntos vamos a organizar eventos gastronómicos y de diseño, porque queremos sumar más gente al mundo del arte".
Las recetas incluían cabra, cereales o gacela cocinados a fuego lento en ollas de barro.Los cocineros utilizaban ollas con diferentes propiedades térmicas, dependiendo del tipo de comida que iban a preparar.
Para millones de personas, el subte es solo un trámite diario entre pasillos grises, pero en algunas ciudades se transformó en un espectáculo visual inolvidable
El Museo Tamburini inaugura este lunes una ambiciosa muestra inmersiva que reúne seis décadas de producción del creador argentino ganador del Oscar. Leer más
PARANÁ. - Peces, pájaros, el Río Paraná, la intimidad de las casas, las labores de las abuelas, el barro. En la tercera edición de la Feria de Arte Paraná hay imágenes recurrentes que se replican en el paisaje de fondo de la Sala Mayo de Puerto Nuevo, donde transcurre el encuentro de diez galerías de arte y trece grupos de artistas. El espacio es una caja vidriada que balconea al río, rodeada de lapachos en flor. Es el gran protagonista de esta fiesta para artistas, gestores culturales, galeristas, curadores y coleccionistas de la escena local y de diferentes puntos del país. Adentro, cien creadores muestran lo que se ve y lo que no: una idiosincrasia compartida.Soltera y puritana, la maestra bostoniana que Sarmiento "reclutó" a finales del siglo XIXLa feria es abierta a la comunidad, con entrada libre y gratuita, organizada por la Municipalidad de Paraná, con apoyo del sector privado, que aporta cinco premios adquisición. Continúa hasta el domingo con recorridos guiados, charlas de muralismo, galerismo y coleccionismo, demostraciones, pintura en vivo, intervenciones y mapping. "Este año priorizamos a los proyectos independientes, que fueron el doble, porque se entusiasmaron con las dos ediciones anteriores de la feria. Había mucha gente que tenía ganas de participar y no tenía galería, entonces los alentamos a reunirse en proyectos grupales. Fue un trabajo en comunidad con los proyectos. Hicimos la convocatoria, reuniones, charlas informativas, visitas a los talleres", dicen las coordinadoras generales, Verónica Moreira y Carla Brugo. También se trabajó la inserción de los alumnos de la Escuela de Artes Visuales Profesor Roberto López Carnelli, que colaboraron en el montaje y ofrecen visitas guiadas.Río abajo ya no hay tanta presencia de las creencias populares como en las provincias del Norte, y el verde ya no es selva feroz. Un Paraná a estas alturas menos mitológico y más manso, quizá. El barro está al alcance de la mano. El arte tiene algo de tarea doméstica: el crochet y los platitos pintados de los livings de señoras dejan sus rastros en el arte contemporáneo. "Creo que es un arte que crece a la hora de la siesta. Acá hay mucha tranquilidad", observa el curador Joaquín Rodríguez, entrerriano. Es el temple de pescador, otra figura frecuente. Un imaginario más fantasioso y tranquilo, que se multiplica, por ejemplo, en sirenas en 33 Almacén de Arte, en pájaros bordados y pintados en Bruma Colectiva, y también nidos de cerámica. Hay una escultura de un hombre con un sapo en la cabeza, obra de Marcelo Meza. Faltaban los sapos.La Portland tiene fragmentos de esta postal: paisajes móviles de Federico Roldán Vukonich (una torre de adoquines con un espiral para ahuyentar mosquitos en el medio, valen oro cuando cae el sol y los insectos arrecian). Lázaro Olier hace un ejercicio: intenta captar el color que se refleja en las escamas de mojarritas en un atardecer. "El arte de esta zona está muy ligado al río, el color, las ondas y también nos alineamos en su defensa. Aparte de una identidad es algo emotivo porque disfrutamos mucho de nuestros ríos", dice Mariela Herrera, artista textil de Entre hilos. Al lado, en Casa Banano, hay peces de cerámica, obras hechas con miel, canutillos o maquillaje. "Hago retratos de mi colección de cosas, floreros, adornos, muy de mi casa de mi infancia. Encontré esta paleta fabulosa de maquillaje en el mercado chino. Pienso en el sueño de la casa propia, la herencia, ¿qué tanta muerte se necesita para tener una casa? ¿qué tanta vida se le da con las cosas que se le ponen adentro?", dice Lu Scutellá, que pinta casas de duende y de juguete.En El Farol hay garzas pintadas por Jorgelina Parkinson y animalitos de río de Clorinda Mateos, junto con obras de maestros. No podía faltar la lujuriosa pintura tropical de César Bernardi, poeta de La Paz, Entre Ríos. Narra un río subjetivo, disidente. Adiós a las historias de superación: la discapacidad y los cuerpos no normativos entran a museos, teatros y cines por la puerta grandeHay oficios y técnicas diversas, más allá del caudal de pintura, fotografía y cerámica. En el espacio Bienvenidas, una obra de Noelia Fries tiene una frase bordada sobre una tela de algodón, con puntillas: "Mis puntadas te veneran y se vuelven verdad". Recuerda a su abuela, que era bordadora a pedido, y ese era su sustento. Ahora su nieta dibuja con hilos. Pola Ortiz, de profesión titiritera, presenta autómatas.La Hendija presenta una obra colectiva, Obsoleto, un rejunte de tecnologías caducas en una instalación viviente: del secador de pelo salen imágenes proyectadas en la pared, todo emite sonidos, cruje y respira. "Tenemos objetos ensamblados, intervenidos, readaptados, muy ready-made. Recibimos un premio estímulo", explica Coty Carbone, autora junto con Guido Bertos, Pájaro Carreira, Desi Darrichon y Cynthia Fistraiber. Otro espacio singular es el del colectivo Bolaceros, que armó un festejo infantil con globos y bolsas de cumpleaños con obras sorpresa a la venta.Blanca Irradiante es la nueva galería de la ciudad, fundada por la actriz y artista Silvina Fontelles arriba de su sala de teatro. "El arte acá es muy ecléctico", observa. Presenta obras de vidrio, de impresión 3D, y un ensayo fotográfico entrañable de Julián Villarraza sobre la geometría de los arcos de fútbol de los potreros. "Se llama El Otro Mundial. Hay arcos hechos con redes de pesca", señala. Todos quieren llevarse la pelota de 1905 que acompaña la puesta.El recorrido por los espacios de arte de la ciudad guarda sorpresas, como la muestra de la galería Gap de pinturas de Raúl González, escenas misteriosas en el puerto. En el Museo de la Ciudad, la exposición Lo que sostienen las Flores, de Valentina Bolcatto, curada por Valeria López, continua con una recorrida por el cementerio, porque esas son las flores que ella pinta. El Museo Provincial de Bellas Artes celebra cien años con un recorrido por la historia del arte de la ciudad guiado por artistas. Otro espacio imperdible con blacón al río es La Portland, donde se ve Claridad y un resto frágil, de Karen Spahn y Carlos Battauz. En Archicofradía, expone Emilia Reniero. 33 Almacén de Arte es otro reducto de arte con una muestra colectiva de todos sus artistas. Casa Banano, una de las más antiguas y de mejor jardín, hay instalaciones de Milagros Waigadt hechas con miel de abejas y de Sol Yedro. En la obra de Belén Céspedes se recrea el ruido de la vertiente, el agua subterránea que corrre por debajo de las casas viejas y hace vibrar las paredes. Hay río, adentro y afuera de las salas de arte.
BERLIN.- Maurizio Cattelan (Padua, 65 años) lleva más de tres décadas obligando al mundo a preguntarse dónde termina la broma y dónde empieza la obra de arte. La puesta en escena comienza por su propio atuendo: amante de la excentricidad, aparece a la cita vestido como si acabara de salir de una guardia en un hospital, con uniforme azul de sanitario y deportivas blancas, a juego con el color de sus mechones indóciles. El artista italiano, enfant terrible del arte que ya roza la edad de la jubilación, se encuentra en la Neue Nationalgalerie de Berlín, el templo de acero y cristal diseñado por Mies van der Rohe, donde el jueves 10 inauguró la que tal vez sea su exposición más política en años. Su título es Night.Soltera y puritana, la maestra bostoniana que Sarmiento "reclutó" a finales del siglo XIX"La noche es ese lugar intermedio donde las cosas pierden definición y se vuelven borrosas", decía Cattelan, último ganador del premio de arte que concede el museo berlinés, mientras paseaba por las salas el martes pasado, a pocas horas de la inauguración. Sus frases, como sus obras, admiten varias lecturas, por lo que cuesta saber si esta también contiene una metáfora. ¿Habla de una noche de los tiempos, de la civilización? "No estoy en contra de esa interpretación", sonríe el artista. View this post on Instagram No es una pregunta forzada. En la planta baja del edificio, desnudo como pocas veces, aparece una estatua de Hitler arrodillado, varios cadáveres de mármol y un Cristo crucificado que, en realidad, es una mujer inmovilizada y torturada. En el exterior, un niño toca el tambor desde la cornisa del edificio con un repiqueteo inquietante, rodeado de palomas e inspirado en El tambor de hojalata, de Günter Grass. No es la retrospectiva esperada, sino algo que parece un comentario del presente. "No quise hacer un disco de grandes éxitos. Al principio fuimos incluso más radicales: pensamos en dejar todo el museo vacío y poner solamente Him", dice sobre su dictador con cuerpo de niño. "Habría sido muy fuerte, sobre todo aquí en Berlín. Esa obra habla de cicatrices que nunca se han cerrado. Pero quizá dejar a Hitler solo habría sido demostrarle demasiado respeto".Para entrar en este recinto con aires de iglesia moderna hay que atravesar una Puerta de Brandeburgo reducida a escala y construida en madera, obra concebida para esta muestra que Cattelan ha titulado Purgatorio. El monumento que ha acompañado la historia de Alemania, desde el Imperio hasta la reunificación, se convierte en el umbral hacia un pasado que creímos clausurado. "Ahora tenemos la sensación de volver atrás", dice Cattelan, solo unas horas después de la victoria de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt. En la entrada, el texto que recibe al visitante lo formula así: "La historia no se repite, pero tiene muy buena memoria".Durante décadas, Cattelan fue descrito como el bufón oficial del arte y como su gran provocador, como el hombre que hizo que un meteorito impactara contra el Papa de Roma, que instaló un inodoro de oro en el Guggenheim o pegó un plátano a una pared con cinta americana en una feria de arte en Miami. Su nueva exposición plantea otra posibilidad: que sus bromas contuvieran más gravedad de la que parecía. En realidad no han cambiado, pero puede que lo haya hecho el mundo a su alrededor. Al desvelar Him hace más de dos décadas â??Hitler representado con el cuerpo de un niño, de rodillas y en lo que parece una oración; la estatua fue vendida por 15 millones de eurosâ??, lo acusaron de sacrilegio. En 2011, Cattelan la instaló en el antiguo gueto de Varsovia, lo que provocó indignación y acusaciones de banalizar el nazismo.Adiós a las historias de superación: la discapacidad y los cuerpos no normativos entran a museos, teatros y cines por la puerta grandeLa figura reaparece en un momento en que la extrema derecha triunfa en numerosos rincones de Europa. Más que una transgresión, parece un presagio. "Como artista no tienes una bola de cristal, pero percibes cosas que están ahí, de forma latente. Hasta que un día, sin previo aviso, emergen de golpe", comenta Cattelan. "Si en mi obra solo hubiera provocación, no habría durado. La provocación es como un cóctel Molotov: lo lanzas, explota y se acaba". ¿Se ha sentido malinterpretado? "Sí, siempre me ha pasado eso. Te ponen una etiqueta y luego es difícil quitártela. Espero que esta exposición permita releer lo que hago", confía. "Quizá sea la primera en la que la gente vea algo más severo y menos divertido".Entre las 17 obras expuestas, con una economía infrecuente en tiempos del más es más, abundan las que remiten a la memoria europea, los fantasmas del siglo XX y la imaginería católica. Quedan fuera, en cambio, las piezas con las que Cattelan ha regresado al primer plano durante la última década, cuando desplazó su imaginario hacia Estados Unidos. No está Blind, el enorme monolito negro atravesado por la silueta de un avión, guiño al 11-S. Tampoco Sunday, una superficie dorada perforada por miles de disparos, donde se cruzan la fascinación por la riqueza y por las armas. Ni America, su famoso inodoro de oro, hoy inseparable de la estética trumpiana. "Sí, aunque lo concebí antes de que llegara Trump. Eso es lo interesante: fue una obra premonitoria".También ha dejado fuera a Comedian, su plátano convertido en meme interplanetario. Lo presentó en Miami Beach en 2019, donde alguien se lo comió antes de que acabara la feria de arte donde fue revelado. Luego se vendió por más de seis millones de dólares, su rico comprador volvió a comerse la fruta y, antes del verano, otro ejemplar de la obra fue robado en Francia. ¿Imaginaba una vida tan larga para esa banana? "No. Cuando haces una obra nunca sabes qué le ocurrirá: es como dar a tus hijos en adopción", bromea Cattelan. "La respuesta estuvo fuera de mi control, pero así funciona ahora el flujo de imágenes: su misión es convertirse en memorables".¿Le sorprendió el precio alcanzado por Comedian? "El precio forma parte de la obra. Cuanto más alto, más absurda será". ¿No le hace sentirse culpable? "¿Culpable de qué?", se pregunta. "Yo no fijo el precio ni recibo ese dinero. Si hubiera sabido que mis obras alcanzarían esos precios, habría guardado alguna para mí". Para Cattelan, es la prueba de que el arte atraviesa una crisis "como sistema y como producto". "Empezamos a producir a la misma velocidad y en la misma cantidad que cualquier otro sector. Pero el arte no es cualquier otro sector. No podemos obedecer solo a la necesidad de producir contenido todo el tiempo", denuncia.Hace años que el artista vive entre Nueva York, bajo Trump, y Milán, bajo Giorgia Meloni. ¿Qué significa moverse entre dos países gobernados por una derecha radical? "Me afecta como a cualquiera, aunque el problema no es Trump o Meloni. Es el regreso de esos fantasmas que pensábamos que habían desaparecido para siempre", analiza. "Al mismo tiempo, entramos en una revolución digital que tal vez será más disruptiva que la industrial. Estamos solo al principio. Trump y Meloni son solo fases de una transformación estructural que pasará por el nacionalismo generalizado, por la obsesión por la seguridad y por la guerra. Preparémonos para un viaje lleno de sobresaltos".Para Cattelan, la oscuridad está aquí para quedarse. "Hemos tenido muchísima suerte. ¿Te imaginas? ¡Medio siglo de paz y libertad! Si piensas en los últimos mil años de historia, lo que hemos vivido ha sido algo excepcional. Antes los imperios nacían, se destruían, se reorganizaban. Los países desaparecían. A escala histórica, que un país invadiera al vecino era normal. Tal vez debemos dejar de pensar en estas cosas como excepciones". Entonces, ¿estas pocas décadas de paz habrán sido sola una ilusión? "Sí", dice Cattelan, al fin un poco melancólico. "Una ilusión maravillosa".Hubo un tiempo en que Cattelan quiso desaparecer. Mandaba dobles a las entrevistas â??Massimiliano Gioni, director del New Museum de Nueva York, confesó hace poco haber sido uno de ellosâ?? y llegó a retirarse durante siete años, agotado por un sector en el que ya no se reconocía. Hijo de una familia obrera de Padua, a unos 40 kilómetros de Venecia, se formó de manera autodidacta y aprendió antes a soldar y trabajar la madera que a moverse por el mundo del arte. "Siempre me sentí como un outsider al que los demás toleraban. Por primera vez me empiezo a ver como un artista de verdad. Tengo que aceptar esa posibilidad y entender qué significa. Ese es el siguiente capítulo".Esa aceptación llega, sin embargo, en un momento de profundas dudas sobre el oficio. "Siento que formo parte de la crisis de la que hablaba antes. Los artistas somos parte del problema. Quizá el plátano apunte a otro tipo de trabajo. Necesito entrar en ese terreno en el que las obras incorporan a su audiencia. He visto una posibilidad. Si consigo hacer ese cambio, será fantástico. Si no, estoy terminado". No hace tanto, habría sido fácil darle la razón. Después de algo tan relevante como Night, cuesta un poco más.
Al filo de los 50, la artista y mecenas es una figura destacada de la cultura argentina, gracias a su Fundación y a su coleccionismo entusiasta.Esta pasión por el arte la heredó de su abuela, Amalia Lacroze de Fortabat.Además, confiesa amar el rock y "tener calle".
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La exposición del Museo Lucy Mattos reúne piezas originales de la colección de Raúl Blisniuk y obras de destacados artistas argentinos inspiradas en el legado del cuarteto de Liverpool. Leer más
Leandro Katz en el Bellas Artes. El artista, escritor y cineasta presenta su primera muestra antológica en un museo argentino, hasta el 10 de enero con entrada gratis en Av. Del Libertador 1473. Su película El espejo sobre la luna (1992), inspirada en "El Aleph" de Jorge Borges, se proyectará en Arthaus (Bartolomé Mitre 434) el 19 de septiembre a las 20 y el 27 a las 19.30 (entrada general: $8000).Georges Rousse en Arte x Arte. También en diálogo con la literatura Borges, la muestra titulada El espacio infinito reúne más de cuarenta años de trabajo del artista francés. Desde los años ochenta, interviene espacios abandonados con figuras pintadas y construidas que solo se revelan desde un punto de vista: el de la fotografía final. Hasta el 7 de noviembre en Lavalleja 1062, de martes a viernes 14 a 20 y sábados de 15 a 20, con entrada gratis. Vestir mundos. Así se titula la exposición que abrirá al público hoy a las 18 con entrada gratis en el Museo Moderno (Av. San Juan 350). Creada a partir del archivo de Fundación IDA, explora el diseño de indumentaria como una práctica capaz de transformar los espacios que habitamos. Paisajes de adentro. Hasta el 2 de octubre se presenta en la galería Van Riel (Juncal 790, planta baja) la muestra Paisajes de adentro, de Isabel de Laborde. La exhibición reúne una selección de trabajos realizados por la artista franco-mexicana a lo largo de treinta años: de dibujos a collages de diferentes épocas. Con entrada gratuita, se puede visitar de lunes a viernes de 15 a 20. Los interesados en recorrer la exhibición en otros horarios deben concertar una cita. Informes y contacto: info@galeriavanriel.com.ar.Herlitzka & Co en el espacio Monte. Hasta el viernes 11, Herlitzka & Co. y Ricardo Paz presentan un evento "pop up" en el espacio Monte, creado por el artista. Reúne una selección de obras de artistas de la galería con muebles, textiles y objetos criollos antiguos y contemporáneos del acervo de Paz. La muestra tiene carácter solidario: colabora con la protección del bioma y la Reserva El Silencio en las sierras de Sumampa, Santiago del Estero. Visitas: de 11 a 18, en El Salvador 4656.Vuelve a escena Poéticas de gravedad. De un cruce de disciplinas tan diversas como la danza, la física de partículas y la astronomía surgió la performance participativa Poéticas de gravedad, que este fin de semana volverá a escena con dos únicas funciones: el sábado 12 a las 20.30 y el domingo 13, a las 19.30 en el Laboratorio de Artes Buenos Aires (Fraga 648). Con dirección coreográfica y general de Edgardo Mercado, la obra realizada junto con un equipo de científicos, artistas y especialistas se define como "una instalación que cruza performance, cosmología y arquitectura somática" y propone "una experiencia inmersiva en la que la gravedad deja de ser una ley abstracta". Las localidades cuestan $25.000.Antes del movimiento. Este sábado, a las 18, habrá una visita guiada por la muestra de Alejandro Carmona y una charla con el artista en la Casa de la Cultura (Av. de Mayo 575). La entrada es gratuita.
Doce noches, dos continentes y un parque temático construido desde cero: así es la apuesta más ambiciosa de la gira de Shakira.
El museo fundado por Eduardo F. Costantini celebra su primer cuarto de siglo con una semana de exposiciones, debates, literatura, cine, música y moda. Entre el 17 y el 21 de septiembre habrá inauguraciones, un seminario internacional y actividades gratuitas para el público. El aniversario coincide con un momento de expansión de su colección y con la proyección de una nueva etapa institucional. Leer más
Las autoridades sostienen que la agresión estaría ligada a una disputa por narcomenudeo, no a cobro de piso
En una comunicación oficial que hizo llegar a LA NACION, la familia Blaquier informó que las obras de arte argentino y latinoamericano que integran su importante colección no dejaron el país ni estarán en venta."Con respecto a la nota de hoy 06 de septiembre de 2026 del diario LA NACION realizada al señor Marcelo Pacheco, en la que dicho entrevistado expresa y es titulada 'Con la venta de la colección Blaquier, la mayor pérdida será de arte argentino: se irán del país dos mil piezas', la familia Blaquier aclara que ninguno de sus miembros ha exportado ninguna obra ni latinoamericana ni de Argentina de su colección, y mucho menos que sean parte de una venta", expresa el comunicado.En la entrevista aludida, Pacheco, un experto que integró el staff del Museo Nacional de Bellas Artes, fue curador en jefe del Malba y cofundador del Archivo Espigas, hace una mirada a la historia del coleccionismo argentino (es autor de dos tomos de referencia sobre el tema) y el destino de los grandes acervos privados de familias locales.Esa conversación se da en el marco de la noticia que trascendió el mes pasado, cuando se dio a conocer que cuadros de esta, una de las colecciones de arte más importantes del país, saldrían a la venta por 450 millones de dólares, convirtiéndose así en una gran atracción de la próxima temporada de subastas. Joyas de Van Gogh, Cézanne, Monet, Renoir, Degas y Gauguin se podrían ver y comprar entonces en una subasta pública en Sotheby's si se confirma la información que el 11 de agosto publicó el sitio digital especializado Artnet, y que durante todas estas semanas circuló como cierta sin confirmaciones oficiales ni desmentidas de ninguna de las partes. De ser así, al fin se sabrá a ciencia cierta qué pinturas cobijaba Nelly Arrieta de Blaquier, la gran mecenas del arte argentino y fundadora de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, que guardó sus tesoros bajo siete llaves hasta su muerte en 2020. Su exmarido, Carlos Pedro Blaquier, murió en 2023, y desde entonces la colección está en manos de sus cinco hijos.Como publicó ya con anterioridad LA NACION, parte de ese conjunto dejó el país en junio de 2019, enviado a Luxemburgo "para su resguardo y exhibición". Salieron con el trámite aduanero correspondiente e incluso cuatro obras estuvieron publicadas en el Boletín Oficial en busca de un comprador local que pudiera evitar que este patrimonio dejara la Argentina. Los precios que tuvieron en 2019, puestos inicialmente por el exportador, fueron convalidados por el entonces Ministerio de Cultura. De las dos Nymphéas de Monet, el más antiguo y más grande -de 1904, 90x92cm- por US$ 50 millones y el otro -de 1908, que mide 90, 2x87-, US$ 42 millones; ambos integran las cerca de trescientas versiones distintas de "Nenúfares" que pintó el francés. La Naturaleza muerta con cántaro azul, de Maurice De Vlaminck, de 1906, fue valuada en U$S 5 millones. Les Andelys, Port Morin, como se titula el cuadro del neoimpresionista Paul Signac, es de 1886, mide 33x46 cm, y se estimó su valor en U$S 3,5 millones. Las obras tenían permiso de exportación temporaria. Como vencido el plazo no regresaron al país ni las pinturas ni las divisas de sus ventas, la Aduana aplicó una multa a la familia por $7.350.469.600. Seguramente el valor de la colección ascenderá si se realiza la subasta que anticipó Artnet, que confirma que "la familia Blaquier se desprende de obras maestras del impresionismo y el postimpresionismo".
Qué paradoja. Mientras los cuadros de la colección de Marcelo Pacheco se dejan ver en Colección Amalita, su departamento de Plaza Italia quedó en manos de "los pintores". Cuando responde la solicitud para esta entrevista deja un audio de WhatsApp donde se le escucha decir "estoy con pintores". ¿Con quiénes estaría sino este historiador de arte (UBA) que ha sido staff del Museo Nacional de Bellas Artes (1986-1993), curador en jefe del Malba (2002-2013) y cofundador del Archivo Espigas? Tras sus severas críticas a la película, la traductora de la "Odisea" volverá sobre el poema de Homero de ceroLa voz de Pacheco se vuelve particularmente importante en estos días a partir su descomunal historia del coleccionismo argentino (dos tomos que van del siglo XIX a los años 40 de la modernidad) que vuelve apasionante un tema que podría ser tedioso. Los rumores sobre la venta completa de la colección Blaquier, siguiendo el destino del Van Gogh que se fue en 2020, en la casa Sotheby's se volvieron el zumbido mayor del tout porteño. Lo que se pierde no deja de ser patrimonio argentino y en la página 62 del segundo tomo de Coleccionismo de Arte en Buenos Aires el problema ya está expuesto en una reflexión del pintor Jorge Larco para la revista Lyra en 1942. The New York Times ya eligió "la novela de la década"... o quizá del sigloDe gafas oscuras, Pacheco escucha atento la lectura de su propia investigación. Larco, entonces: "(â?¦) El positivismo se ha adueñado de nuestras almas y a los descendientes de los señores de antaño les interesan más los dólares que la cultura del país. Los señores de antaño aun cuando compraban equivocadamente lo hacían por amor al arte y después dejaban el fruto de sus desvelos en los museos del país. Hoy esa práctica noble y altruista se ha perdido. Salvo raras y dignas excepciones (â?¦) que han querido restituir al pueblo una parte del privilegio de haber sido ricos". -¿Esto que se escribió en la revista Lyra en 1942 nos interpela en el presente?-Sí, nos interpela en el presente y cada vez con mayor potencia. Porque salvo las excepciones de algunos coleccionistas del siglo XIX que fueron donantes de los museos nacionales (Bellas Artes, el Decorativo) a partir de la irrupción del coleccionismo moderno en los años veinte no hay donantes casi. -¿No cuentan acaso las colecciones Santamarina y Di Tella?-Eso es un error histórico porque no fueron donantes. En el caso de Santamarina fueron conminados a dar vuelta atrás con la subasta en Londres y ellos apelaron y se llegó a un acuerdo con el Estado pero lo que quedó acá distaba de la calidad e importancia de lo que sacaron. Con la donación Di Tella sigue siendo una discusión. En 1972, el Estado argentino expropió la colección. A cambio de levantar una sanción contra la familia, se realizó una donación de lo supuestamente más importante pero algunas piezas de Renacimiento y de Manierismo que se esperaban quedaron en manos de los hermanos, como un fantástico Degas. Luego Guido hizo una donación por su cuenta con lo que se recuperaron dos o tres piezas perdidas. Pero tanto en el caso Santamarina como el Di Tella, el imaginario de las donaciones es pura construcción artificial. Las donaciones no fueron voluntarias. -¿A que podemos atribuir este síntoma Larco del coleccionismo argentino? ¿Por qué dejó de haber voluntad de donación en los descendientes o los nuevos coleccionistas?-Porque no hay interés ni visión en construir un patrimonio cultural. Está claro que no les ha interesado el destino de esas donaciones como sí les interesó a los González Garaño que fueron todos donantes muy importantes. O Mercedes Santamarina, que era la sobrina de Antonio, que fue una donante destacada para Bellas Artes y el museo de Tandil. Lo mismo Sarah Wilkinson, su cuñada. -¿Parte de su colección terminó en Blaquier?-Sarah Wilkinson fue la mayor coleccionista de platería francesa del siglo XVIII. Esa colección salió a remate a principios de los 60 y la principal compradora fue Nelly Arrieta. Eso está todo afuera y no vuelve nunca a la Argentina. -¿Tiene que ver con el rumor sobre la venta de la colección?-Sí. Ese rumor es cierto, la colección fue sacada del país legalmente además.-¿Piensa que el Estado debería tener cierta potestad sobre este tipo de patrimonio?-El Estado debería hacerse cargo a través de la Ley de Donación. No se trata de tener una potestad sino que la ley es muy clara en cuanto a la posibilidad de expropiación. Pagando lo que los tasadores del Estados consideren que es el precio de mercado. -En ese caso el desinterés es también del Estado, ¿no?-Diría que es mutuo, cómplice uno del otro. Las grandes piezas que forman parte del museo de Bellas Artes desmienten el relato de que una mitad es donación y la otra adquisición. Hay mucha más donación. Y es cierto que la colecciones importantes argentinas modernas terminaron en el exterior todas salvo los casos de González Garaño y Di Tella.-¿La colección Blaquier no donó una sola obra al Bellas Artes?-No. -Aun cuando Nelly Arrieta fue la directora de la Asociación de Amigos del museo por décadasâ?¦-Bueno, pero es el mismo caso que los Helft que nunca donaron nada. Han criticado al coleccionismo local durante décadas y no sabemos dónde fueron a parar los Picasso, Kandinsky o Klee que tenían. Sin contar las piezas de arte argentino. En el caso Blaquier, el daño mayor será en la pérdida de arte argentino. -¿Qué es lo que se va?-Son dos mil piezas donde están todas las figuritas, desde 1970 en adelante Carlos Pedro lo compró todo. De todas las épocas. Desde Palliere o la famosa siesta de Prilidiano Pueyrredón hasta De la Vega, Noé, Fontana, los Figari, Torres García, Barradas, Juanito remonta un barrilete, de Berni, un conjunto de Pettoruti de más de treinta obras que se exhibió en Bellas Artes en los 80. -¿Usted que trabajó como asesor de varias colecciones lo ha conversado con ellos? ¿Por qué se dejó de donar?-Los hijos de los coleccionistas no tienen, en general, ningún interés en las obras. Ni siquiera en continuar la colección privada. La gran excepción es la Hirsch que fue donada para una sala de Bellas Artes por Claudia y Octavio Caraballo. Las obras, la sala y el mantenimiento de la colección. O los nietos de Amalita que repatriaron Ramona espera, una obra fundamental que había quedado en Nueva York y fue incorporada al museo. Son los casos raros en que el coleccionismo paso de abuelos a nietos. -¿Los espacios de Fortabat, Klemm y Costantini no contradicen su análisis?-Son todos proyectos personales. Amalita nunca quiso donar ni prestar obra para exposiciones. Costantini, pues, cumplió el sueño de tener su propio museo y avanza en esa dirección, pero a las 230 piezas iniciales lo que se agrega son piezas de su colección que van a Malba a través de préstamos. En fin, es un tema urticante. Como las donaciones con cargo que ya fueron eliminadas. Me refiero a eso de donar a cambio de que pongas las sala. Lo que le pasa al museo de Bellas Artes con la colección Guerrico. Distinto es el caso de Pirovano que donó al Moderno con la posibilidad de rotar y elegir lo que se muestra.-Usted distingue dos períodos muy marcados en el coleccionismo. ¿El que llama "moderno" que va de los años 20 a los 40 sigue vigente o tenemos otro tipo de coleccionista ya?-Hay otro tipo de coleccionismo. Yo corté en los años 40 porque era mi territorio de investigación a lo largo de los años. -¿Qué rasgos le atribuiría al nuevo modelo?-Uno que fue delineando sus rasgos ha sido el coleccionismo rioplatense, aquellas colecciones que toman en espejo a Buenos Aires y Montevideo. Empiezan hacia los años 30 y se fortalecieron mucho en la década del 60 a través de la influencia del Di Tella y el Instituto de Arte Moderno y algunos escritores como Oliverio Girondo. El caso de la colección Bemberg, por ejemplo. Ellos sí donaron y por eso se salvó. -¿Los coleccionistas contemporáneos arrastran el síntoma Larco? ¿Qué sucede con la colección Bruzzone, por ejemplo?-Hasta ahora nunca ha dicho nada sobre el destino de su colección. Que sería muy interesante porque lo que el armó no aparece en otras colecciones. Es muy desde Gumier Maier en adelante con un énfasis en la fase temprana de muchos artistas. Y eso ya tiene espesor histórico cosa que no tuvieron otros. Pero en general lo que aparece es voluntad de venta, no de donación. -Usted marca un cambio muy fuerte entre el coleccionismo terrateniente y el industrialâ?¦-Sí, parte del coleccionismo del siglo XIX y las primeras cuatro décadas del XX deja ver diferencias muy grandes en la forma de las colecciones de origen rural e industrial. Eso se puede ver muy bien cuando se compara la situación de la Di Tella con la Blaquier, por ejemplo. Esta sigue el lineamiento histórico, las líneas más visibles desde los orígenes del coleccionismo como partir de los pintores viajeros, por ejemplo. Los industriales, en cambio, buscaban edificar desde la compra de Old Masters (siglos XIV y XV) y los ruralistas no, van al criollismo.-¿Por qué?-Son distintas maneras de crear pertenencia. Unos son dueños o herederos de bancos que se instalaron en la Argentina y otras ex colonias. Al ser de origen extranjero se validan en sus ancestros para generar una historia. Los otros no necesitaban eso porque tenían la propiedad de la tierra. -¿Qué daño le hizo este rasgo de las colecciones a Bellas Artes? ¿Qué no estamos viendo o se dejó de comprar?-Son muchas cosas. Desde Fragonard, a no tener más que un solo Van Gogh y de época temprana. El que los Blaquier se llevaron hubiera significado tener una obra de peso internacional, por ejemplo. Le quitó cosmopolitismo a diferencia de lo que se puede ver en San Pablo, por ejemplo. El MASP es un museo privado pero la familia decidió que quedara en Brasil. Ok, tiene una administración mixta, pero salvó para Brasil todo un patrimonio impresionista. Si Bellas Artes tiene buenos Modigliani es porque los González Garaño fueron generosos. -Ahora que puso de ejemplo al MASP, ¿Habrá que caer en ese lugar común de que los industriales brasileños tienen más arraigo?-Será un lugar común, peroâ?¦es real. Se verifica con las vanguardias modernas en el Museo de la Universidad de San Pablo con los Kandinsky y los Klee, si bien muchos son grabados, es una colección de estudio.-¿La colección de Bellas Artes debe llegar hasta cierto momento de la historia o llegar al presente?-No. Yo creo que debe llegar hasta cierto punto.-¿Y cuál sería?-El gran quiebre de los 60. El pop, el conceptualismo y el minimal y no mucho más.-El pop art está bastante poco representado en las colecciones argentinas. ¿No le parece?-Sí. Porque si bien estuvo rodeado por una escena intelectual fuerte nadie les compraba. Hay que tener en cuenta que Buenos Aires era ya una ciudad menos interesante y potente. Es un lugar común y falso en el que en el siglo XIX Buenos Aires fueran solo casas de adobe. La sociedad porteña del XIX es rica a pesar de haber perdido la riqueza minera del Alto Perú. Los hombres de mayo crearon la Biblioteca Nacional, el museo público. El proyecto de Bellas Artes es de 1814 aunque se haya consumado ochenta años después. -¿Hubo alguna gestión política de acuerdo a lo que usted investigó que se ocupara más de atraer posibles donaciones a lo largo del tiempo?-Hubo individualidades que se interesaron pero ninguna con fuerza de proyecto. Existe el mito, no se sabe de su certeza pero hoy se vuelve a repetir, que Blaquier ofreció una donación a la ciudad de Buenos Aires a cambio de un terreno para construir su museo. Y se le rechazó la petición.-¿Por qué dice que es un mito?-Porque lo escucho desde que tengo memoria y nadie lo puede probar. El cuento lo escuchaba en el Bellas Artes y afuera también. El terreno iba a ser donde está ahora la reserva ecológica.-¿Y en qué momento se ubica el mito?-Fines de los años 80. -¿Se puede especular entonces que el desinterés por donar parte de la colección venga de ahí?-Bueno, es la justificación que dan los allegados a los Blaquier. Ellos sostienen que tuvieron la vocación de donar pero que del otro lado no hubo respuestaâ?¦-Pero no hay forma de constatarlo, ¿O sí?-No.
¿Estaremos en tiempos de que hasta el azar o la serendipia es una estrategia de marketing intransferible y sofisticada? De otra manera debería asumir que, bueno, todas las personas que estuvieron en la función de A mamá (una orestíada vernácula) el jueves, en la sala Mercedes Sosa del Centro Cultural Borges, también empezaron el día atentos o "notificados" (nótese el cambio en la relación de fuerzas en la industria cultural ya desde el lenguaje) al lanzamiento de un nuevo "sencillo" (que de esa palabra tiene poco) de Ca7riel & Paco Amoroso llamado "Ha Ha (A COLORS SHOW)". En mi caso debo asumir que entré a la obra por la magia de lo que podríamos llamar "show encontrado" que viene a ser cuando se va a un espacio con intención planificada, pero el espectáculo en cartel ya bajó y se termina viendo algo desconocido. Alta Fidelidad: una noche en el museo según Ca7riel & PacoEl track del dúo dinámico de la nueva música pop argentina (acaso en su fase más internacional) ya me había llamado la atención tras el lanzamiento despampanante del álbum Free Spirits. En particular, por el uso onometopéyico, percusivo, de la risa seca (como de cómic) del "ja, ja" de "La Felicidad", la unidad básica de Palito Ortega de 1967. El sample introduce el segmento de Paco Amoroso, el más oscuro del sencillo que es pura complejidad, y que a medida que transcurre el track se aleja de la intención original para pasar de las coreos de Flecha Juventud (arqueología pop) al Joker. En el regreso de la obra de Guillermo Cacace (2003, 2013, 2026), la adaptación del clásico griego culmina con Orestes estrangulando a su madre Clitemnestra con "La sonrisa de mamá" (Palito Ortega, 1972) y el ruido de una luces navideñas con las pilas al mínimo como soundtrack. *****Esta presencia de Palito en destinos un tanto ajenos a su consagración (una tragedia griega en clave absurda, un sample en el pop siglo XXI) a partir del Club del Clan no viene con el auge insufrible del consumo irónico sino que tiene raíces menos sencillas y fue notificada (para retomar el lenguaje de la industria) muy pronto por la neo vanguardia argentina de los 60. Sobre todo, por Alberto Greco, el catalizador de todo y todos que estaba obsesionado por la popularidad de Palito al punto que, de acuerdo al mito, había llegado a proponerle al Teatro San Martín convertirlo en uno de sus Vivo Dito (obra de arte viva) en el hall. Propuesta que habría sido rechazada por el teatro ante el riesgo de que una avalancha de fans destruyeran su fachada vidriada. Pero el (no) carisma y la música popularísima de Palito como insumo para el artista argentino más influyente para el arte contemporáneo aparece también en la ¿novela? Besos Brujos, en la que incluye como una instrucción cantar "Sin Timón", otro de sus hits en el Clan. Ese mismo año, 1965, Marilú Marini y Ana Kamien bailaron la lúgubre "Vestida de novia" en Danse Bouquet, el desembarco de la danza pop en el Di Tella. ****En A Mamá, la canción que Palito grabó para que se convierta en el regalo perfecto del día de la madre es también tocada por Ifigenia en la guitarra criolla pero sin ritmo, una letanía tan inexpresiva como el gesto adusto del "autodidacta tucumano" (otra cita, aquí al genial personaje del uruguayo Andrés Redondo en "Veladas Paquetas" en Hiperhumor). Provoca risas, las mismas del Bafici, donde por alguna razón hay que reírse de (casi) todo. Es un guiño muy característico del teatro under de los 80 y 90 y la puesta escénica empuja a eso. Esta Orestíada sucede en una navidad de mierda en donde, descripción de la ficha técnica, los personajes de la tragedia habitan una mesa del conurbano bonaerense. Es más se parece más a Verónica Llinás que su propia Navidad de Mierda que es el boom de la renacida Avenida Corrientes. ****Ca7riel & Paco Amoroso hacen de la ironía su pista de patinaje. El uso del "Ja Ja" (o "Ha Ha") tiene la genealogía de la apropiación del cómic en el pop art y el eteno dilema de los artistas pop que se suben a la limusina con las zapatillas sucias. ¿Son felices o cumplen con la felicidad de los que si no sacan fotos no fueron a verlos? La presencia transversal de Palito Ortega convierte su sencillez, a veces ramplona otras deslumbrante, en enigma. ¿Obra de arte total? Bueno, apenas una apropiación del polémico ensayo de Boris Groys sobre el sanguinario Stalin. Palito apenas si se probó el traje de la real politik.
Los invitados respetaron el dress code con estética de los años 30 o personajes de los libros de Oliverio Girondo y Nora Lange
Stomp. Creación y dirección: Luke Cresswell y Steve McNicholas. Elenco: Joshua Cruz, Cade Slattery, Opal Edmonds, Rob Shaw, Rhys Shone, Jamie Welch, Jasmine Joyner, Cary Lamb Jr., Sean Perham, Molly Wallace, José Antonio Filgueira, Phil Batchelor. Sala: Teatro Ópera (Corrientes 860). Duración: 100 minutos. Funciones: 4, 8, 9, 10 y 11, a las 21; 5, 6, 12 y 13, a las 18.30; 5 y 12, a las 22. Nuestra opinión: excelente.5 starsVolvió a Buenos Aires después de 16 años. Stomp es un nombre propio que se convirtió en marca y en referencia, pero cuando llega la hora de caracterizar lo que hacen, aparecen algunas dificultades: percusión urbana, teatro físico y hacedores de música con objetos cotidianos. Todo es cierto y, sin embargo, resulta incompleto para dar cuenta de lo que sucede en escena.El inicio de su historia se inscribe en 1991 de la mano de sus creadores, Steve McNicholas y Luke Cresswell, y la matriz de lo callejero está en su ADN. Fueron inspiración para muchos que vinieron después, tanto internacionales como vernáculos. En la actualidad, son una compañía transnacional que se ha presentado en un número inmenso de ciudades de lo más diversas y la base que los articula los habilita para hacerlo en un callejón o en un sitio con una infraestructura compleja que pone en tensión el universo que convocan y, sin embargo, funciona. View this post on Instagram Cuando uno se acomoda en la butaca del Teatro Ópera puede advertir una escenografía engañosa que ocupa el escenario a lo alto y a lo ancho: tachos de plástico, barriles de lata pintados, caños en altura, un juego de simetrías que se rompe de tanto en tanto y fragmentos de objetos relativamente reconocibles. Tal vez no puede nombrarse todo lo que hay, pero sin duda se comprende el mundo que articulan.La fórmula es relativamente conocida; esta nueva versión permite renovar el mecanismo sin perder nada de la potencia original; por el contrario, el elenco (uno de los que circulan en gira) está tan aceitado que parece un mecanismo de relojería. La propuesta se va modificando parcialmente sin reescribirse por completo. Y aunque el montaje coincida, el elenco no lo hace. Y el público â??que es parte de la propuesta en algunos pasajesâ?? también cambia la ecuación.La idea de hacer música con objetos ¿cotidianos? forma parte del imaginario popular (aunque no es lo mismo una caja de fósforos, que las bolsas de nylon, que una bacha de cocina con agua, que los tachos o los caños industriales o los aros inflables gigantes) es decir, cuando se observa con detenimiento los objetos-instrumentos no pertenecen a un mismo campo ni material ni signficante. Sí, puede decirse que cumplen una función equivalente: producir ritmos complejos, con una coordinación extraordinaria. Y en simultáneo se ve el objeto y nuestra percepción se tensa porque la información de la vista y el oído circulan por carriles diferentes. View this post on Instagram El cuerpo, por supuesto, también es otro objeto sonoro. Y se desafían desde la articulación colectiva â??simultánea y sucesivaâ?? y desde la escisión de un intérprete: un pie quieto, el otro en movimiento. Son tantos los detalles que se acumulan de manera interminable uno sobre otro, como se acumulan los restos de los objetos que se desgastan con los golpes: pedacitos de escobillones, el aserrín o los residuos de la madera que salta para desprenderse sobre el piso del escenario.Decía que la escenografía es engañosa porque no es tal: también deviene objeto sonoro, mientras trabajan niveles de altura y oscilan entre caminar en cuclillas y ponerse arneses.No faltan la acrobacia de latas y el embate de los carritos de supermercado, tampoco la serie de objetos-instrumentos-móviles para un músico que permanece relativamente quieto. Con todo, producen música, pero todo también se convierte en una coreografía impecable.Sin embargo, es fundamental señalar que el lenguaje escénico es potente: alcanza con revisar lo que sucede con lo lumínico. Es una puesta para un teatro que puede fundir a oscuro total para que se habilite el doble concierto lumínico-sonoro de los encendedores o que puedan jugar con linternitas frontales para invocar un concierto de ¿ranitas? que se develarán caños de pvc extensibles (o algo que se le parece).Y, por supuesto, el humor: siempre en primer plano, la sorpresa, la ruptura de expectativa, el personaje que â??con algún rasgo diferenciado en el vestuarioâ?? se lleva de la mano a los espectadores para caer en la risa que suena como un instrumento más.Definitivamente apuestan por la perfección en su propio lenguaje y se comprueba que pueden hacer vibrar una sala inmensa con su trabajo en la escena.
Quienes visitan el Teatro Colón suelen detenerse en sus mármoles, vitrales, arañas, la gran sala, los palcos, el terciopelo rojo y en los artistas que reciben los aplausos. No es para menos: inaugurado en 1908, después de dos décadas de construcción, el edificio diseñado por Francesco Tamburini, Vittorio Meano y Jules Dormal es uno de los máximos exponentes de aquel eclecticismo arquitectónico de fines del siglo XIX y principios del XX.Sin embargo, detrás de ese patrimonio visible existe otro menos conocido, hecho de saberes, herramientas y oficios transmitidos de generación en generación. Porque además de ser una obra maestra arquitectónica, el Colón es también una gran fábrica artesanal que todavía construye mundos.Detrás de escenaNo están ocultos tras puertas centenarias ni funcionan en talleres detenidos en el tiempo. De hecho, quienes imaginan espacios cargados de molduras antiguas y atmósferas de museo suelen llevarse una sorpresa. Los talleres son actualmente lugares de trabajo: oficinas y mesas con herramientas y materiales movidos por personas concentradas en resolver y ejecutar lo extraordinario.Pelucas construidas cabello por cabello, vestidos de época, calzados diseñados para soportar horas de danza y una escenografía capaz de convertirse en palacio. Nada se compra hecho: detrás de cada función existe una red de oficios especializados que todavía anima la vida del Teatro Colón y constituye uno de sus mayores patrimonios.Lejos de los aplausos, un grupo de especialistas mantiene vivos oficios que casi no existen fuera del ámbito teatral. El conocimiento que pasa de mano en mano Hay una palabra que apareció una y otra vez durante las entrevistas con los responsables de los talleres: oficio. No trabajo. No empleo. No profesión. Oficio. Una palabra que remite a la práctica, al aprendizaje junto a otros y a conocimientos que muchas veces no pueden adquirirse en libros o universidades. Eugenia Palafox coordina un equipo de 18 personas que producen pelucas, posticería, tocados, maquillaje escénico y bijouterie para las distintas obras de la temporada de ópera y ballet.Aunque incorporaron nuevas herramientas y tecnologías, hay aspectos que casi no cambiaron. "El trabajo de implante sigue siendo igual que hace 200 años", cuenta. Las pelucas destinadas a los solistas pueden requerir semanas de elaboración. Cada cabello se coloca manualmente. El proceso exige paciencia, precisión y práctica. Mucha práctica."Si uno no implanta mucho pelo, no va a implantar bien", resume Palafox.En su propia oficina, se conserva incluso una reliquia inesperada: una peluca utilizada por Vaslav Nijinsky para L'Après-midi d'un Faune (1913), confeccionada con hilos de seda y preservada como parte del patrimonio histórico del teatro.El arte de vestir personajes A pocos metros, Carlos Pérez coordina otro universo igualmente complejo: el Taller de Sastrería. Para una producción como Otello, el área llega a confeccionar 280 trajes, entre solistas, coro, bailarines y figurantes. Solo para esa puesta se utilizaron entre 4500 y 5000 metros de tela. Pero los números cuentan apenas una parte de la historia. "La sastrería teatral es otro mundo", dice. Y tiene razón. Un traje escénico no funciona como una prenda convencional. Debe responder a exigencias de movimiento, iluminación, resistencia y comodidad. Además, suele atravesar varias manos antes de terminarse: quien corta la tela no es necesariamente quien confecciona el corsé, las mangas o los detalles finales. El resultado es una construcción colectiva. Un trabajo paciente y minucioso que el espectador rara vez advierte. "Es un oficio que se está perdiendo", se lamenta. La frase resuena también en otros talleres.LIVING TeatroColon sastreConstruir lo imposible En Escenografía, Lucila Rojo coordina un equipo de 35 personas distribuidas entre el Teatro Colón y La Nube, el gran centro de producción ubicado en Chacarita.Allí se fabrican fondos pintados, estructuras y elementos escénicos que luego aparecen sobre el escenario. Pero detrás de la ilusión hay mucho trabajo artesanal. Los fondos suelen alcanzar dimensiones monumentales. Los dibujos se trasladan a escala real. Las plantillas se realizan manualmente. Las pinturas se aplican mediante técnicas que todavía conservan tradiciones históricas del oficio. "Seguimos pintando a la italiana", explica. La frase podría sonar romántica, pero para ellos es simplemente parte del trabajo cotidiano. Lucila lo resume de una manera hermosa: "El sueño del escenógrafo se puede construir acá adentro" LIVING TeatroColon escenografiaY quizás esa sea una de las definiciones más precisas de lo que ocurre en estos talleres. Porque una silla que parece de mármol no es de mármol. Una roca monumental suele ser mucho más liviana de lo que aparenta. Y una escenografía no solo debe verse bien: también tiene que funcionar. Detrás de cada objeto hay decenas de decisiones técnicas que el público nunca llega a ver.Un oficio enamora desde el pie De todos los talleres, el de Zapatería fue quizás el que mejor resume el vínculo emocional que estas personas tienen con su trabajo. Blanca Villalba lleva 34 años en el Colón. Llegó con experiencia previa como aparadora de calzado y encontró allí un universo completamente diferente."Fue lo máximo que me pudo haber pasado en la vida", dice sin dudar. Habla de zapatos con la pasión de quien todavía disfruta cada detalle después de décadas de experiencia. "Todo el calzado que imagines lo podés plasmar en el pie de la persona que lo solicite". El taller lo integran 16 personas. Fabrican, reparan, transforman y adaptan piezas destinadas a ópera y ballet. Muchas se reutilizan, se modifican y vuelven a escena en nuevas producciones.LIVING TeatroColon zapatosEl desafío más complejo suele ser el calzado de ballet. Cada pie tiene sus propias necesidades y cada movimiento exige precisión absoluta. Además del trabajo cotidiano, el taller conserva pequeños tesoros. Entre ellos, las botas-sandalias utilizadas por Plácido Domingo en una producción de Sansón y Dalila.Para Blanca, sin embargo, el verdadero patrimonio no son únicamente los objetos. Es el conocimiento. La posibilidad de transmitir a otros un oficio que cada vez menos personas aprenden. Mucho más que un teatro Después de recorrer estos espacios, resulta difícil pensar al Teatro Colón solamente como una sala de espectáculos. También es una escuela de oficios. Un lugar donde los conocimientos pasan de una generación a otra. Un territorio donde todavía se aprende observando, practicando y equivocándose. Mientras el público mira el escenario, cientos de detalles invisibles sostienen la ilusión. Una peluca implantada cabello por cabello. Un vestido confeccionado en tiempo récord. Una roca que no pesa lo que aparenta. Un zapato diseñado para acompañar horas de danza. Son trabajos que rara vez reciben aplausos. Pero sin ellos, la magia simplemente no existiría.
Gallery en Palermo y Villa Crespo. El sábado, de 15 a 19, catorce espacios participarán de una nueva edición de este recorrido gratuito organizado por Arte al Día Pinta y Pinta Art Foundation con propuestas especiales y visitas guiadas vinculadas con el arte contemporáneo, el street art y la arquitectura. A partir de las 19 habrá un After Gallery en ZonderFlag, con música del DJ Tadeo Eppinger. Gratis con inscripción previa. No se suspende por lluvia. Más en pintagallery.art.Festival Argentino de Historieta. Desde mañana a las 17.30 hasta el domingo, de 14 a 21, cuarenta sellos de todo el país participarán de este encuentro gratuito en el Centro Cultural Rojas (Avenida Corrientes 2038). Incluirá charlas, talleres proyecciones de películas e invitados especiales como Enrique Breccia, Kundo Krunch, Flavita Banana, Carlos Gómez, Chanti y Oscar Zárate. Ama Amoedo en La Boca. El sábado, de 14 a 18, Ama Amoedo inaugurará en Ungallery (Ministro Brin 1335) Entre dos lunas, muestra curada por Pabli Stein que abarcará pinturas, un video, poemas y una publicación impresa. Entrada gratis.Pérez Celis en el Palacio Libertad. Hasta el 27 de septiembre, de miércoles a domingos de 14 a 20, se puede visitar en Sarmiento 151 La Pampa Cósmica de Pérez Celis, muestra inspirada en el período pampeano del artista fallecido en 2008. Con curaduría de Rodrigo Alonso, abarca obras originales y una videoinstalación inmersiva. Entrada gratis.A 50 años del golpe del Estado. Este viernes, a las 18, en la Sala Ángel Rama del Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (25 de Mayo 221, piso 3), María Rosa Lojo disertará sobre "Narrativa y violencias de Estado", en diálogo con Elsa Drucaroff y Marcela Crespo. Secretos del mundo literario argentino. Hoy, a las 18.30, Daniel Guebel y Nancy Giampaolo presentan Todo lo que usted siempre quiso saber sobre su escritor argentino favorito y nunca se atrevió a preguntar, junto con Miguel Vitagliano, en Santo Domingo (Viel 491). A partir de una exhaustiva investigación, Guebel y Giampaolo reúnen historias sobre algunas de las figuras fundamentales de la literatura argentina: Borges, Bioy Casares, Silvina Ocampo, Fogwill, Piglia, Aira, Walsh, Saer y muchas más. El resultado es un libro que se mueve con absoluta libertad entre el archivo, la historia literaria y el chisme: divertido, inesperado y, por momentos, revelador.Fiesta del Libro Usado. El sábado y el domingo, de 12 a 19h, se realizará una nueva edición de la feria que este año cambia de sede: se realizará, con entrada gratuita, en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930). La propuesta, como siempre, es promover la lectura y el encuentro entre lectores, autores y libreros. Habrá charlas y lecturas a cargo de Liliana Heker, Susana Villalba, Esther Cross, Ricardo Romero, Juan Mattio, Lucas Adur, Juan Maisonnave y Cecilia Bona.
Entre sus atractivos destacan el legendario Starfighter de Naboo y galerías dedicadas a Frida Kahlo, Andy Warhol y el anime japonés
Actividades especiales y visitas guiadas vinculadas con el arte contemporáneo, el street art y la arquitectura: todo eso incluirá este sábado una nueva edición de Gallery en Palermo y Villa Crespo: de 15 a 19, catorce espacios participarán del recorrido gratuito organizado por Arte al Día, Pinta y Pinta Art Foundation. The New York Times ya eligió "la novela de la década"... o quizá del sigloLas visitas guiadas tienen una duración aproximada de entre 60 y 90 minutos y están pensados para realizarse a pie y en camioneta, en algunos trayectos puntuales. En cada punto de encuentro se ofrecerán actividades especiales para los visitantes, como charlas y música en vivo. Con inscripción previa en pintagallery.art, comenzarán a las 15.30 en Eseade (Uriarte 2472) y a las 16 en Gascón (Gascón 648), Sasha D (Ecuador 481) y Hache (Loyola 32). También es posible armar un recorrido propio, en base a mapas que estarán disponibles en el mismo sitio web.Desde la plazoleta de Gorriti y Gascón partirá a las 15 un grupo de sesenta personas guiado por Evelyn Sol Marquez para conocer el arte urbano de Palermo, en rincones como el Pasaje Russel y el Pasaje Santa Rosa. Y a las 16, desde Quimera (Güemes 4474), otro liderado por Adriana Bianchedi, enfocado en la arquitectura de ambos barrios. Entre las muestras destacadas se cuentan las que aloja el Museo Sívori (Av. Infanta Isabel 555): Atmosferismo, de Alejandra Seeber, y La estilización del esfuerzo, una retrospectiva de Agustín Riganelli (1890-1949), que reúne cerca de doscientas esculturas, dibujos y grabados provenientes del acervo institucional. A partir de las 19 habrá un After Gallery con música del DJ Tadeo Eppinger en ZonderFlag (Nicaragua 4880), donde Florencia Qualina y Mirta Kupferminc conversarán a las 16 sobre la muestra actual de esta última.
Lejos de implicar problemas sociales, puede estar ligada a competencias personales que mejoran la vida cotidiana
John Christian Caldeira Weibull convirtió sus primeros trazos abstractos en cuadros reconocidos en el mundo.
La programación tendrá como protagonistas a Frida Kahlo y a la Colección Malba-Costantini.También habrá propuestas en Malba Puertos y una edición especial de la Fiesta de la Lectura. Los festejos se extenderán además con publicaciones, una línea de tiempo interactiva y una residencia de Cristina Rivera Garza.
La exposición reúne obras de más de veinte años de trayectoria y podrá visitarse hasta el 30 de octubre, con entrada libre y gratuita. Leer más
La escritora reflexionó en Ronda de Escritores (RDEsc) sobre la relación entre creación artística, ruptura de las convenciones y normalidad a partir de la figura del poeta Jacobo Fijman. Leer más
El Museo Metropolitano de Arte Urbano inauguró el miércoles pasado la edición 2026 de una propuesta que busca instalar una red de circulación binacional entre artistas de ambas escenas. Leer más
Limo nació del encuentro entre Otto Galería, de Tilcara, Uncu y el coleccionista y curador Joaquín Rodríguez. La exposición reúne textiles, fotografías, dibujos, cerámicas y objetos atravesados por las relaciones entre territorio, cultura e identidad. Entre los artistas participantes se encuentran Marcelo Abud, Florencia Blanco, Fidela Flores, Victoria Pastrana y Ariel Pascuali.
El traspaso de las grandes fortunas de los baby boomers a sus herederos abre un interrogante para el mercado del arte: qué ocurrirá con las colecciones acumuladas durante décadas. Mientras bancos y casas de subastas calculan el volumen de activos en juego, una nueva generación de compradores modifica las reglas, privilegia el arte contemporáneo y digital y desplaza el centro de gravedad del negocio internacional hoy. Leer más
Encontrar un «para qué» cotidiano transforma el bienestar emocional. La evidencia científica confirma que trabajar el sentido de la vida en la etapa silver alivia de forma significativa el estrés y la sensación de vacío
Se trata de BADA, conocida por permitir a los fanáticos de los cuadros o esculturas acceder a obras directamente de la mano de sus creadores.La creó Ana Spinetto, de Pilar, y el evento crece también en Madrid y México. Clarín entrevistó a las figuras de zona Norte que exponen hasta el domingo.
Las violetas comenzaron a hablarle aquel día de 1941, mientras ella dibujaba en los terrenos donde su familia recolectaba semillas para los invernaderos. Yayoi Kusama alzó la vista de su cuaderno y vio que las flores tenían expresiones faciales parecidas a las de los humanos. Las voces crecieron en número y en volumen, hasta que la aturdieron.Islandia, el país donde los homicidios solo abundan en los libros"¿Qué está pasando?", se preguntaba aquella adolescente mientras corría aterrorizada hacia su casa, perseguida por un perro que también le hablaba. "Pálida y temblorosa, me hice un hueco en el interior de un armario y cerré la puerta, y solo entonces fui capaz de respirar", recuerda la artista japonesa en La red infinita, autobiografía publicada en español por Ediciones B.Aquella alucinación sería la primera de muchas, que Kusama transformó en arte. "Estaba en un mundo al margen -explicó en el libro-, y dibujaba para poder documentar todo lo que veía allí". Con su salud mental debilitada, décadas más tarde se internaría en un psiquiátrico en Tokio, ciudad donde fundó su propio museo en 2017, institución que informó hoy su muerte el 14 agosto a los 97 años. Desde ese encierro voluntario produjo obras como la calabaza gigante que pintó en 2013, y que en 2021 se vendió en Christie's por equivalente a ocho millones de dólares.Una cifra que marcó entonces un récord para la mujer que vio en simultáneo cómo la Tate de Londres extendía en 2023 Infinity Mirror Rooms, su muestra de instalaciones inmersivas pioneras, ante la "abrumadora demanda del público". Durante 2021, esa muestra coincidió con una retrospectiva en el museo Gropius Bau, en Berlín, y con otra de esculturas en el Jardín Botánico de Nueva York. En 2013 protagonizó en Buenos Aires Obsesión infinita, exposición que se ubicó durante años como la más visitada del Malba. En 2022, su obra Untitled (Nets), de 1959, marcó otro récord para la artista al venderse en Phillips de Nueva York por diez millones de dólares. Claro que no fue fácil llegar hasta este exitoso punto en su carrera. El "ambiente opresivo" en el que dice haber crecido Kusama estuvo marcado entre otras cosas por las constantes infidelidades de su padre -quien accedió a adoptar el apellido de su esposa al casarse- y el fuerte temperamento de su madre. Esta última no sólo enviaba a la pequeña Yayoi a seguir a su padre a las casas de prostitución y los barrios de geishas para luego informarle, sino que además se opuso con uñas y dientes a que su hija desarrollara su vocación artística."A veces, cuando me descubría pintando, me volcaba la mesa o me arrancaba los lienzos y los tiraba a la basura", recordaba sobre su progenitora, quien llegaría a decirle que se había convertido en "un insulto" para sus ancestros y que ojalá hubiera muerto. Eso fue cuando ganó fama global por las orgías que organizaba en Nueva York, a donde llegó tras ocho años de insistir en que la dejara salir de Japón.Yayoi Kusama: Infinity Mirror Rooms at Tate ModernLa primera batalla ganada fue cuando su madre accedió, en 1948, a que Yayoi estudiara en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Kioto. Durante casi dos años vivió en la casa de un poeta de haikus, donde se sintió atraída por el "sólido equilibrio espiritual" de las calabazas y comenzó a pintarlas en cuadros realistas. "Así como Bodhidharma pasó diez años de cara a una pared de piedra, yo me pasé no menos de un mes pintando una sola calabaza -confiesa-. Lamentaba incluso tener que dedicarle horas al sueño".También fue decisiva en su carrera la revelación que tuvo poco después del final de la Segunda Guerra Mundial en una librería de viejo de Matsumoto, la ciudad donde nació. Encontró allí un libro dedicado a la obra de Georgia O'Keeffe, y sintió que la "madre del modernismo americano" podría ayudarla a concretar su sueño de vivir y crear en Estados Unidos. Así que le escribió una carta... y recibió una respuesta.Visitá en este video la muestra de Yayoi Kusama en el Jardín Botánico de Nueva York - Fuente: NYBGLa correspondencia continuó hasta que llegó a Seatlle, en noviembre de 1957, sin saber hablar inglés. Llevaba dibujos, pinturas y kimonos para vender, y unos pocos miles de dólares escondidos en su vestido y sus zapatos. Un mes más tarde, la Dusanne Gallery presentaba su primera muestra individual en Estados Unidos. "Deseaba crear mi propio futuro -explica en el libro-. Quería iniciar una revolución, utilizar el arte para construir el tipo de sociedad que yo misma imaginaba. A la vez, mi obra era un medio para curarme de mi enfermedad psicosomática".Las alucinaciones, sin embargo, empeoraron al llegar a Nueva York. Una ciudad que parecía entonces "un infierno en la tierra", ya que pronto conoció el insomnio, el frío y el hambre. "Yayoi, ¿estás bien?", le preguntaban preocupados sus amigos, al verla pintar siempre lo mismo: comenzaba con las redes sobre una tela y continuaba sobre la mesa, el suelo y su propio cuerpo. En el hospital al que llegaba con frecuentes ataques de pánico le aconsejaron buscar ayuda psiquiátrica. "Pero lo que hice fue seguir pintando como una loca. Incluso comer pasó a un segundo plano".Cuando ya tenía la visa vencida, el esfuerzo comenzó a rendir sus frutos. Monocromo obsesivo se tituló la muestra individual con la que sorprendió a fines de 1959 en la Brata Gallery de Manhattan. Eran apenas cinco obras de gran formato, que representaban redes infinitas en blanco y negro, sin punto central fijo. "Estaba haciendo público un manifiesto -explica hoy- en el que afirmaba que todo -yo misma, los demás, el universo entero- iba a quedar obliterado por unas redes blancas de vaciedad que conectaban acumulaciones astronómicas de puntos".A las redes siguieron los lunares que se convertirían en un sello de su identidad artística, con los que cubrió su cuerpo desnudo y los de otros para fundir forma y fondo. Y a principios de la lisérgica década de 1960 se multiplicaron las formas fálicas en las "esculturas blandas" con las que comenzó a crear instalaciones. Según ella, tanto Claes Oldenburg como Andy Warhol se apropiaron de un par de ideas suyas."¡Qué es esto, Yayoi! ¡Es fantástico!", aseguraba que comentó el rey del arte pop al ver el bote que había cubierto con penes de tela, presentado en un cuarto empapelado con 999 grandes fotografías de esa inquietante imagen. Años después, su famoso colega empapelaría el techo y las paredes de la galería Leo Castelli con pósters serigrafiados con la cabeza de una vaca. "Se trataba de una clarísima apropiación o imitación de mi Thousand Boats Show", escribió Kusama al referirse a aquella muestra de Warhol. "Éramos como los cabecillas de dos bandas rivales -agregaba-, dos enemigos a bordo de un mismo barco".Yayoi Kusama â?? Una conversación con Philip Larratt-Smith¿Por qué esa obsesión con los falos? Yayoi confiesa haber presenciado un acto sexual "cuando aún no había aprendido a caminar", y desde entonces asoció el tema con algo sucio. "Comencé a hacer penes con el fin de curar mi sentimiento de asco hacia el sexo -explicaba-. Reproducir aquellos objetos una y otra vez era mi manera de vencer el miedo". Un pánico similar provocado por alimentos "producidos por máquinas" derivó en la creación de obras cubiertas por macarrones.En la segunda mitad de la década de 1960 realizó algunas de sus obras más célebres. Como Infinity Mirror Rooms: campo de falos (1965) y Endless Love Show (1966), en las cuales los espejos amplificaban la sensación de espacio infinito. Las superficies espejadas también impactaron en Narcissus Garden, acción que realizó en la Bienal de Venecia de 1966 sin haber sido invitada, con la ayuda clave del rosarino Lucio Fontana. Poco después llegaron los happenings con orgías en público, que llamaron la atención de los medios -y de la policía- y la convirtieron en una gurú para los hippies. Se presentó incluso como la "sacerdotisa de los lunares" cuando celebró una boda homosexual, en 1968.El éxito llegó a tal punto que a fines de la década fundó compañías comerciales dedicadas a la producción de happenings, de la moda que ella misma diseñaba y fabricaba -estampadas con lunares, claro-, de filmaciones y de emprendimientos como el Nude Studio -donde se animaba al público "a desnudarse y pintarse los unos a los otros"-, el club homosexual KOK o la Kusama Sex Company, donde se celebraban fiestas de sexo grupal. "La mayoría de los participantes eran hombres de negocios. También asistían con frecuencia destacados profesionales", contaba Kusama, que se limitaba a observar."Yo no tenía el menor interés en las drogas ni en el lesbianismo, ni de hecho en ninguna clase de sexo", aclaró la artista, que fue amiga de Salvador Dalí y de Donald Judd y mantuvo una relación platónica con Joseph Cornell. "Mi papel consistía en ir dándole pequeños empujoncitos a la gente para llevarla a una revolución sexual, y hacerlo a base de proporcionarle un espacio y una oportunidad de disfrutar del sexo libre. Al posibilitar esos encuentros, yo actuaba más bien como productora y directora".Ya de regreso en Japón, en 1973, las alucinaciones regresaron con fuerza. Dos años más tarde se internó en forma voluntaria en un hospital de Shinjuku, el principal centro comercial y administrativo de Tokio, frente al cual tenía su estudio. Por la noche se dedicaba a escribir. "Para mí -se lee en su libro-, expresarme por medio del arte o por medio de la escritura son en esencia la misma cosa. Ambos ofrecen métodos para descubrir nuevos territorios de la mente, y con ambos trato siempre de ir por delante".
Del 28 al 30 de agosto, Plateada reunirá a 39 galerías y proyectos artísticos en el Teatro Argentino de La Plata. La feria de arte contemporáneo tendrá entrada libre y gratuita y contará además con editoriales, talleres, exposiciones y actividades en distintos espacios de la ciudad. Leer más
Ferias. Cientos de artistas participarán en dos ferias de arte este fin de semana. La 14° edición de BADA se realizará desde hoy hasta el domingo, de 14 a 21, en el Pabellón Verde de la Rural (Av. Sarmiento 2704). Y la Plateada abrirá al público desde mañana hasta el domingo, de 13 a 19, en el Hall y la Plaza Seca del Teatro Argentino (Avenida 51 entre 9 y 10, La Plata). Conferencia en el Museo Mitre. Hoy, a las 18, en la casa museo histórica ubicada en San Martín 336, el historiador Sebastián Raúl Raya, responsable del archivo histórico de la institución, dictará la conferencia "Archivos, circulación de saberes y lecturas de Mitre. Una historia instrumental de los documentos de San Martín". Con entrada gratuita, la disertación abordará las prácticas materiales e intelectuales que fueron la base de una interpretación histórica que contribuyó a la construcción de la figura heroica del Libertador.Secretos de coleccionistas. Fundadores de arteba, Bienalsur, Pinta y Pequeño Formato se reunirán hoy a las 17 en el Museo Nacional de Arte Decorativo (Avenida del Libertador 1902) para participar del tercer encuentro Secretos de Coleccionistas, impulsado por la revista Be Cult e Ingot arte. Hugo Pontoriero y Claribel Terré Morell moderarán el diálogo entre Juan Cambiaso, Aníbal Jozami, Irene Gelfman y Mariela Ivanier. Entrada gratis. Vidas de Hernández. La Biblioteca Nacional rinde homenaje al autor del Martín Fierro, a 140 años de su muerte, con la muestra Vidas de Hernández. Un itinerario argentino, que reúne poemas, artículos periodísticos, correspondencia y ejemplares. Se puede visitar de lunes a viernes de 9 a 21 y sábados y domingos, de 12 a 19, en las salas Leopoldo Lugones y María Elena Walsh de la Biblioteca (Agüero 2502). Visita guiada. El sábado a las 16, Laura Ferro ofrecerá una visita guiada por su muestra Lana Negra en Fundación Larivière (Caboto 564, La Boca) La artista recorrerá la exposición y compartirá las experiencias, historias y hallazgos que dieron forma al proyecto. Entrada general: $6000. Literatura y vino. El sábado a las 20, Magalì Etchebarne hablará sobre La vida por delante, libro de cuentos ganador de la VIII edición Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve. El encuentro será en la cava de Overo Bar (Nicaragua 4583), en el marco del ciclo curado por Violeta Gorodischer. Entrada con degustación de vinos y picada: $66.000. Inscripción en overobar.com.Rosh Hashaná Urbano. El domingo, de 12 a 18, Plaza Seeber, en Av. del Libertador y Av. Sarmiento, se convertirá en un gran espacio de celebración, cultura y encuentro para recibir el año 5787 del calendario judío. Organizado por Limud BA, el evento es gratuito e invita a acercarse a la cultura judía desde sus sabores, sus historias, su música y sus tradiciones, pero sobre todo desde la experiencia de compartir.
Una efeméride invita a descubrir nuevas formas de preparar y disfrutar esta especialidad hecha con harina de garbanzo. Las claves para sorprender en casa
El costo de la pieza adquirida por el hijo del expresidente, Andrés Manuel López Obrador, habría tenido un costo de medio millón de pesos
La Galería de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público inaugura la exposición "Revelados. Retratos de artistas en las colecciones de Hacienda", que busca rescatar la memoria visual de quienes han transformado la escena artística contemporánea
Del 6 al 8 de noviembre, con preapertura los días 4 y 5, arteba ocupará el Pabellón Amarillo de La Rural con 70 galerías de 11 países, las secciones Principal y Utopia, un programa internacional de charlas y una superficie expositiva de 11.000 metros cuadrados. Leer más
Se acerca un fin de semana con cientos de artistas al alcance de la mano, ya que coinciden dos ferias de arte, BADA y Plateada. Con perfiles diferentes, coinciden en ofrecer la posibilidad de tomar contacto en una tarde con las últimas creadores contemporáneos, facilidades para comprar y paseos extendidos.Plateada es la feria de arte de la ciudad de La Plata, y congrega a 39 galerías y editoriales seleccionadas de todo el país, con venta de obras, publicaciones artísticas, fanzines, libros de historia del arte y fotografía. Va por su cuarta edición y se puede visitar con entrada libre y gratuita de viernes a domingo, de 13 a 19, en el Hall y Plaza Seca del Teatro Argentino. Este año incorporará una isla editorial de la que participarán once proyectos, en su mayoría bonaerenses. "El origen de la feria apunta sobre todo a la inclusión y formación de proyectos de la provincia de Buenos Aires, que muchas veces son lejanos a los centros de exhibición y al mercado", dice Facundo Belén, curador del encuentro junto con Virginia Martín. Hay espacios de Necochea, San Nicolás, General Villegas, Martínez, Las Flores, Trenque Lauquen, Coronel Suárez, Mercedes, Bahía Blanca, Berisso y Mar del Plata. Está organizada por el Instituto Cultural a través del Museo Pettoruti, en colaboración con diversas instituciones del arte, que componen un plan de todo el día: visitar la feria y recorrer alguno de los atractivos de la ciudad, como la Catedral (votada en un certamen en redes como la más linda del mundo), el Museo Provincial de Bellas Artes, el Pasaje Dardo Rocha, el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano (MACLA), el Centro de Arte de la UNLP y Espacio de Arte Fundación OSDE, entre otros. "La idea es que la visita a Plateada funcione también como puerta de entrada al circuito artístico de La Plata y a sus lugares emblemáticos", sigue Martín.Del artista la público, sin intermediariosEn la Rural, desde el jueves BADA reunirá a 300 artistas de diez países. "Hubo 5000 postulantes e hicimos una fuerte apuesta por los nuevos talentos", cuenta Ana Spinetto, su directora. La particularidad de la feria, que va por su 14º edición, es que no hay galeristas, sino que son los propios artistas quienes atienden sus stands. Todos los artistas presentarán una selección de diez obras originales de pequeño formato a un valor que no supere los 100 dólares.Los hay de distintas disciplinas, lenguajes y procedencias, y en todas las etapas de sus carreras. Entre los más populares expositores está Milo Lockett, siempre convocante. "Lo más valioso de esta feria es que invita a descubrir el universo de cada artista desde un lugar auténtico. Detrás de cada obra hay una historia, una búsqueda, horas de trabajo y una forma única de mirar el mundo", dice el artista. También estará Bárbara Lanata, hija del recordado periodista, que presenta su obra como fotógrafa. Estará junto a su madre, la artista Sara Stewart Brown. Otras celebridades que dirán presente, la exmodelo Ginette Reynal y la periodista Micaela Mendelevich, exquisita acuarelista.Entre las novedades internacionales se destaca la participación de Oxana Lebedeva, artista de Rusia, quien trabaja principalmente con acuarela sobre papel de algodón. Hay también artistas de España, México, Chile, Ecuador, Uruguay y Paraguay. En un espacio especial estarán los nueve artistas emergentes ganadores del concurso de Cultura de la Nación: Gerónimo Araquistain, Alejandra Etcheverry, Belén Majdalani, Samuel Paiva, Sol Frers, Stefanie Wolff, Labores del Monte, Stefania Cartasegna y Agustina Villalba Palomino. La cerámica también tiene su espacio, con los ganadores del concurso de DP COLORS. Los artistas seleccionados son Andrea Broggi, Pimienta Taller y Mona Suárez Lai. Estarán veinte de los creadores participantes del Proyecto CALLE, una iniciativa social y fotográfica creada hace más de 20 años, que entrega cámaras descartables a personas en situación de vulnerabilidad para que registren su vida. Lleva repartidas más de 360 cámaras a unos 400 participantes. "Una feria que no solo reúne artistas de distintas partes del mundo, sino que también busca ser una plataforma para dar visibilidad a quienes están comenzando a construir las nuevas escenas del arte contemporáneo", invita Spinetto. Para agendarPlateada, feria de arte contemporáneo. Del 28 al 30 de agosto, de 13 a 19, en el Hall y Plaza Seca del Teatro Argentino (Avenida 51 entre 9 y 10). Entrada gratuita.BADA. Del 27 al 30 de agosto, de 14 a 21, en el Pabellón Verde de la Rural (Av. Sarmiento 2704). Entrada general, $20.000.
La cantante hará parte del encuentro que reunirá a músicos, actores y poetas en Bogotá para recaudar fondos destinados a las comunidades afectadas por el terremoto y enviar mensajes de esperanza a territorios del Pacífico colombiano
Una de las frases de uno de los discursos más influyentes del siglo XX. La reflexión del doctor King en uno de los argumentos de I Have a Dream ("Tengo un sueño").
Después de 50 años como entrenador, hay algo que tengo cada vez más claro: el gran desafío de nuestro tiempo ya no es solamente vivir más, sino aprender a vivir mejor durante esos años que hemos ganado.La longevidad cambió. Los 60 de hoy no son los 60 de antes. Los 70 tampoco. Una persona que llega a esta etapa entrenando, alimentándose correctamente, descansando, cuidando su salud y manteniendo vínculos sanos puede vivir una realidad completamente diferente a la de generaciones anteriores.Pero la nueva longevidad no es una cuestión de edad. Es una cuestión de capacidad.Para mayores de 60. Cohousing: el sueño de la generación silverA partir de los 60 aparecen cambios naturales que no podemos ignorar. Perdemos masa muscular y fuerza, el metabolismo se vuelve más lento, la recuperación puede llevar más tiempo y aumenta el riesgo de determinadas enfermedades. También cambian nuestras circunstancias: los hijos pueden independizarse, llega la jubilación, aparecen pérdidas y, muchas veces, nos enfrentamos a una pregunta que durante años evitamos: ¿qué quiero hacer ahora con mi vida?Ahí comienza una nueva etapa.El cuerpo necesita movimiento. Y cuanto más avanzamos en edad, más importante se vuelve entrenar la fuerza, conservar la masa muscular, trabajar el equilibrio, la movilidad y la capacidad cardiovascular. No para parecer más jóvenes, sino para seguir siendo independientes. Poder levantarnos de una silla, subir una escalera, caminar, viajar, jugar con nuestros nietos o simplemente vivir sin depender de otros también es una forma de libertad.Pero el entrenamiento es solo una parte de la ecuación. La nueva longevidad exige una mirada integral: alimentación de calidadsueño reparadormanejo del estréssalud mentalvínculos afectivoscontacto con la naturalezaaprendizaje permanente y, sobre todo, propósito.La práctica que propone purificar la mente y soltar los relatos del pasadoPorque hay algo que el tiempo no puede quitarnos: las ganas de seguir viviendo.Después de tantos años acompañando a personas, entendí que envejecer bien no significa luchar contra la edad. Significa prepararnos para cada etapa. No podemos elegir cuántos años vamos a vivir, pero sí podemos trabajar para llegar a esos años con más salud, autonomía y dignidad.La nueva longevidad nos propone dejar de pensar en la vejez como un final y empezar a verla como una posibilidad.Los 60, los 70, los 80 pueden ser años de nuevos proyectos, nuevos aprendizajes, nuevos viajes, nuevos vínculos y nuevas experiencias.No se trata de agregar años a la vida. Se trata de agregar vida a los años. Y para eso, la decisión no empieza mañana.
Es uno de los letristas contemporáneos más importantes de la música popular argentina. Sus poemas fueron interpretados por Mercedes Sosa, León Gieco y Abel Pintos, entre muchos otros. Aquí repasa su obra y analiza el lugar de la poesía en esta era de retrocesos.
En diálogo con artistas de distintas generaciones, la muestra explora los cambios del arte contemporáneo mexicano y sus inquietudes sociales durante tres décadas
En un predio de 118 hectáreas sobre el río El Durazno abrió sus puertas Residencia de Arte e Ideas, una iniciativa privada impulsada por las gestoras Florencia Magaril y Andrea Molina. Leer más
En el pintoresco pasaje espejo de la ciudad abrió sus puertas el Espacio RIVA: Arte + Ideas, una propuesta cultural comunitaria y diversa con el apoyo e impulso de vecinos, músicos de prestigio, cineastas y demás ramas artísticas. Los fundadores hablan en la entrevista con PERFIL sobre el rol del Estado, las tecnologías y la importancia de la mantener vivo el fuego frente a la deserción, la tristeza y el ajuste. Leer más
Luciana Targise, Lucrecia Literas y Josefina Laratro presentan instalaciones que vinculan arte contemporáneo, naturaleza y materia. Las piezas recuperan formas textiles, estructuras orgánicas y patrones inspirados en Fibonacci. La muestra ocupa la renovada sala Arq. Clorindo Testa y permanecerá abierta hasta el 28 de agosto.
Con "Streik", de Enno Poppe, una obra para 10 bateristas, se inaugura el domingo en el Centro de Experimentación del Teatro Colón.Lo siguiente será una puesta de la célebre coreógrafa Pina Bausch.
El arte es "el testimonio fidedigno de algo de lo real que ocurre en su reproducción, algo que viene desde otro lado", reflexiona el autor. Y se detiene sobre la nueva exposición de Graciela Montaldo y Jazmín López en la Galería Ruth Benzacar. Leer más
En el marco de la conmemoración de su 35º aniversario, Fundación arteba anunció una nueva edición de su emblemática feria de arte contemporáneo. El encuentro se realizará del 6 al 8 de noviembre en el Pabellón Amarillo de la Rural y habrá dos jornadas de preapertura exclusivas para coleccionistas e invitados el 4 y 5 de noviembre. En esta oportunidad, la feria reunirá 70 galerías que exhibirán las creaciones de artistas provenientes de Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Perú, Estados Unidos, Reino Unido, Portugal, Puerto Rico y Francia.Un oscuro pasado nazi sale a la luz y enfrenta a dos familias La propuesta expositiva se estructura a través de distintas secciones con curadurías dedicadas. La selección de la Sección Principal estuvo a cargo de un comité independiente conformado por Nicolás Barraza (director de galería Mite, Buenos Aires), Juan Eyheremendy (director de galería Vermelho, San Pablo), Florencia Giordana Braun (directora de galería Rolf Art, Buenos Aires) y las curadoras Florencia Malbrán y Lara Marmor. Por su parte, la sección Utopia contó con la curaduría de Juan José Cambre y Santiago Villanueva. La feria dará continuidad a la Zona de Diálogo Internacional, un espacio que integra la participación de galerías y un programa de charlas orientadas a reflexionar sobre los desafíos, tensiones y posibilidades del arte contemporáneo argentino y latinoamericano en el nuevo marco global.El conjunto de galerías y proyectos participantes abarca una amplia representación de espacios de arte de la región y del exterior: Alejandro Faggioni, Aninat Galería, Barro, Calvaresi, Centro de Edición, Constitución, Cosmocosa, Cott, Crudo, De Sousa, Del Infinito, Diego Obligado, El Mirador, Galería de las Misiones, Maria Casado, Palatina, Sur, Grasa, Herlitzka & Co., Isabel Anchorena, Isla Flotante, Jorge Mara - La Ruche, La Mala, Linse, MC galería, Mite, Moria Galería, Mostra, NN, Nora Fisch, Ohno, Pasto, Piedras, Piero Atchugarry Gallery, Quimera, Remota, Roldan Moderno, Rolf Art, Rubbers, Ruth Benzacar, Selvanegra, Subsuelo, The White Lodge, Tomás Redrado Art, Towphya, Valerie's Factory, Via Margutta, W-galería y Witcomb. De Utopia participarán BAC, Departamento 112, Deskomunal Galería, Dicha, Fantasma, galería Casa proyecto, Galería Cielo, Galería Lado D, Garra, Hipopoety, La Mesa, Palos, Pionera, Polvora, Satélite y Triple Frontera, .La distribución espacial y el diseño del masterplan de la feria, que abarca un total de 11.000 metros cuadrados, se encuentran por quinto año consecutivo a cargo del Estudio Torcello. Sobre la propuesta arquitectónica, el arquitecto Horacio Torcello explicó: "El corazón del plan es un recorrido pensado como organismo vivo antes que como grilla. En lugar de las hileras numeradas que estructuran y agotan a tantas ferias de arte, el diseño propone plazas de descanso: pausas que funcionan como miradores, desde donde el visitante puede volver a ver el conjunto entero, desde otro ángulo, con otra luz. Ninguna caminata es solo tránsito hacia el próximo stand; cada pausa es también panorama. La idea es que el aparente desorden del recorrido sea, en realidad, una invitación: perderse un poco, dejar el mapa mental de 'feria tradicional' en la puerta, y descubrir el conjunto como se descubre una ciudad y no un catálogo. Quizás el gesto más poético del plan es que no está pensado para agotarse en una sola vuelta. Los mismos caminos, recorridos por segunda o tercera vez, muestran ángulos nuevos; las plazas remanso se convierten en puntos de encuentro con amigos, colegas, artistas. arteba dura pocos días, pero el plan está diseñado para que esos días den ganas de quedarse: no solo una feria para ver arte, sino un lugar para encontrarse con otros mientras se lo mira".
Protección en la Justicia, batallas contra idioteces de las redes y una búsqueda de impunidad que demuestra cómo las miserias de la corte isabelina siguen intactas en la Argentina de hoy. Leer más
-Borges, fenómeno cultural. ¿Cómo se construyó la figura pública de Borges? La galería Rolf Art retoma esa pregunta para la exhibición inaugural de su programa Imagen Técnica y Cultura Material, dirigido por Claudio Golonbek. Capítulo I: Jorge Luis Borges, presentada en el marco del aniversario del nacimiento del autor y de la conmemoración por los cuarenta años de su muerte, toma la figura de Borges como caso de estudio para investigar las condiciones que hicieron posible la construcción de su figura pública. Publicaciones, afiches, documentos e imágenes dialogan con obras de Anatole Saderman, Grete Stern, Horacio Coppola, Sameer Makarius, Narcisa Hirsch, Sara Facio, Alicia D'Amico, Julie Méndez Ezcurra, Eduardo Gil, Marcelo Brodsky, Facundo de Zuviría & RES, entre otros. En Rolf Art (Esmeralda 1353), con entrada libre, de lunes a viernes de 11 a a 19, hasta el 11 de septiembre.-Día del lector. En el 127.° aniversario del nacimiento de Borges y a 40 años de su fallecimiento, el Palacio Libertad (Sarmiento 151) despliega una propuesta que invita a recorrer el universo del célebre autor argentino, con intervenciones en sus espacios y una variada agenda artística. En conmemoración del Día del lector, que se celebra el lunes 24 en homenaje al nacimiento del gran poeta, la figura de Borges reaparecerá a través de una imagen desarrollada especialmente con inteligencia artificial, que explora los límites entre memoria, tecnología y representación para construir un encuentro improbable: la reaparición contemporánea del autor. La programación completa de "Un palacio para Borges" está disponible en este enlace.-El arte de la danza. Hoy, de 18 a 21, se inaugura la muestra de Carlos Villamayor, curada por Alicia Sanguinetti, que reúne imágenes del "arte de la danza" en distintas épocas. Se puede visitar hasta el 5 de septiembre, de lunes a viernes de 12 a 20, en el Espacio Fotográfico Marcelo Gurruchaga (Tacuarí 719).-Presentación. Este viernes, a las 18.30, se presenta en el Centro de Historieta y Humor Gráfico Argentinos de la Biblioteca Nacional el libro Historieta Argentina. Una historia colectiva (2001-2022) con una charla en torno a los avatares de tiras y cuadritos en la actualidad. El puntapié lo darán Dani Arias, Calvi, Marcelo Pulido, Federico Reggiani, Oriana Rocamora y Diego Trerotola que recorrerán, desde su experiencia como hacedores, algunos tópicos incluidos en este primer volumen editado por Comic.ar y Sector. -Poe al cine. El Museo Nacional de Bellas Artes y Amigos del Bellas Artes presentan a partir del viernes 21 el ciclo de cine "Poe, Corman y Price: gótico americano", dedicado a proyectar seis filmes del realizador de culto Roger Corman, protagonizados por Vincent Price y basados en relatos clásicos de Edgar AllanPoe. En el Auditorio de la Asociación de Amigos (Av. Figueroa Alcorta 2270, con funciones los viernes y sábados a las 18 y entrada gratuita, con reserva previa, a través del formulario que figura en la páginawww.bellasartes.gob.ar-Poéticas del Encuentro. Del 20 al 23 de agosto, Espacio Peces (Santa Elena 442) presenta la segunda edición del encuentro artístico centrado en el cuerpo, la imagen y la representación. Con curaduría de Sonia González, reúne obras de Fernando Coco Bedoya, Martín Castillo Morales, Nicola Costantino, Tomás Espina, Santiago Erausquin, Alejandra Fenochio, Lulú Jankilevich, Magdalena Jitrik, Julio Lavallén, Lux Lindner, Marcos López y Daniel Santoro. Inaugura este jueves a las 19. Visitas: viernes, sábado y domingo, de 15 a 19. Entrada libre. -Arte en pequeño formato. Colección Rivarola inauguró una nueva muestra en pequeño formato. CODA (Consorcios de Artistas) es un proyecto que articula distintas formas de explorar el arte a través de diversos lenguajes. La muestra podrá visitarse hasta el 29 de agosto en el histórico Pasaje Rivarola 149. Visitas: lunes a viernes, de 15 a 19; sábados y domingos, de 11 a 19.
El Festival No Convencional vuelve con una sexta edición que propone escuchar, mirar y habitar las obras de otra manera: comienza con Streik, de Enno Poppe, para diez bateristas, y en diciembre llevará Nelken Line, de Pina Bausch, a las calles de La Boca, frente al Riachuelo. Con entrada gratuita, el encuentro continuará en 2027 con propuestas dedicadas a Borges y León Ferrari.
Diez artistas, tres propuestas y múltiples lenguajes se encuentran alrededor de una misma idea: explorar, experimentar y demostrar que el pequeño formato puede abrir grandes mundos. Leer más
La actriz instaló su residencia permanente en una zona del oeste bonaerense.Vegetación, piscina central donde las pinturas y esculturas conviven a diario.
Durante unas vacaciones, la diseñadora británica reforzó su estética depurada con piezas funcionales y accesorios exclusivos
Mucho más que una afición, conservar un vehículo antiguo implica preservar parte de la historia automotriz. Entre restauraciones, búsqueda de repuestos y conocimientos especializados, un experto explicó qué hay detrás de una cultura que sigue conquistando nuevos seguidores
La Fundación Osde y la Universidad Siglo 21 inauguraron en Córdoba una muestra interdisciplinaria que articula obras patrimoniales y privadas con paisajes sonoros concebidos como partituras visuales, a través de un recorrido inmersivo que retoma las lecturas pioneras de Wassily Kandinsky y Arnold Schönberg. Leer más
Más de un tercio de los veinticuatro investigadores seleccionados para becas del Instituto de Estudios de Arte Latinoamericano (Islaa, por sus siglas en inglés) son argentinos. Este año hubo 143 presentaciones para el periodo 2026-2027. Se distibuirán 150.000 dólares para apoyar nuevas miradas sobre el arte latinoamericano moderno y contemporáneo.Abandonar un libro ya no da vergüenzaEn 2026, el programa amplió su oferta de trece a veinticuatro becas "en respuesta a la calidad y solidez de las propuestas de este año", informaron desde la entidad con sede en Nueva York. También se lanza la beca ISLAA Latin American Fellowship, destinada a apoyar a investigadores latinoamericanos mediante financiación y acceso a recursos. Cada becario pasará entre dos y cuatro semanas en el Centro de Investigación del Islaa en Tribeca, que resguarda más de mil colecciones de archivos, expedientes de artistas y fuentes primarias sobre arte moderno y contemporáneo de América Latina y el Caribe. Los argentinos becados son Fernando García (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires; Universidad Torcuato Di Tella; Universidad de San Andrés); Isabel Plante (Centro de Investigaciones en Arte y Patrimonio, Conicet-Universidad Nacional de San Martín); Daniel Link (Instituto de Estudios Filológicos Latinoamericanos "Ana María Barrenechea"-Universidad Nacional de Tres de Febrero); Gonzalo Aguilar (Conicet, Unsam, Universidad de Buenos Aires); Ayelén Pagnanelli (Centro de Investigaciones en Arte y Patrimonio, Unsam-Conicet); Lucía Laumann (Centro de Investigaciones en Arte y Patrimonio, Unsam-Conicet); Danila Desirée Nieto (UBA-Conicet); Ana Inciarte (UBA-Conicet, becaria doctoral por la Untref) y Leandro Martínez Depietri (que hace su doctorado en la Universidad de San Diego). Algunos de los becados trabajarán en el archivo de Antonio Berni. View this post on Instagram Islaa fue fundado en 2011 por el coleccionista argentino Ariel Aisikis con el objetivo de ampliar la visibilidad global del arte latinoamericano. El Programa de Becas de Islaa está dirigido por el profesor y curador argentino Agustín Díez Fischer, gerente sénior de Investigación y Archivos, y en el equipo de curadoras asistentes trabajan las argentinas Clara Prat-Gay (hija del economista y expresidente del Banco Central de la República Argentina Alfonso Prat-Gay) y Micaela Vindman.Los investigadores, que recibirán el dinero una vez finalizados sus proyectos, deberán costearse pasajes y estadía en Nueva York.El grupo completo de los dieciséis investigadores latinoamericanos y los ocho investigadores de doctorado radicados en Estados Unidos son Gonzalo Aguilar, Amaury A. García Rodríguez, Daniel Link, Isabel Plante, Sebastián Vidal Valenzuela, Mónica Amieva Montañez, Fernando García, Lucía Laumann, Farah Beatriz Leyva Batlle, Ayelen Pagnanelli, Julián Sánchez González, Torrivilla, Ana Inciarte, Letícia Asfora Falabella Leme, Danila Desirée Nieto, Pedro Edgar Rizo Peña, Pablo Guarín Robledo, Leandro Martínez Depietri, Michelle Patiño-Flores, Doreen Ríos, Jana Soler Libran, Natasha Tiniacos Ferrer, Henry Neim Osman y Cristalina Parra.
La cantante californiana presenta su quinto disco de estudio bajo RCA Records, una mezcla de géneros y de idiomas que define como el cierre de un ciclo personal y artístico
Hay un momento particularmente raro en muchas carreras profesionales que no necesariamente ocurre después de un despido, de una crisis espectacular ni de una pelea con el jefe. A veces aparece silenciosamente una mañana cualquiera, mientras se mira la computadora y se piensa: "Sé que esto ya no lo quiero, pero no tengo la menor idea de qué quiero". Bienvenidos al limbo profesional.Es ese territorio extraño en el que el pasado laboral empieza a quedar chico, pero el futuro todavía es una hoja en blanco. Se tiene un cargo, una profesión, una reputación, experiencia y probablemente un buen currículum. El problema es que todo eso explica perfectamente quién fue uno, pero cada vez menos quién quiere ser. Y ahí comienza la desesperación.Cuando la edad deja de ser un límitePorque nos educaron para pensar las carreras como si fueran autopistas: se elegía una profesión, se ingresaba a una organización, se ascendían algunos escalones y, con suerte, se llegaba a destino. Había desvíos, por supuesto, pero el camino estaba más o menos señalizado. El problema es que las carreras actuales se parecen bastante menos a una autopista y bastante más a esos caminos donde, de repente, aparecen varias bifurcaciones y ningún cartel.La primera reacción suele ser buscar la respuesta correcta. ¿Qué debería hacer? ¿En qué soy realmente bueno? ¿Cuál es mi pasión? ¿Dónde me veo dentro de diez años? Y entonces vienen los tests, el coach, los libros, las conversaciones, los fines de semana introspectivos y, en algunos casos, una sobredosis de TED Talks. Todo puede ayudar. Pero existe una trampa: creer que uno tiene que descubrir su próxima vida profesional antes de empezar a vivirla. El lujo ejecutivo que nadie agendaHerminia Ibarra, profesora de London Business School y una de las principales investigadoras sobre transiciones de carrera, lleva años demostrando algo bastante contraintuitivo. En su libro Working Identity, basado en su investigación sobre profesionales que cambiaban de carrera, plantea que la reinvención no suele funcionar siguiendo la secuencia "primero descubro quién quiero ser y después actúo". Muchas veces ocurre exactamente al revés: se actúa, se experimenta y, a partir de esas experiencias, se va descubriendo quién se podría llegar a ser. Nadie resuelve una crisis de carrera meditando en un sillón. Pensar es necesario; quedarse exclusivamente pensando puede convertirse en una forma bastante sofisticada de no hacer nada. La obsesión por encontrar "la respuesta definitiva" genera parálisis por análisis: se recorren veinte escenarios posibles en la cabeza y se descartan todos antes siquiera de haber probado uno (y mientras tanto uno sigue sentado frente a la computadora, cuestionándose la vida).Ibarra utiliza una idea particularmente potente: los "provisional selves", algo así como identidades profesionales provisionales. En una investigación publicada en Administrative Science Quarterly, observó que las personas que asumían nuevos roles profesionales ensayaban distintas versiones de sí mismas: observaban modelos, probaban comportamientos y luego evaluaban qué les resultaba auténtico y qué no. Es decir, la nueva identidad no aparecía por revelación, sino que se iba construyendo mediante experimentos. Esto explica por qué, frente al limbo profesional, es preferible hablar de microexperimentos antes que de grandes decisiones.Quien crea que podría dedicarse a otra actividad no necesita renunciar de inmediato: primero puede participar en un proyecto vinculado con ese interés. Si le atrae otra industria, conviene conversar con al menos cinco personas que ya trabajen en ese ámbito. Si hay algo que despierta su curiosidad, aunque todavía no sepa para qué podría servirle, puede hacer un curso corto. Y si fantasea con enseñar, emprender, asesorar o escribir, lo mejor es probarlo en una escala pequeña. El objetivo del microexperimento no es alcanzar el éxito, sino generar información.Bill Burnett y Dave Evans utilizan una lógica similar en Designing Your Life, desarrollado a partir de su experiencia en Stanford: aplicar herramientas del design thinking a las decisiones vitales. Frente a problemas donde no se conoce de antemano la solución, proponen construir prototipos. En lugar de imaginar durante meses cómo sería determinada vida profesional, postulan hacer una versión pequeña y barata de ella y aprender de la experiencia. La palabra clave es curiosidad.Mark Savickas y Erik Porfeli, dos referentes en investigación sobre adaptabilidad de carrera, identifican precisamente cuatro recursos para afrontar transiciones laborales: preocupación por el futuro, control sobre las propias decisiones, curiosidad por las posibilidades y confianza para perseguirlas. La curiosidad no es entonces un lujo intelectual, es una competencia profesional que hay que desarrollar. Permite explorar futuros antes de comprometerse con ellos. Hay, sin embargo, otra dificultad. Para reinventarse hay que aceptar temporalmente algo que a muchos profesionales exitosos les resulta insoportable: volver a ser principiantes. Después de veinte o treinta años construyendo expertise, reconocimiento y estatus, no resulta sencillo entrar a un lugar donde nadie nos conoce demasiado, hacer preguntas elementales o descubrir que alguien veinte años menor sabe muchísimo más que uno. Nuestra experiencia, que fue una enorme ventaja durante años, puede convertirse en un yunque si se pretende que el futuro sea simplemente una extensión del pasado.William Bridges llamó "zona neutral" a ese espacio de transición en el que lo anterior terminó psicológicamente pero lo nuevo todavía no comenzó del todo. Es incómodo porque las personas se quedan momentáneamente sin las referencias que les daban seguridad. Pero Bridges advertía que esa zona aparentemente improductiva es también un período de reorientación. No hay que atravesarla desesperadamente, hay que aprovecharla. Quizás ese sea uno de los grandes desafíos de las carreras contemporáneas: aprender a tolerar períodos en los que la identidad profesional todavía está en construcción. Durante décadas a los profesionales les enseñaron a acumular certezas: título, cargo, especialidad, experiencia, reputación. Todo debía llevarlos hacia una definición cada vez más precisa de sus personas: "Yo soy esto". Pero una carrera larga probablemente requiera decir varias veces: "Yo fui esto. Ahora estoy viendo qué puedo ser".No significa tirar por la borda treinta años de experiencia. Al contrario. La experiencia es capital acumulado, es criterio, relaciones, conocimiento y cicatrices de errores que ya se cometieron. Pero ese capital puede combinarse de maneras diferentes. El problema aparece cuando se confunde experiencia con identidad.Hay personas que no extrañan su trabajo anterior, sino que extrañan la jerarquía que tenían. Otras no extrañan la empresa, extrañan la sensación de saber perfectamente qué hacer. Y muchas descubren que lo más difícil de cambiar de carrera no es aprender algo nuevo, sino abandonar la explicación que durante años les dieron a los demás â??y a sí mismasâ?? sobre quiénes eran. Por eso el limbo profesional no se resuelve necesariamente encontrando una gran respuesta sino que se atraviesa acumulando pequeñas evidencias.Una carrera no se diseña solamente corriendo y mirando hacia adelante. Se puede construir caminando y, posiblemente, haya momentos en los que no se sabe exactamente hacia dónde se está yendo. No importa. Cuando el mapa todavía no existe, el próximo paso puede ser más importante que conocer el destino.
Nació en una familia sin antecedentes artísticos, abandonó la escuela a los 16 años para estudiar actuación y construyó una carrera de más de seis décadas, con dos Oscar y siete premios BAFTA
Las revisiones abarcarán cubiertas, paredes, pisos, iluminación y condiciones ambientales, con apoyo de especialistas en conservación y del Consejo para la Protección de La Antigua, antes de definir las intervenciones en la infraestructura
Arthaus y la Universidad Nacional de Tres de Febrero se unen parar organizar un espacio de 700 metros cuadrados en Barracas destinado a artistas de distintas generaciones. Residencias, experimentación, tecnología y trabajo colectivo serán las claves de este nuevo proyecto de producción artística
En 2012, el MoMA incorporó videojuegos como Tetris, Pac-Man y Portal a su colección y desató una discusión inesperada: ¿eran obras de arte o apenas objetos de diseño? Más de una década después, aquella controversia parece haber quedado atrás.
El sábado 15 y domingo 16 de agosto, la feria de publicaciones independientes reunirá editoriales, artistas y colectivos de Argentina y otros países, con revistas, fanzines, libros de artista, talleres, charlas, performances y una oferta gráfica a precios accesibles.
A partir de cierto punto de la educación, leer bien significa saltarse partes con facilidad.
Cristian Costantini reconstruye en Xul el universo de uno de los artistas más singulares de la vanguardia argentina del siglo XX. Borges, Yuyo Noé, Patricia Artundo y otros especialistas analizan su relación con el arte, las lenguas, la espiritualidad y la música. Su obra integra hoy exposiciones y colecciones de importantes instituciones de Europa y Estados Unidos.
Shklovski. Eso. Víktor Shklovski. No me salía. Hace días que intento recordar su nombre porque hace días también que pienso en las clases de Teoría Literaria en la facultad. El profesor Jorge Panesi delante del pizarrón en el aula del subsuelo, sus anteojos, su suéter escote en ve verde, los formalistas rusos, los textos de Mijaíl Bajtín, los de Walter Benjamin, el apunte "El arte como artificio" de Shklovski. Por favor, yo no entendía nada. O no entendía que de tanto que leía estaba entendiendo. Se ve que hay cosas que se aprenden así, sin que una se dé cuenta. Me sentía tan tonta en esa aula. Lo recuerdo y me vuelvo a angustiar pero lo recuerdo porque hace días también que pienso en esto del arte, el arte comprometido con la sociedad, el arte como cosa, el arte por el arte y nada más. Si elijo soy de las últimas. Yo no le pido de todo al arte. Sí me puedo enojar con el artista. Pero por un lado un lado, por el otro el otro. Por ejemplo, no voy a dejar de ver las películas de Woody Allen por culpa de Woody Allen. Sé que lo acusan de abuso sexual, sé que se casó con la hija adoptiva de su expareja pero siempre voy a volver a Medianoche en París, Annie Hall, Café Society, la música que elige entre picaresca y perfecta, los diálogos interminables, esa voracidad para hablar, para caminar de aquí para allá. Por ejemplo, no me gustan en particular las canciones de Michael Jackson pero no lo dejaría de escuchar si me gustara. Pese a las denuncias por abuso infantil, pese a los testigos que cuentan que invitaba a niños a su casa hecha parque de diversiones y pasaba los días y las noches con ellos. Yo no cancelo la obra por el responsable porque ¿cómo conocer a las personas? Si Woody es culpable que vaya preso. Pero Manhattan la miro igual. ¿William Shakespare era buen tipo? ¿George Harrison era buen tipo? Noel Gallagher, de Oasis, en los 90 dijo que quería que Damon Albarn, de Blur, contrajera sida y se muriera. Sí, pero compuso "Live Forever". Por eso me quedé con tantas ganas de ir a ver el recital de Rosalía. Qué tonta. Cuando salieron las entradas dije "en otro momento me ocupo" y cuando me ocupé ya no había disponibles o sí pero muy caras y solo en reventa, y no quise meterme con ese tema porque son temas que no suelen salirme bien. No estoy para arriesgarme. Así que no fui. Pero hubiera ido y me hubiera preocupado nada toda la polémica que se armó antes con ella por haber criticado a la Argentina luego de la final del Mundial. Es cierto, justo nos insulta a días de visitar el país. Es cierto, fue imprudente, injustificado, ¿agresivo tal vez? Pero qué más da. ¿De verdad alguien querría devolver los tickets? A mí me importa Rosalía por lo que hace con la música y no por lo que dice en Instagram. Eso es periferia. Bien podría no tener redes sociales y lo mismo. Yo no la quería ver a ella, yo lo que quería era verla y escucharla cantar "Mio Cristo Piange Diamanti". Eso. Su arte como artefacto. La voz. El vestido blanco. El manto blanco. El cabello negro y enrulado. El halo de los ángeles desteñido. El sonido que monta. Me quiebro por dentro. Rosalía, la cosa Rosalía, canta en italiano y rompe al aire, el tiempo, la lógica y consigue una nota que no existe en la naturaleza. Agudísima, finísima. Delgada como la hostia de los domingos. Ella dice "¿cuántos golpes te han dado que deberían haber sido abrazos? ¿Y cuántos abrazos has dado que podrían haber sido golpes?" y así mete las manos en el pecho de cualquiera y saca de adentro la sangre, la vida. Ella canta y sacude en su centro a la Tierra. Luego, para terminar, repite "sempre, sempre" y se alza en puntas de pie para alcanzar el límite. El borde de lo desconocido. Para llevarnos hasta allí. Qué decir. Por mí que maldiga a mis padres. A mí no me importa Rosalía, el reposteo de la actriz Mia Khalifa, la perla, las disculpas. A mí me importa Rosalía. La cosa Rosalía.
-Feria del Libro Raro & Curioso. La única feria del mundo hispanohablante que lleva este nombre llega el fin de semana a la Sala 14 del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930). Su eje es el cruce entre dos tiempos: los libros raros del pasado y los que nacen raros en el presente, de tiradas cortas y factura manual. Participan editoriales y librerías especializadas como Rare Book Room, La Teatral, The Book Cellar & Henschel y Mandrágora. Con entrada gratuita para argentinos y residentes, se realizará sábado y domingo de 11 a 20. Habrá charlas y talleres. El programa se puede consultar en este enlace.-El Planetario rinde homenaje a Borges. El Planetario Galileo Galilei rinde homenaje a Jorge Luis Borges, en el marco de los cuarenta años de su muerte y en el mes de su cumpleaños, con un encuentro con entrada gratuita, que tendrá lugar el sábado 15, a las 18, en el Centro Cultural 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444). La propuesta reunirá a reconocidos especialistas que han dedicado parte de su investigación y producción a vincular la literatura de Borges con las ciencias exactas. Participan Gastón Giribet, doctor en Física y en Filosofía; Guillermo Martínez, escritor y doctor en Lógica Matemática; Alberto Rojo, doctor en Física, escritor, músico y divulgador científico, y Silvia Hopenhayn, escritora y periodista cultural.-Cien años del nacimiento de René Goscinny. El sábado 15, de 20 a 2, la avenida Corrientes, entre Cerrito y Uruguay, será el escenario de una jornada inspirada en el universo de René Goscinny, en la que vecinos y visitantes podrán disfrutar de una propuesta que combinará gastronomía, cultura y entretenimiento al aire libre. La programación incluirá un espectáculo de mapping sobre el Obelisco, la proyección en pantalla gigante de Asterix y Obelix, el Combate de los Jefes, acciones especiales, descuentos en librerías adheridas y actividades familiares distribuidas a lo largo de la avenida. Habrá mesas temáticas inspiradas en el emblemático banquete final de Asterix, que recreará el espíritu festivo del autor. -Disertación. El Museo Mitre organiza hoy a las 18 la conferencia "San Martín y el empleo de la música en la Guerra de la Independencia", dictada por el doctor Diego Gonzalo Cejas, Miembro de Número de la Academia Sanmartiniana. Con entrada gratuita, en la casa-museo ubicada en San Martín 336. -Inauguración. El Museo de Arte Español Enrique Larreta inaugura el viernes, a las 17, la exposición En la pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, con motivo del centenario de la novela Zogoibi (1926) del célebre escritor argentino. Un recorrido por las representaciones visuales y literarias que giraron en torno a la obra, entre ellas, las ilustraciones de Carlos Sáenz de Tejada para la edición de 1944. Con curaduría de Patricia Nobilia y Ricardo Valerga, la muestra podrá visitarse hasta el 12 de octubre en la sede del museo, Av. Juramento 2291.-Festival Universo Imaginario. Este sábado, de 15 a 19, la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina organiza un encuentro para celebrar el Día del Niño entre libros, juegos, música, talleres, cuentos y cine. Entre otras propuestas para compartir en familia, a las 18, Mario Méndez y Roma coordinarán una actividad de narración ilustrada. Con entrada gratuita, en Universo San Martín (Av. 25 de Mayo 1869, San Martín).-Lecturas situadas. Desmadres, el festival dedicado a promover y difundir la literatura latinoamericana contemporánea, realizará una nueva lectura situada el miércoles 19, a las 17.30, en Fundación Klemm (Marcelo T. de Alvear 628). Bajo el eje "Belleza y exceso", la propuesta convocará a distintas personalidades del campo literario, artístico y cultural a leer textos propios en diálogo con el espacio. Los lectores invitados para esta edición son Juan José Becerra (Argentina), Gabriela Bejerman (Argentina), Ana Negri (México), Luis Othoniel Rosa (Puerto Rico) y Martín Sancia Kawamichi (Argentina). Entrada gratuita.
Vincular incentivos puntuales a tareas exigentes puede aumentar la constancia y la motivación, aunque el efecto depende de su relación con una meta y de evitar que el premio se transforme en respuesta automática ante el malestar
Podría ser el final de un mito. La colección más emblemática del país, aquella que por décadas guardó en completo secreto joyas de Van Gogh, Cézanne, Monet, Renoir, Degas y Gauguin, se podría ver y comprar en una subasta pública en Sotheby's, si se confirma una noticia que publicó ayer el sitio digital especializado Artnet. De ser así, al fin se sabrá a ciencia cierta qué obras cobijaba Nelly Arrieta de Blaquier, la gran mecenas del arte argentino y fundadora de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, que guardó sus tesoros bajo siete llaves hasta su muerte en 2020. Su exmarido, Carlos Pedro Blaquier, murió en 2023, y desde entonces la colección está en manos de sus cinco hijos.Ver para no creer: cuando la fotografía deja de ser una prueba y se convierte en ficciónParte del conjunto valuado en 450 millones de dólares dejó el país en junio de 2019, enviado a Luxemburgo "para su resguardo y exhibición". Salieron con el trámite aduanero correspondiente e incluso cuatro obras estuvieron publicadas en el Boletín Oficial en busca de un comprador local que pudiera evitar que este patrimonio dejara la Argentina. Los precios que tuvieron en 2019, puestos inicialmente por el exportador, fueron convalidados por el entonces Ministerio de Cultura. De las dos Nymphéas de Monet, el más antiguo y más grande -de 1904, 90x92cm- por US$ 50 millones y el otro -de 1908, que mide 90, 2x87-, US$ 42 millones; ambos integran las cerca de trescientas versiones distintas de "Nenúfares" que pintó el francés. La Naturaleza muerta con cántaro azul, de Maurice De Vlaminck, de 1906, fue valuada en U$S 5 millones. Les Andelys, Port Morin, como se titula el cuadro del neoimpresionista Paul Signac, es de 1886, mide 33x46 cm, y se estimó su valor en U$S 3,5 millones. Las obras tenían permiso de exportación temporaria. Como vencido el plazo no regresaron al país ni las pinturas ni las divisas de sus ventas, la Aduana aplicó una multa a la familia por $7.350.469.600. Seguramente su valor ascenderá si es que se realiza la subasta que anticipa Artnet, que confirma que "la familia Blaquier se desprende de obras maestras del impresionismo y el postimpresionismo". La publicación avanza, además, con otras noticias que no se conocían hasta ahora: "Christie's ya había gestionado anteriormente varias obras de los Blaquier, incluida la joya de la corona de la colección: el retrato Zouave (1888), de Vincent van Gogh, que alcanzó unos 190 millones de dólares en una venta privada (otra noticia que dio a conocer el columnista de Artnet Kenny Schachter). El pasado mes de noviembre, la casa de subastas vendió dos cuadros de Paul Signac de menor valor. Christie's también se adjudicó la venta de la célebre colección de platería de la familia, valorada entre 15 y 20 millones de dólares, cuya subasta está prevista para diciembre en Londres". Pese a esto, su rival, Sotheby's habría ofrecido mejores garantías para quedarse con la colección, que saldría a subasta próximamente, según consigna la fuente.Ni Sotheby's ni la familia Blaquier confirmaron a LA NACION esta posible venta. "Por el momento no tenemos información oficial que facilitarle, por lo que Sotheby's no hará comentarios al respecto", respondió, lacónica, la oficina de prensa de la sede londinense de casa de subastas. Tampoco contestó al respecto el heredero al que este diario contactó ni los directivos de la empresa Ledesma consultados con el mismo fin. Pero la danza de conjeturas sobre qué piezas podrían salir a la venta y a qué precios ya comenzó a rodar. Sería probable, mencionan, que este lote incluya algunas de las obras más destacadas de la temporada. "Los Blaquier poseían otro espectacular cuadro de Van Gogh: Châtaignier en fleurs roses et blanches (Castaño en flor rosa y blanca), de 1890. Se estima que esta pintura podría alcanzar un precio de entre 150 y 200 millones de dólares", asegura Artnet.Todas estas joyas podrían estar en el Museo Nacional de Bellas Artes, al que Nelly Arrieta tanto quiso, en una sala que llevara su nombre. Así fue creciendo el acervo del museo mayor de la Argentina a lo largo de su historia. Pero años antes de morir, ella misma se quitó la posibilidad de donarlos, cuando puso la colección a nombre de sus hijos y se reservó solamente el usufructo. Ahora, se vendería al mejor postor un arlequín de Paul Cézanne, perteneciente a una serie que el artista creó entre 1888 y 1890; la escena de carreras de caballos titulada Avant la Course (1893), de Edgar Degas; una vista callejera de París, de Pissarro; y En canot (o Jeune fille à la barque), obra de Renoir de 1877.
La Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y Arthaus ponen en marcha Tercer Espacio, una plataforma que propone algo más que un lugar de trabajo para artistas: un ámbito de producción, intercambio y acompañamiento en el que taller, la residencia y la clínica de obra conviven en un mismo proyecto. La convocatoria, abierta hasta el 31 de agosto, está destinada a artistas de todas las trayectorias e incluye cuatro becas.Ver para no creer: cuando la fotografía deja de ser una prueba y se convierte en ficciónEste miércoles, Andrés Buhar, director general de Arthaus; Aníbal Jozami, rector emérito de UNTREF; Diana Wechsler, vicerrectora de UNTREF y directora del departamento de Arte y Cultura de la Universidad, y Andrés Denegri, coordinador de la carrera de Artes Electrónicas de la UNTREF y creador del proyecto, presentaron el flamante espacio. El programa funcionará en un galpón de unos 700 metros cuadrados en Avenida Vélez Sarsfield 670, en Barracas, donde los seleccionados (entre 18 y 20 artistas) podrán desarrollar sus proyectos durante la semana. Se trata de una articulación público-privada en la que Arthaus aporta el espacio y UNTREF pone a disposición su estructura académica, profesional y técnica. La apuesta es que la universidad no sea solamente una institución que forma artistas, sino también un lugar desde donde puedan producir, investigar y experimentar, en un sitio compartido.La iniciativa surgió en el ámbito de la Licenciatura en Artes Electrónicas de UNTREF y reúne, además, saberes provenientes de otras áreas de la universidad, entre ellas arte sonoro, curaduría, gestión del arte y la cultura y los posgrados. El equipo que acompañará a los artistas incluye artistas, físicos, ingenieros, programadores, especialistas en electrónica y profesionales del diseño industrial. Es, en ese sentido, una estructura pensada para responder a una escena artística en la que las fronteras entre disciplinas son cada vez más permeables."Hoy el arte contemporáneo se proyecta más allá del oficio propio", explica Andrés Denegri, al frente de Tercer Espacio. La frase resume uno de los puntos centrales de la propuesta. Un artista puede partir de la fotografía y avanzar hacia la imagen generativa o la inteligencia artificial; un escultor puede incorporar programación, mecánica o mecatrónica; un pintor puede sumar tecnologías que modifiquen por completo los procedimientos con los que venía trabajando.Tercer Espacio busca precisamente acompañar esos desplazamientos. No se trata solamente de ofrecer herramientas técnicas, sino de poner en contacto al artista con especialistas capaces de colaborar en el desarrollo de proyectos que excedan su campo de conocimiento habitual. La apuesta pone el eje en la experimentación y en la posibilidad de que una obra encuentre nuevas formas a partir del diálogo con otras disciplinas.La convocatoria tampoco establece una distinción entre artistas emergentes y consagrados. Pueden presentarse jóvenes que estén dando sus primeros pasos, artistas de trayectoria intermedia que quieran ampliar sus herramientas o creadores con una carrera consolidada, interesados en incorporar nuevos medios a su producción. Lo que se evaluará es la solidez de la propuesta y no necesariamente su grado de avance: puede ser una obra en proceso, un proyecto ya desarrollado o incluso una idea inicial que necesite un contexto adecuado para convertirse en obra.El acompañamiento tendrá distintas dimensiones. Habrá seguimiento conceptual y académico, asesoramiento profesional y asistencia técnica. De este modo, el programa intenta responder a una de las dificultades habituales de la producción contemporánea: contar no solo con un espacio físico, sino también con los conocimientos y recursos necesarios para llevar adelante proyectos que muchas veces requieren infraestructura, tecnología y saberes especializados.A la producción se sumará una instancia de circulación. Durante diciembre, Tercer Espacio funcionará como taller abierto, con visitas de directores de museos, galeristas, curadores e investigadores. La intención es que puedan conocer los trabajos en proceso y establecer un contacto directo con los artistas. Así, el programa busca que la residencia no quede aislada del circuito profesional, sino que forme parte de una red de vínculos con el sistema del arte."El proyecto articula la experiencia de investigación y formación de UNTREF con la producción, la circulación y la llegada a públicos diversos de Arthaus, como espacio interdisciplinario y semillero de futuras obras. La idea es que sea un espacio de producción y, para nosotros, también un semillero del que puedan surgir proyectos que luego podamos incorporar a los espectáculos que hacemos", dijo a LA NACION Andrés Buhar, Director General de Arthaus.La participación tendrá un costo mensual de $260.000, que contempla el uso del espacio y las distintas instancias de acompañamiento. Para ampliar el acceso, se otorgarán además cuatro becas (dos completas y dos medias becas).Tercer Espacio se presenta, así, como una iniciativa que busca transformar la propia estructura universitaria en una herramienta concreta para la producción artística: un lugar donde confluyan formación, investigación, tecnología y práctica profesional.Las bases pueden consultarse en las redes sociales de UNTREF, Arthaus y Tercer Espacio Comunidad. Las consultas se reciben en tercerespacio@untref.edu.ar. La convocatoria permanecerá abierta hasta el 31 de agosto.
En conversación con Infobae Perú, el actor reflexiona sobre la importancia de apoyar causas sociales, su experiencia junto a Aldeas Infantiles SOS Perú y el valor de la responsabilidad colectiva. Además, hace un balance de un año marcado por importantes logros en su carrera.
El cantante y compositor estadounidense abrió las puertas de su residencia en Atlanta, donde obras de arte, recuerdos familiares y diseño interior se integran en los espacios de uso diario
Según el sitio especializado Artnet, la familia Blaquier puso en venta en Sotheby's su colección valuada en unos US$ 450 millones.El conjunto reúne obras de Van Gogh, Cézanne, Degas, Pissarro y Renoir.Un cuadro de Van Gogh podría alcanzar entre US$ 150 y 200 millones.
El Museo Bernardo Paz abrirá sus puertas hacia septiembre de 2027 en Mina Gerais, con las primeras instalaciones. Con Paulo Miyada como director artístico, replicará el modelo de pabellones dedicados a artistas, rodeados de un exuberante jardín botánico y un bosque natural.
La primera vez que entendió que existía un turismo cultural invisible fue a la hora del té en Recoleta. Cruzó la puerta de una casa particular y, unos minutos después, estaba frente a un grabado de Rembrandt. No había comprado entrada. No estaba en un museo. Y, sin embargo, acababa de acceder a una de las experiencias culturales más extraordinarias de su vida. Cada vez más viajeros recorren Argentina buscando experiencias como esta.La puerta no tiene cartel. Tampoco horarios de visita ni una fila de turistas esperando para entrar. Desde la calle parece una casa más. Una de tantas de Buenos Aires. Sin embargo, detrás de esa fachada discreta encuentra refugio una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más importantes del país.En el living conviven obras que han pasado por museos internacionales, ferias de arte y colecciones institucionales. En la biblioteca descansan catálogos imposibles de conseguir. Sobre una mesa se sirve una copa de vino mientras el propietario cuenta cómo comenzó a comprar arte hace más de veinte años.Nada de esto aparece en las guías. Y quizás allí radique el verdadero cambio que está atravesando el turismo cultural contemporáneo.Una nueva clase de turismo artyDurante décadas viajar por el arte significó visitar museos, monumentos o edificios históricos. Hoy, el interés parece desplazarse hacia otra dimensión: la escena no visible. Ya no alcanza con ver una obra. Se busca conocer al artista. Entrar al taller. Escuchar una conversación. Compartir una mesa. Entender cómo circula una comunidad.En otras palabras: acceder a aquello que normalmente permanece detrás de escena.Porque, si durante años el lujo estuvo asociado a la exclusividad material, hoy una parte importante del turismo cultural premium parece orientarse hacia otra forma de valor: el acceso.Acceso a una colección privada, a una residencia artística, a un taller o incluso a una conversación. A una experiencia que no puede comprarse desde una plataforma online.En Argentina, ese fenómeno crece silenciosamente de la mano de nuevos intermediarios culturales que funcionan como verdaderos guardianes del acceso. Los key guardians son personas capaces de abrir puertas que no aparecen en ninguna guía de viajes. Son el nexo entre curadores, coleccionistas, gestores culturales, museos, talleres, ferias y especialistas que funcionan como verdaderos custodios que permiten ingresar a propuestas culturales reservadas para muy pocos.Guardiana del acceso"Nosotros trabajamos para llegar donde nadie llega". La frase pertenece a Sofía Fernández Farquharson, creadora de Mate Experiences y una de las impulsoras de Closed Doors, un programa de viajes culturales pensado para coleccionistas, curadores, artistas y apasionados del arte que buscan experimentar la escena desde adentro.La excusa puede ser una feria de arte en Córdoba, un circuito de arte en Mendoza o una semana cultural en Buenos Aires. Pero el verdadero viaje sucede en otro plano. Visitas a colecciones privadas, talleres de artistas, recorridos junto a curadores, cocktails reservados a invitados selectos.Son encuentros que normalmente ocurren lejos de la mirada pública. "Nos gusta pensar que llevamos a la gente a donde normalmente no podría acceder", explica Fernández Farquharson.Lo curioso es que muchas veces la experiencia más valiosa no termina siendo la obra ni la colección; termina siendo la conversación, la red humana que se construye. Los vínculos. Las afinidades. Las largas sobremesas donde artistas, compradores, curadores y referentes del coleccionismo terminan compartiendo inquietudes, proyectos y miradas. La feria funciona como punto de partida y la comunidad creada, el verdadero destino.Viajar para comprender una escenaMucho antes de que estas experiencias comenzaran a multiplicarse, Ricardo Watson ya intuía que existía otro modo de recorrer una ciudad.Fundador de Eternautas, una agencia especializada en viajes históricos y culturales, lleva más de dos décadas construyendo itinerarios para viajeros que buscan comprender el alma de los lugares."No trabajamos con guías tradicionales. Trabajamos con historiadores, arquitectos, diseñadores, investigadores", señala. La diferencia parece sutil. No lo es.Un recorrido puede comenzar en el Museo Nacional de Bellas Artes, continuar en Yeruá Taller â??una antigua fábrica de zapatos reconvertida en espacio de arte en La Paternalâ??, atravesar la reserva de una institución cultural y terminar en la casa de un coleccionista privado. El destino final rara vez aparece en un buscador.Watson recuerda especialmente un viaje cultural por Brasil que coincidió con ArtRio. La experiencia incluyó visitas a museos, talleres y espacios institucionales. Pero el momento más recordado ocurrió al final: un cocktail privado en la casa de la propia organizadora de la feria, una residencia brutalista suspendida sobre el paisaje de Río de Janeiro."Eso es lo que la gente recuerda", dice. "No solamente lo que vio, sino dónde estuvo, con quien compartió la experiencia y qué pudo comprender de ese ecosistema cultural", relata.Cuando la experiencia vale más que la obraEl fenómeno también es visible para Juan Ignacio Cei, coordinador general de Wanderlust Expediciones.Según explica, el viajero cultural actual ya no busca únicamente consumir una experiencia, quiere participar de ella: "La tendencia más fuerte es la inmersión". Sucede en la gastronomía. Sucede en el vino. Y sucede también en el arte. Ya no alcanza con visitar un taller, ni hablar con el artista. Quieren comprender el proceso, ver la obra antes de que llegue a una galería. Escuchar las historias que normalmente no forman parte del relato oficial. "La experiencia deja de ser contemplativa. Se vuelve participativa", añade Cei.El arte detrás de las puertas cerradasLos recorridos posibles son tan diversos como la propia escena artística.Una cena performática en el taller de Nicola Costantino, donde pequeños grupos de invitados ingresan al universo de la artista para participar de una experiencia inmersiva que combina gastronomía, instalación, diseño y performance. Durante algunas horas, los comensales recorren el espacio, interactúan con las obras y comparten una puesta en escena donde cada detalle â??desde la vajilla creada por la propia Costantino hasta los sabores y recorridos propuestosâ?? forma parte de una única obra de arte viviente en su "Costantinopla".Una visita al universo de Marcelo Toledo invita a pequeños grupos a descubrir el detrás de escena de las joyas creadas para Evita en Broadway y a recorrer, de la mano del propio artista, historias inéditas sobre Eva Perón, el proceso creativo de la muestra y piezas habitualmente inaccesibles para el público general. O una degustación artística de vinos, donde un sommelier guía a los participantes a través de historias vinculadas al vino mientras las distintas etiquetas se prueban en cálices de oro y plata diseñados por el propio artista, transformando la cata en una experiencia estética y sensorial excepcional.Para aquellos que desean ingresar a una colección privada, también existen experiencias que permiten recorrerla desde adentro. Entre obras, historias de adquisición y anécdotas compartidas por sus propios anfitriones, la visita permite descubrir el coleccionismo en primera persona, con una copa de espumante en la mano y la hospitalidad de quienes construyeron este extraordinario acervo a lo largo de los años.Otra opción más porteña propone una visita privada a los talleres de maestros fileteadores como Alfredo Genovese o Gustavo Ferrari, donde los participantes acceden al detrás de escena de este arte porteño mientras descubren técnicas, relatos y procesos creativos que han dado forma a uno de los símbolos visuales más reconocibles de la identidad argentina.Un itinerario por los principales circuitos de arte urbano por Barracas o Colegiales junto a un muralista en actividad. Entre murales monumentales, grafitis y obras ocultas, la experiencia revela las historias, técnicas y relatos que transformaron distintos barrios en una de las escenas de arte urbano más reconocidas de América Latina.O propuestas especialmente diseñadas para viajeros que desean acceder a talleres de artistas en ámbitos rurales, colecciones privadas de esculturas a cielo abierto o visitas a museos sin público y espacios culturales que habitualmente permanecen fuera del alcance del público general.Buenos Aires se transforma entonces en otra ciudad. Una ciudad paralela. Menos visible.Más íntima. Más humana. Más cercana.Quizás por eso el turismo cultural contemporáneo ya no trate solamente de destinos. Tal vez trate de otra cosa.De las personas que abren puertas. De las historias que circulan detrás de ellas. De la posibilidad de acceder, aunque sea por unas horas, a mundos que normalmente permanecen ocultos.Gracias a ellos, una colección privada, un taller de artista o una casa patrimonial dejan de ser simplemente un lugar para convertirse en una experiencia.Y es allí donde aparece una nueva forma de viajar: no la que suma destinos, sino la que permite entrar, aunque sea por unas horas, en mundos que casi siempre permanecen cerrados.Datos útilesClosed Doors - Mate ExperiencesUn programa de experiencias culturales privadas que permite acceder a colecciones, talleres de artistas, espacios patrimoniales y recorridos diseñados especialmente para pequeños grupos.Reservas: mate.experiences@gmail.comInstagram: @matexperiencesModalidad: experiencias personalizadas con cita previa.EternautasRecorridos culturales creados para viajeros que desean ir más allá de los circuitos tradicionales. Acompañados por historiadores, arquitectos, investigadores y reconocidos curadores, los participantes acceden a experiencias especialmente diseñadas para comprender el entramado histórico, artístico y social de cada destino, a través de visitas a museos, colecciones privadas, talleres de artistas y espacios habitualmente fuera del alcance del público general.Mail: viajes@eternautas.comTeléfono: +54 11 4173-1078Web: www.eternautas.tur.arInstagram: @eternautasWanderlust ExpedicionesUna propuesta de viajes y experiencias culturales a medida que conecta a viajeros con colecciones privadas, artistas, talleres, espacios patrimoniales y circuitos creativos habitualmente fuera de los recorridos tradicionales.Encuentros en colecciones privadas, visitas a talleres de artistas, recorridos de arte urbano y experiencias exclusivas junto a referentes de la cultura contemporánea argentina.Contacto: viajes@wanderlust.com.arInstagram: @wanderlust_expedicionesModalidad: experiencias personalizadas con reserva previaMarcelo ToledoEl reconocido orfebre y artista argentino abre las puertas de su universo creativo a través de visitas con cita previa en su taller de San Telmo, donde es posible conocer de cerca su proceso de trabajo, su colección y las historias detrás de algunas de las piezas más emblemáticas de la joyería contemporánea argentina.Dirección: Humberto Primo 462, San TelmoHorarios: Domingo a viernes, de 10:30 a 17:30 (con cita previa)Teléfono: (011) 4362-0841Contacto: info@marcelotoledo.netInstagram: @marcelotoledookNicola CostantinoEl artista abre su taller mediante encuentros coordinados previamente, ofreciendo la posibilidad de recorrer su espacio de trabajo y conocer desde adentro una de las producciones más singulares de la escena artística contemporánea.Teléfono: +54 9 11 6710-8981Contacto: chanchobola13@gmail.com Instagram: @chanchobola
Cada una revela un aspecto de su "variopinta" producción. La obra es un universo en sí mismo, de un estilo inseparable de su autor.
Detrás de una asesina serial y de la agente del FBI que la persigue, la venganza emerge como una vertiginosa forma de supervivencia.
La galería Natural Bio Art Gallery desembarca en Piamonte, Turín y Milán con una propuesta curatorial única que une a 30 artistas locales en un diálogo ético y estético con los ciclos de la Tierra.