Yanina Nicoletti aseguró que lleva 48 horas sin salir de su casa por miedo a que se repitan las intimidaciones que denunció el año pasado. Solicitó medidas de protección para ella y su entorno familiar. Leer más
Más que una cafetería más en Madrid, Maanna quiere ser una auténtica tienda-museo donde comprender mejor los orígenes y procesos detrás de cada producto
La primera abogada en la Argentina de Hayden Mark Davis, el estadounidense que protagoniza el "caso $LIBRA" junto al presidente Javier Milei, denunció ante la Justicia que sufrió episodios de intimidación, hackeos y situaciones que comprometieron su seguridad personal, y solicitó medidas urgentes de protección para ella, su hijo y su entorno familiar más cercano.Yanina Nicoletti presentó un escrito ante el juez federal a cargo del "caso $LIBRA", Marcelo Martínez de Giorgi, en el que pidió una evaluación preventiva del riesgo que enfrenta y que se adopten las medidas necesarias para resguardarla a ella y a otras personas de su círculo íntimo y laboral. También requirió que se mantengan bajo estricta reserva sus datos personales y los de sus familiares.Nicoletti denunció ayer las amenazas y aprietes después de que uno de los inversores que pugna por ser reincorporado al expediente como querellante, Juan Patricio Marchetto, criticara que el fiscal Eduardo Taiano recomendara sobreseer a Milei, Davis y los demás acusados sin haberla citado antes a ella y a otros potenciales testigos que él había propuesto para impulsar la investigación.Según la letrada, la inclusión de su apellido en la presentación de Marchetto repercutió en los medios de comunicación y volvió a asociar públicamente su nombre con una investigación de alta exposición política e institucional, tras haber afrontado múltiples episodios que, según relató, afectaron su tranquilidad y sus decisiones cotidianas desde el estallido del escándalo en febrero de 2025.Nicoletti denunció que, "mientras esta causa había comenzado a adquirir una intensa exposición pública", una persona se presentó a 100 metros de su vivienda, manifestó que pertenecía a los "servicios secretos" y le transmitió un mensaje. "Me indicó que debía cuidarme", recordó, tras dejarle claro que conocía dónde residía, lo que la llevó a abandonar ese domicilio.La abogada subrayó que no se trató de una advertencia anónima recibida por teléfono o por algún medio impersonal, sino de la presencia física de alguien que conocía dónde residía. Eso, dijo, era "un dato relativo a mi esfera personal que no se encontraba destinado a ser públicamente conocido".Apriete en el SheratonEn su presentación judicial, Nicoletti también aludió a un episodio que afrontó un colaborador de su estudio jurídico mientras ella todavía asesoraba a Davis en asuntos legales en la Argentina. Al menos cinco personas abordaron a su colaborador y lo trasladaron al hotel Sheraton de Retiro, tras identificarse como supuestos integrantes de los servicios de inteligencia de Estados Unidos.Durante la reunión que se desarrolló en un salón o reservado de ese hotel, detalló la letrada, "se formularon preguntas directamente relacionadas con mi persona, con mi vínculo profesional con Hayden Davis, con mi relación con él y con mi posición frente al Presidente".Según reveló LA NACION en abril de 2025, ese encuentro se habría producido durante la segunda quincena de marzo del año pasado, cuando los emisarios ahondaron sobre cada actividad de Davis en la Argentina. Es decir, qué hizo, qué lugares visitó y con quiénes se reunió, ya fueran funcionarios del gobierno de Javier Milei o del sector privado. Es decir, como si cotejaran la versión del propio Davis. Más relevante, preguntaron una y otra vez si el joven había firmado documentación durante sus varios viajes a la Argentina y, en ese caso, quiénes tenían o podían tener originales o copias de esos papeles.En su presentación, la abogada aclaró expresamente que no le consta que esas personas pertenecieran realmente a los organismos de inteligencia cuya representación dijeron tener. Por eso, evitó atribuirles una identidad institucional que no está en condiciones de acreditar. Pero, aclaró, "sí puedo afirmar que el encuentro tuvo lugar". Su preocupación, explicó, reside en que un integrante de su estudio fue individualizado y entrevistado por un grupo que procuró obtener información sobre su actividad profesional y sus relaciones personales.Nicoletti también mencionó episodios de hackeo y accesos indebidos a sus redes sociales, algunos de los cuales, sostuvo, fueron documentados oportunamente y tuvieron repercusión pública, aunque no atribuyó esos incidentes a una persona determinada ni afirmó que, por sí solos, demuestren la existencia de una amenaza actual. Los incorporó, en cambio, a la sucesión de circunstancias que considera necesario evaluar de manera integral.En su escrito, la letrada incluyó un planteo inusual. Recordó que el propio juez y el fiscal Eduardo Taiano afrontan cuestionamientos por un "supuesto favorecimiento de la situación procesal del Presidente", lo que la coloca en " una particular situación de vulnerabilidad". ¿Por qué? Porque, sostuvo, se ve obligada a pedir protección "precisamente ante las autoridades judiciales" cuya actuación está cuestionada, lo que justifica "extremar los recaudos de confidencialidad". En su escrito, la abogada también expresó preocupación por el clima de confrontación pública alrededor de la causa. En particular, mencionó las declaraciones de Milei durante la gala anual 2026 de la Fundación Faro, celebrada el 23 de octubre, cuando el Presidente individualizó por sus nombres a periodistas que habían cubierto el caso $LIBRA y afirmó que eran "los que se tienen que quemar en la hoguera".Aunque Nicoletti no fue mencionada por el mandatario, sostuvo que esas palabras le generaron inquietud por haber sido pronunciadas en el contexto de una investigación con la que ella también quedó públicamente asociada. Aclaró, sin embargo, que no considera que esas expresiones constituyan por sí mismas una amenaza dirigida contra ella ni atribuye al Presidente una intención concreta respecto de su persona. DomicilioLa preocupación por su seguridad, según explicó, ya tuvo consecuencias concretas. Nicoletti afirmó que abandonó su anterior vivienda y que actualmente reside de manera temporal en un departamento de bajo perfil en la ciudad de Buenos Aires, con seguridad las 24 horas. Solicitó que la dirección no se haga pública y que cualquier información adicional necesaria para evaluar el riesgo sea incorporada mediante presentaciones reservadas.También pidió que se contemple expresamente la situación de su hijo, mayor de edad, que vive en la provincia de Buenos Aires y no convive con ella. La abogada advirtió que la divulgación de información sobre su domicilio, su vehículo, sus actividades deportivas y sus desplazamientos podría exponerlo, pese a que no tiene intervención en los hechos investigados.En ese sentido, describió una consecuencia directa sobre su vida familiar: dijo que limitó los encuentros personales con su hijo por temor a que la observación de sus propios movimientos permitiera identificarlo, localizarlo o reconstruir sus rutinas. No afirmó, sin embargo, que tenga conocimiento de que su hijo esté siendo seguido.Nicoletti también solicitó que se contemple preventivamente la situación de su hermano, Lucas Nicoletti, abogado que trabaja con ella en el estudio jurídico. Aclaró que no denuncia una amenaza concreta contra él, sino que pretende que su vínculo familiar y profesional sea considerado al evaluar medidas de resguardo.En ese sentido, la letrada pidió al juez que disponga con urgencia una evaluación técnica del riesgo, adopte las medidas de protección que considere adecuadas y preserve la confidencialidad de la información que pueda facilitar su localización o la de sus familiares. También solicitó que no se demoren las medidas urgentes que pudieran resultar necesarias a la espera de esa evaluación.
La querellante Daniela Morales Leanza confirmó que la causa por el crimen de Daniela Villalba fue recalificada como femicidio. Además, sostuvo que existen elementos que vinculan a Iván Tabella tanto con ese caso como con el asesinato de Tatiana en Buenos Aires. Leer más
La representante de la familia de Baby Demoni sostuvo que no se siente intimidada y reiteró que buscará esclarecer la muerte de la creadora de contenido
La jurista especializada en propiedad intelectual Valeria David detalló que Grisales busca dejar en todo en regla ante la Superintendencia de Industria y Comercio, como también hizo el exfutbolista de la Selección Colombia Carlos 'El Pibe' Valderrama con su famoso "Todo bien, todo bien"
En una fotografía de 1948, Don Carlos Sharp Jr. y su esposa, Camille Lawton Cunningham, aparecen sentados en los escalones de una casa, cada uno con un hijo en brazos. La vivienda y las tierras de Allendale, en Carolina del Sur, habían permanecido desocupadas durante más de una década. Allí comenzaron una explotación que atravesaría un incendio, crisis económicas y dificultades para pasar de una generación a otra. Casi ocho décadas después en ese mismo lugar, su nieta, Rachael Sharp, comparte con su padre la conducción de Sharp & Sharp Certified Seed, una empresa agrícola que produce y acondiciona semillas. La historia familiar también llegó al Super Bowl de 2026, en un comercial de OpenAI que muestra cómo los Sharp incorporaron ChatGPT al trabajo cotidiano. La historia del establecimiento está reconstruida en el blog familiar, donde Rachael relata que su abuelo era veterano de la Segunda Guerra Mundial y había estudiado agronomía en la Universidad de Clemson gracias al programa de asistencia educativa para excombatientes conocido como GI Bill. Cuando se instaló con su familia en Allendale, sobre tierras vinculadas a la familia de su esposa, todavía no tenía experiencia como agricultor.Lucas Maglio, ingeniero en acuicultura, sobre un negocio en auge: "Quizás haya llegado el momento de comenzar a mirar también hacia el agua"Una compra financiada con un préstamo cambió el rumbo del negocio. Según relató Rachael en el sitio del establecimiento, a comienzos de los años cincuenta, Don adquirió una limpiadora de semillas que le permitió procesar su propia producción y ofrecer ese servicio a otros productores. También fue su puerta de entrada al mercado de semillas certificadas, que terminó convirtiéndose en una de las actividades centrales de la familia.Su hijo, Don Carlos Sharp III, se incorporó en 1970, después de graduarse en Clemson. La explotación crecía, pero en septiembre de 1973, según el relato familiar, una chispa de una máquina expendedora de Coca-Cola inició un incendio durante la noche. El fuego avanzó sobre los galpones donde guardaban semillas, equipos de limpieza, tractores y maquinaria de cosecha.Los bomberos lograron proteger la casa. El resto demandó meses de retiro de escombros y años de recuperación. La familia tenía asegurado el equipo de limpieza, pero las semillas almacenadas y la mayoría de los tractores carecían de cobertura. La indemnización permitió reemplazar el equipo, la reposición de los demás bienes fue gradual, de acuerdo con la reconstrucción publicada en el blog familiar.A las dificultades productivas se sumó, el desafío de repartir la herencia sin comprometer el funcionamiento del campo. Un estudio de caso de la Facultad de Derecho de la Universidad de Carolina del Sur describe que los fundadores dejaron la propiedad en partes iguales a sus dos hijos: Don, que trabajaba en el establecimiento, y su hermana, Camille Wilson Sharp, que no participaba de la actividad.El negocio no disponía del efectivo necesario para que uno comprara la participación del otro. Después de una negociación que afectó la relación entre ambos, acordaron una salida que permitió mantener la explotación: Don continuó con la actividad y su hermana conservó unas 500 acres â??alrededor de 202 hectáreasâ?? por las que recibía alquileres, según el análisis de la universidad.La familia había previsto que el hermano de Rachael asumiera la continuidad del negocio, pero circunstancias personales modificaron esa expectativa. Rachael terminó incorporándose y tomó responsabilidades de contabilidad, finanzas y logística. Rachael obtuvo su título de abogada en la Universidad de Carolina del Sur en 2012, de acuerdo con su biografía publicada por South Carolina Farm Bureau. Al volver, encontró una actividad en la que las tareas de oficina exigían tanta atención como las decisiones sobre los cultivos."Esta granja no existiría sin ella", dijo su padre durante una entrevista realizada por Pam Caraway para Farm Progress.Actualmente, la familia cultiva soja, maíz, trigo, algodón, maní, avena y centeno. En un video publicado por AgSouth Farm Credit, padre e hija explicaron que su trabajo comprende distintas etapas: almacenar la producción, limpiarla, procesarla, embolsarla y someterla a pruebas en el laboratorio de semillas de Carolina del Sur, en Columbia, antes de comercializarla.En otra intervención, difundida por Soybean Research & Information Network, Rachael detalló los controles de la certificación. El proceso comienza con una solicitud que documenta el origen de las semillas utilizadas. Después se realizan inspecciones en el campo para comprobar las características del cultivo y detectar plantas que no correspondan al tipo esperado. Los controles continúan una vez que las semillas están embolsadas y almacenadas.En el blog, Rachael también muestra el trabajo previo a la siembra. Durante el período de menor actividad en los lotes, acondicionan soja con una máquina de cribas que separa tierra, residuos, semillas rotas y malezas. Luego pesan y envasan el producto. En paralelo, revisan tractores y sembradoras, coordinan insumos y organizan las próximas labores.En los últimos meses la familia fue noticia porque Rachael comenzó a utilizar inteligencia artificial para calcular compras de agroquímicos y preparar informes obligatorios sobre el uso de agua. En su entrevista con Farm Progress, explicó que "esos cálculos ayudan a reducir excedentes almacenados y que la preparación de los reportes antes demandaba entre dos y tres días". También aclaró que revisa los formularios completados con asistencia de la herramienta porque pueden contener errores.Según dijo AgSouth Farm Credit, después de mencionar su experiencia con ChatGPT en un foro tecnológico de Clemson, en marzo de 2025, recibió "un contacto de OpenAI". La conversación derivó en una visita al establecimiento y en una aparición publicitaria vinculada al Super Bowl.En el mismo video, los Sharp destacaron una relación de unos 75 años con el sistema Farm Credit y el valor que tiene trabajar con entidades que conocen las particularidades financieras y las necesidades del agro.La joven contó que digitalizó un cuaderno donde su padre registra los cultivos desde 1971. Las imágenes muestran cómo utilizan la herramienta para registrar cargas de maní desde el campo, preparar reportes de consumo de agua y organizar las semillas almacenadas. Entre esas tareas, Don expresó su orgullo por el regreso de su hija y su dedicación para continuar el negocio, según el video "Generations of farming", difundido por OpenAI.
La letrada Wendy Herrera aseguró que la Fiscalía ya conoce la identidad del hombre señalado, que sería la expareja de Alejandra Esquín, y exigió avances en las pesquisas por el fallecimiento de la creadora de contenido, ocurrido en octubre de 2025
El procedimiento exige identificar con detalle los derechos, las propiedades y las obligaciones existentes
Autoridades afirman que la profesional del derecho se apropió de manera fraudulenta de una finca de dos adultos mayores
Mariano Páez, empresario del transporte y padre de la letrada detenida en Brasil, fue arrestado junto a su pareja en Santiago del Estero. Los investigadores sostienen que aprovechó una distracción de una cajera de un comercio para apoderarse de un millón y medio de pesos. La maniobra quedó registrada por las cámaras de seguridad. Leer más
El empresario Mariano Páez, de 58 años, estaba con su pareja haciendo unas compras con su pareja en un negocio de materiales y herramientas en Santiago del Estero. Lo acusan de llevarse dinero de la cajas en un descuido de una empleada. Leer más
El estadounidense Carl Andrew Stanley recibió la máxima pena de prisión por el crimen de Paola, una profesional de Chimbote que había emigrado para ejercer su carrera
WASHINGTON.- La nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, continúa bajo un intenso escrutinio sobre sus credenciales profesionales, en medio de unas confusas declaraciones y tras la revelación de que no aprobó el examen de abogacía en California.Rick Coca, vocero del Colegio de Abogados del Estado de California, afirmó que la entidad no tiene "ningún registro de Kate Sharon Zacharia o Kate Sharon Black" ni de ninguna versión de sus apellidos "que haya sido autorizada para ejercer derecho en California". El boletín independiente Popular Information informó que tampoco encontró registros de habilitación en los 50 estados consultados ni en Washington DC.La falta de registros llevó a Campaign for Accountability a presentar el miércoles una denuncia ante el Colegio de Abogados del Estado de California para solicitar que investigue si Zacharia se presentó falsamente como abogada, en una posible violación de la legislación estatal."En California, llamarte abogado sin matrícula no es exageración publicitaria; es un delito. El Colegio de Abogados del Estado debería investigar si la señora Zacharia ha engañado al público sobre sus credenciales y exigirle responsabilidades si lo ha hecho", afirmó Michelle Kuppersmith, directora ejecutiva de la organización.El organismo regulador señaló que no podía confirmar si había recibido la denuncia ni si había iniciado una investigación, debido a las normas de confidencialidad.Los cuestionamientos se intensificaron después de que Zacharia respondiera de manera confusa a un periodista que le preguntó el martes en qué Estado había aprobado el examen de abogacía. "Cuando me mudé a China", contestó, sin aclarar a qué se refería.En una conversación posterior con The New York Times, sostuvo que se trató de un malentendido. "Asumí que la pregunta era: '¿Dónde estuviste después de la facultad de derecho?'", dijo. "Eso es todo lo que pude escuchar por encima del ruido del Marine One", agregó, en referencia al helicóptero presidencial. "Y, por respeto al protocolo, la distancia que me separaba del presidente me impidió acercarme más para escuchar la pregunta".Según informó The Wall Street Journal, Zacharia se presentó al examen de abogacía de California después de graduarse de la Facultad de Derecho de Pepperdine en 2011, pero no lo aprobó, de acuerdo con una persona con conocimiento directo del asunto.Consultada sobre sus credenciales, Zacharia declaró: "Ejercí el derecho de transacciones internacionales, con todas las credenciales correspondientes". También sostuvo que, antes de comenzar a aparecer en televisión, consultó al presidente de Pepperdine sobre cómo debía identificarse. Según su relato, le recomendaron no utilizar las palabras attorney o esquire, pero le dijeron que podía usar lawyer, distintos términos que hacen referencia a los abogados en Estados Unidos.En ChinaZacharia obtuvo una licenciatura en artes en la Universidad Pepperdine en 2007 y su título de derecho en 2011. Tras graduarse, se mudó junto a su marido a Pekín, donde trabajó como asociada del equipo de práctica internacional del bufete Zhong Lun hasta 2013.Durante casi dos años en esa firma, participó en operaciones transfronterizas y en la comunicación con clientes estadounidenses y multinacionales, según una persona familiarizada con su trabajo.Q: You said Zacharia is an attorney. Where did she pass the bar exam? What state?ZACHARIA: When I moved to China pic.twitter.com/LUAk4Vhqgp— Aaron Rupar (@atrupar) October 13, 2026Los extranjeros pueden trabajar en estudios jurídicos chinos en operaciones internacionales, pero no pueden obtener una licencia para ejercer el derecho chino. Gary Gao, socio de Zhong Lun, explicó que el estudio contrata extranjeros para ayudar con el idioma y la comprensión de la cultura empresarial internacional. "No están ejerciendo el derecho chino en ningún momento", afirmó.Zacharia también dijo haber trabajado como asesora jurídica externa del Banco Mundial y de la Corporación Financiera Internacional. Su perfil de LinkedIn indica que fue asesora jurídica general de Fix California, una organización sin fines de lucro fundada por Richard Grenell, funcionario de la administración Trump, entre enero de 2024 y marzo de 2025.Esa denominación también generó cuestionamientos. "No se puede ser asesor jurídico general de una empresa en Estados Unidos a menos que se esté habilitado para ejercer la abogacía", afirmó Erwin Chemerinsky, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley, en declaraciones a The New York Times. Una persona familiarizada con el trabajo de Zacharia en Fix California sostuvo, en cambio, que ella dirigía y actuaba como enlace con los abogados externos de la organización.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la había presentado como "una distinguida graduada de la Universidad Pepperdine y de la Facultad de Derecho Caruso de Pepperdine, abogada y frecuente analista en medios como Fox News y Newsmax" al anunciar su nombramiento.La Casa Blanca defendió su decisión. Su director de comunicaciones, Steven Cheung, afirmó que Zacharia está "excepcionalmente calificada y es muy inteligente para ayudar a informar al pueblo estadounidense sobre todas las grandes cosas que el presidente Trump y su gobierno han estado haciendo, y desempeñará un trabajo extraordinario como secretaria de prensa". Un funcionario de la administración agregó que Trump no la contrató para ocuparse de asuntos jurídicos. Mientras tanto, la Casa Blanca mantiene su respaldo a Zacharia a pesar de la polémica.Agencias AP y diario The New York Times
WASHINGTON.- La nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, enfrenta cuestionamientos sobre sus credenciales profesionales luego de que una organización no gubernamental presentara una denuncia ante el Colegio de Abogados de California para que investigue si se presentó reiteradamente como abogada sin contar con matrícula.La denuncia fue presentada por Campaign for Accountability, una organización de izquierda que sostiene que Zacharia se describió como abogada durante apariciones televisivas y se presentó como asesora general de Fix California, una organización sin fines de lucro conservadora con sede en California."Zacharia se ha presentado como abogada en repetidas ocasiones para reforzar su reputación y credibilidad", dijo la directora ejecutiva del grupo, Michelle Kuppersmith. "El Colegio de Abogados debe investigar si Zacharia ha engañado al público sobre sus credenciales", añadió.El presidente norteamericano, Donald Trump, describió a Zacharia como "una abogada" al anunciar su nombramiento el pasado viernes. Sin embargo, varios periodistas no encontraron registros de que tenga matrícula para ejercer la abogacía en ningún estado de Estados Unidos.El Colegio de Abogados de California confirmó a medios estadounidenses que no tenía registro de que Zacharia poseyera una licencia, ni con su apellido de casada ni con su apellido de soltera.Zacharia, de 41 años, se graduó en la facultad de Derecho de la Universidad Pepperdine en 2011, pero obtener un título en derecho no califica automáticamente a alguien para ejercer como abogado en Estados Unidos.Cuando los reporteros le preguntaron el martes dónde había aprobado el examen de abogacía ("bar", en Estados Unidos), Zacharia respondió: "Cuando me mudé a China".Los extranjeros no pueden presentarse al examen de abogacía de China, aunque pueden realizar ciertos trabajos jurídicos en estudios chinos.Zacharia ha trabajado para un estudio de abogados en Pekín, según su perfil profesional."Ejercí el derecho de transacciones internacionales, con todas las credenciales pertinentes", declaró a Newsweek, sin aclarar si tenía una matrícula para ejercer como abogada en Estados Unidos.La Casa Blanca sostuvo que Zacharia se había mudado a China con su marido después de graduarse, debido al trabajo de él en una firma estadounidense de capital privado, mientras ella trabajaba en derecho de transacciones internacionales. Sin embargo, no aclaró si había estado habilitada para ejercer como abogada en Estados Unidos.Comienzo accidentadoLa controversia se produjo después de su primera aparición como secretaria de prensa, el martes, cuando leyó extensamente notas preparadas durante una rueda de prensa que duró apenas 14 minutos.Zacharia respondió preguntas de tres medios: Breitbart News, Fox News y el Daily Mail. Ante una consulta de Fox News sobre si el gobierno de Trump había dejado de compartir información de inteligencia con Ucrania, respondió: "Tendré que volver sobre eso".En su declaración inicial, elogió reiteradamente al presidente y destacó la asistencia a sus mítines, al afirmar que los actos registraban niveles récord de participación.ð??? She mixed up her husband with the president and ended the briefing after just 14 minutes: US media slam the White House's new press secretary over her debutKatie Zacharia made her first appearance before reporters in her new role â?? and her performance has already sparkedâ?¦ https://t.co/0iVIgYLUr3 pic.twitter.com/ONaNxOszrt— NEXTA (@nexta_tv) October 13, 2026Durante la comparecencia, Zacharia también anunció que la Casa Blanca había solicitado la renuncia de Kimberly Guilfoyle como embajadora de Estados Unidos en Grecia. Guilfoyle, quien estuvo comprometida con Donald Trump Jr., el hijo mayor del mandatario, había quedado envuelta en una polémica por acusaciones publicadas inicialmente por The Wall Street Journal, según las cuales había solicitado 100.000 dólares a un donante republicano para ayudar a pagar la factura de su tarjeta American Express.Durante la rueda de prensa, Zacharia se refirió a su esposo como "mi presidente" antes de corregirse y decir "mi marido", al responder una pregunta sobre cómo compatibilizaría el trabajo con el cuidado de sus cuatro hijos pequeños."Me encanta estar con mis hijos. La idea de no pasar las tardes con mis hijos es, los hijos son, es completamente inaceptable. Así que mi presidente, disculpen, mi marido -esa es buena-, mi marido está aquí, está aquí durante esta semana porque tenemos dos cumpleaños en nuestra familia y somos muy, muy cuidadosos con la celebración de los cumpleaños en familia", dijo la vocera.El apoyo de TrumpTras la comparecencia, Trump elogió a su nueva portavoz y dijo a los periodistas: "Me pareció muy buena".Trump no abandonó la Casa Blanca hasta casi una hora y media después de la rueda de prensa. Mientras tanto, la oficina de prensa difundió un video que mostraba a Zacharia caminando desde su nueva oficina hasta la sala de conferencias, acompañada por una intensa guitarra eléctrica. La grabación contrastó con otra publicada el mes anterior por el equipo del vicepresidente JD Vance, en la que se lo veía relajado y bromeando con los periodistas mientras se dirigía al mismo lugar.Your new White House Press Sec, @KatieZacharia, makes her debut at the podium. ð??¥ð??ºð??¸ pic.twitter.com/WrV96UJiCw— The White House (@WhiteHouse) October 13, 2026El video del martes también mostró que Zacharia no se había instalado en la amplia oficina del ala oeste que había ocupado su antecesora, Karoline Leavitt, un espacio que, en un edificio con disponibilidad limitada, suele interpretarse como un indicador de influencia. La oficina ahora está ocupada por Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca. Zacharia se instaló, en cambio, en un despacho mucho más pequeño, que Leavitt había utilizado al comienzo del segundo mandato de Trump.Cheung defendió públicamente la designación de la nueva portavoz. "Katie es una incorporación fabulosa y maravillosa al equipo. Está excepcionalmente calificada y es muy inteligente para ayudar a informar al pueblo estadounidense sobre todas las grandes cosas que el presidente Trump y su gobierno han estado haciendo, y desempeñará un trabajo extraordinario como secretaria de prensa", afirmó en un comunicado.Zacharia trabajó para la plataforma Truth Social, la red social del presidente, y defendió políticas de Trump en Fox News y One America News. Reemplaza a Leavitt, quien dejó el cargo en agosto tras el nacimiento de su segundo hijo.La denuncia ante el Colegio de Abogados de California busca determinar si la presentación pública de Zacharia como abogada infringió las normas aplicables. Por el momento, las dudas sobre su habilitación profesional siguen sin una aclaración pública concluyente.Agencias AFP y diario The Washington Post
El caso se originó por una presunta confusión entre Mauricio Pava, abogado penalista que representó a la ex jefa de gabinete, y Javier Pava, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd)
El Comité Nobel Noruego otorgó el premio Nobel de la Paz 2026 a Navanethem "Navi" Pillay. El jurado destacó su labor constante por promover la paz y el derecho internacional en un contexto global crítico. Según el organismo, Pillay resultó fundamental para asegurar que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio reciban sanciones judiciales. El comité subrayó su compromiso inquebrantable con los principios legales universales y su firme brújula moral frente a los desafíos existenciales que atraviesa el orden mundial actual.La galardonada, de 85 años, cuenta con una extensa trayectoria en la defensa de los derechos humanos. De origen indio y forjada en los tribunales de la Sudáfrica del apartheid, Pillay defendió a figuras como Nelson Mandela y logró avances significativos en los derechos de los presos políticos. Posteriormente, desempeñó roles clave en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y en la Corte Penal Internacional. Entre 2008 y 2014, ocupó el cargo de alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU. En la actualidad, ejerce como magistrada de la Corte Internacional de Justicia en el proceso que acusa a Birmania de genocidio.BREAKING NEWSThe Norwegian Nobel Committee has decided to award the 2026 #NobelPeacePrize to Navanethem "Navi" Pillay for her efforts to promote peace and international law.#NobelPrize pic.twitter.com/97vurspw6z— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 9, 2026Pillay lideró la comisión de investigación independiente de la ONU que acusó a Israel de cometer genocidio en la Franja de Gaza. Ante los cuestionamientos y los llamados en redes sociales que exigen sanciones contra ella, la jurista mantuvo su postura. Durante la conferencia de prensa, Pillay hizo gala de su ironía frente a la postura de la Casa Blanca. "Si aplauden un poco más fuerte, quizá comparta el premio con Trump", bromeó la abogada tras conocer el galardón este viernes. Ella lamenta de forma profunda que distintos sectores la tilden de antisemita por su trabajo técnico en los territorios palestinos.El Comité Nobel noruego resaltó que el derecho internacional dejó de ser un simple complemento para transformarse en una necesidad absoluta ante el número creciente de conflictos. La ONU celebró el anuncio de inmediato y destacó que el reconocimiento otorga valor a la lucha por los derechos humanos en un mundo que observa un giro hacia poderes que ignoran los marcos legales. Con este Nobel, Pillay reafirma su rol como una de las figuras más influyentes en el derecho global, capaz de sortear las presiones políticas más complejas de la actualidad internacional.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
La penalista Sharon Castillo analizó el dictamen de Medicina Legal, que atribuyó el deceso a una intoxicación intravenosa con fentanilo, ketamina y midazolam
MARGARITA BELÉN, Chaco.- En una provincia donde siete de cada diez productores ganaderos tienen menos de 50 vacas, Mariela Martínez Zampa asumió este año la conducción de la Sociedad Rural de Chaco con un desafío concreto: que los pequeños productores puedan acceder a financiamiento para crecer. Es la primera mujer en llegar a la presidencia de la entidad, tiene 52 años, es abogada y pertenece a una familia de productores de General San Martín cuya historia en el campo chaqueño comenzó hace 122 años.Su vínculo con el sector empezó mucho antes de ocupar un cargo institucional. Es cuarta generación de productores ganaderos. Su abuelo emigró a la Argentina y del puerto directo a Chaco en 1904. Desde entonces el establecimiento familiar, ubicado en el departamento de General San Martín, permanece en manos de la familia. "Somos pequeños productores. Mi abuelo llegó hace más de un siglo y desde esa fecha ese campo está en nuestra familia", cuenta a LA NACION en la Nacional Primavera Braford, organizada por Expoagro."Cambió la música": el negocio de la carne entró en una sintonía total con el mundo, dice un reconocido productor que pide no repetir un errorSu padre también tuvo un papel decisivo en el camino que, finalmente, la puso en la presidencia de la Rural chaqueña. Cuando era muy joven, la llevó a la entidad y allí comenzó a participar de las comisiones directivas."Mi papá me trajo a la Sociedad Rural del Chaco cuando era muy jovencita y así empecé a formar parte en las comisiones directivas desde vocal suplente; fui pasando por distintos cargos en la Rural hasta ahora que soy presidenta", recuerda.La siembra directa volvió a caer y quedó lejos del máximo que había alcanzado en la ArgentinaAunque eligió la abogacía como profesión, nunca se alejó de la actividad productiva. "Mi infancia siempre estuvo ligada al campo. La verdad es que siento un profundo amor y un profundo respeto por el trabajo del campo", dice. Y agrega: "Si bien soy abogada y me gusta mi profesión, el campo es mi pasión".Ese vínculo también tiene otra rama familiar. Su abuelo materno, Agustín Zampa, fue agricultor y uno de los inmigrantes que participaron de la fundación de Resistencia. Tenía un pequeño campo de 30 hectáreas en la zona sur de la ciudad y, durante el auge del algodón, entendió que la escala no era suficiente para competir en ese cultivo.Entonces decidió cambiar de rumbo. "Se dio cuenta que con las pocas hectáreas que tenía no iba a hacer nada con el algodón. Entonces empezó con la horticultura y fue el primero que en el Chaco tuvo riego por aspersión", relata. La producción de tomates y pimientos incluso llegaba a Buenos Aires: "Mandaban en avioneta a Buenos Aires las primicias de tomates y pimientos".Estos recuerdos ayudan a explicar por qué el campo terminó convirtiéndose en una parte central de su vida. "Es gente que siempre trabajó la tierra y eso lo mamé. Me acuerdo que de chiquita iba con el abuelo al campo y corría por la tierra arada", dice.Desde marzo de este año, toda esa historia familiar se trasladó también a la conducción institucional. Martínez Zampa tiene un mandato de dos años al frente de una entidad que tiene 108 años de historia y que fue la primera Sociedad Rural fundada en la provincia.Su objetivo es continuar con un proceso de renovación que, según explica, comenzó hace unos cuatro años. La intención es modernizar la institución y convertirla en un espacio que brinde servicios vinculados con la producción.El contexto productivo, asegura, también cambió. La recuperación de los precios genera mayor entusiasmo entre los productores chaqueños y, cuando aparecen mejores valores, el productor vuelve a pensar en invertir. "El productor enseguida que tiene un poquito más de precio ya trata de invertir en genética, en un alambrado, en una bomba, en infraestructura porque el productor es así", explica.Pero en medio de ese escenario aparece una preocupación: el clima. Martínez Zampa señala que existe cierta inquietud por el fenómeno de El Niño y por el posible impacto que pueda tener sobre la producción. "Eso es como una lucecita roja que tenemos en el camino", advierte.Su principal reclamo está relacionado con el financiamiento. En Chaco, explica, el 70% de los productores tiene menos de 50 vacas, por lo que las herramientas de crédito deberían contemplar la escala y los tiempos de la actividad ganadera. "Para dar un salto en la producción esa gente necesita crédito, pero un crédito adaptado a la actividad ganadera, que sabemos que mínimo son cuatro años y tasas acordes, por supuesto", reclama.Pero el problema no termina en las tasas y los plazos. La informalidad de parte de los pequeños productores también funciona como una barrera para ingresar al sistema financiero. "Muchos productores están en la informalidad, entonces eso hace mucho más difícil el acceso al crédito", explica. A eso se suma la cantidad de requisitos que deben cumplir para obtener financiamiento.Para Martínez Zampa, esa dificultad forma parte de una realidad productiva particular de la provincia: "Eso es lo que tiene el Chaco en cuanto a la marginalidad del pequeño productor que le cuesta mucho, porque somos una zona marginal".La dirigente conoce esa realidad desde adentro. Hace alrededor de tres años asumió directamente la administración del campo familiar en General San Martín, que le cedió su padre, donde hacen ganadería: "Toda la semana voy al campo, mis fines de semana son en el campo porque durante la semana trabajo en Resistencia".La historia familiar, además, empieza a proyectarse en la siguiente generación. Tiene dos hijos adultos: el mayor, de 25 años, también participa de la producción con un emprendimiento ovino; mientras que su hija, de 22, está vinculada a la actividad institucional a través del Ateneo de la Rural. "Toda la familia conserva esta pasión; la producción agropecuaria es un bichito que realmente nos apasiona. Entendemos y sabemos lo que es el esfuerzo de producir en el campo", finaliza.
El letrado mediático de 43 años está detenido por 13 delitos que generaron a las víctimas un perjuicio de 1,8 millones de dólares.El requerimiento fue presentado por el fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren."Un fraude liso y llano", describió el acusador, que detalló sumas "escandalosas" y una conducta basada en el "abuso de confianza".
El conflicto sumó un nuevo capítulo luego de que la viuda de Julián Figueroa acudiera a los juzgados en medio de los distintos procedimientos legales que mantienen abierta la disputa
La jurista expresó que el periodista acudirá a las instancias judiciales cuando sea requerido, ejercerá sus derechos y aportará información para esclarecer lo sucedido
Para Maru Rodríguez, todo comenzó de manera casi imperceptible, oculto entre la rutina diaria y la maternidad. Al principio fueron las manos, una torpeza que parecía tener otras explicaciones; luego, la llegada de su tercer hijo y aquel intento de poner el pie en la pantufla donde sintió que el cuerpo simplemente no respondía. En ese momento creyó que era el cansancio lógico del parto. Sin embargo, los meses pasaron y una caída inesperada al cambiarse de ropa marcó el inicio de una búsqueda incansable. Fue un largo camino de más de un año entre consultorios, estudios erróneos y diagnósticos fallidos, mientras los huesos se veían intactos pero la fuerza en las piernas comenzaba a desvanecerse."No todo lo que dice la red es una sentencia"La Esclerosis Lateral Amiotrófica suele llegar por descarte: no era un ACV, no era esclerosis múltiple, no era nada de lo conocido. Acompañada de su marido, Maru finalmente escuchó ese nombre que hasta entonces no significaba nada en su vida. Llegar a casa e investigar en internet fue asomarse al abismo de las estadísticas frías y los plazos demoledores de una enfermedad neurodegenerativa implacable. Pero su médico le dejó una advertencia que se convirtió en profecía: "No todo lo que dice la red es una sentencia". "La ELA convive conmigo día a día""Con las décadas, la enfermedad siguió avanzando y no me quedó más remedio que aprender a mirarla de frente. Me debilitó la voz, pero de todos modos me encanta la voz que tengo porque es única; debilitó mis brazos y volvió mi marcha más lenta. No sé si tuve que despedirme de las actividades cotidianas, porque la ELA convive conmigo día a día, pero jamás le permití que se apoderara de mi vida", dice Maru.Y en esa convivencia donde muchos hubieran bajado los brazos, ella redobló la apuesta. En lugar de resignarse, se abrió paso a nuevos horizontes y se sentó frente a los libros. Estudiar abogacía con una condición que desafía la motricidad y el habla no fue un simple pasatiempo, sino una declaración de principios: la mente intacta, el corazón encendido y la convicción de que las barreras físicas no tienen por qué ponerle un techo a la vocación ni a la justicia.Lejos de replegarse ante la adversidad, Maru trazó una línea firme y le puso límites precisos a la enfermedad: le permitió habitar en sus músculos, pero no tocar su esencia. Se aferró con fuerza al motor más genuino de su existencia, sus hijos, entendiendo que una madre con niños pequeños no puede permitirse el lujo de desplomarse a llorar en una cama. Jamás faltó a un acto escolar, acompañando cada tarea cotidiana y compartiendo las salidas familiares. "Le puse límites a la ELA y los respetó: tomó los músculos, como le pasa a cualquiera que transita esto, pero pude estudiar y hoy hasta hago radio. Disfruté intensamente criando a mis hijos porque lo verdaderamente importante es estar; mis chicos jamás se sintieron solos porque mamá siempre estuvo ahí, presente en cada tarea y en primera fila en cada acto. Por eso, cuando me preguntan si tuve que despedirme de tantas cosas, siento que no: no le di margen para que me quitara lo esencial. Me aferré con el alma a mis hijos, y ese amor fue el que me sostuvo de pie".¿Por qué quiso ser abogada?La vocación no siempre nace en los grandes claustros universitarios; a veces despierta en el patio de un recreo y frente a una herida infantil. Para Maru, la chispa se encendió en Quinto Grado, en un colegio religioso de Bahía Blanca, de la mano de un tesoro inocente: su abuela Esther, a quien adoraba. Ella le había traído del centro varios volantes de un circo que promocionaba su llegada con la figura de un billete de dos pesos en el dorso. Con la complicidad y el afecto de su abuela, pegaron las caras para que pareciera dinero de verdad. Orgullosa, Maru llevó aquel simulacro al colegio para compartirlo con sus pares, pero en un arrebato imprevisto, una compañera se lo quitó de las manos.Con la inocencia de la infancia, corrió a buscar refugio en la autoridad escolar, pero la respuesta de la docente marcó un quiebre imborrable. Al no poder resolver de inmediato quién decía la verdad frente al reclamo de ambas niñas, la maestra optó por una salida tan absurda como dolorosa: tomó el papel, lo partió al medio y sentenció que el asunto estaba resuelto con una mitad para cada una. Maru volvió a su casa deshecha en llanto, no solo por el objeto perdido, sino por la profunda impotencia de haber chocado de frente con una arbitrariedad avalada por quien debía cuidarlas y educarlas.Allí apareció la figura luminosa de su papá, su gran referente en la vida, quien decidió transformar el desengaño en una lección imborrable. Le escribió a la docente una carta contundente y reflexiva: cuestionó su falta de criterio para estar al frente de un aula y le planteó que, si en lugar de un juego infantil su hija hubiese llevado un libro o un anillo, partirlo en dos jamás habría sido justicia. Ese respaldo paternal le enseñó para siempre a distinguir lo correcto de lo arbitrario y sembró en su interior una convicción silenciosa: algún día se pararía frente al mundo para defender la verdad con fundamentos.Un refugio donde la realidad se transformaba y los dolores se pausabanAños después, cuando dio sus primeros pasos en la carrera de Derecho, esa niña herida volvió a encontrarse con su destino. Retiraba libros de la biblioteca de la Universidad Nacional del Sur y, en cuanto sus hijos dormían, se instalaba en la silla para entregarse por completo a su pasión; ni siquiera los cortes de luz en la víspera de un examen la frenaron, repasando a la luz de las velas con una determinación a prueba de todo. Leer fallos, doctrinas y códigos no era para ella una carga académica, sino un refugio donde la realidad se transformaba y los dolores cotidianos quedaban en pausa: la certeza pura de amar una vocación que la acompañó toda la vida.Maru había ingresado a la carrera de Abogacía en 2002, pero el avance de su cuadro de salud la obligó a poner una pausa prolongada a su formación académica. La oportunidad de reencontrarse con ese sueño postergado llegó de manera inesperada en 2020: frente a la pandemia, una indicación médica estricta la llevó a cumplir un aislamiento mucho más extenso que el general, un contexto que se transformó en el momento ideal para retomar los libros y volver a soñar.Su regreso a las aulas fue enteramente a distancia, sostenido por una red humana imprescindible. El equipo de tutorías del Departamento de Derecho y el personal de la biblioteca se convirtieron en aliados fundamentales, facilitándole materiales de estudio digitales y diseñando el soporte necesario para que pudiera cursar y rendir cada materia desde su casa.¿Cómo retomó los estudios?A partir de entonces, el camino se construyó cuatrimestre a cuatrimestre con una articulación constante. Antes de cada ciclo, Maru informaba las asignaturas elegidas y el equipo de tutorías coordinaba con los docentes los ajustes pertinentes â??desde clases híbridas y consultas virtuales hasta evaluaciones orales o escritas adaptadasâ??, designando en cada cátedra un profesor referente para acompañar su cursada y derribar cualquier obstáculo en el camino al título."Mi método de estudio se basa en leer y escribir con un teclado virtual, tipeando letra por letra con paciencia, pero las ganas que tengo son tan grandes que me quitan el reloj de encima. En ese camino encontré una enorme empatía en mis docentes, mi tutora, la biblioteca y la Secretaría de Accesibilidad de la Universidad Nacional del Sur, que a través de su programa de tutorías entienden de verdad la discapacidad y el acompañamiento que cada alumno necesita; por eso, el 19 de agosto me subí a la combi desde Pigüé hacia el campus de Bahía Blanca decidida y feliz a rendir".La semana previa al examen final estuvo cargada de una intensidad difícil de explicar. No eran solo los nervios lógicos ante la última mesa, sino el peso del cariño multiplicándose en el teléfono: mensajes constantes de amigas y afectos cercanos preguntando el horario exacto para viajar y acompañarla. Esa marea de amor, tan hermosa como abrumadora, sumó una presión extra a su cuerpo y a su salud. Sin embargo, con la templanza que forjó a lo largo de décadas, Maru se presentó a rendir Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, una materia viva que le exigió actualizarse a fondo con las últimas reformas y modernizaciones laborales, rindiendo una prueba impecable frente al tribunal."Ese globo fue mi manera de conectar con papá""Me saqué un siete; tal vez una nota modesta comparada con otras materias de la carrera, pero para mí estuvo perfecto porque di un muy buen examen y, sobre todo, porque me recibí. Me vestí de rojo de manera accidental, porque en mi vida los imprevistos siempre dicen presente y tuve que cambiar de planes a último momento. Mi cuidadora me regaló una coronita que decía 'Abogada' y de pronto me encontré ahí, de pie y en el centro del mundo, rodeada del abrazo de tanta gente que me quiere bien".Entre las felicitaciones, los aplausos y la emoción colectiva, hubo un instante íntimo que detuvo el tiempo. La celebración con un globo al cielo fue el puente directo hacia su gran referente, el hombre que le enseñó de chica el verdadero significado de la justicia. Cuando su padre falleció, el dolor fue tan hondo que la derrumbó por completo y la obligó a poner en pausa sus estudios universitarios durante años; retomar la carrera y llegar a la meta fue, en gran medida, volver a caminar de su mano para cerrar una promesa pendiente."Ese globo fue mi manera de conectar con papá, de mirarlo al cielo y decirle con el corazón en la mano: 'Papi, lo logré'. Fue mandarle un beso inmenso. Su partida me quebró y me costó mucho tiempo levantarme, porque él fue el papá que cualquier hija con una discapacidad sueña tener. Cuando una hija está sana no es tan difícil ser padre, pero él jamás me soltó la mano; fue mi pilar absoluto, y sé que ese título también es suyo", se emociona."Ella es muy determinada y cuando se pone un objetivo no para hasta cumplirlo. Desde la pandemia que se quedaba todos los días hasta las cuatro de la madrugada leyendo y estudiando. Hasta el mismo miércoles que rindió el último final se quedó hasta tarde repasando y a las 9 ya estaba arriba de nuevo. Orgulloso de vos vieja", expresó Franco, uno de sus hijos."Mi proyecto es ejercer a fondo, sin medias tintas"Lejos de conformarse con la meta alcanzada, Maru ya proyecta su futuro profesional con la mirada puesta en el Derecho Administrativo y el Derecho Penal, evaluando una especialización y hasta un doctorado. Su vocación no busca el resguardo de un escritorio, sino el compromiso activo en el territorio: colabora con convicción en programas de educación en contextos de encierro e integra con fuerza tanto el Observatorio de los Derechos de las Personas con Discapacidad como la Comisión de Accesibilidad. En esos espacios de trabajo en equipo encuentra el terreno propicio para visibilizar reclamos, derribar barreras y transformar la teoría de las leyes en una herramienta viva de inclusión."Mi proyecto es ejercer a fondo, sin medias tintas. Me involucro en la educación en contextos de encierro porque la Constitución Nacional manda y no podemos negarle a nadie el derecho a estudiar; entiendo perfectamente el dolor de las víctimas y de sus familias cuando la sociedad se enoja, pero la ley tiene que cumplirse para todos. A la vez, pertenezco a la Comisión de Accesibilidad y al Observatorio de Discapacidad, donde encontré un equipo maravilloso para trabajar a la par. Son lugares fundamentales para visibilizar lo que hacemos todos los días y, sobre todo, para defender los derechos de quienes más lo necesitan"."La historia de Maru nos emociona y nos llena de orgullo como institución; su esfuerzo colosal estuvo acompañado por un equipo docente y no docente que entendió a la perfección el valor de la empatía y la accesibilidad. Agradezco profundamente que comparta su testimonio de coraje, porque sus conquistas son también las de toda la UNS. ¡Felicitaciones, Maru, por ser un faro de superación para todos nosotros!", dice el doctor Daniel A. Vega, Rector de la Universidad Nacional del Sur."No le tengo miedo a la muerte, sé que todo va a salir muy bien"En cuanto a su salud, atraviesa un presente de estabilidad. "Sé perfectamente que frente a la ciencia la ELA aún no tiene cura, y aunque la investigación médica trae esperanzas, duele ver que no hay suficientes políticas públicas ni interés en invertir en una enfermedad que no es masiva. Pero yo no me detengo: hoy mi salud está estable y tengo el foco puesto en ejercer a fondo. Ya hay personas esperando a que me colegie para que inicie sus demandas, y el año que viene voy a hacer el curso de mediadora porque encontré en el derecho un camino que se amolda perfecto a mi personalidad. No le tengo miedo a la muerte, sé que todo va a salir muy bien".Un faro en medio de la nieblaA lo largo de más de tres décadas de convivencia con la enfermedad, Maru desarmó uno de los temores más arraigados de la condición humana: el miedo al final. Apoyada en una fe profunda y serena, aprendió a soltar la angustia, convencida de que los tiempos y los destinos no están en nuestras manos, sino en los designios de Dios. Esa certeza espiritual le dio la libertad de vivir sin la sombra constante del pronóstico, eligiendo habitar cada instante con una naturalidad asombrosa.La repercusión de su graduación encendió una chispa que traspasó cualquier frontera institucional. En cuestión de días, su casilla de mensajes se llenó de cartas, audios y testimonios de personas que transitan la ELA o de familias que acompañan a un ser querido en ese trance. Para todos ellos, la imagen de Maru con su coronita y su título en mano no fue solo una noticia universitaria, sino un faro en medio de la niebla, una prueba viva de que el diagnóstico no tiene por qué marcar el final de los proyectos.
En un comienzo, Lucila Pereyra no lo llegaba a percibir del todo, pero la realidad era que su vida iba como la de un caballo con los ojos tapados, que solo sabe que tiene que seguir para adelante. Rodeada de un entorno homogéneo, ella estaba haciendo todo bien, ¡demasiado bien! Nacida y criada en CABA, había recibido una buena educación en un colegio tradicional y había optado por estudiar Derecho en la Universidad de Buenos Aires. No conforme con el título de grado, decidió realizar un posgrado y se especializó en Derecho de Familia. Durante toda su carrera trabajó, y ya como abogada, ocupó un puesto en la Defensoría de Menores en el Poder Judicial. Y en paralelo, desde su infancia, cultivó su pasión por el deporte y jugó durante veinte años al hockey como federada en un club de zona norte. Por ello, tal vez, cuando anunció que se iba a vivir a Phi Phi con un chico que había conocido estando de viaje, fueron muchos los que consideraron que estaba a punto de tirar su vida por la borda: ¿qué iba a hacer una flamante abogada en una isla de Tailandia, donde solo hay arena y selva, y ni siquiera circulan motos?"Muchos me decían hippie con Osde, me preguntaban cuándo me iba aburrir, sin entender que para mí era una decisión de vida. Si bien ninguno de mis amigos se opuso, hubo momentos donde no me sentí tan acompañada. Años después, cuando formé mi empresa en Tailandia, llegaron esas charlas positivas con las amistades, junto con el reconocimiento y la comprensión de que cada camino de vida es válido mientras nos haga bien", revela Lucila, una mujer que emprendió su nueva vida en aquel paraíso lejano de a dos, pero que, en otro giro de la vida, tuvo que afrontar el desafío sola en una sociedad que cuestiona el liderazgo femenino. "Como contracara estaban mis padres. Mi familia tiene una mentalidad muy abierta, mis padres son aventureros, mi mamá viajó mucho en su juventud y siempre nos inculcaron eso, la curiosidad por nuevas culturas. Mi papá es bastante académico, le gusta la historia y nos llenaron la infancia con documentales, cuentos y tuvimos la suerte de poder viajar bastante. Nunca me limitaron, aunque fue una decisión difícil. Tailandia queda lejos y estaba lleno de incertidumbres".Un viaje, un amor y la decisión de renunciar a una vida hecha para vivir en Tailandia ¿Por qué una abogada tiraría una vida signada por el aparente éxito para vivir en Tailandia? Todo comenzó en otro rincón remoto, en unas vacaciones en algún lugar entre Perú y Bolivia. Allí Lucila conoció a un hombre de quien se enamoró profundamente y con quien comenzó a tener una relación a distancia. Él se había tomado un año sabático y cuando a ella le tocó regresar a la rutina, le propuso unirse por siete meses a su viaje. Y fue allí, en ese mismísimo instante, que Lucila tomó una decisión que le cambió la vida: "Tenía la posibilidad de tomarme una licencia sin goce de sueldo en el Poder Judicial, y lo hice", cuenta.Aquella travesía fue un antes y después. Junto a su pareja, Lucila recorrió diversos países del sudeste asiático, como mochileros, una experiencia increíble que los llevó hasta Tailandia, un lugar en el mundo en el que vislumbraron un sinfín de oportunidades. Allí conocieron a un colombiano que realizaba tours y ellos mismos comenzaron a guiar algunos grupos de turistas para su empresa, primero a modo de favor, casi como un juego, que se transformó en una revelación magnífica para Lucila: creía que la abogacía era su destino, pero ante ella surgieron otros mundos posibles y de ella dependía habilitar esas dimensiones paralelas del tiempo.Revolucionada, el regreso a la Argentina fue impactante. El mundo conocido, de pronto, había cobrado otros colores, ajenos a ella. Lucila decidió renunciar a su carrera y a su vida anterior y, en el año 2017, emigró a Tailandia definitivamente.Una isla de tres mil habitantes: "En occidente queremos ser siempre productivos" Nunca se había imaginado en un lugar tan lejano a su propia cultura y, menos aún, se había imaginado habitándolo. Lucila llegó con miedo, a pesar de su entusiasmo. No solo porque Tailandia era demasiado diferente, sino porque estaba apostando a una relación con un hombre con el que había mantenido una relación a distancia y de viajes: ahora tocaba apostar a la pareja en la cotidianeidad de un país extraño, sin soporte emocional al alcance. Las diferencias con Argentina se sintieron de inmediato, pero, por fortuna, el amor creció y se fortaleció para acompañar los impactos. El sudeste presentó estímulos foráneos, entre olores nuevos, sonidos, comidas y formas de vida alternativas a su universo conocido. Lucila recibió las novedades con los brazos abiertos, sedienta por alimentar su curiosidad innata. Se instalaron en Koh Phi Phi, una isla de 12 km2 al sur de Tailandia y parte de un archipiélago de seis islas. Con apenas tres mil habitantes -más las personas que trabajan por temporada y los turistas- la atmósfera reducida trajo consigo un cambio de vida radical, en comparación a una ciudad como Buenos Aires: "Es una isla donde no hay autos, no hay motos, no hay bicis, todo se hace en barco o caminando"."La gente vive muy simple y no necesita de `cosas' materiales para vivir. Como occidentales estamos muy acostumbrados al consumo, mientras que en la isla la vida tiene otro ritmo y no necesita de tantos objetos. En occidente estamos acostumbrados a ser siempre productivos, aspirar al éxito, a triunfar y hacer dinero, y en la isla es muy distinto, la gente trabaja mucho, sí, pero sin esas aspiraciones que solemos perseguir nosotros", asegura Lucila. "Me sorprendió la calidez de la gente, algo que me impactó. Venimos con el chip de la desconfianza, me costó sacármelo y entender que la gente en Tailandia es amable y cálida por naturaleza, y que buscan ayudar solo porque son así, y no porque quieran algo a cambio. Y son muy protectores, nos consideran familia. Me sentí muy cuidada de entrada".Calidad de vida en Koh Phi Phi: "No me tengo que andar cuidando como mujer si está oscuro"La comida primero costó, hasta que Lucila aprendió a amar el picante. Lo más difícil fue el idioma, con su alfabeto diferente y su énfasis en lo tonal: hasta el día de hoy, hablar thai es una cuenta pendiente. Sin embargo, y a pesar de que los locales no hablan un bien inglés, en el día a día, Lucila descubrió que el ser humano, cuando quiere, se hace entender a su manera.La carencia de oferta cultural, en comparación con una ciudad como Buenos Aires, también se hizo sentir, pero la naturaleza siempre compensó: "Las actividades acá tienen que ver con el contacto con la naturaleza, sin tantos estímulos tecnológicos", enfatiza Lucila, quien en Koh Phi Phi descubrió una pasión que ni sabía que tenía, el buceo, lo que la llevó a transformarse en instructora y a descubrir un mundo bajo agua que hasta el día de hoy la maravilla."En cuanto a la calidad de vida, la región en general y Tailandia en particular, es muy seguro. Los hombres para con las mujeres, y la sociedad en general, son muy respetuosos. Tienen una cultura pacífica y respetar lo que es del otro. No hay violencia, como en todas partes, Tailandia tiene su lado b, pero en mi día a día yo no lo experimento. Valoro mucho la libertad con la que me puedo mover, que no hay zonas a las que no pueda ir, que no me tengo que andar cuidando como mujer si está oscuro. Dormimos con la puerta abierta y si dejo las zapatillas afuera al día siguiente van a estar ahí. Asimismo valoro que no haya autos, ni motos, vivir en la selva, inmersa de la naturaleza, dentro de una comunidad que nos cuida como familia, y con un grupo de extranjeros que vivimos acá que también nos elegimos como familia. Es un diez y hace todo más liviano, en especial porque estando lejos hay cosas que cuestan el doble".Trabajar y emprender en un lugar remoto: "Cumplimos el sueño"En sus viajes anteriores, lejos de la abogacía, Lucila trabajó en el camino. En cierto momento de su vida -antes de Tailandia- se quedó un año en Australia e hizo cosas que pensó que nunca haría con un título como el suyo, como trabajar en un café o de niñera. Para ella, todo aquello fue más desafiante que cursar la facultad o trabajar en la Defensoría. Fuera de su zona de confort, cada empleo alternativo significó para ella una apertura de su cabeza, y gracias a ello descubrió que era capaz de hacer cualquier cosa que quisiera, que la carrera no la limitaba: "que es un poco la historia que traía. Viajando uno se tiene que arremangar, es como una segunda carrera donde uno se enriquece sin límites".Con su pareja, ya en Phi Phi, Lucila comenzó trabajando como guía de tours. Con el tiempo, comenzaron a soñar con poner su propia agencia, Phi Phi Latino, un proyecto truncado por la pandemia, tiempos en los cuales a ella le ofrecieron manejar un estudio de yoga en Bali, algo que jamás había hecho en su vida. "Cuando el turismo se regularizó volvimos, cumplimos el sueño y abrimos la agencia, la única de tours en español, que hace tours por las playas, de snorkel y también ofrece buceo. Empezamos a pulmón con un barco y ahora somos un equipo de argentinos, españoles y uruguayos más nuestro equipo local de capitanes, ya con varios barcos y proyectos de expansión", cuenta con una sonrisa.Un duelo, un nuevo desafío y grandes aprendizajes: "Se puede resignificar un sueño"Hoy, con 37 años, Lucila observa su recorrido de vida con orgullo, un camino en el que reconoce grandes aprendizajes pero donde acepta que vivir tan lejos trae a su vez grandes dificultades, en especial cuando se debe atravesar por momentos dolorosos, como terminar una relación de años, aún enamorada.Lejos quedó la abogada que parecía tener solo un destino. Lucila se animó a vivir en un lugar remoto, a desafiar las calificaciones de ser `una hippie con Osde' y también tuvo el coraje de apostar por un amor, que fue hermoso en los años que duró y con quien la mujer argentina creó una empresa que sigue siendo una sociedad pero que hoy ella dirige sola en la isla, mientras que su expareja maneja ciertos asuntos desde la distancia."Él se fue de la isla y yo quedé al frente", revela. "Después de un trabajo en equipo muy gratificante y cuando por fin vimos el sueño cumplido, él decidió separarse y fue muy duro para mí, un duelo de dos años que todavía estoy procesando, se trata de un doble duelo, ya que el sueño emprendedor también era de a dos. Fue un desafío tomar las riendas como mujer. Las islas tienen la influencia musulmana y cuesta aceptar a una mujer al mando. Este es un gran aprendizaje, así como entender que la vida no se termina con una separación y que se puede resignificar un sueño"."Mientras tanto, Argentina ocupa siempre un lugar importante en mi vida. Hoy no me veo volviendo, ni siento que me duela estar lejos, y me encanta lo que hago, aun así no pienso en Phi Phi como `para siempre'. Para siempre es mucho tiempo. Vuelvo a mi país una vez por año y es muy intenso, entre compartir, reencontrarse y despedirse de manera constante. A mí me pasa que con los años afuera me siento cada vez más argentina. Al principio quería solo tener contacto con gente de otras culturas, y con el paso del tiempo elijo juntarme con argentinos, compartir nuestras tradiciones y nuestro humor. Todo lo que tenga que ver con el país emociona", dice Lucila conmovida."En este tiempo aprendí que la vida puede cambiar una infinidad de veces. Yo me armé y desarmé en varias oportunidades. Aprendí muchas cosas que el Derecho no me dio y que me sirvió para la vida y para mi negocio: que una carrera no te define, que tenemos la familia de sangre pero también la familia que se elige. Pero también aprendí a agradecer todo lo que tengo en Argentina y reconocerme como una privilegiada: si llevo esta vida es por todas las oportunidades que tuve antes. Aprendí que los límites nos los ponemos nosotros, hace diez años no me hubiera imaginado que iba a estar viviendo en Tailandia con un negocio propio. La vida me enseñó a ser resiliente, valiente y paciente, y la lista podría seguir. A equivocarse y volver a empezar. El mundo nos presenta miles de oportunidades, así que estoy muy agradecida de haberme tomado años atrás esa licencia en la Defensoría para dejar de ser ese caballito que va con los ojos tapados y solo mira para adelante para transitar una vida ya programada. Los sueños no tienen límites y se puede volver a empezar una y mil veces", concluye. *Destinos Inesperados es una sección que invita a explorar diversos rincones del planeta para ampliar nuestra mirada sobre las culturas en el mundo. Propone ahondar en los motivos, sentimientos y las emociones de aquellos que deciden elegir un nuevo camino. Si querés compartir tu experiencia viviendo en tierras lejanas podés escribir a destinos.inesperados2019@gmail.com . Este correo NO brinda información turística, laboral, ni consular; lo recibe la autora de la nota, no los protagonistas. Los testimonios narrados para esta sección son crónicas de vida que reflejan percepciones personales.
La Justicia Federal de Santa Fe consideró probado que accedió a cargos y percibió remuneraciones durante casi seis años. El fallo también la responsabilizó por un segundo intento de defraudación mediante documentación falsa vinculada a la UBA
MADRID (AFP).- La abogada de María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, una jubilada de 87 años que el 23 de septiembre fue desalojada por la fuerza de su vivienda en el distrito madrileño de Retiro â??situación que desató una ola de protestas y acampes en la capital de Españaâ?? anunció este martes que la mujer podrá regresar a su hogar.La abogada de Abascal, Beatriz Duro, indicó en una conferencia de prensa que existió "buena voluntad por ambas partes" y que su clienta pagará un monto similar de alquiler bajo un nuevo contrato. Hasta el momento, Maricarmen no se pronunció públicamente sobre el acuerdo.Noticia en desarrollo
Beatriz Duro ha afirmado que esta ha sido la primera vez en seis años que "se sienta a negociar y que está dispuesto a ello"
Lo resolvió la Cámara Federal porteña, a partir de una presentación de la diputada Mónica Frade. La expareja del consultor Fernando Cerimedo declaró esta semana como testigo en el caso ANDIS
"Narrar cuentos es sanador porque yo creo que hay una comunicación entre almas cuando se cuenta algo, porque vos, al contar, estás transmitiendo amor". Graciela Joaquín, "la Juje", suelta la frase con una voz clara, precisa y dulce que atraviesa el murmullo del café del centro de Lomas de Zamora y acompaña el humo que se eleva de la taza. Con la cadencia pausada de quien aprendió a habitar el silencio a 3200 metros de altura, su vida es un puente asombroso entre la aridez puneña de su infancia â??es oriunda de La Quiacaâ??, las formalidades de los Tribunales y el bullicio mágico de la plaza Jemaa el-Fna, en Marruecos.Abogada en ejercicio, vecina de Lomas de Zamora y narradora oral por profunda vocación, Graciela desafía la prisa de la era digital con la herramienta más antigua y democrática de la humanidad: la voz viva. Hija de un inmigrante sirio que escapó de la guerra y de una madre salteña descendiente de moros, su historia familiar parece anticipar ese destino de relatos, viajes y encuentros que la llevaría hasta Marrakech, donde participó de una maratón de narración que se extendió durante tres días y diez minutos y quedó registrada en los récords Guinness.El frío cala hondo en La Quiaca de los años sesenta. En ese punto extremo de la patria, donde las casas se cerraban temprano para ganarle al frío de las noches puneñas, después de jornadas marcadas por una gran amplitud térmica, Graciela descubrió que las historias servían, ante todo, para conservar el calor.â??¿Cómo fue criarse en una frontera tan extrema y qué papel jugaba la oralidad en aquella casa de La Quiaca?â??Nací y me crié en La Quiaca, una ciudad chiquita y muy fría. En esa época no había tecnologías y pasábamos mucho tiempo adentro. Pero yo tuve una fortuna enorme: mi papá, Juan Elías Joaquín, era un gran contador de historias. Cuando empecé el colegio, la maestra me pidió que contara un cuento y yo expuse los que él me decía. La señorita se asombró porque nunca los había escuchado. Cuando volví a casa y se lo conté, papá sonrió y me dijo: "Es mi vida. Es mi vida de pastor en mi pueblo, Muara Sednaya, muy cerca Damasco, en Siria, cuando llevaba a pastar las ovejas y las cabras o nos perseguían por ser cristianos". Él era comerciante, tenía un molino de maíz, producía harina que era la base del consumo de las comunidades originarias y que, cuando yo nací, rebautizó 'Gracielita' en mi honor. Yo era la menor de siete hermanos y la única mujer, así que crecí diciendo que éramos siete varones.â??¿Había libros en esa casa de inmigrantes donde el relato fluía tan naturalmente?â??Mis padres no tenían estudios formales; mi papá no terminó la primaria y mi mamá apenas hizo la secundaria, pero amaban la lectura. Papá leía el diario de punta a punta y mamá amaba la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer, Alfonsina Storni y el romancero español. Ella leía La guerra y la paz (León Tolstói) y tardaba meses, pero lo disfrutaba a su ritmo. Yo heredé esa pasión. A los diez años, mi cuñada Negrita Cabana â??que fue maestra rural y hoy es una gran referente cultural y coplera en Jujuyâ?? me regaló Mi planta de naranja lima (José Mauro de Vasconcelos). Ese libro me abrió un universo. En La Quiaca solo había una biblioteca muy solemne, de esas donde no te dejaban tocar los libros, así que me volví una lectora empedernida buscando textos donde fuera. Porque para ser un buen narrador, primero hay que ser un excelente lector.Del Derecho a "esculpir el aire con palabras"La vida de Graciela bien podría ser una de sus propias narraciones. A los 15 años sufrió la pérdida de su madre. Dispuesta a quedarse a cuidar a su padre en Jujuy, fue el empujón de uno de sus hermanos mayores el que la animó y apoyó o a rendir el ingreso para abogacía, su pasión, en la Universidad de Tucumán. Allí, entre carpetas de derecho romano y pasillos universitarios, el azar y el amor volvieron a barajar las cartas de su destino. View this post on Instagram â??¿Cómo se cruzan en su vida la abogacía y el descubrimiento tardío de la narración oral?â??A Tucumán llegué para estudiar Derecho y allí conocí el amor, quien sería mi marido, un chico de Buenos Aires que estudiaba Geología en el norte, porque quería hacer trabajo de campo en los cerros. Nos enamoramos, él se recibió, consiguió una beca del Conicet en Buenos Aires y yo, al terminar las últimas materias, me vine con él por amor y por azar. Me afinqué en Lomas de Zamora y ejercí la abogacía durante años. Yo no sabía que la narración era un arte escénico o una profesión. En el estudio jurídico donde trabajaba les encantaba que les contara lo que pasaba en las audiencias porque yo le ponía mucha gracia, pero nada más. Hasta que un día, escuchando la radio, todo cambió.â??¿Qué fue lo que escuchó en esa radio?â??Escuchaba siempre a Alejandro Apo y su programa Todo con afecto, donde pasaban cuentos antes del fútbol. Un sábado, Alejandro anunció: "Quiero contarles que mi mamá va a dar un curso de narración oral en San Telmo". Anoté la dirección en la calle México en CABA pensando que era un taller de lectura. Cuando fui, me encontré con Dora Apo y con Claudio Ledesma, un maestro maravilloso. Ese primer día me enamoré perdidamente de este arte. No podía creer que existiera la narración oral escénica. Cursé el seminario de dos años con ellos y nunca dejé de formarme. Con el tiempo, armamos el grupo "Boca Florida" en Capital y luego, con narradoras de zona sur, "Alma de Cuentos", con quienes ya llevamos más de ocho años de actividad. Nos conocimos en una narración solidaria en la confitería El Nido, luego contamos en el Museo Americanista de Lomas de Zamora y muchos otros espacios culturales y escuelas.â??Existe un equívoco muy frecuente en los medios, e incluso en el público, que confunde leer un libro en voz alta, actuar un monólogo o narrar. ¿Dónde radica la verdadera identidad de su oficio?â??¡Es que en casi todas las notas que me hacen terminan escribiendo que voy a "leer"! â??se ríe Graciela, con una mezcla de resignación y firmezaâ??. No es leer, es narrar. La diferencia es profunda: narrar no es repetir de memoria ni tampoco es actuar. En el teatro se representa un personaje; en la narración estás contando la historia, ya sea en primera o en tercera persona, pero siempre desde vos misma. Nosotros pasamos el texto escrito a la oralidad, desprendiéndonos del papel para transmitir imágenes puras. Es un puente de ida y vuelta: yo digo "árbol" y mi árbol va a ser diferente al árbol que vos estás imaginando, pero cada persona en el público dibuja su propio árbol en la mente. Para lograrlo, se pone el cuerpo, las manos, los ojos, las expresiones y los silencios, pero sin perder la literalidad del espíritu del autor. Por eso mi cuñada, Negrita Cabana, me insiste siempre con que yo esculpo en el aire y que debería publicar un libro. Yo le respondo que me gusta así: tejer el aire con hilos narrativos y las historias que se entrelazan de forma invisible, para que las palabras se queden a vivir en el corazón de quien escucha. â??Hay una tensión en su vida entre su profesión de abogada y el refugio del arte. Sé que hay una anécdota con su hija Sofía, en medio de un viaje, que ilustra perfectamente ese contraste entre "el afuera" y su universo literario...â??¡Sí, es tal cual! â??se sonríeâ??. Hace poco estábamos en un Festival de Narración en Tucumán y mi hija Sofi nos mandó un mensaje para ver cómo estábamos. Justo el día anterior había habido un lío bárbaro en el país. Yo le contesté: "Bien, hija. Yendo a un taller de títeres". Y ella me respondió muerta de risa: "Jaja, el país se viene abajo, el mundo se viene abajo y ustedes se van a un taller de títeres". Para ella era algo insólito vernos en esa sintonía. Y la verdad es que en ese momento nosotros no estábamos pegados a la televisión; estábamos, literalmente, habitando otro mundo. Eso no significa que yo viva en una burbuja o alejada de la realidad; por mi profesión de abogada, de hecho, estoy cotidianamente muy cerca de las situaciones más complejas y reales. Pero precisamente por eso, la narración, los cuentos y el arte son un cable a tierra maravilloso y sumamente necesario para preservar la sensibilidad.Récord Guinness como narradoraEn octubre de 2024, Graciela recibió un mail con una invitación que parecía salida de una fantasía oriental: viajar a Marrakech en enero, con todo pago, para participar de un festival internacional. El origen de aquella llamada se remontaba a la pandemia de 2020, cuando el narrador mexicano Germán Argueta la convocó a formar parte, junto a otros narradores de diferentes países, en la Fogata de cuentos, una serie de transmisiones en vivo por Facebook destinadas a acompañar emocionalmente a personas aisladas en distintos lugares del mundo. Aquellos videos, grabados en la intimidad de su casa en Lomas de Zamora, llegaron hasta los organizadores del festival en Marruecos y en Londres.â??¿Cómo fue encontrarse en una plaza milenaria de Marruecos siendo la única representante de toda América Latina?â??Fue un sueño impensado. Éramos 106 narradores de todo el mundo. El festival lo organizaba el gobierno de Marruecos junto a narradores de Londres, porque el Rey estaba preocupado por cómo la juventud perdía el hábito de narrar debido al uso de las pantallas. Nos alojaron en riads, que son antiguos palacios árabes. En la primera cena de gala nos anunciaron que intentaríamos romper un récord Guinness de narración oral ininterrumpida. Para lograrlo, levantaron una carpa inmensa decorada con alfombras y almohadones en la mítica plaza Jemaa el-Fna, un lugar alucinante lleno de encantadores de serpientes, acróbatas y músicos.â??¿Cuáles eran las exigencias técnicas del jurado para validar ese récord?â??La jueza veedora de los Guinness controlaba todo con celulares grabando en vivo. Las reglas eran estrictas: la narración no podía interrumpirse bajo ninguna circunstancia; cada relato debía durar como mínimo tres minutos; el tiempo de recambio entre narradores no podía superar los dos minutos; y era obligatorio que hubiese siempre, como mínimo, diez personas escuchando en el público. Narré varias veces en español ante el público árabe y con traducción simultánea. ¡Fueron 80 horas y 32 minutos de narración ininterrumpida! Cuando la jueza subió al escenario en la cena de despedida y anunció que habíamos ganado el récord, la carpa estalló en fiesta. El certificado oficial me llegó a casa casi un año después.En concreto se trató de 80 horas y 32 minutos de historias, leyendas y cuentos llegados de todo el mundo a Marruecos. Los 106 narradores de 33 países y 21 lenguas maternas lograron así el Guinness de narración ininterrumpida, récord no superado a la fecha. Entre ellos estuvo La Juje, que aportó relatos nacionales, historias jujeñas y hasta adaptaciones de cuentos lomenses.â??En ese festival lleno de idiomas diversos, ¿cómo logró conectar con narradores de culturas tan lejanas?â??La oralidad es un idioma universal. Me pasó una anécdota preciosa antes de dar una masterclass para los guías de turismo de Marrakech. Yo andaba con mi sombrerito jujeño naranja con tulmas de colores. De pronto, se me acercó un narrador de Londres muy famoso, chiquito como un duende, llamado Sef Townsend, que narra cuentos en siete idiomas. Me miró, sonrió y me dijo: "Argentina... y empezó a cantar: Había una vez una vaca...". Nos pusimos a cantar los dos abrazados, en medio de la plaza, la canción de María Elena Walsh ante cientos de personas que no entendían la letra, pero se contagiaban de nuestra alegría. Fue mágico ver cómo nuestras historias y la obra de María Elena trascienden cualquier frontera.Sanar el alma A pesar de sus laureles internacionales, Graciela no se marea. Al regresar de Marruecos, volvió a ponerse los zapatos de abogada y, fundamentalmente, siguió con el voluntariado solidario para sanar el alma.â??¿Por qué sostiene que la palabra tiene un poder transformador?â??La palabra es maravillosamente sanadora porque pasa por el corazón y genera una comunicación directa entre las almas. Una vez, en Pinamar, y otra en Jujuy, me pasó que chicos con autismo severo que no se dejaban tocar por nadie, reptaron, se me abrazaron a la pierna mientras yo contaba y no me querían soltar. Ellos no perciben que los estás educando ni retando: perciben que vas a transmitirles amor compartiendo una historia. View this post on Instagram â??En un mundo tan acelerado y dominado por lo visual, ¿por qué cree que el ser humano sigue necesitando que le cuenten cuentos?â??Porque la palabra nos devuelve a nuestra esencia más pura, a cuando nos reuníamos alrededor del fuego en las cavernas para evitar morir. Yo veo historias en todos lados. En diciembre fui a retirar mi documento al correo de Lomas; hacía un calor espantoso, había blackout en las ventanas y los empleados trabajaban como locos clasificando paquetes. Vi a un nene de siete años aburrido en la cola, lo llamé y le dije al oído: "Vení, mirá por la ventana. Son los duendes de Papá Noel que están preparando los regalos. No tienen presupuesto para el traje, pero mirá cómo trabajan". El nene entró de inmediato en la fantasía y toda la gente de la cola empezó a reírse. Le cambiamos la energía a ese lugar gris. Contar historias es mi cable a tierra. Y como siempre digo, es mi forma de jugarle una jugada a la muerte. Cuando venga a buscarme, le diré: "No, esperá, todavía tengo muchos libros que leer y muchas historias más por contar".Quizás ahí esté la clave de la historia de Graciela Joaquín: entre el rigor de los expedientes de Tribunales, la nostalgia de La Quiaca, las historias de pastor de su padre sirio y la magia de aquellas noches en Marrakech, ella eligió el oficio de escribir en el aire. Encontró en los cuentos el mejor camino para mantener encendida la fantasía y para tender puentes invisibles entre almas. Su voz nos devuelve a la tibieza de la primera fogata y nos recuerda que, aun en tiempos de pantallas y apuro, siempre habrá alguien dispuesto a detenerse y escuchar una buena historia bien contada. Llevando mundos a la Puna Desde 2021, una camioneta cargada con unos 400 kilos de libros recorre los caminos de la Puna jujeña. Al volante viajan Graciela Joaquín y su marido, Cristian Bensel, impulsores de "Que los libros lleguen a todas partes", un proyecto de mediación lectora autogestionado y autofinanciado que busca acercar libros y narraciones a escuelas hogar y bibliotecas de lugares como La Ciénaga de Santa Catalina, Cangrejillos, Yavi Chico, Abra Pampa y La Quiaca.Los libros llegan gracias a donaciones de amigos y conocidos. Después comienza el viaje por caminos de cornisa, largas distancias y condiciones climáticas extremas. "La lectura es un derecho, no un privilegio de la distancia", resume Joaquín."Más que el mero hecho de transportar libros, somos mediadores de sueños. No solo entregamos libros; construimos puentes culturales y afectivos", explica la narradora oral, que busca que cada biblioteca pueda convertirse en un espacio de encuentro con la lectura y que el libro deje de ser un objeto lejano para transformarse "en un mejor amigo".En su historia personal también está parte del origen de esta tarea. Graciela creció en La Quiaca y conoció el silencio de una ciudad sin librerías. Hoy vuelve a esos paisajes con libros y narraciones para acercar a las infancias la posibilidad de imaginar otros mundos."Hoy devolvemos a las infancias la posibilidad de imaginar otros mundos", dice. En cada viaje, entonces, los libros no solo llegan a destino: también construyen un puente entre quienes los donan, quienes los llevan y quienes esperan para abrirlos.
Elizabeth Taylor fue una de las grandes estrellas de Hollywood y, a lo largo de su vida, fue reconocida tanto por su talento como por su activismo y su personalidad arrolladora. Pero quienes la conocieron de cerca también saben que, como cualquier ser humano, no era perfecta. Su abogada durante décadas, Barbara Berkowitz, reveló cuál era uno de los pocos aspectos de la actriz que podía llegar a sacarla de quicio: su absoluta falta de puntualidad.En diálogo con People, Berkowitz aseguró que Taylor no era una mujer propensa a los conflictos innecesarios y que, pese a su carácter fuerte, estaba muy lejos de alimentar los chismes o las peleas. "Ella estaba por encima de muchas cosas. No toleraba los chismes, las traiciones ni las mezquindades. No era así en absoluto. No creaba dramas", explicó la abogada.Pero había una excepción que ponía a prueba su paciencia: las demoras de la actriz. "Lo único que creo que me sacaba de quicio de Elizabeth era su impuntualidad, algo que la gente comentaba. No sé cómo lo manejaba el equipo que se encargaba de prepararla... En su lugar, me habría dado una úlcera", contó entre risas.El motivo de aquellas tardanzas, sin embargo, tenía una explicación bastante particular. Taylor seguía un elaborado ritual de belleza antes de salir y, curiosamente, una de las últimas etapas consistía en darse un baño."Yo llamaba preguntando: '¿Cómo está?' Y me decían: 'Bueno, está en la bañera'", recordó Berkowitz. La respuesta podía hacer pensar que la actriz recién estaba comenzando a prepararse, pero en realidad ocurría todo lo contrario.Taylor ya tenía el pelo y el maquillaje prácticamente terminados. El baño era uno de los últimos pasos de su rutina porque utilizaba el vapor para fijar el maquillaje. "Salía del cuarto de baño, se ponía las joyas, se vestía y salía. Ya tenía el pelo y el maquillaje listos. Después de eso, todo era muy rápido", explicó la abogada.La propia Taylor era además una pieza fundamental de su propia preparación. Aunque contaba con profesionales que podían maquillarla, Berkowitz sostuvo que nadie conocía su rostro como ella misma. "Venían personas a maquillarla, pero ella lo hacía mejor que nadie. Sin duda, ella misma era su mejor maquilladora", afirmó.El sitio web oficial de la actriz también conserva detalles sobre aquella particular rutina de belleza que incluye un baño rápido para que el vapor hiciera su magia. La técnica puede resultar extraña según los estándares actuales, pero formaba parte de la imagen característica de la actriz. Taylor utilizaba una base ligera que permitía que sus pecas siguieran visibles y recurría a un delineador de ojos gris mate en crema para conseguir un efecto sutil.Taylor falleció el 23 de marzo de 2011, a los 79 años, en Los Angeles. Seis semanas antes había sido hospitalizada por una insuficiencia cardíaca. Las últimas imágenes que quedaron de ella fueron en silla de ruedas por los problemas que sufría en la espalda. La actriz de los dos premios Oscar y de los ojos violetas empezó a actuar desde niña y terminó consagrándose como una de las mujeres más admiradas de Hollywood. El nombre de Elizabeth Taylor trascendió fronteras y convirtió a la artista nacida en Londres en uno de los íconos más reconocidos del cine internacional.Además de lucirse frente a las cámaras, la diva se había vuelto una activista contra el sida después de que su amigo Rock Hudson falleciera a causa de esta enfermedad en 1985. La actriz fue cofundadora de la Fundación Estadounidense para la Investigación sobre el Sida y también fue artífice de la Fundación Elizabeth Taylor del Sida. Por toda esta lucha comprometida recibió un galardón honorífico de la Academia de Hollywood. Asimismo, fue reconocida con el premio Princesa de Asturias en 1992, el mismo año en que participó de un show tributo a Freddie Mercury, para concientizar sobre la enfermedad.