Las densas nubes de humo procedentes de incendios forestales y de turba cubrían la capital de Rusia, entrando en casas y oficinas y obligando a desviar aviones y a utilizar mascarillas quirúrgicas a la población
El país entró en estado de alerta y llamas amenazan zonas sensibles del país, ya contaminadas por Chernóbil. Galería.