El alto tribunal le había reclamado que respetara la independencia judicial y que se expresara "con mesura y equilibrio". Pero Cristina volvió a confrontar y sostuvo: "No me parecen acertadas las declaraciones de los jueces".
Cristina Fernández de Kirchner opinó que los miembros de la Corte Suprema "quizá no midieron el peso específico de sus palabras" cuando recomendaron a quienes gobiernan "mesura y equilibrio" en el ejercicio de sus funciones. Calificó el comunicado de los supremos "poco feliz", y sostuvo que la parte más importante de la Constitución es aquella "que garantiza a todos los ciudadanos" los mismos derechos y garantías, a menos que se reconozca la existencia de "una instancia o de ciudadanos superiores". Por último, les preguntó a los periodistas acreditados en Casa de Gobierno si "admitirían algún tipo de límite o mesura al emitir sus opiniones".
Le solicitó a CFK que "ponga fin" a la conducta del piquetero, entusiasta defensor del regimen iraní.
La Cancillería se mostró preocupada por los contactos que el dirigente piquetero mantuvo la semana pasada en Teherán con un iraní prófugo de la justicia argentina.
En el almuerzo con los representantes de la CGT, se dirigió a Kirchner y lo llamó "Presidente". Vea cómo arregló su lapsus tras darse cuenta.
La Presidenta recibió a la cúpula de la central obrera en Olivos e insistió con echar mano a los dólares del Banco Central para pagar a los acreedores privados. Le pidió "racionalidad" a la oposición.
Desde la FALGBT aseguraron que van a apelar.
El ministro decano de la Corte Suprema de Justicia dijo que en estos momentos en la Argentina "es necesario poner una cuota de inteligencia para dominar el conflicto". Desde el Gobierno, el ministro Tomada consideró un "despropósito" la respuesta del juez a la Presidenta.